
Casa Sabina es tu casa en Orreaga-Roncesvalles, el lugar ideal para quienes buscan un refugio acogedor en plena montaña. Este hotel de 1 estrella está situado a solo unos minutos a pie de la Real Colegiata de Santa María de Orreaga y ofrece todas las comodidades que puedas necesitar, desde habitaciones con balcón y vistas a la montaña hasta un bar y terraza perfectos para relajarte tras un día de exploración. Ya sea que vengas por el Camino de Santiago, a disfrutar de la naturaleza o simplemente te apetezca un buen menú del peregrino, Casa Sabina es el lugar que te hará sentir como en casa.
Con una ubicación conveniente, a unos 48 km de la Catedral de Pamplona y otros lugares icónicos, aquí tienes acceso a todo lo que Roncesvalles tiene para ofrecer. Las habitaciones están equipadas con TV de pantalla plana, baño privado y lo necesario para tu comodidad. Y no te preocupes, si tienes hambre, siempre puedes disfrutar de un delicioso desayuno continental o sin gluten antes de salir a aventurarte. Relájate, disfruta y déjate llevar por la magia de este rincón de Navarra.

Casa Sabina Roncesvalles
Mapa Ubicación Casa Sabina Roncesvalles
Qué tipo de alojamiento ofrece Casa Sabina
¡Hola, viajeros! Si estáis por Roncesvalles y buscáis un lugar donde comer bien (más que un hotel, ¡eso seguro!), no podéis dejar de visitar Casa Sabina. Nos topamos con este lugar y, la verdad, fue todo un hallazgo. Nos sentamos a tomar una cerveza y, al ver que tenían menú del día, decidimos quedarnos para probarlo. ¡Qué acierto! Los platos eran espectaculares en presentación y la calidad de los ingredientes era impresionante. Por 16€, sin bebida, te llevas una comida completa, y el café estaba igualmente bueno. La atención de Raquel, quien nos atendió, fue de lujo. Es de esas personas que hacen que te sientas como en casa.
Eso sí, hay que tener un poco de paciencia en horas punta porque, siendo honestos, ¡los camareros se estresan un poco! Pero esto es normal en un lugar con buena afluencia. Nos encantaron los bocatas y los platos combinados, además de los bizcochos caseros que tenían. Eso sí, si no quieres esperar mucho, mejor ir en horas más tranquilas para disfrutar a fondo el momento.
El entorno y las habitaciones de Casa Sabina están bastante bien, tal como te puedes imaginar. Pero lo que realmente nos sorprendió fue la acogida del personal. Te hacen sentir a gusto desde el momento en que llegas. Y aunque a veces el servicio puede flaquear por la cantidad de gente, la amabilidad y el saber hacer siempre se notan.
Ahora, hablando de las habitaciones, Casa Sabina es un hotel de 1 estrella. Y aunque no esperes lujo extremo, las habitaciones están bien para un viaje en pareja, en grupo o simplemente si buscas un rincón acogedor en la naturaleza. Así que si andáis por la zona y queréis hacer una pausa entre aventura y aventura, este es el sitio perfecto para disfrutar de una buena comida y descansar. ¡No os decepcionará!
Cuál es la calificación de estrellas de Casa Sabina
Y bueno, en nuestra escapada a Casa Sabina en Roncesvalles, nos encontramos de todo un poco. Al principio, la idea era disfrutar de un pintxo en la terraza, que, por cierto, tiene unas vistas bastante agradables. La verdad es que el día estaba espectacular y nos lanzó la idea de ponernos cómodos allí. Pero la camarera... uy, no sé qué le pasaba, porque a nuestros buenos días no solo no respondió, sino que, para colmo, actuó un poco de mal modo. Así que, después de un rato sin buenas vibras, decidimos pasar de su mal humor y cancelar la idea del plato combinado. La verdad, no teníamos muchas ganas de poner la comida en el suelo, así que nos levantamos hasta la próxima aventura. Aunque, entre nosotros, espero que esa chica tenga un año increíble, aunque no esté en nuestra lista de favoritos.
A pesar de esa experiencia un poco incómoda, otra parte de nuestro viaje fue brillante. El restaurante, en particular, tiene unos bocadillos y una sopa que nos dejó muy contentos. Todo super sabroso y a buen precio. Sin mencionar que el personal que nos atendió en esta otra ocasión fue un encanto total, haciendo que la comida fuera aún más placentera. Si planeas ir, te aconsejaría que reserves con antelación, porque el espacio no es el más amplio y no querrás quedarte sin probar esos deliciosos menús.
Ah, y tanto los que tienen dieta vegana como los que no, están de suerte aquí. Nos sorprendió gratamente ver un menú con opciones completas y riquísimas como hamburguesas de kale y un montón de verduritas. ¡Todo un festival para el paladar! Y, para completar la experiencia, las habitaciones eran cómodas, con calefacción y agua calentita. Justo al lado de la oficina de turismo, lo que es una ventaja si quieres explorar la zona.
Así que, en resumen, Casa Sabina puede ser un hotel de 1 estrella, pero no dejes que eso te engañe; tiene sus encantos y, aunque hay altibajos, hay mucha comida rica y un ambiente tranquilo que merece la pena. ¡Definitivamente lo recomendaría!
Dónde se encuentra Casa Sabina
La verdad es que, si estás buscando un lugar donde comer después de un día de senderismo o simplemente disfrutar de un buen rato, Casa Sabina en Roncesvalles es una opción que no decepciona. El menú de 16 euros es todo un hallazgo, con una buena variedad de platos que combinan lo tradicional con un toque innovador. Y lo mejor, ¡los postres están incluidos! Aunque la bebida va aparte, vale la pena por la calidad de lo que sirven. Eso sí, asegúrate de reservar, porque el comedor es un poco pequeño y puede llenarse rápido, especialmente en temporada alta.
Estuvimos en la terraza disfrutando de las vistas impresionantes del entorno natural, y aunque el camarero parecía un poco desbordado, el servicio fue generalmente muy agradable. Ya sabes cómo es eso de la temporada de turismo, a veces hay que tener un poco de paciencia, pero la experiencia culinaria bien compensa. Y si te apetece algo más informal, ¡también puedes pedir platos combinados en la terraza a cualquier hora!
En cuanto a las habitaciones, si decides quedarte, las críticas son bastante buenas. Limpias, cómodas y con buenas vistas. Aunque algunos mencionan que puede haber un poco de ruido si eres de los que se acuestan temprano, ya que algunos clientes pueden estar disfrutando de su bebida en la entrada hasta tarde. Pero si eso no te molesta, lo demás es simplemente genial.
Y claro, para que quede claro, Casa Sabina se encuentra en Carr. de Francia, S/N, 31650 Roncesvalles, Navarra. Un lugar tranquilo y con un buen precio, perfecto para reponer fuerzas antes de continuar tus aventuras en el Camino. ¡Definitivamente, volveríamos sin dudarlo!
Qué atracción turística está cerca de Casa Sabina
Y hablando de Casa Sabina, si te animas a hacerlo, te aseguro que vale mucho la pena. La comida del restaurante es de 5 estrellas, lo que convierte a este lugar en una elección perfecta para reponer energías después de un día de caminatas. Por solo 16€ puedes disfrutar de un menú que incluye un primero, segundo y postre, ¡y todo es casero! Las opciones van desde setas y pato hasta ensaladas, pescado, ternera y pollo. No hicimos fotos a los primeros platos, pero la sopa de pescado y las alubias con sacramentos estaban para llorar de lo buenas que eran. Además, el chico que nos atendió fue muy amable, siempre con una sonrisa y listo para ayudar, lo que hizo la experiencia aún mejor.
Por otro lado, hay que mencionar que no todo fue un paseo en la terraza del restaurante. Intentamos disfrutar de una comida al aire libre, pero después de esperar más de una hora sin que nos tomaran la nota, decidimos marcharnos. Al final, encontramos un lugar cercano donde nos atendieron de maravilla, y es una pena que la atención en la terraza no estuviera a la altura. A veces, a pesar del buen ambiente que generan los peregrinos, el servicio puede fallar, aunque en general, el restaurante tiene un buen ambiente y una ubicación excelente, justo donde para el bus que viene de Pamplona.
Así que ya sabes, si te decides por Casa Sabina, ten en mente que el restaurante tiene una comida increíble, pero tal vez mejor que te sientes en el comedor interior si prefieres un servicio más rápido. Y si estás en Roncesvalles, no olvides que hay varias atracciones turísticas cerca, como el Monasterio de Roncesvalles, que vale la pena visitar para complementar tu experiencia culinaria y de descanso en este hotel. ¡Seguro que querrás repetir cuando hagas el camino francés!
Qué comodidades ofrece Casa Sabina a sus huéspedes
Y después de esa larga caminata cruzando los Pirineos por el Col de Lepoeder, qué bien se siente llegar a Casa Sabina Roncesvalles. Pasamos una tarde muy agradable, ¡almorzando en la terraza soleada! Imagínate, comiendo el menú peregrino, que era súper generoso, mientras disfrutábamos del sol, la buena compañía y, por supuesto, la atención de Sarah, que fue un encanto. Siempre sonriendo y muy amable, incluso hizo sentir a mi perra como en casa. ¡Gracias, Sarah! Su entusiasmo y calidez realmente hicieron la diferencia.
La noche fue un poco diferente. Cenamos dentro, y aunque el ambiente era agradable, notamos que el servicio tenía algunos altibajos. La recepción está en la barra del bar, y mientras esperábamos con todo el equipaje, había un bar lleno de gente, lo que hizo la espera un poco incómoda. El chico que nos atendió parecía un poco seco, no tan dispuesto a ayudar como lo habíamos esperado. Aunque no puedo quejarme mucho, ya que la comida estaba bien, los precios del bar eran un poco más altos de lo que uno esperaría.
Volviendo a ese almuerzo en la terraza, con Sol y Kike, definitivamente fue la mejor opción. Era el lugar ideal para relajarse después de una dura etapa desde San Jean Pied de Port. La buena comida ayudó a reponer energías, pero el gesto de algunos del servicio de asignar mesas en medio del comedor fue un poco raro. Viendo que, en el fondo, había mesas vacías, me dio la impresión de que a veces estaban un poco desorganizados.
Y si te preguntas qué comodidades ofrece Casa Sabina a sus huéspedes, la combinación de bonitas habitaciones con un buen precio, junto a un restaurante donde puedes disfrutar de un menú bastante generoso, la hacen una opción muy atractiva. A pesar de algunas cosas que podrían mejorar, la experiencia de estar allí, especialmente después de un día de caminata, vale la pena. Sin duda, ¡recomendaría este lugar a cualquier grupo de amigos que busque relajarse y disfrutar del Camino! GORA EUSKADI, ¡joder!
Las habitaciones de Casa Sabina tienen balcón
Así que, después de la caminata en Roncesvalles, decidimos hacer una parada en Casa Sabina para comer algo. El restaurante tiene una terraza bastante acogedora donde puedes disfrutar del sol, lo cual es perfecto si decides ir en un día bonito. La comida casera que probamos estaba riquísima, aunque debo decir que la atención de algunos meseros dejó un poco que desear. Nos encontramos con un par de meseros más despistados, pero el último que nos atendió fue un auténtico crack, como si nos conociera de toda la vida.
A pesar de las normas de cierre de cocina, que nos hicieron esperar un buen rato, la comida valió la pena. Tuvimos que inquirir sobre el estado de nuestra orden y, gracias a algunos empujones de buena voluntad de otros trabajadores, logramos abrir el apetito con esas delicias caseras que ofrecían. Un menú muy generoso por solo 22€, y que, aunque honesto, superó nuestras expectativas. A medida que íbamos probando los platos, no podíamos dejar de alabar la calidad de lo que nos servían.
No puedo dejar de mencionar la sensación de estar codo a codo con amigos, riendo y disfrutando de unas buenas bravas y bocatas, incluso si el bocata de lomo y queso no tuvo el mejor trato en cuanto a temperatura. Pero oye, eso es parte del encanto de un sitio que se siente como en casa. La combinación de un ambiente relajado y comida a buen precio hace que Casa Sabina sea un lugar al que volver.
Y ya que querrás saberlo, sí, las habitaciones de Casa Sabina tienen balcón. Así que si decides quedarte a dormir, podrás disfrutar de una buena vista mientras te tomas un café por la mañana. ¡Repetir es una opción más que válida!
Cómo son las vistas desde las habitaciones de Casa Sabina
Y bueno, si estás pensando en hacer el Camino de Santiago, Casa Sabina en Roncesvalles es, sin duda, uno de los mejores lugares para quedarte. La atención de los hospitaleros es de diez, siempre dispuestos a hacerte sentir como en casa, y eso es clave después de una larga jornada caminando, ¿no crees? Además, las habitaciones están completamente reformadas, se nota que han puesto cariño y esfuerzo en cada rincón. Y lo mejor de todo, no necesitas hacer reserva, lo que te da esa libertad de llegar y quedarte. El precio es super accesible, así que no hay excusas para no pasarte a disfrutar.
Y si te da hambre, ¡no te preocupes! El restaurante del lugar tiene un menú muy completo por solo 12 euros. Puedes elegir entre varias opciones de primero y segundo, algo perfecto para recuperar energías. La pasta y la trucha que pedí estaban riquísimas y la presentación, ni hablar. Eso sí, cuando el lugar está lleno, la espera puede ser un poco larga, pero déjame decirte que vale la pena. El interés que pone el personal, especialmente los camareros, compensa esa lentitud. Aunque mala experiencia con el servicio en un momento específico, parece que el resto del tiempo es más fluido. ¡Es un lugar donde, sin duda, saldrás satisfecho!
En cuanto a las habitaciones, son amplias y cómodas, ideales para relajarse después de un día en el camino. Eso sí, si vas en fin de semana, mejor haz la reserva con antelación, ya que suelen llenarse bastante. Y lo mejor de todo son las vistas desde las habitaciones: rodeado de montañas y un paisaje espectacular que te deja sin aliento. Es un verdadero lujo abrir la ventana y ver toda esa naturaleza... ¡te sentirás en paz! Así que, si buscas un lugar tranquilo donde descansar y tener un buen precio, Casa Sabina es el sitio. ¡Anímate y disfruta del camino!
Qué opciones gastronómicas hay en Casa Sabina
La verdad es que al llegar a Casa Sabina Roncesvalles, te sientes como en casa, aunque estés de vacaciones con tu grupo de amigos. Raquel, que nos atendió, fue simplemente encantadora; a pesar de la multitud, nos dijo que nos atendería enseguida, y ¡cumplió! Con un grupo de 8 personas, eso no es fácil, pero el servicio fue rápido y super agradable. Definitivamente, el trato que recibimos nos hizo sentir especiales, y eso ya vale mucho.
La comida es otro punto fuerte aquí, y lo mejor es que los precios son bastante moderados. Nos lanzamos a probar el menú del peregrino por solo 14€ y la verdad, aunque algunos platos son un poco repetitivos, como la pasta y las truchas, hay opciones de platos combinados que son completos y deliciosos. Así que, además de pasarlo bien con los amigos, también nos mimamos un poco con la comida. ¡Todo un acierto, vaya!
Ah, y si te preocupa la ubicación, no te preocupes en absoluto. Roncesvalles tiene unas vistas preciosas, ideal para tomar un respiro después de un día explorando. La atmósfera del hotel es realmente tranquila y romántica, perfecta para relajarse y desconectar del bullicio. Así que puedes estar seguro de que aquí vas a encontrar un lugar donde disfrutar.
Y, por si te preguntas, ¿qué opciones gastronómicas hay en Casa Sabina? Pues mira, hay un menú del peregrino bastante accesible y unos platos combinados que dejan a uno satisfecho. Comida rica y buena, ya te lo he comentado, y el precio del menú a 16€ está más que justificado por la calidad. Así que, si buscas una buena cena tras un largo día, este es el lugar.








