
El Albergue de La Real Fábrica, ubicado en Av. Santo Domingo de La Calzada, 1, 26280 Ezcaray, es el refugio perfecto si buscas una escapada en plena naturaleza, pero sin sacrificar la comodidad. Con habitaciones que cuentan con aire acondicionado, wifi gratis y algunas hasta con cocinas equipadas, podrás disfrutar de una estancia a gusto mientras exploras la Sierra de la Demanda y la famosa ruta de senderismo GR-93. Además, estás a solo unos minutos de las ruinas de Santo Domingo de la Calzada, un lugar lleno de historia que no te querrás perder.
Así que, si has decidido recorrer La Rioja, no olvides hacer una parada en este albergue que te brinda acceso a actividades al aire libre, como esquí en la estación de Valdezcaray o simplemente un paseo por el encantador centro de Ezcaray, conocido por su rico patrimonio cultural. Desde aquí, puedes disfrutar de la naturaleza y también de la gastronomía local, incluyendo una deliciosa comida en el mismo Restaurante del Albergue. ¡No dudes en reservar tu estancia y vivir una experiencia inolvidable en este rincón maravilloso de España!

El Albergue de La Real Fábrica
Mapa Ubicación El Albergue de La Real Fábrica
Dónde se encuentra el Albergue de La Real Fábrica
¡Hola, amig@s! Quiero contarles sobre nuestra escapada al Albergue de La Real Fábrica en Ezcaray, La Rioja. Nos alojamos un domingo por la noche y, como éramos los únicos, ¡la experiencia fue de lo más tranquila y relajante! La gestión fue súper fácil; todo lo hicimos de forma autónoma, así que ni vimos a nadie del personal. La habitación, enorme y con un armario gigante, era perfecta para nuestro grupo.
El salón/comedor en la primera planta es un espacio increíblemente amplio, un lugar perfecto para relajarse y socializar. Aunque hay cocina completamente equipada, ¡no esperen servicio de bar ni desayunos! Eso sí, les recomiendo que se traigan sus propios snacks porque, aunque puedes preparar lo que quieras, habrá que hacerlo uno mismo. Además, si se olvidan la comida, ¡el centro está a solo cinco minutos! Perfecto para degustar lo local y evitar el ruido de los bares.
Lo que más me impresionó fue la relación calidad/precio. A pesar de que no tuvieron atención personal directa en todo momento, cuando tuvimos un problemita con la puerta, la gestión fue rápida; nos atendieron al instante por teléfono. Sin embargo, tengan en cuenta que los salones comunes deben abandonarse a las 22:30, así que no esperen hacer una fiesta nocturna. En nuestra estancia, tuvimos una experiencia un poco molesta con los vecinos, que pusieron música a toda potencia hasta tarde, pero afortunadamente se fueron antes de que tuviéramos que llamar a los propietarios.
En resumen, el Albergue de La Real Fábrica es tranquilo, romántico y tiene buena relación calidad-precio. Así que, si ustedes están buscando un lugar para desconectar, ¡esto es una gran opción! Y para los que se pregunten, se encuentra en Av. Santo Domingo de La Calzada, 1, 26280 Ezcaray, La Rioja, ¡así que ya saben dónde ir si tienen ganas de una escapada!
Qué tipo de habitaciones ofrece el albergue
Imagínate que llegas al Albergue de La Real Fábrica en Ezcaray y lo primero que notas es lo amplias y limpias que son las habitaciones. De verdad, no solo son grandes, sino que se siente como si estuvieras en un hotel en lugar de un albergue. Aunque, como todo tiene sus peros, los ruidos de los vecinos pueden ser un dolor de cabeza: si bien hay buenas vistas y la cama es grande y cómoda, a veces te despiertas con las risas o voces de al lado. ¡Nada que no se pueda superar con buenos tapones para los oídos!
Lo mejor de todo es que la ubicación es inmejorable. Este lugar está al ladito del casco viejo, donde hay un montón de opciones para comer a buen precio. Si eres de los que quieren aprovechar al máximo tu estancia, hay una oficina de turismo cercana donde te pueden dar toda la info que necesitas para hacer rutas, ya sea en bici o a pie. ¡Todo está cerca, así que puedes disfrutar de Ezcaray sin problemas! Además, puedes aparcar justo al lado, lo cual es una maravilla.
Eso sí, hay que mencionar que el servicio es un tanto peculiar: no hay recepción y todo se hace un poco al estilo autoservicio. Te mandan un código por teléfono para el check-in, lo cual es cómodo, pero ya sabes cómo es esto, a veces te gustaría que hubiera alguien que te dé una mano, especialmente si tienes algún problemita. Aunque la limpieza es digna de mención, se nota el rollo "aquí no hay personal para ayudarte", así que prepárate para hacer algunas cosas por tu cuenta. Pero bueno, todo sea por el buen precio y la tranquilidad que ofrece.
Ahora, sobre el tipo de habitaciones que ofrece el albergue, podemos decir que son habitaciones grandes y funcionales, con cama cómoda y baño privado, todo muy bien equipado, incluyendo una ducha con privacidad. También hay una cafetera Nespresso a tu disposición, un detalle que se agradece mucho. Así que, aunque haya algunos ruidos y ese par de inconvenientes, la experiencia general fue bastante satisfactoria. Sin duda, creo que volveremos a disfrutar de Ezcaray, porque, a pesar de los vecinos ruidosos, la comodidad y la ubicación nos conquistaron.
El Albergue de La Real Fábrica cuenta con aire acondicionado y wifi gratis
Ya te digo, el Albergue de La Real Fábrica ha sido todo un descubrimiento para nosotros. Ideal para aquellos que buscamos algo barato y cómodo al mismo tiempo mientras viajamos con la furgo. La verdad es que nos llevamos una grata sorpresa. Nos costó encontrar un sitio que no solo fuese asequible, sino que también ofreciera buena calidad en los servicios. Este lugar tiene un salón acogedor, un comedor donde puedes disfrutar de tus desayunos, y una mesa de billar para echarnos unas partidas. ¡Incluso hay una cocina común totalmente equipada! Es el sueño de cualquiera que quiera ahorrar un poco en comidas.
Las habitaciones son un cuadro aparte. Son dobles con baño privado y cuentan con camas súper cómodas. Te hablo de una tele grande y hasta una Nespresso, o sea, cafeína en la cama, ¿puede haber algo mejor? El proceso de check-in no podría ser más sencillo; recibimos todas las instrucciones por WhatsApp* antes de llegar, y no tuvimos ni un solo problema. La persona que lo gestiona es un encanto, lo que hace que todo se sienta muy cercano. Ya estamos deseando volver a Ezcaray solo por alojarnos de nuevo aquí.
La experiencia fue tan buena que hasta decidimos quedarnos tres noches para desconectar del ruido y el ajetreo de la ciudad. Todo fue perfecto, desde el ambiente acogedor hasta la limpieza impecable. La atención del personal fue de 10, e incluso siendo un lugar más tranquilo, se siente muy familiar. Es una opción económica que sin duda nos brindó el relax que buscábamos. ¡De vuelta a este albergue, no hay duda!
Y por si te lo preguntas, sí, el Albergue de La Real Fábrica cuenta con aire acondicionado y wifi gratis. Un par de detalles que realmente marcan la diferencia, sobre todo en verano. Así que si planeas una escapada, ya sabes a dónde ir. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Existen habitaciones con cocinas equipadas en el albergue
A veces las cosas no salen como uno espera, ¿verdad? Te digo, tuvimos una experiencia realmente lamentable en el Albergue de La Real Fábrica. Había reservado una habitación con baño y desayuno, y al hacer el check-in online la noche anterior, pensé que todo estaba en orden. Pero, sorpresa, al llegar el sábado, el lugar estaba vacío, ¡sin personal! Intenté llamar a Booking para que me ayudaran, pero no había manera de que nadie contestara. La única respuesta que recibí fue un mensaje de WhatsApp que decía que solo atendían de lunes a viernes. Increíble, ¿no? Un tiempo y dinero malgastado. Para ser sincero, no lo recomendaría a nadie.
Pero espera, porque no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché que, en otra ocasión, algunos amigos pasaron una semana santa soñada allí. Se fliparon con la amplitud del salón y las zonas comunes. ¡Hasta podían jugar al billar! Aunque el edificio es un poco antiguo, hicieron una renovación que está a la orden del día. Había limpieza impecable y la decoración era genial. Además, estaba a solo 5 minutos de la plaza del pueblo. Ni hablar de la relación calidad-precio, que estaba muy bien.
Mis amigos también comentaron sobre la cafetería del albergue. Dicen que el regente es muy dinámico a la hora de preparar los desayunos, y el café estaba a buen precio. Además, mencionan que aunque el caudal de agua en los grifos tal vez no sea el mejor, la experiencia general, a grandes rasgos, fue positiva. Aunque, claro, no esperes lujos.
Ahora, para aquellos que se preguntan si hay habitaciones con cocinas equipadas, pues la verdad es que el albergue tiene una cocina de uso común para todos los huéspedes. Así que, si planeas quedarte y cocinarte algo, ¡tienes esa opción! Pero no esperes que las habitaciones estén preparadas como un apartamento. En fin, el Albergue de La Real Fábrica te puede dar una grata sorpresa... o un buen dolor de cabeza. Así que ¡anda con cuidado!
Qué actividades al aire libre se pueden realizar cerca del albergue
Y, la verdad, visitar El Albergue de La Real Fábrica en Ezcaray puede ser un verdadero viaje al caos. Aunque el sitio podría tener un sinfín de posibilidades, su gestión deja mucho que desear. Ya sabemos que la comida se presenta con aires de gourmet, pero si es mediocre y a precios abusivos, ¿de qué sirve? La experiencia se vuelve aún más incómoda cuando eres testigo de cómo el jefe grita a sus empleados: “¡Aquí se hace lo que manda mis h...! Si no, ¡vete a tu p... casa!”. O sea, un espectáculo que en lugar de relajarte, te deja con un mal sabor de boca justo al llegar.
Y, no te cuento los problemas con las reservas. Primero, habías pagado por una habitación con baño privado, y justo antes de tu llegada, te avisan que el baño será compartido. Eso sí que es un robo a mano armada. Al final, después de varios cambios, acabas pagando más por dos habitaciones dobles con baño y desayuno, y cuando llegas al desayuno, ¡sorpresa! No hay desayuno ni atención. El personal no parece tener idea de lo que está pasando y, en lugar de resolver el problema, actúan como si fuera tu culpa. Definitivamente, un despropósito en toda regla.
Si profundizamos, no todos los comentarios son tan negativos. Algunos huéspedes mencionan que la atención a través de Internet es bastante eficiente y que las habitaciones, en general, pueden estar limpias y cómodas. Las instalaciones son amplias y bien ubicadas, cerca del centro, lo que es un punto a favor. Hay quien dice que cuenta con una cocina grande donde puedes preparar tus propias comidas. ¡Por cierto! Si decides hacerlo, aquí no se desanima a nadie por traer sus cosas y tener un desayuno por tu cuenta. La verdad, un buen detalle para los que prefieren ahorrar.
Ahora, si estás preguntándote qué actividades al aire libre puedes hacer cerca, ¡hay un montón! Desde disfrutar de caminatas por senderos naturales de la zona, hasta paseos por el pueblo, que es muy bonito y lleno de encanto. También puedes contemplar la naturaleza mientras practicas algún deporte de aventura. Así que, aunque tu estancia en el albergue haya sido un poco desastre, la belleza de La Rioja y su entorno natural puede hacer que la “aventura” valga un poco la pena. ¡Espero que la próxima vez tengan mejor suerte!
Dónde se puede practicar esquí en la zona
Y hablando del Albergue de La Real Fábrica, ¡tenéis que saber que es una joya escondida en Ezcaray! Nosotros entramos a comer sin prestar atención a las críticas negativas, y nos sorprendieron tanto la calidad de la comida como la cantidad. El menú de 17,50€ en festivo era un auténtico festín: empezamos con dos croquetas, luego un primero bastante abundante, y todo estaba para chuparse los dedos. Si queréis detalles frescos, no dudéis en consultar más reseñas en Tripadvisor.
Aunque solo lo usamos para cenar, el lugar es amplio y tiene una decoración muy agradable. Está a solo unos 5 minutos del centro, así que no hay excusas para no ir. La primera vez que estuvimos allí fue en Nochevieja y, sinceramente, nos sorprendió para bien. El menú era muy completo, y aunque no eran los ingredientes más lujosos del mundo, el sabor de toda la comida nos dejó muy satisfechos. Además, los que atendían el cotillón estaban súper amables, listos para ayudar con lo que necesitáramos.
Las habitaciones también son toda una experiencia, muy amplias y cómodas, además de estar hermosamente restauradas. La única pega que le encontramos fue la ducha con puerta transparente, que a algunos tal vez les choque un poco. Pero vamos, que si buscas un sitio romántico y tranquilo, aquí lo tienes. Por no mencionar que está al lado del ayuntamiento, así que no te perderás.
Y si estáis deseando practicar esquí en la zona, ¡no os preocupéis! Al estar cerca de Ezcaray, tenéis las estaciones de esquí de La Rioja a solo un saltito. Perfecto para terminar un día de nieve y luego volver a disfrutar de esa cena en el albergue, ¿verdad? Simplemente no hay opción de pensión completa aún, pero esperemos que pronto lo tengan, porque lo que ofrece ya es más que suficiente para que te apetezca volver una y otra vez. ¡Prepara las maletas!
Cuáles son algunos de los lugares históricos cercanos al albergue
No sé si alguna vez has estado en el Albergue de La Real Fábrica en Ezcaray, pero te cuento que la experiencia no fue del todo lo que esperábamos. Fui con los colegas a comer y, aunque el personal fue increíblemente amable, la comida dejó mucho que desear. El menú era bastante caro para lo que te ponían en el plato. La lasaña de espinacas que prometía ser casera resultó ser más una broma que un plato. Y ni hablemos de los "spaghettis con verduritas", donde las verduritas apenas se dejaron ver.
Si estás pensando en dormir allí, te advierto que la experiencia también puede ser triste. Nos alojamos en una habitación cuádruple muy amplia, pero no había nada que hiciera el lugar acogedor. Era fría y sin televisor, lo cual es un poco decepcionante para un lugar con tanto potencial. No sé, a veces parece que el albergue tiene todo para brillar, pero le falta un buen lavado de cara.
Por otro lado, tengo que reconocer que el sitio tiene unas instalaciones maravillosas. Realmente sería genial si más lugares ofrecieran lo que este albergue tiene para grandes grupos. Pero vaya, la última vez que fuimos, la calidad de la comida dio un giro para mal. Es una pena, porque hace un par de años, cuando fuimos, la cosa no estaba tan mal. ¿Qué les pasó?
Ah, y si estás por allí, hay algunos lugares históricos cercanos que podrías visitar. No muy lejos de allí, puedes encontrar el Monasterio de Santa María de Huerta y algunas ruinas medievales que son un deleite para los amantes de la historia. Así que, aunque el albergue tenga sus cosas, la zona es rica en cultura y vale la pena explorarlo un poco más. ¡Espero que la próxima vez haya mejoras!
Qué es la ruta de senderismo GR-93 y dónde se encuentra
Así que, después de nuestro paseo por Ezcaray, decidimos hacer una parada en el Albergue de La Real Fábrica. ¡Y qué bien que lo hicimos! Aunque no todo fue perfecto, la verdad es que hay ciertos detallitos a tener en cuenta. Recuerdo que hace unos años estuve allí y, si no me equivoco, creo que han cambiado la gerencia porque la comida, aunque sigue siendo rica, las raciones han quedado un poco escasas en comparación con el precio. Me sorprendió que la sepia a la plancha la sirvieron troceada, como si intentaran disimular algo. Un poco decepcionante, la verdad.
La última vez que estuve fue un jueves santo de 2018, y estaba a tope de gente. Con solo tres camareros para un comedor que puede recibir a 150-200 comensales, la espera se hizo larga. Optamos por un menú de 17€, que incluía varias opciones de primeros y segundos, pero me llevé un chasco con los platos. Los caparrones estaban fríos y la lasaña de espinacas ni gratinada estaba. El bacalao y el cordero, que deberían haber sido los hits del menú, resultaron ser una decepción total, con mucha grasa y huesos, y más sopita que salsa. ¿Y lo que cuesta mejorar un poco la calidad cuando se cobra eso?
Por otro lado, el servicio fue muy agradable, aunque la cocina... bueno, ahí es donde palpita el tema. No esperes hamburguesas caseras, porque lo que te sirven son de lo peor que he probado en supermercado, y los canelones no se quedaban atrás, la verdad. Las raciones eran más pequeñas de lo que esperábamos, y parecían como si quisieran sacarse de encima platos sobrantes. Un recorrido amplio por mejorar, sinceramente.
Un día de agosto, después de un paseo matutino, decidimos desayunar en la terraza del albergue, que está justo en la plaza del ayuntamiento. Pero ojo si decides hacerlo, porque pedimos una rebanada de pan que estaba congelada, ¡con restos blanquecinos en la superficie! Si vas, creo que lo mejor son las comidas sencillas y caseras, con un precio muy accesible, aunque mejor no esperes lujo.
Ah, y antes de que se me olvide, ¿sabías que la ruta de senderismo GR-93 es un recorrido que atraviesa la bella comunidad de La Rioja? Se extiende por 131 km, llevándote a paisajes increíbles donde se mezclan montañas y valles llenos de naturaleza. Así que si te animas, puedes disfrutar de unas vistas espectaculares y hacer una buena actividad al aire libre antes de acomodarte en el albergue para relajarte un poco.
Qué tipo de gastronomía se puede disfrutar en el Restaurante del Albergue
Recuerdo este lugar con mucho cariño de cuando era pequeña, cada vez que mi familia decidía ir a comer. Este fin de semana, decidí llevar a un grupo grande de amigos (¡más de 20 personas!) para revivir esos buenos tiempos, pero fue todo un desastre. Estuve llamando el viernes por la mañana a ver si podía hacer la reserva, pero ni rastro de que me atendieran. Al final, nos perdieron como clientes y la verdad, es una pena porque me quedé con muy mal sabor de boca. No creo que vuelva a recomendarlo a nadie.
Cuando finalmente conseguimos sentarnos a comer, optamos por el menú de 16€. Los primeros platos fueron un poco decepcionantes: unas alcachofas salteadas con jamón tan diminutas que apenas vi un par, y cuatro lonchas de jamón que parecían de bote. El pastel de cabracho también pasó sin pena ni gloria, servido con un poco de lechuga rallada. Definitivamente no fue la experiencia culinaria que esperaba. He oído que otros sitios tienen mejores críticas en Tripadvisor.
Y no quiero dejar de mencionar nuestra estancia en el albergue. A pesar de haber reservado con antelación y de que viajábamos con dos niñas pequeñas, la habitación que nos dieron estaba fría al llegar a las 14:00. Se lo mencionamos a la persona de recepción, pero al volver de comer, la habitación seguía helada. Nos ofrecieron cambiar a otra habitación, pero tampoco funcionaba la calefacción. Todo esto por 100€ la noche… ¡vaya chasco! No tienen ni una sala de TV o juegos para entretenerse, así que tuvimos que hacer las maletas y volver a casa, ¡250 km de vuelta!
Volviendo a la comida, si decides arriesgarte al restaurante del albergue, puedes esperar una gastronomía casera. La relación calidad-precio es lo único que parece destacar, y aunque hemos tenido experiencias muy diferentes, algunos amigos que han vuelto después de unos años dicen que les ha ido mejor. La comida es sencilla pero pasa como “muy casera”, perfecta para los que buscan un plato abundante. Sin embargo, ten en cuenta que el servicio puede ser un poco lento, así que si vas con niños, ¡prepara un buen plan de entretenimiento mientras esperas!
Está el albergue cerca del centro de Ezcaray
Y ya que estamos hablando de La Real Fábrica, no puedo dejar de mencionar lo mucho que ha mejorado desde su transformación. La verdad es que nos ha encantado el cambio que han dado al antiguo albergue de Momento Ezcaray. Las habitaciones están de primera, muy cómodas y limpias, y la atención que recibimos fue excepcional. En general, nos llevamos una experiencia muy positiva, ¡un 5/5 de mi parte!
Claro, no todo fue perfecto. Tuvimos una experiencia un poco decepcionante con el menú. Imagínate pagar 16€ por un menú ridículo. Las verduras en tempura vinieron solas en un plato de postre, y las croquetas también. A mí no me cuadra que digan que son caseras y luego te las traigan congeladas. La camarera, la verdad, no ayudó mucho con su respuesta. Hay que reconocer que algunas cosas salieron ricas, pero no todo fue oro.
Sin embargo, otra parte del grupo disfrutó de un menú más variado y casero, así que tampoco fue un desastre absoluto. La comida estaba bien, aunque había que esperar un poco más de la cuenta. ¡Y vaya!, si eres peregrino, este sitio tiene su encanto. Es un buen lugar para hacer una parada, relajarte y conocer un poco el ambiente.
Ahora, sobre la ubicación... Sí, está cerca del centro de Ezcaray. Aunque está en la entrada del pueblo, realmente no es muy grande, así que moverte a pie es pan comido. Perfecto para disfrutar de un paseo y seguir explorando la zona después de tomar algo en el albergue. Eso sí, asegúrate de chequear los horarios antes de ir, que una pena perderse el sitio por estar cerrado. ¡Pero en general, vale la pena una visita!








