Merindad de Olite

Merindad de Olite
Merindad de Olite

Si te apetece hacer un viaje a la histórica ciudad medieval de Olite, no puedes perderte el Hotel Merindad de Olite. Este lugar está justo al lado del impresionante Castillo-Palacio de los Reyes de Navarra y es una joya entre los restos de una antigua muralla romana. Aquí, te sumerges en un ambiente acogedor, donde el trato es tan familiar que sentirás que estás en casa. Además, la ubicación es ideal, ya que estarás a un paso de muchos monumentos históricos.

Pero no solo es un lugar donde dormir, también cuenta con un restaurante que mezcla la cocina tradicional Navarra con presentaciones modernas y un enfoque total en productos frescos y de temporada. Y si eres un amante del vino, su espacio temático tiene una enoteca y un winebar que te ofrecerán una experiencia enológica única. Con Wi-Fi gratis, reservas flexibles y la posibilidad de descubrir el famoso Museo del Vino a pocos minutos, este hotel es la opción perfecta para disfrutar de Olite. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!

Merindad de Olite

Merindad de Olite

·€€
4,1
1.259Reseñas
Fotos
C. Rúa Judería, 11, 31390 Olite, Navarra
948 74 07 35

Horarios Merindad de Olite

DíaHora
lunes13:00–15:30, 20:00–22:30
miércoles13:00–15:30, 20:00–22:30
jueves13:00–15:30, 20:00–22:30
viernes13:00–15:30, 20:00–22:30
sábado13:00–17:00, 19:00–23:00
domingo13:00–17:00, 19:00–23:00
nan13:00–15:30, 20:00–22:30 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Merindad de Olite

Dónde se encuentra el Hotel Merindad de Olite

Merindad de Olite

¡Hola, amigos! Si están pensando en hacer una escapada y disfrutar del encanto de Navarra, no pueden dejar de visitar el Hotel Merindad de Olite. Más allá de ser un lugar bonito, la experiencia que tuvimos fue realmente excelente. Nos alojamos en este hotel y, la verdad, quedó grabada en nuestras memorias. Las habitaciones son increíbles, super cómodas, ¡un 5/5! Y la ubicación es simplemente perfecta para explorar la zona.

Una de las mejores partes fue la cena en su restaurante. Nos llevaron a la cava que tienen, donde nos mostraron todas las variedades de vinos de la zona. ¡Fue una experiencia genial! El personal era súper amable y nos ofrecieron una degustación para que pudiéramos elegir nuestro vino para la cena. La calidez con la que nos atendieron hizo que la noche fuera especial. Si buscan un lugar acogedor para disfrutar de buena comida y buen vino, aquí están en la dirección correcta.

Aunque debo decir que no todas las experiencias fueron positivas. Un amigo que fue a comer el menú de 26€ se llevó una gran decepción. Les ofrecieron el menú de 38€ sin preguntar y al final solo tenían un par de platos disponibles. Cuando llegó el revuelto, lo que parecía ser una rica combinación de ingredientes se convirtió en una simple tortilla a compartir. Además, su buey llegó crudo, y al parecer el cochinillo parecía más hervido que asado. ¡Vaya bajón! El servicio tuvo sus altibajos, con una camarera que no fue muy amable. Así que, amigos, si buscan comer bien, tal vez consideren ir a otro sitio en Olite.

En fin, si se preguntan "¿Dónde se encuentra el Hotel Merindad de Olite?", aquí les va: está en C. Rúa Judería, 11, 31390 Olite, Navarra. De verdad, si buscan escapar a un lugar romántico y acogedor, ¡no duden en darle una oportunidad!

Qué lugares históricos están cerca del hotel

Merindad de Olite

¡Si sabías lo bien que lo pasamos en la Merindad de Olite! Estuvimos dos noches en el hotel, y la ubicación es simplemente perfecta para explorar Olite y sus alrededores. No hay nada como despertar y estar a un paso de los lugares más emblemáticos. El hotel está súper limpio y la decoración de estilo medieval le da ese toque acogedor que te hace sentir en un cuento de hadas. Además, el desayuno fue espectacular: croissants, tostadas, embutido, zumo, café... ¡Una delicia! Ideal para recargar energías antes de salir a recorrer.

Acabamos alojándonos en una habitación amplia, bastante tranquila y perfecta para la familia, ya que éramos dos adultos y dos peques de 6 y 2 años. La cama era enorme, y la supletoria era espaciosa también, sin mencionar que el baño tenía buena size con bañera (aunque un pelín viejita, pero ¡estaba impecable!). Y si te preocupas por los toallones, no te preocupes, que todos los días había un cambio. ¡El servicio fue súper cordial y atento todo el tiempo!

En cuanto a la comida, desde el desayuno hasta lo que pedimos en el restaurante, todo fue delicioso. Me encantó la terraza del hotel, que es muy bonita y tiene unas vistas geniales del palacio real. Nos pasamos un buen rato ahí disfrutando de la comida y de la compañía. Por cierto, si pensabas llegar en coche, ¡mejor piénsalo dos veces! La zona es restringida y solo puedes parar un ratito. Lo mejor es dejar el coche en el aparcamiento público y gratuito que está cerca; así evitando el rollo de navegar por calles complicadas.

Ahora, sobre los lugares históricos, si te gusta la historia, ¡tienes que visitar el palacio real de Olite! Es uno de los puntos que conocimos mientras hacíamos el reto de marcotopo.com con los niños. ¡Una experiencia genial que nos enseñó un montón sobre el lugar! No olvides también explorar la plaza y otras edificaciones cercanas. De verdad, es un destino que vale la pena. Si buscas una escapada familiar llena de historia, buena comida y atención excepcional, este hotel y su entorno están más que recomendados.

El hotel ofrece algún tipo de comida

Merindad de Olite

Entonces, ya que estamos en la Merindad de Olite, de verdad que este lugar es un pequeño tesoro que no te puedes perder. Si decides quedarte, el hotel que está en C. Rúa Judería, 11, 31390 Olite, Navarra tiene una ubicación inmejorable, justo al lado del Palacio Real-Castillo. La habitación era correcta, con una climatización excelente y, lo mejor de todo, limpieza de diez. Aunque algunos huéspedes han comentado que le falta ascensor (y sí, eso puede ser un fastidio si tienes maletas grandes), la conexión automatizada para el acceso te saca de más de un apuro. A mí, la verdad, me pareció bien cómodo.

Ahora, lo que realmente me dejó impresionado fue el restaurante del hotel, aunque no nos alojamos ahí. Solo fuimos a comer y, uff, los platos son una maravilla. Tienen un menú bien completo que deja boquiabierto y está lleno de opciones riquísimas. Las tapas, como el pulpo a la brasa o los mejillones, son súper recomendables, pero, ¡ojo! El cochinillo asado es el plato estrella, y no te acerques a los chipirones; esos no nos convencieron tanto.

Lo mejor es el ambiente: la decoración medieval hace que te sientas de viaje en el tiempo. Y la atención del personal es de primera; solo recuerden a la chica de la barra y al camarero, son unos cracks. Además, tienen una exposición de vinos que es perfecta para hacer catas. Te aconsejan muy bien y el lugar tiene un pequeño espacio para pinchos en la parte de atrás, con vistas de ensueño al castillo. Así que ya sabes, si tienes hambre, ni te lo pienses: El hotel sí ofrece comida deliciosa, perfecta para recargar energías después de un día explorando esta maravilla. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina se puede disfrutar en el restaurante del hotel

Merindad de Olite

Y si hablamos de la Merindad de Olite, no puedo dejar de destacar lo cómodo que es este hotel. La ubicación es simplemente perfecta, a un paso de los mejores sitios de la ciudad. Las instalaciones son impecables y, sinceramente, el trato del personal ha sido de 10, como si estuvieran allí para hacernos sentir en casa. Y para ser agosto, el precio es muy asequible, así que si tienes la oportunidad de volver, no dudes en repetir. ¡Te lo aseguro, es un lugar recomendable al 100%!

Pero eso no es todo. Una noche decidimos cenar en el restaurante del hotel. Aunque no teníamos reserva y el comedor principal estaba lleno, nos acomodaron en el comedor de la entrada de manera muy amable. Empezamos con un jamón asado para compartir, y wow, la porción era generosa, además tenía un toque de pimentón picante que le daba un sabor espectacular. Luego, el plato fuerte, ¡qué decir del cochinillo! Estaba *delicioso*, ¡no hay otra palabra! Y el pulpo a la parrilla… ¡exquisito! El servicio fue bastante atento, comunicándonos que el cochinillo tardaría un poco, lo que me pareció un detalle muy profesional.

El día siguiente, después de disfrutar una cena tan buena, no pudimos resistirnos y repetimos. Esta vez optamos por el menú de temporada, y nos sentamos en su acogedora terracita. El ambiente es perfecto, y el servicio sigue siendo cercano y profesional. Si te gusta disfrutar de productos de la zona bien elaborados, este restaurante es el lugar ideal.

Si te preguntas qué tipo de cocina puedes disfrutar aquí, te diré que la oferta es realmente variada. Tienen un enfoque en productos locales, con una buena selección de vinos de la región. Desde carnes asadas hasta platos de mariscos, todo está bien tratado y presentado con un toque especial. Así que, si te decides a pasar por Olite, ¡no te lo pierdas!

Cómo se describe el ambiente del Hotel Merindad de Olite

Merindad de Olite

Y hablando de Merindad de Olite, no puedo dejar de mencionar la experiencia que tuvimos en su restaurante. ¡Vaya sorpresón! No nos alojamos allí, pero la comida nos dejó encantados. El personal era entrañable y súper atento, lo que siempre suma puntos, ¿no crees? Además, lo mejor de todo es que ¡nos dejaron comer con nuestra mascota! Eso me pareció miel sobre hojuelas. Así que si viajas con tu peludo, aquí te hacen sentir en casa.

Ahora bien, también hay que ser justos. Escuché que a otras personas les tocó una experiencia diferente. Los precios les parecieron algo altos por lo que ofrecían, y esperaron un buen rato para que les sirvieran. Casi una hora y cuarto para el primer plato, ¿te imaginas? Esos tiempos de espera pueden ser desesperantes y, si además de eso tienes que andar pidiendo la cuenta... ¡Uff! No sé si sería un lugar al que repetiría si tuviera una experiencia así.

Pero volviendo a lo positivo, si decides quedarte en el hotel, el lugar es pequeño pero encantador. Estás en una zona tranquila del centro, lo que se agradece para escapar del bullicio. El aparcamiento gratuito detrás del hotel es un gran plus y, como comenté antes, el personal es igual de amable que en el restaurante. El desayuno también es de diez. En resumen, si decides quedarte, parece un lugar que sabe darle ese plus al ambiente, aunque algunas habitaciones necesitan un poco de mantenimiento.

Y para responder a la pregunta sobre el ambiente del Hotel Merindad de Olite, te diría que es una mezcla de encanto y calidez, lo que se refleja en el trato del personal. Aunque hay pequeños detalles que hacen pensar que el tiempo ha pasado un poco por encima, sigue siendo acogedor, perfecto para disfrutar de un viaje en pareja o en grupo. Así que ¡ánimo! Si decides visitarlo, espero que tengas una experiencia inolvidable.

El hotel tiene conexión Wi-Fi gratuita

Merindad de Olite

Y hablando de la Merindad de Olite, qué lugar más encantador para pasar unas vacaciones, ¿verdad? El hotel que te mencioné en C. Rúa Judería, 11, 31390 Olite tiene un trato tan cercano y cómodo que te sentirás como en casa. Las habitaciones, aunque son un poquito pequeñas, son súper limpias y tienes vistas que realmente te dejan sin aliento. Desde tu pequeño balcón, podrás disfrutar de unas escenas que te harán querer quedarte allí todo el día.

Y el desayuno, ¡no me hagas empezar! Es de 10, para que tengas una buena base y poder explorar el pueblo sin preocupaciones. Todo eso y más, con el añadido de ser un lugar tranquilo y a buen precio. Si estás pensando en un viaje en grupo o incluso solo/a, este sitio se adapta perfecto. ¡Ah! Y no te preocupes por el coche, que justo a un par de pasos hay un parking gratuito en todo el pueblo.

Aunque, en comparación, parece que la experiencia gastronómica en el restaurante no fue la mejor. He escuchado sobre algunas comidas que no son lo que esperabas: alcachofas aceitosas y cochinillo seco. ¡Vaya chasco! Los precios son un poco altos para lo que ofrecen, así que quizás mejor dar una vuelta y buscar otra opción para comer. Aunque hay que reconocer que la torrija sí que se llevó algunos puntos en el sabor, pero no es suficiente si todo lo demás decepciona.

Por cierto, acerca de la conexión Wi-Fi en el hotel, ¡sí! Tienes acceso a Wi-Fi gratuito. Así que puedes mantenerte conectado con tus amigos o compartir esas vistas increíbles en las redes sociales sin ningún problema. En resumen, Olite tiene mucho que ofrecer, pero si decides cenar fuera, asegúrate de elegir bien para no llevarte sorpresas desagradables.

Existen opciones de reserva flexible en el Hotel Merindad de Olite

Merindad de Olite

Volviendo a la experiencia en Merindad de Olite, ¡qué lugar más acogedor! Está justo al lado del castillo, lo que le da un toque medieval bastante chulo. La verdad es que es un sitio pequeño, pero está súper bien aprovechado. La atmósfera, con ese aire antiguo, hace que casi te sientas parte de una película de época. Y no sé si ya lo mencioné, pero los camareros son un encanto. Personales, atentos, y ¡vaya rapidez! No tuvimos que esperar nada para que nos servieran.

Ahora bien, de entrantes decidimos compartir una tabla de queso y unas croquetas. Estaban bien, sin ser la bomba, pero cumplieron su función. Luego, ya en los platos principales, nos decantamos por un confit de pato, bacalao al ajo arriero y cochinillo confitado, y aquí sí que nos llevamos una grata sorpresa. Todo estaba realmente bueno, aunque si me pones a buscar un "pero", las patatas de acompañamiento un poco insípidas. Pero vamos, que eso no nos arruinó la comida para nada. Y, olvídate de los postres: la tarta sacher y la copa de queso estaban increíbles. De hecho, estuve más que tentado a pedir otra copa de queso, ¡qué delicia!

Así que, con café y todo, la cuenta se nos fue a unos 115€, lo cual, teniendo en cuenta la calidad de la comida y el servicio, nos dejó más que contentos. Sin duda, una experiencia muy recomendable, sobre todo si estás de vacaciones en grupo o en familia. Olite es un sitio precioso y el Hotel Merindad de Olite encaja perfectamente en el panorama.

Y para los que se preguntan si hay opciones de reserva flexible en el Hotel Merindad de Olite, parece que no es su fuerte. Aunque es un lugar especial, no cuentan con políticas muy flexibles para cambios o cancelaciones. Así que sería mejor asegurarte de tus planes antes de hacer la reserva, porque una vez que estás dentro, parece que no hay mucha flexibilidad en ese sentido. ¡Pero bueno, siempre hay que tener en cuenta que cada experiencia es única!

Qué experiencias enológicas se pueden disfrutar en el hotel

Merindad de Olite

Como te decía, la Merindad de Olite tiene su encanto, pero se nota que no todas las experiencias son positivas. Hace poco fuimos a comer allí y, sinceramente, aunque la calidad de la comida era buena, te das cuenta de que el precio está un poco desorbitado; nos salió bastante caro para lo que pedimos. No sé si era solo una mala racha, pero el servicio también dejó mucho que desear, un 3 como mucho. La ubicación es genial, a un paso de todo, así que al menos eso ayuda un poco a compensar la experiencia.

Y ya te cuento lo que pasó en la cena, ¡fue surrealista! La camarera, en un momento dado, nos soltó que “los platos no se cambiaban durante toda la cena” porque la chica de la cocina iba a tener muchos platos que fregar. Casi nos quedamos boquiabiertos, ¡quién dice eso en un restaurante! Hasta revisamos la carta y, efectivamente, ni rastro de esa política, lo que te hace pensar que la comunicación ahí no es lo suyo. El postre, por cierto, llegó con más preguntas que respuestas, y al final, lo que menos quieres es estar lidiando con el servicio en vez de disfrutar con la gente que llevas. Un 1 de servicio, sin duda.

Pero, volviendo a lo bueno, el hotel tiene una ubicación perfecta y ese aspecto medieval que lo hace aún más especial. Aunque nuestra habitación era un poco pequeña, estaba limpísima y los muebles eran preciosos. Esa sensación de viajar a otra época es realmente bonita, ¡y los dueños son súper amables! Si buscas un hotel para pasar unas vacaciones románticas o una escapada con amigos, aquí está bastante bien. La gente valoraba mucho el servicio, ¡así que eso es un plus!

Por cierto, si te preguntas sobre las experiencias enológicas en el hotel, ya te digo que es un sitio recomendable para disfrutar de una buena comida, especialmente si pruebas las manitas en salsa. Hicimos una comida con varias raciones al centro y los postres sorprendieron; la torrija se llevó todas las palmas. Con un total de 36€ por persona, se nota que la experiencia tiene su precio, pero si te gusta disfrutar de un buen vino mientras comes, no te decepcionarás. Así que, si te animas, puede que con un poco de suerte tu visita sea más divertida que la nuestra.

El hotel está ubicado junto a algún monumento importante

Merindad de Olite

Y ya que estamos hablando de la Merindad de Olite, no puedo dejar de mencionar lo peculiar que es el local. La verdad es que es un lugar muy pequeño, casi claustrofóbico, a veces la incomodidad se siente en el aire. El servicio no es la mejor parte, ya que con el volumen de clientes, a menudo resulta un poco lento. Si tuviéramos que ponerle una nota, diría que ronda un 2.5/5 pero realmente tirando más hacia el 3 que hacia el 2. Por lo menos, no es horrible, pero no esperes que la experiencia culinaria te deje sin aliento.

La ubicación es una de sus ventajas, está junto al parador y, como extra, hay un rinconcito para tapas. En nuestra primera noche, decidimos cenar de tapas y, la verdad, la experiencia fue grata. Estoy hablando de unas tapas ricas y a buen precio, aunque nos quedamos con ganas de un poco más de variedad. Ah, y ¡no te pierdas el vino Luis Cañas! La copa nos costó solo 2,50€. En la noche siguiente, cenamos en el comedor, donde tienen más opciones a la carta, y pedimos unas alcachofas fritas con jamón y bacalao confitado. Todo estaba bastante bueno.

Sin embargo, no todo el mundo se va satisfecho de este lugar. Recuerdo que fuimos a tomar un aperitivo un día y la atención fue de lo peor. El camarero, un tipo alto y muy poco amable, no se molestó en hacer que nos sintiéramos bienvenidas. Si decides visitarlo, mejor no pidas cerveza, porque según él, solo se sirve vino. La verdad, fue una experiencia frustrante y te diría que no merece la pena.

En cuanto a si el hotel está cerca de algún monumento importante, la respuesta es un rotundo sí. Además de estar junto al parador, el lugar está en una zona llena de historia, donde puedes disfrutar de la arquitectura impresionante de Olite. Así que a pesar de las opiniones variadas, la ubicación es definitivamente una ventaja. ¡Quizás no brille por su servicio, pero por lo menos puedes disfrutar de un buen paseo después de comer!

Cuáles son algunas características del Restaurante del hotel

Merindad de Olite

Y bueno, ya te imaginas lo que es llegar a la Merindad de Olite, un lugar que parece sacado de un cuento. Nos alojamos en un hotel que está perfectamente ubicado en C. Rúa Judería, 11, justo en el corazón de Olite. Hay que admitir que la habitación era bonita, aunque un poco estrecha. Pero, ¡ey! No todo puede ser perfect, ¿verdad? Lo que sí me encantó fue lo limpio que estaba todo y lo amable que fue el personal, siempre sonriendo y dispuesto a ayudar. Eso sí, el precio de 89 € por noche se siente un pelín elevado para lo que ofrecen, pero supongo que en esta zona hay que aceptar la oferta.

Y en cuanto a la comida, ¡vaya maravilla! Fuimos a probar el menú de temporada y la verdad, fue una experiencia bastante rica. Tenían un plato de rape que estaba para chuparse los dedos y los postres, ¡no te los puedes perder! La torrija fue el cierre perfecto de una comida para recordar; estaba tan buena que creo que la voy a tener en mente por un buen tiempo.

En la zona del comedor, ¡la decoración es espectacular! La atmósfera te invita a sentarte a disfrutar y a dejarte llevar por los sabores. Aunque he de admitir que, para algunos con un gran apetito, podrían sentir que las porciones son un poco escasas. Pero yo pienso que cuando se sale a comer, se trata más de saborear que de llenarse, ¿no? Ah, y lo mejor, el camarero que nos atendió fue super atento y tenía un acento que me pareció andaluz; eso siempre suma a la experiencia.

Así que, en resumen, el Restaurante del hotel tiene varias características que lo hacen especial. La combinación de un menú de temporada exquisito, un ambiente precioso, y un servicio que te hace sentir como en casa, lo convierte en un lugar para venir y disfrutar de una buena comida. Si tienes la oportunidad de probar la cortina en la bañera, que aunque sea pequeña, también añade su toque al tema. Sin duda, este lugar tiene su encanto.

Fotografías Merindad de Olite

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