La Muralla

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La Muralla es ese lugar en Olite, Navarra, donde la cocina española brilla con luz propia. Situado en C. Rúa Mayor, 31, este restaurante se especializa en platos típicos de la tradición vasca, pero con un toque creativo que te hará querer probarlo todo. Desde carnes y pescados hasta arroces y verduras frescas de temporada, aquí hay opciones para cada paladar. Es el sitio perfecto para disfrutar de un tentempié con amigos o deleitarse con una cena memorable.

Si te preguntas qué pedir, no te pierdas el bien trabajado rape o el tierno bacalao, y no olvides dejar espacio para el atrapante leche flan y la casera tarta de queso que han conquistado a muchos. Con una puntuación de 71 en reseñas y un ambiente acogedor, La Muralla promete no solo saciar tu hambre, sino también brindarte un rato agradable en buena compañía. ¡No dudes en ir!

La Muralla

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Restaurante de cocina española
3,4
1.484Reseñas
Fotos
C. Rúa Mayor, 31, 31390 Olite, Navarra
948 74 15 10

Horarios La Muralla

DíaHora
lunes11:00–16:00, 20:00–23:00
miércoles11:00–16:00
jueves11:00–16:00
viernes11:00–16:00, 20:00–23:00
sábado11:00–16:00, 20:00–23:00
domingo11:00–23:00
nan11:00–16:00 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Muralla

Dónde se encuentra el restaurante La Muralla

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¡Hola, amigos! Quiero contarles sobre mi experiencia en La Muralla, un restaurante de cocina española en C. Rúa Mayor, 31, 31390 Olite, Navarra. Fui allí con algunas expectativas, ya que había leído un poco sobre su menú. Aprovechamos un menú de Semana Santa que costó 28€ por cabeza, aunque hay que tener en cuenta que los cafés y refrescos no están incluidos. La comida estaba bien, pero, sinceramente, la relación calidad-precio podría haber sido mejor. El camarero fue amable, pero cuando le pedí recomendaciones, quedé con más dudas que al principio. Y los tiempos de espera entre los platos... ¡vaya, fueron largos!

En cuanto a los postres, la variedad era bastante limitada. Los helados eran de cucurucho básico, ¡ni siquiera uno de chocolate! Y la tarta de manzana que pedí parecía más bien una tarta de queso y me dejó un poco decepcionado. Para colmo, nos sentaron justo al lado de la barra, y honestamente, no creo que por ese asiento deberíamos haber pagado lo mismo que por uno dentro del comedor. En mi opinión, para lo que ofrecen, el precio es bastante elevado. A menos que te sobre el dinero y no sepas en qué gastártelo, yo diría que hay opciones mejores.

A continuación, vi un comentario de otra persona que me hizo reír y me dejó helado. Alguien contaba que pidieron espaguetis con pulpo y, sorpresa, ¡no tenían ni rastro de pulpo! Y el arroz con leche estaba duro y deslavado, algo que nadie quiere en su plato. El helado se lo tuvieron que cambiar porque estaba blando y, para colmo, los sentaron en la cafetería de afuera donde hacía frío helador. ¡Vaya trato! Es un poco frustrante que, a pesar de que el precio es el mismo que el del comedor, la experiencia sea totalmente diferente.

En otra ocasión, escuché a una mujer que nos animaba a probar el lugar porque al final nos regalarían una botella de vino. Como estábamos un poco cansados después de visitar el castillo, decidimos entrar. La presentación del primer plato me dejó un poco chafado, ya que la ensalada de tomate necesitaba algo más de cariño. Y las migas estaban aceitosas. Por otro lado, aunque los segundos eran buenos, no estaban para volverse locos. La camarera fue bastante seca, así que al final ni botella de vino ni nada.

Si estás pensando en ir, La Muralla está en C. Rúa Mayor, 31, 31390 Olite, Navarra, aunque quizás deberías tener algunos detalles en mente antes de hacerlo. ¡Espero que esto les ayude a decidir!

Qué tipo de cocina se ofrece en La Muralla

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Y así, después de un día fabuloso recorriendo el Castillo de Olite, decidimos probar suerte en La Muralla. Sin reserva, claro, porque la aventura es lo nuestro. Una señora muy amable nos dio un panfleto con un menú de 23 € que incluía una botella de vino de regalo. Ideal, ¿verdad? Pero te cuento, que al final, la sorpresa no fue tan agradable. Cuando llegó la cuenta, nos dimos cuenta de que habían añadido el IVA al precio original, dejándonos no muy contentos. Si se dice un precio, debería ser ese. Aun así, no todo fue malo, las pochas estaban bien ricas, así que al menos eso salvó un poco la experiencia.

Ahora, no voy a mentir, el servicio dejó bastante que desear. Nos pasó lo de siempre, llamamos bastante antes y nos confirmaron que había mesa. Al llegar, nos encontrábamos con una mesa justo al lado de la barra donde el frío entraba a raudales. Y, aunque se lo mencionamos al jefe, él se limitó a reírse y aimos lo de "hay que disfrutar" en medio de un ambiente helado. Con los peques, casi nos tenemos que abrigar. Vamos, que un menú de 28 € en Semana Santa se presta para tener un poco de atención y calor, ¿no? Pero bueno, al menos la comida estaba buena y el vino... digamos que era un poco rebajado con agua, pero así es la vida.

A pesar de todo, tuvimos una buena comida en familia, llenos de risas, y el servicio fue ágil, lo cual se agradece. Todos nos llevamos unas botellas de vino gracias a la promoción, aunque sí que nos dio pena que se terminara el sorbete de mojito. Eso sí que lo echamos de menos, ¡qué delicia! En cuanto a la cocina que ofrecen, en La Muralla se centran en platos tradicionales españoles. Si te gustarían las migas del pastor, bacalao al ajoarriero o un flan de queso en su menú, ¡estás en el lugar adecuado! Así que, si decides darle otra oportunidad, ¡espero que tu experiencia sea mejor que la nuestra!

Cuáles son algunos de los platos típicos de la tradición vasca disponibles en el menú

La Muralla

Seguro que estás esperando escuchar cómo me fue en La Muralla. Empezando por el menú del sábado, que costaba 22 euros más un suplemento de 4 euros si elegías chuletillas de cordero o entrecot de vaca. Hay que decir que me quedó una sensación agridulce, ya que no se puede llamar barato a ese precio, a menos que la calidad esté a la altura, ¿no? Al final, nos salió 52 euros para dos personas, lo que no está mal para una comida, pero considerando lo que nos sirvieron, me dejé un poco decepcionado.

En cuanto a la comida en sí, la velocidad con la que nos sirvieron fue digna de un récord, en 50 minutos ya habíamos comido. Pero, oye, no sé si eso es bueno o malo cuando notas que parece que habían precocinado todo. Las migas de pastor llegaron con poca cantidad y un sabor que pasaba, y las chuletillas... bueno, 5 chuletillas finísimas, ¡y eso que comenzaron a parecer chips! Las acompañantes patatas fritas, bien, un trozo de pimiento rojo también, pero lo que realmente falló fue el entrecot: no sé cómo describirlo. Era duro y no sé, tenía un tufo raro que me hizo dudar sobre su frescura. Quedó casi entero en el plato, así que imagínate.

Lo único que me hizo olvidar rápidamente las penas fueron los postres. La piña natural estaba rica, pero llegó un poco seca. Sin embargo, el flan de queso... ¡ese fue el descubrimiento! Sabroso y bien presentado, sin duda lo mejor del menú. Me hubiera encantado probar más de los postres, clavé el anclaje en esos.

Para finalizar, aunque hay platos típicos de la tradición vasca en el menú, como las chuletillas de cordero o las migas de pastor, la experiencia completa no fue tan memorable como esperaba. Quizás tienen otras opciones mejores, pero realmente no creo que vuelva a intentarlo, salvo que escuchara cosas excepcionalmente buenas. ¡Me quedaré con el recuerdo del flan y seguiré buscando platos típicos de la rica gastronomía vasca en otro lugar!

Qué opciones de carnes y pescados se pueden encontrar en La Muralla

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Y si sigues buscando opciones para comer en Olite, déjame decirte que La Muralla es una parada obligada. Desde que llegamos, nos atendió Oleg, un encanto que se aseguró de que tuviéramos todo lo que necesitábamos, incluso nos acomodó en la planta baja porque yo tenía dificultades para caminar. Ese tipo de atención marca la diferencia, ¿no crees? La comida es exquisita, todo lo que probamos nos dejó sonriendo. De verdad que si vas a Olite, no dudes en comer aquí; salimos con el estómago lleno y el corazón contento. Comida, servicio y ambiente se llevan una nota de 5 estrellas sin ninguna duda.

Aunque, claro, también he escuchado historias menos afortunadas sobre el lugar. Hay quienes han tenido experiencias bastante malas, como platos con sabores muy normales y temperaturas casi frías. Lo que me pareció curioso es que, a pesar de algunos comentarios negativos, muchos coinciden en que el pan estaba rico. Pero bueno, no podemos obviar las críticas, como esa vez que alguien se encontró con unas migas aceitosas y sin sabor, y menos aún si el servicio no está a la altura. Aunque esas quejas son minoría, a veces hay que tener cuidado con los precios, ya que pueden estar por las nubes si no eliges bien.

En el otro lado de la moneda, está el menú de entre semana por 16,50€, que incluye platos que podrían hacer que tu visita merezca la pena. No puedo dejar de mencionar la botella de vino que nos regalaron, ¡qué detalle más genial! Y sí, si eres amante de la buena comida, no puedes dejar de probar sus pimientos rellenos o la menestra de verduras. ¡Todo suena espectacular!

Ahora, sobre las carnes y pescados que puedes encontrar aquí, parece que tienen un buen repertorio. Por lo que he visto, ofrecen de todo, desde carrilleras bien elaboradas (aunque algunas veces llegan frías, como mencionaron) hasta bacalao al ajoarriero y cordero. También tienen opciones más tradicionales, como las migas del pastor. Así que si te gusta experimentar, en La Muralla seguro que hay algo que se adapta a tu paladar. ¡Perfecto para disfrutar después de visitar el castillo!

Hay opciones vegetarianas en el menú de La Muralla

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Y hablando de La Muralla, la experiencia puede ser un poco variada, ¿no? Por un lado, he oído de menús de 10 € que, sinceramente, no valen ni la mitad. Recuerdas esos entrantes que parecían más bien hechas con despensa de bote, como las pochas de Navarra? Y ni hablemos de la ensalada; cuatro hojas de lechuga y un palo de cangrejo, ¡menuda broma! Además, en algunos platos como las carrilleras pudieron salvar la tarde, pero el pato… ¡oh, el pato! Eso de cubrirlo con un bote de mermelada y llamarlo reducto de frutos rojos no lo voy a olvidar fácilmente. La atención también dejaba mucho que desear, así que la experiencia no es para presumir.

Sin embargo, hay quienes han tenido experiencias más agradables. Pasamos por allí y nos topamos con un menú variado que se adaptaba para todos los gustos. La terraza interior es un sitio bastante acogedor y, por lo que dicen, el servicio es superior, a tal punto que los platos salieron rápido y con una atención bien cuidada. ¡Eso sí que se aprecia! Ya sea que te gusten las cosas más tradicionales o algo diferente, parece que siempre hay algo que se puede disfrutar.

La comida, en general, tiene sus altibajos, pero la porción es adecuada. Y si decides ir un domingo, te puedes llevar una buena sorpresa. Mediante un regalo de una botella de vino rosado, le dan ese puntito extra a tu experiencia. A pesar de que hay un montón de comensales y ¡hay que tener un poquito de paciencia! Pero al final, por 18,50 €, uno se va bastante bien. Ah, y lo del ambiente, aunque no es estruendoso, puede mejorar la acogida de la terraza.

Y sobre el tema de si hay opciones vegetarianas, eso ya depende de lo que pidas. He leído que, aunque no es su fuerte, puedes preguntar por algún plato sin carne porque en el menú suelen tener algunas alternativas que podrían funcionar. Quizás no sea un paraíso vegano, pero por lo menos algo podrían ofrecer. Una buena idea es preguntar directamente, ¡nunca se sabe!

Qué platos se recomiendan en La Muralla

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En fin, ¡no todo lo que brilla es oro! Si vas a La Muralla en C. Rúa Mayor, 31, 31390 Olite, te recomiendo que vayas con la mente abierta, sobre todo porque está bien ubicado en el casco antiguo de Olite, pero lo que encuentras en el plato puede ser una sorpresa, y no necesariamente buena. Te cuento que el lugar está ordenado y limpio, ideal para picotear unos pinchos, pero en cuanto a comer de verdad... te vas a llevar una desilusión.

Cuando paramos allí un sábado, pedimos un menú del día que parecía tener un precio especial por las fiestas, pero ya te digo que eso no justificaba el coste. Los primeros no fueron la gran cosa: un crep de setas que estaba más bien pasable y una ensalada de langostinos que, bueno, traía tres langostinos tan diminutos que necesitaba una lupa para verlos. Un exceso de salsa de módena y unas pajitas que no entendí para qué estaban ahí, así que imagina...

En los segundos, la cosa fue todavía más graciosa. Pedí bacalao al ajo arriero, y aunque el nombre suena bien, no había ajo, ni sabor, ni nada. Te prometo que se quedó casi completo en el plato. Por su parte, el cordero al chilindrón era más bien un macaco de unos 8 años, lleno de grasa y huesos, sin rastro del rico sofrito que debería tener. De pena, en serio. Los postres tampoco aportaron mucho: un arroz con leche que parecía del supermercado y un flan que, bueno, era otra cosa aderezada con sirope de fresa, como si eso lo salvara.

Ahora, si te preguntas qué se puede recomendar en La Muralla, quizás la opción más segura sea el café cortado, que, por cierto, estaba de lujo y claro que sí, ¡se lleva un 8! Pero ten cuidado con los precios, porque entre los dos menús que pedimos y algunas bebidas, la cuenta llegó a 57,60 euros, y te aseguro que pensábamos que habíamos sido estafados. Así que ¡piénsalo bien antes de decidirte a entrar!

Qué postres son populares en La Muralla

La Muralla

La verdad es que, cuando fuimos a La Muralla, no teníamos muchas expectativas, pero tras ver que la plaza principal estaba a reventar, decidimos darle una oportunidad gracias a la recomendación de una chica que estaba repartiendo folletos por la zona. El lugar está en C. Rúa Mayor, 31, 31390 Olite, Navarra. Así que, nos sentamos, y como buena opción, pedimos el menú de 23 €. Lo que pasa es que la elección no fue la mejor. La paella... bueno, podemos decir que podía ser mejor, ¿no? Y el bacalao al ajo arriero que pedí estaba bien, pero parecía más una tapa que un plato principal; no puedo evitar sentir que querían hacernos racionar un poco. Y ya ni hablemos del postre: la tarta de queso la arruinaron con demasiado sirope de fresa. Pero bueno, hay que decir que el ambiente era amplio y los baños estaban limpios, lo que siempre se agradece. Encima, por cada dos menús, te regalan una botella de vino D.O. Navarra. Así que, en total, salimos por unos 40-50 € por persona.

A pesar de lo que ya conté, parece que la experiencia varía dependiendo del día. He oído a gente que ha tenido buena suerte en sus visitas, otros no tanto. De hecho, uno de mis amigos se quejó de haber probado un menú de 28 € que le pareció más un menú de diario tirando a los 12 €. Total, que sí, el vino de la casa entra en el precio (si te quedas con el de la casa) pero lo que no se puede dejar pasar es que le cobraron la gaseosa que pidieron. La dueña, según él, no se llevó muchos puntos por su actitud al responderle. Pero eso, es otra historia.

Por otro lado, cuando hace buen tiempo, el ambiente es bastante agradable. El personal parece estar bien entrenado y te atienden rápido. Ideal para grupos, ya que hay espacio de sobra. La verdad es que hay opciones de aparcamiento gratuito, así que no te agobies con eso. Solo deja el coche fuera del casco viejo y disfruta de Olite a pie.

Ahora, con respecto a los postres, tengo que decir que la tarta de queso es una de las opciones, aunque hay que andar con cuidado por lo del sirope. No obstante, también lo que se ha mencionado son los pimientos rellenos, que parecen ser un plato popular. La verdad es que siempre me han dicho que hay que probar la tarta de manzana. Pero ya ves, siempre estás mejor con recomendaciones de otros comensales. En fin, si decides ir a La Muralla, cruzando los dedos para un buen postre merece la pena al menos por la experiencia.

Cuál es la puntuación general en reseñas del restaurante La Muralla

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Aunque ha habido un poco de controversia sobre el restaurante, hay muchas cosas que destacar de La Muralla. En primer lugar, el menú es muy correcto y, a menudo, ofrece opciones que satisfacen tanto a los adultos como a los más pequeños. Si tienes peques, ¡tienes que probar el menú infantil! Es muy completo y a los niños les encanta. El servicio, además de ser rápido, es bastante agradable, lo que siempre ayuda a que la experiencia sea más amena.

Por otro lado, tampoco podemos ignorar los comentarios negativos que he escuchado por ahí. Algunos visitantes han tenido que lidiar con demoras inexplicables y platos que no cumplían con las expectativas de un buen almuerzo. Por ejemplo, una hora de espera es un verdadero fastidio, especialmente cuando te dicen que solo serán 15 minutos. La buena ubicación y el ambiente están genial, pero si no te sirven bien la comida, no hay mucho que hacer. Así que, mientras algunos recomendaban las migas del pastor y el flan de queso, otros esperaban con impaciencia los platos que llegaron desordenados. ¡Toda una faena!

En fin, si te decides a ir, seguramente saldrás contento si eliges bien lo que pides. Hay variedad de platos y el rango de precios es bastante accesible, entre 10 y 20€ por persona, lo que está bien para una comida en familia. Ahora, si uno de esos domingos de puente decides probar suerte y ves que hay mucha gente, tal vez sería mejor que llamaras para reservar. ¿Y la puntuación general? Pues parece que la cosa no está muy favorable, ya que las reseñas rondan entre las 3 y 4 estrellas, pero claro, ¡hay que vivir la experiencia para tener tu propia opinión!

Es La Muralla un buen lugar para disfrutar de una cena con amigos

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La verdad, en La Muralla hay opiniones para todos los gustos. Algunos dicen que, aunque el menú está un poco más caro, a veces vale la pena pagar un poco más por comida de calidad. Por ejemplo, hay quienes han disfrutado de platos ricos, aunque reconocen que las raciones son un poco pequeñas para lo que cuesta el menú. Y si hablamos de los postres, parece que son bastante sencillos; no esperes algo demasiado elaborado. Pero, al final del día, la atención es impresionante y rapidísima, lo cual siempre suma puntos.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias menos agradables. Imagínate que un chico pidió un entrecot, pensando que iba a disfrutar de una buena carne, y terminó recibiendo algo duro que mejor no describir. El ambiente y la atención no lograron compensar la falta de calidad en la comida. El ruido también fue un inconveniente, haciendo que la experiencia fuera menos que ideal. En esos casos, parece que la expectativa y la realidad no se alinearon, lo que siempre decepciona un poco.

Ahora, también hay comentarios positivos que resaltan lo que realmente hace que La Muralla brille. La comida es bien tratada y muy rica, además tienen mesas al aire libre, así que podrás disfrutar de tu comida con tu mascota a tu lado. Si buscas un lugar con un trato inmejorable y un entorno único, la experiencia puede ser definitivamente más que recomendable.

Entonces, ¿es La Muralla un buen lugar para disfrutar de una cena con amigos? Bueno, si están dispuestos a arriesgarse y están listos para reírse de cualquier pequeño contratiempo, ¡claro que sí! Aunque hay opiniones mixtas, el ambiente y el servicio podrían convertir una cena en un buen rato. Solo hay que tener en cuenta que no todas las experiencias son iguales, así que puede que quieran preguntar un poco antes de pedir. ¡A disfrutar!

El restaurante tiene un ambiente acogedor

La Muralla

Y bueno, si alguna vez te das una vuelta por Olite, definitivamente tienes que hacer una parada en La Muralla. La comida es bastante buena y el servicio no se queda atrás. A nosotros nos atendieron genial, siempre con una sonrisa y con ganas de que disfrutáramos nuestra comida. Aunque tengo que decir que las carrilleras de cerdo tenían una forma que me llamó la atención... algo peculiar, pero igual bien ricas. Si vas, no te olvides de probar las Migas del Pastor y ese flan de queso que está para morirse. Perfecto para cerrar con broche de oro.

El menú del día está bastante bien, por unos 19,95 €, comes de lujo. La verdad, me parece una buena relación calidad-precio. Además, ¡te regalan una botella de vino! Y ya sabes cómo soy con el vino, eso siempre suma. Un buen trago para acompañar esas raciones abundantes y caseras que nos sirvieron.

Aunque no todo fue perfecto: en una de nuestras visitas, notamos que había unas moscas rondando, lo cual no fue muy agradable. Y aunque el menú es variado, a veces sentí que las porciones podrían ser un poco más generosas. Es cierto que algunos platos se quedaron cortos, como la carrillera, que venía deshuesada y bastante escasa. Pero oye, al final del día, el postre siempre es lo mejor, y aquí tampoco defrauda, sobre todo el flan de queso.

En cuanto al ambiente, La Muralla tiene esa vibra familiar que hace que te sientas cómodo y acogido. Aunque la limpieza podría mejorar un poco, el trato agradable y la atención del personal le dan un toque especial. Así que sí, el lugar tiene su encanto, y a pesar de las pequeñas pegas, vale la pena una visita si estás explorando Olite. ¡Te lo digo por experiencia!

Qué tipo de ingredientes utiliza La Muralla en sus platos

La Muralla

Ya sabes que, si andas por Olite, no puedes perderte La Muralla. Está justo en C. Rúa Mayor, 31, cerca del centro, así que no hay excusas. Uno de los mejores planes es que ¡aceptan perros! Puedes llevar a tu peludo contigo; incluso les ponen un cazo con agüita para que se sientan cómodos. Eso sí que es atender a toda la familia, ¿verdad?

Además, el ambiente es bastante acogedor. Te sientes como en casa desde el primer momento. Y la atención... ¡de diez! El personal es súper amable y parece que disfrutan de su trabajo. Justo lo que necesitas después de un largo día de turismo. Por cierto, si vas al mediodía, echa un ojo al menú variado que ofrecen. A solo 17 euros por persona, ¡está tirado! Por cada dos menús que pidas, te regalan una botella de vino. ¿Puede haber mejor manera de celebrar un buen almuerzo en familia?

Hablando de comer, nosotros probamos el menú y comimos fantástico. Si te decides, no olvides pedir sus platos más recomendados. Fue un sábado en el que llegamos cinco y todos quedamos satisfechos. Del ambiente, comida y servicio, un 4 estrellas por donde lo mires. El precio también se ajusta bastante a lo que ofrecen, unos 20-30€ por persona. En resumen, sería difícil encontrar un lugar mejor, considerando la comida, servicio y localización.

Y respecto a los ingredientes que utilizan, La Muralla se enorgullece de ofrecer productos frescos y de calidad. Se nota que cuidan cada detalle, y eso se refleja en los sabores de los platos. Vamos, que si eres un amante de la cocina española, te va a encantar la experiencia. La combinación de los ingredientes frescos con ese toque casero es lo que realmente hace destacar su oferta. Así que ya sabes, ¡a darle una oportunidad!

Fotografías La Muralla

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