
Boga Boga es el lugar ideal para desayunar justo cerca de la playa, a solo 2 minutos caminando. Con un ambiente acogedor, este restaurante es famoso por sus enormes rebanadas de tostadas, un café espectacular y unos increíbles donuts de natillas que te dejarán con ganas de más. No hay mejor manera de comenzar el día en Orio que devorando un montadito de jamón ibérico o una croqueta de bacalao, mientras disfrutas del ambiente relajante.
El proceso es sencillo: coge un papel de pedido, elige lo que más te apetezca de su variado menú, y haz tu pedido en caja. Te proporcionan los cubiertos, servilletas, pan y bebida, así que tú solo tienes que sentarte y disfrutar. Con una gran terraza y un servicio excepcional, Boga Boga se posiciona como un lugar perfecto para almorzar, comer o simplemente picar unos buenos pintxos con amigos. ¿Te animas a probar?

Boga Boga
Horarios Boga Boga
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–22:00 |
| martes | 8:00–22:00 |
| miércoles | 8:00–22:00 |
| jueves | 8:00–22:00 |
| viernes | 8:00–22:00 |
| sábado | 8:00–22:00 |
| domingo | 8:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Boga Boga
Dónde se encuentra Boga Boga
¡Hey! Si estás pensando en probar Boga Boga, te cuento un poco sobre este restaurante en Diseminados S-2, Barreiatua, 80, 20810 Orio, Gipuzkoa. Este lugar tiene sus puntos fuertes y débiles. Por ejemplo, una vez fui justo a la hora de cierre y, ¡menuda cola! Se notaba que había mucha gente, así que el servicio se alargó un poco y al final, no quedaba mucho en el menú. Los baños, la verdad, podrían mejorar en limpieza; para un sitio que se llena tanto, eso es importante.
A pesar de eso, el ambiente no está nada mal. La terraza es amplia y, con buen tiempo, debe ser muy agradable comer al aire libre. La calidad de la comida es bastante normal, aunque por el precio, que oscila entre 20-30€ por persona, no se puede pedir mucho más. Si cambias expectativas, puede ser un buen sitio para salir del paso, pero no sé si yo repetiría si no hay ninguna razón especial.
Ahora, si te cruzas con los camareros y camareras, ¡te va a encantar! Ellos son super amables y siempre están sonriendo. A mí me encantó cuando escuché la campana por las propinas; ¡qué divertido! Sería genial que el dueño o dueña la pusiera más a la vista. Aunque no había eventos especiales cuando fui, el sitio es genial para un buen rato en grupo, y si tienes niños, hay un cartel que dice que son su responsabilidad. ¡Totalmente cierto! Eso sí, el acceso para sillas de ruedas está muy bien, así que no te preocupes por eso.
Por otra parte, hay opiniones muy negativas también. Una persona mencionó su decepción con las rabas congeladas y el precio elevado, que parece que no coincidía con lo que esperaban. Este tipo de experiencias hacen que algunos juren no volver, así que es un poco un juego de azar.
Entonces, si te preguntas '¿Dónde se encuentra Boga Boga?', ya lo sabes: en Diseminados S-2, Barreiatua, 80, 20810 Orio, Gipuzkoa. Tal vez, si decides visitarlo, organices una reserva, especialmente cuando el buen tiempo llame a disfrutar del patio.
Cuánto tiempo se tarda en llegar a Boga Boga desde la playa
Y hablando de Boga Boga, ¡qué lugar más chulo para una escapada de almuerzo o picoteo! Está en Diseminados S-2, Barreiatua, 80, 20810 Orio, Gipuzkoa, y no puedes pasar por alto su -te lo digo de verdad- gran terraza. Es ideal para disfrutar al aire libre, especialmente si el clima acompaña. Además, los pintxos y las raciones están de fábula. A veces, el servicio puede ser un poco soso, pero en general, se hace lo que se puede, ¿no? Lo bueno es que los precios son muy razonables, ronda entre 1 y 10 € por persona.
Recuerdo una vez que fui con amigos y nos pusimos las botas. Tienen una gran variedad de ensaladas y pescados que cambian según lo que traen del mercado. Si las croquetas te suenan, ¡no dudes en probarlas! Están tremendas. Y oye, la ubicación, aunque aparcar puede ser un poco complicado en temporada alta, fuera de eso puedes encontrar fácilmente una plaza gratuita por los alrededores. Así que es un rollo más si llegas en verano, pero vale la pena el sacrificio.
Ahora, no todo ha sido perfecto. He escuchado historias de gente que ha tenido experiencias no tan buenas. Algunos comentan que el servicio dejaba mucho que desear y hasta han tenido problemas con sus pedidos. Pero yo creo que esos son casos aislados porque, en general, la comida tiene buena pinta y el ambiente es bastante agradable. En mi último paso, la ensalada de tomate fue lo único destacable en una experiencia un poco mala, pero ese fue un día que no se alinearon los astros.
Y si te lo preguntas, desde la playa, llegar a Boga Boga no debería llevarte más de 15-20 minutos caminando. Es un paseo agradable que vale la pena hacer, especialmente si te apetece comer en un lugar tranquilo después de un buen rato en la arena. Así que, ¿qué tal una parada ahí para reponer energías? ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida se puede encontrar en Boga Boga
Así que, después de todo el asunto con los calamares y esas albondigas que tuvimos que devolver (¡qué horror!), no sé tú, pero yo tengo la sensación de que Boga Boga podría mejorar bastante en el tema de atención al cliente. Es una pena que, a pesar de tener un par de platos que suenan atractivos, como los txipirones Pelayo, no se escape ese mal sabor de boca que te deja un mal servicio. La última vez que fui, el ambiente era tranquilo, pero el hecho de que los camareros no se interesaran por lo que decíamos fue un bajón total. Ha habido algunas buenas críticas, pero también montones de decepciones que hacen que te plantees si vale la pena regresar.
En cuanto a la comida, el precio por persona varía bastante, pero sinceramente, por lo que hemos leído, parece que no siempre la relación calidad-precio está a la altura. Es raro encontrar combinaciones como una ración de ensaladilla rusa aceptable y unas carrilleras duras, todo por precios un poco más altos de lo esperado. Y ni qué decir de los casos donde los platos llegaron pasados o con un olor desagradable. Lo que se supone que debería ser una comida relajante en primera línea de playa se convierte en un cúmulo de desilusiones.
Pero, por otro lado, me han dicho que los desayunos son altamente recomendables y que el bizcocho casero está de escándalo, así que igual deberíamos darnos otra oportunidad solo por eso. Tal vez quedarnos en el desayuno o en unas cervezas en la terraza, donde pareciera que el trato es correcto y el ambiente más agradable. Quién sabe, podríamos acabar encontrando ese rincón que promete: un buen café, un par de chacolís y un bizcocho que nos haga olvidar las malas experiencias.
En resumen, en Boga Boga puedes encontrar una variedad de platos que van desde ensaladas y albóndigas hasta txipirones y desayunos. Pero con toda la mezcla de opiniones, está claro que el menú y la calidad van de la mano a la hora de decidir si vale la pena probarlo o no. ¡Así que piénsalo bien antes de reservar!
Cuáles son algunas de las especialidades mencionadas en el menú
Así que, después de escuchar sobre la experiencia de mis amigos en el restaurante Boga Boga en Orio, estoy un poco sorprendido, la verdad. Empezando por la comida, parece que la calidad es un gran problema. A una de ellas le trajeron un plato con, agárrate, 8 chipirones en lugar de 12. ¿Y el precio? Más de 12€. Vamos, que no se cortan, ¿no? Lo triste es que ni siquiera avisaron de que no había suficientes chipirones. ¡Menuda jugada!
Luego está el tema de las patatas bravas. ¡Lo que ellos llamaban bravas! En realidad, eran solo unas patatas fritas sin gracia, mezcladas con salsa que no sabían a nada. A todos les dejaba un mal sabor de boca, de esos que no se olvidan. Escuchar que el pan por persona es escaso, especialmente con esos precios, es como para arrancarse los pelos. Y la atención, aunque amable, no compensa lo mal cuidado de la comida. Tanta amabilidad no llena la barriga, ¿o sí?
Lo que más me impactó fue lo que contaron sobre el menú. Guisantes con bacon que parecían una sopa, y ni hablar de la merluza que acabaron dejando casi intacta. ¡Qué asco! Y de la hamburguesa de su maridito... mejor no hablemos. Tenía un olor terrible, y después de probar un trozo, ¡decidieron levantarse y marcharse! La falta de cuidado en la preparación de la comida es un gran error, y con eso no se juega.
Vale, hablemos de las especialidades en su menú. Al parecer, prometen platos como chipirones a la plancha o hamburguesas, pero por lo que cuentan, la calidad y presentación dejan mucho que desear. ¿Tres platos y no tienen de nada? Más parece un chiste que un restaurante con pretensiones. A veces es mejor no arriesgarse, y parece que Boga Boga no está dispuesto a sorprender con la comida. Así que, ¿por qué no buscar otro sitio donde sí se esfuercen en lo que sirven?
Cómo es el ambiente de Boga Boga
Y volviendo a lo que te contaba de Boga Boga, ¡menuda experiencia tuvimos! La atención al cliente fue de lo más desastrosa. En realidad, no puedo entender cómo una chica que estaba en la terraza podía ser tan indiferente. Llegamos, saludamos y ni siquiera nos miró. Después, mi amigo se atrevió a preguntar por el trato que estábamos recibiendo y la chica, en vez de disculparse, vino riéndose. Así que, ya te digo, la atención fue un 1 absoluto.
La comida… ¡ay, qué pena! Pedimos un par de platos, pero lo que nos pusieron no estaba para nada a la altura. Mi mujer y yo probamos la ensalada de espárragos y unos calamares, y no sé si te lo creas, pero la ensalada era un desastre total. Todo lo que querías hacer era dejar de mirarla. Lo único que zafó la situación fueron dos copitas de vino blanco, que ya te digo, estaban bastante decentes. Pero en general, salimos con ganas de vomitar más que de disfrutar. No sabría recomendarlo ni a mi peor enemigo, ¡y eso es decir mucho!
Sin embargo, no todo fue tan desastroso. Escuché por ahí que el entrecot sí que estaba muy bueno, aunque parece que todos nos quedamos desconectados por el mal servicio. ¡Menuda pena! Hay que reconocer que el personal en la barra y la cocina parece buena onda. Dos caras diferentes del mismo lugar, ¿no?
Y hablando del ambiente, la terraza es realmente grande y parece ser bastante popular en Orio. Cuando hace sol, la verdad es que se puede estar a gusto. No sientes tanto el viento, que ya sabemos lo que puede ser la costa. Al menos puedes disfrutar de un par de ravas antes de la comida o de un buen bocata y patatas bravas. ¡Qué sé yo! Podría decirse que el ambiente tiene su encanto, pero el resto de la experiencia deja mucho que desear. Quizá la próxima vez que vayamos, tendríamos que probar lo que ofrecen dentro por si el servicio mejora un poco.
Qué deben hacer los clientes al llegar a Boga Boga para hacer su pedido
Ya te digo que mi experiencia en Boga Boga en Barreiatua no fue precisamente la mejor. Cuando llegamos, nos sentamos y nos informaron de que, si queríamos pizza, teníamos que ir a pedirlas directamente a la barra, junto con las bebidas. O sea, que los camareros solo se ocupan de las raciones o vinos, así que no esperes que te atiendan sentándote en la mesa. Al final, nos decidimos por un par de pizzas que estaban más que escasas; de las opciones que quedaban, la carbonara, el peperoni y la margarita ya ni estaban. Y no solo eso, ¡la mesa ni la limpiaron! Había caca de pájaro. Para terminar la noche, te diría que esta experiencia fue simplemente... pésima. Seguro que, si estás de vacaciones, como yo, nadie quiere volver a pasar por eso.
Después, intentamos pedir unas raciones, pero la situación no mejoró. Ya desde el principio, el encargado nos avisa que se estaban quedando sin costilla, y cuando al fin nos traen lo que pedimos, resulta que era la mitad. Al reclamarlo, nos sacaron un trozo extra que estaba quemadísimo, como si lo hubieran hecho de nuevo pero durante demasiado tiempo. Te quedas pensando: '¿de dónde lo sacaron?', y no tienes otra opción más que resignarte. En resumen: no puedo decir que sea un lugar al que quisiera volver.
Lo curioso es que la localización es buena. Estás justo al lado del mar, aunque la vista desde la terraza no es la mejor, pero bueno, para un aperitivo puede servir. Un par de amigos dicen que las carrilleras estaban muy buenas, pero bueno, no llegamos a probarlas. En cuanto a las “bravas”, mejor ni hablemos; eran más bien patatas con mayonesa en lugar de salsa brava, y ¿te cobran un euros por dos trozos de pan? Vamos, que la relación precio-calidad es un chiste. Si vas a Boga Boga, traete tu mejor actitud y tal vez un par de provisiones, porque aquí no te vas a sentir muy atendido.
Para que no te pase lo mismo que a mí, al llegar a Boga Boga, asegúrate de ir directamente a la barra a hacer tu pedido. Siempre tendrás que pedir tus pizzas y bebidas allí, y ten en cuenta que los camareros no se mueven mucho a menos que sea para raciones o vinos. Recuerda además que, si necesitas un poco de pan, ¡prepárate para pagar lo que no creías! En fin, que espero que tengas una experiencia mejor que la mía, aunque conociendo lo que te espera, probablemente ya estés un poco advertido.
Qué elementos proporciona el restaurante al cliente una vez que hace su pedido
Continuando con lo que te contaba, Boga Boga es un lugar que sorprende por su rapidez de servicio. La verdad es que, a veces, cuando vas a la playa, no quieres esperar horas para comer y aquí lo tienen bien resuelto. La comida, en general, estaba bastante buena, y la atención por parte de los camareros fue muy agradable. Te diría que para estar tan cerca de la playa, los precios son bastante razonables, alrededores de 10-20 € por persona. Ideal si vas con amigos y quieres disfrutar de un buen día de sol sin que se te dispare el presupuesto.
Hablando de la terrazas espectaculares, no puedes dejar de probar el menú diario en esos días soleados. La última vez que fui, todo estaba súper rico y el trato de las camareras fue excepcional. No sé tú, pero para mí, comer al aire libre en un ambiente agradable siempre es un plus. Es un sitio al que sin duda volveré, especialmente cuando busco una escapada relajante con buen clima.
Aunque tengo que ser honesto, no siempre ha sido perfecto. Recuerdo una ocasión a la que fui con mi mujer y salimos un poco decepcionados con la comida; pero lo bueno es que, a pesar de eso, el sitio tiene su encanto. La terraza amplia con sombrillas es perfecta para estar a gusto con la familia y el perro. Sin embargo, las camareras esa vez estaban un poco lentas y no tan simpáticas, pero un chico que salió de dentro fue bien amable. No todo es un desastre, ¿verdad? Así que, aunque el pan de los bocadillos podría mejorar, estoy dispuesto a darles otra oportunidad por la buena vibra que ofrece el lugar.
Ya que estamos en esto, es verdad que en esta época del año tienen menos personal y la variedad en los pintxos puede ser un poco escasa. Pero aun así, el bar tiene una ubicación muy bonita y una terraza donde puedes relajarte. La calidad y cantidad de la comida, en otras ocasiones, han estado bien para el precio que manejan. Ah, y no olvides el sistema de comida para familias. Una vez que haces tu pedido, solo tienes que elegir tu menú, esperar unos minutos y al final, te lo traen rápido y sin complicaciones. Es super práctico para los que quieren disfrutar del día cerca de la playa sin complicaciones. Totalmente recomendable.








