
La Sidrería Alorrenea en Astigarraga es el lugar ideal para disfrutar de una experiencia auténticamente vasca. Aquí no solo encontrarás un ambiente acogedor, ¡sino también un menú típico que no decepciona! Se recomienda probar la tortilla de bacalao, el bacalao con pimientos y la carne al punto. Y, por supuesto, no puedes olvidar la sidra, que puedes servirte a tu gusto. ¿Ya estás salivando?
Este restaurante, que tiene una capacidad para 300 comensales, es perfecto para grupos y familias. Su menú se adapta según la temporada, así que siempre hay algo nuevo que descubrir. Desde enero hasta mayo ofrecen un menú de sidrería, y luego lo amplían con pescados y deliciosos postres. Además, ¡tienen su propia sidra elaborada en el lugar! Así que si estás buscando una comida rica a buen precio y con un ambiente genial, Alorrenea es un must.

Restaurante-Sidrería Alorrenea
Horarios Restaurante-Sidrería Alorrenea
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:30–17:00, 20:00–23:00 |
| miércoles | 13:30–17:00, 20:00–23:00 |
| jueves | 13:30–17:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 13:30–17:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 13:30–17:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 13:30–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante-Sidrería Alorrenea
Dónde se encuentra la Sidrería Alorrenea
¡Hola, gente! Hoy quiero hablarles de la Sidrería Alorrenea, un lugar que se ha convertido en uno de mis favoritos en Astigarraga. Se encuentra en Alorrene Bidea, 4, así que está supercerca del centro del pueblo. Eso es genial porque después de una buena comida o cena, puedes seguir el cachondeo y disfrutar del ambiente que tiene este sitio. A mí, personalmente, me encanta el ambiente que se respira allí: es acogedor, lleno de vida y con ese toque tradicional de las sidrerías vascas.
Hablando de la sidra, fui allí en marzo de 2025 y me quedé impresionado. Estaba deliciosa, mucho mejor de lo que esperaba. Hice un pequeño tour de platos y, aunque había algunos altibajos, la experiencia valió la pena. Por ejemplo, la tortilla de bacalao y el bacalao con pimientos estaban correctos, un 3,5/5. Pero no se puede visitar este lugar sin probar el bacalao al pil pil, ¡es un must! Asegúrate de pedirlo porque a veces no lo tienen. Por otro lado, la chuleta este año me decepcionó un poco; esperaba más sabor y mejor punto.
En cuanto al precio, se paga por lo que comes, así que no hay menú cerrado. La cuenta me salió a 45€ por persona y, aunque he comido mejor otras veces allí, el ambiente hace que todo compense. De hecho, si estás pensando en ir, suele estar entre 40-50 € por persona y, si necesitas aparcamiento, ¡tranqui! Hay aparcamiento gratuito y muchas plazas libres.
Para que se situen mejor, la Sidrería Alorrenea está en Alorrene Bidea, 4, en Astigarraga, Gipuzkoa. Así que ya saben, si buscan un sitio con buena sidra y un buen rollo, ¡no duden en pasarse! ¡A disfrutar!
Qué tipo de experiencia ofrece la Sidrería Alorrenea
¡Bueno, te cuento que la Sidrería Alorrenea es de esas joyitas que debes visitar! La experiencia empieza por el ambiente, que es espectacular. Tienes mesas largas, un montón de espacio y ese típico rollo de sidrería que invita a relajarte y disfrutar con amigos. La verdad, no necesitas hacer reserva, así que es ideal para una cena improvisada con la kuadrilla. La comida es otra historia: generosa y bien servida. Imagínate, una chuleta entre cuatro, una tortilla de bacalao que es espectacular y un buen bacalao al pil pil que, vamos, no podrías dejar pasar. Cada plato tiene su encanto.
Hablando de precios, a nosotros nos salió a unos 40 € por persona, pero valió cada céntimo. Probamos de todo: unos pimientos con anchoas para empezar, la chuleta que es pura magia y, aunque la tarta de queso estaba un poco "seca", no nos quedamos con hambre. El servicio también es top, los camareros son súper amables y se aseguran de que estés bien atendido. Te preguntan si quieres más chuletón, y la verdad, uno no puede resistirse, ¡así que a comer más!
La sidra no es solo para acompañar, ¡te puedes servir tú mismo! Tienes el vaso a tu disposición para llenar y disfrutar. El precio por persona puede rondar entre 30 y 50 €, lo que está bastante bien, sobre todo considerando que estamos cerquita de San Sebastián. El ambiente, aunque un poco ruidoso, es perfecto para charlar y pasarla bien. Así que, ¿qué experiencia ofrece la Sidrería Alorrenea? Pues, un viaje a lo más auténtico del norte con buen negocio en comida y un trato excepcional. ¡No te lo pierdas!
Cuáles son algunos de los platos recomendados en el menú
Y hablando del Restaurante-Sidrería Alorrenea, hay que decir que el acceso es un chollo. No tendrás que hacer malabares con tu coche para encontrarlo, ya que está suficientemente alejado del pueblo para evitar despistes, pero a la vez muy bien comunicado con las carreteras que llevan al resto de Gipuzkoa. De hecho, tienen un amplio parking donde puedes dejar tu coche "nodriza" sin problemas y justo al lado del local. Así que ni te preocupes por dónde aparcar.
Una cosilla a tener en cuenta: para llegar a la zona de degustación, hay que subir un par de tramos de escaleras que, la verdad, me hicieron plantearme si la combinación de sagardoa y escaleras es la más acertada al final de la comida. Pero bueno, eso sí, el servicio fue impecable. Aunque estaba todo a tope, nos atendieron de manera rápida y sociable, esquivando a todos los que nos movíamos en busca del txotx. De esas veces que piensas: “¡vaya, aquí sí que saben manejar el ritmo de la clientela!”
Respecto a la comida, ¡qué te voy a decir! Pedimos el menú tradicional, que incluye tortilla de bacalao, bacalao frito con piperrada, y, por supuesto, la icónica txuleta. De postre, un clásico: queso con membrillo y nueces. Todo estaba deliciosamente fresco y sabroso, con la carne en su punto y para rebañar. Al final, nos salió por 42€ por persona, y la verdad, la relación calidad-precio es más que justa considerando lo que probamos y la atención recibida.
Y ya que estamos, si te preguntas cuáles son algunos de los platos recomendados en el menú, no te puedes perder la txuleta y la tortilla de bacalao. Son verdaderamente espectaculares y seguro que te dejarán con ganas de volver. Sin duda, Alorrenea es de esos lugares que se visita sin miedo a equivocarse y, ahora, ¡está pendiente la siguiente visita!
Qué bebida es característica de la Sidrería Alorrenea
Y hablando de la Sidrería Alorrenea, ¡qué maravilla de lugar! Desde que la descubrí hace más de 20 años, siempre he tenido un cariño especial por ella. La chuleta es simplemente espectacular, tierna y jugosa, y lo bueno es que puedes pedir más de una si te quedas con ganas. Cada vez que mis amigos y yo vamos de visita a la zona, tenemos que repetir ahí. Para que te hagas una idea, la última vez que fui, el servicio fue un poco más lento, pero eso no nos arruinó la experiencia. El ambiente es siempre acogedor y amigable. ¡Es una sidrería que te hace sentir como en casa!
No te creas que todo es perfecto; una vez, la comida nos llegó un poco fría y los cuchillos no cortaban bien. Nos quejamos y la respuesta de la camarera fue un tanto grosera. Pero, en general, no deja de ser un lugar donde el ambiente y la buena comida compensan ese tipo de cosas. La tortilla de bacalao y el bacalao con pimientos son, sin duda, otras joyas del menú que no debes perderte. Y si eres amante del queso fuerte, el queso de Idiazabal con membrillo y nueces es un must absoluto.
Y lo mejor de todo, ¡la sidra! La bebida característica de la Sidrería Alorrenea no es otra que su deliciosa sidra escanciada. Puedes servirte de las barricas las veces que quieras, lo que hace que la experiencia se sienta aún más auténtica y divertida. Así que, si decides ir, prepárate para disfrutar de una jornada increíble de buena comida y mucha sidra. Te aseguro que no te arrepentirás.
Cuál es la capacidad máxima del restaurante
Y, después de escuchar todas esas opiniones, la verdad es que es un poco un tira y afloja en Alorrenea. Algunos dicen que la txuleta es espectacular y que el bacalao está a otro nivel, mientras que otros piensan que el servicio es lo único que se salva. Así que realmente depende de si eres fan de las carnes o no. A mí me sorprendería ver eso en una sidrería, pero parece ser un tema recurrente. La sidra es otro punto de debate; algunos la encuentran perfecta mientras que otros la ven muy ácida. Imagínate pedir una porción de tortilla y el postre y que te cueste lo mismo que platos más elaborados. ¡Vaya faena!
Por cierto, no puedo dejar de mencionar el ambiente. Algunos lo valoran con un 3, pero tal vez depende del día. Si tienes la fortuna de ir cuando hay más gente, estoy seguro de que la vibra es diferente. Y ya sabes, en una sidrería siempre se busca esa mezcla de compañerismo y risas, y parece que aquí lo logran a medias. El trato de los camareros parece ser un punto positivo en muchas de las críticas, así que al menos tienen eso a su favor.
Ahora, respecto a la capacidad máxima del restaurante, parece que se adapta a grupos de todos los tamaños, así que si quieres ir con la familia o un buen grupo de amigos, ¡no dudes en hacer una reservación! Sin embargo, como siempre, es mejor ir preparado para los clásicos y las delicias de la cocina local, porque de verdad que en Alorrenea hay alguna combinación que puede sorprenderte.
Es Alorrenea adecuado para grupos y familias
Así que sigamos hablando del Restaurante-Sidrería Alorrenea, que, la verdad, tiene sus pros y sus contras. En mi última visita, me volvería a lanzar por el bacalao en salsa, que es espectacular. Este plato es uno de esos que vale la pena repetir una y otra vez, la calidad del bacalao es magnífica y la receta, ¡vaya! De lo demás no puedo hablar igual, la tortilla al centro sin plato es un lío. Tienes que buscarte la vida para comer y la carne que pedimos, pues nada, bastante decepcionante. La sirvieron fría por dentro y cuando pedimos que la cortaran, el camarero se puso en plan 'hago lo que puedo', pero solo hizo unos cortes que no ayudaron nada. Siempre aconsejaría a la cocina que se comunique más, ya que el que haga el bacalao debería hablar con la persona que hace la carne.
En cuanto a las sidras, ¡riquísimas! Aunque la verdad es que todas se parecen un poco entre sí. El chico que estaba a cargo de abrir las kupelas era muy dispuesto, lo cual siempre suma. También es verdad que la relación calidad-precio me pareció un poco alta, como que 40-50 € por persona debería ofrecer más. Y el servicio... uf, tuvimos que pedir que se tomaran las cosas con más calma en varias ocasiones porque no había tiempo ni para ir a por sidra sin que nos dejaran los platos ahí, en la mesa, como si nada.
Llegamos en fiestas del pueblo, así que hay que destacar que, sorprendentemente, nos atendieron sin reserva, lo cual fue un alivio. El menú típico de sidrería es increíble: la tortilla super jugosa y la chuletita tierna son verdaderas joyitas. Los dos chicos que nos atendieron no pararon en todo momento y siempre con una sonrisa; eso hace que la experiencia sea mucho más amena. Si te encuentras por la zona, no dudes en volver.
Ahora, hablando de si Alorrenea es adecuado para grupos y familias: es un lugar que podría ser genial, pero tiene sus complicaciones. Con el caos de gente, el sonido elevado y la dinámica de compartir los platos sin tener platos individuales, puede volverse un poco incómodo, sobre todo para familias. Si lo que buscan es disfrutar de un buen rato con side, el lugar tiene su encanto, pero hay que venir con paciencia y con el ánimo de adaptarse a su estilo. ¡Así que tú decides!
El menú de Alorrenea cambia según la temporada
La verdad es que cuando escuchas 'Sidrería Alorrenea' piensas que vas a tener una experiencia épica. Tal vez sea porque nos lo recomendaron con entusiasmo y esas expectativas te pintan una sonrisa. Te sientas y, claro, decides probar el menú de sidrería. El precio, que ronda entre 30-40 € por persona, parece razonable para lo que se promete. Y ¡vaya que prometía! Aunque al final te encuentras con que la txuleta, que esperabas que fuera un manjar, llega a la mesa con más grasa de la que esperabas y parece que el kilo se quedó en el camino. De hecho, la verdad es que no había tanta variedad en el menú y, si querías algo fuera de lo usual como bacalao en salsa o un chuleton, te decían que lo tenías que encargar. Un poco frustrante, ¿no?
Ahora bien, si hablamos de ambiente, la cosa es un poco agridulce. En un momento dado, el lugar estaba abarrotado. Te tienes que poner a gritar para hablar con el de al lado, y la ventilación brillaba por su ausencia. Sin embargo, la sidra estaba riquísima y no puedes pasarlo por alto. Los chicos que atendían el txotx hacían un buen trabajo; al menos no había que esperar mucho por la sidra. Aunque sí, se les podría pedir más atención en general, ya que hubo que insistir varias veces para que nos trajeran los platos. Así que, al final del día, lo que podría haber sido una fiesta de sabores se convirtió en una especie de batalla de platos.
Habiendo dicho eso, es curioso lo que pasó con el servicio. Nos sirvieron unos platos como cada hora para tres personas, y eso se sintió bastante “apestoso” en términos de servicio. Imagínate esperando un txuleton de 500 gramos entre tres y que, además, ni siquiera lo trajeran cortado. Se vuelve todo un juego de 'a ver quién saca su trozo primero', y eso, quieras o no, opaca un poco el sabor que sí estaba ahí. Y no olvidemos el queso con membrillo, que fue un caos total. Solo llegó un plato para todos. Menudo lío.
Sobre si el menú va cambiando según la temporada... Bueno, no hay mucha claridad en eso. Algunos dicen que el menú es algo fijo en lo que te ofrecen, y eso puede ser un poco decepcionante. Tal vez se trataría de replantear esto, añadir un poco más de variedad e integrar mejor los platos, ya que lo que pagas al final - 40-50 € por persona - no se traduce en una experiencia equilibrada. A veces parece que lo mejor sería hacerte tu propia txuleta en casa. ¡Un saludo y buena suerte si decides ir!
Qué tipo de menú se ofrece entre enero y mayo
Ya te digo, si eres un amante de la buena comida, el Restaurante-Sidrería Alorrenea es un lugar que no puedes dejar de visitar. La primera vez que fui, me quedé sorprendido con lo amables que son todos los que trabajan allí. Te tratan como si fueras de la familia, y eso hace toda la diferencia, ¿no crees? Me acuerdo que empecé con un choricito que estaba para chuparse los dedos y, ¡oh, la tortilla de bacalao! Estaba riquísima. Y el bacalao con pimientos, ni te cuento, ¡una delicia! Pero lo que realmente me dejó impresionado fue el chuletón. Esa carne… ¡madre mía! Si eres carnívoro, este es tu sitio.
He de admitir que el primer txuletón que probé allí fue espectacular, jugoso y tierno. Pero, la segunda vez, la cosa no salió tan bien, ya que era un poco más hecho de lo que me gusta y la calidad no fue la misma. Es una pena que al final se les escape la atención en pequeños detalles. Aún así, el chico que abre las barricas de sidra y sus compañeras que te sirven son de lo mejor. Esos momentos de guasa y buen rollo hacen que quieras regresar una y otra vez.
El ambiente es genial, aunque te advierto que el ruido puede ser alto y cuesta un poco conversar si vas en grupo. Pero la experiencia vale la pena completamente. Y también hay que mencionar el precio, que ronda entre 30 y 40 € por persona. Y, te digo, ¡están muy bien invertidos! A veces, la duración de la espera no pasa de los 10 minutos, y siempre hay plazas de aparcamiento libres y gratuitas, lo cual es un plus en un sitio tan concurrido.
Ahora, si planeas ir entre enero y mayo, te cuento que ofrecen un menú que es ideal para disfrutar de esas comidas largas y contundentes. Croquetas, tortilla de bacalao, diferentes cortes de carne y la famosa sidra que no falta nunca en la mesa. Te aseguro que si pruebas un poco de todo, terminarás con tanta felicidad que querrás quedarte a dormir. ¡No olvides hacer una siesta de dos horas para digerirlo!
Alorrenea también ofrece postres
Y bueno, como te decía, la Sidrería Alorrenea es una opción que no está nada mal, aunque hay algunas cosas que podrían mejorar. En general, recibimos una calidad decentona, pero, la txuleta para cinco personas es un poco escasa, y eso te deja con ganas de más, ¿no? Además, cuando fuimos había bastantes comensales y no había muchas kupelas abiertas, lo que se convierte en un pequeño inconveniente si eres un amante de la sidra. Pero mira, la tortilla estaba muy buena, ¡así que no todo está perdido! Eso sí, de las dos txuletas que llegaron, la segunda sí que parecía de un pico de calidad inferior. Un poco decepcionante.
Por otro lado, si buscas algo más constante, hay buenas críticas sobre el menú informal. De hecho, he oído que la tortilla de bacalao es un must y que la carne es espectacular. Además, el hecho de que esté abierto todo el año es un gran plus, sobre todo en una zona donde muchas sidrerías cierran en temporada baja. La atención suele ser rápida y el personal es bastante amable, así que eso siempre ayuda a mejorar la experiencia, aunque el servicio podría ser un poco más ágil en horas punta.
Claro que lo que me encantó fue el ambiente rústico. Sin manteles ni platos individuales, pero eso le da un encanto especial. Ideal para ir con amigos y pasar un buen rato. Aunque, eso sí, un poco de ruido por el tráfico de la autopista puede robarte un poco de la experiencia, especialmente si estás en la terraza. Pero, ¡no pasa nada! Lo bueno es que la carne fue jugosa y en su punto perfecto, y los pimientos de Padrón son un acompañamiento que no puedes dejar pasar.
Y ya que hablamos de la experiencia, seguro te preguntas: ¿Alorrenea también ofrece postres? La verdad es que, según lo que he escuchado, no he visto muchas menciones sobre postres en las reseñas. Es más un lugar para disfrutar de la comida salada y de la sidra en su estado puro. Así que, si vas, mejor llenar el estómago de txuletas y tortilla y dejar para otro día el capricho dulce, ¿verdad?
La sidra servida en el restaurante es elaborada en el mismo lugar
Así que, después de leer todas esas recomendaciones y escuchar lo genial que se ponía el ambiente, decidimos darle una oportunidad al Restaurante-Sidrería Alorrenea. La expectativa estaba por los cielos, pero la realidad fue un poco diferente. La txuleta que nos sirvieron resultó ser una ración súper pequeña para cinco personas. Te juro que, al final, cada uno terminó con un trozo literal. Si querías más, ¡a pagar el kilo! No sé tú, pero eso no me parece justo, sobre todo por lo que pagamos. Aun así, tengo que admitir que el sabor estaba bastante bueno, así que ahí le doy un punto.
Luego, tienes que tener en cuenta lo de los platos. En este lugar, comes sin platos individuales, lo que significa que todos picamos de un solo plato central. Es un poco incómodo, sobre todo si hay más de tres personas y quieres evitar que la comida termine en el mantel. Aunque, a pesar de todo, el ambiente me encantó; tenía ese toque de sidrería auténtica que le da un punto especial a la experiencia. Lo único que realmente sentí que faltó fue una ración generosa, porque el sitio tiene potencial.
Un detalle positivo que me gustaría resaltar es que, si tienes restricciones alimenticias, como seguir una dieta sin gluten, tienen bastante cuidado con eso. Eso siempre se agradece. En cuanto al precio, no es para nada barato; al final, pagamos entre 30 y 40 euros por persona, y lo que recibimos no parecía corresponderse con lo que gastamos.
Ah, y para quienes se lo pregunten, sí, la sidra servida en el restaurante es elaborada en el mismo lugar. Y, aunque hubo cosas que no me convencieron del todo, la sidra realmente estaba riquísima. Así que, si vas, no olvides probarla.








