El Balcón del Tubo

El Balcón del Tubo
El Balcón del Tubo

Si buscas un buen plan en Zaragoza, El Balcón del Tubo es una opción que no te decepcionará. Ubicado en C. de los Estébanes, 7, en pleno barrio del Tubo, este lugar se llena rápido por su ambiente animado y una carta llena de platos 100% caseros que hacen las delicias de todos. Desde su cocido tradicional hasta su famoso cochifrito y las madejitas, hay algo para todos los gustos. Y no te olvides de hacer espacio para las tapas, que son de buena calidad y a un precio razonable.

El ambiente es acogedor, aunque a veces hay un poco de apuro en el servicio por lo concurrido que suele estar. Puedes optar por quedarte en el salón comedor o disfrutar del aire libre en su terraza, especialmente en verano, que le da un toque especial al plan. Si tienes ganas de disfrutar de una buena comida española con amigos, El Balcón del Tubo te va a hacer sentir como en casa. ¡Te va a encantar!

El Balcón del Tubo

El Balcón del Tubo

Taberna
4,2
2.771Reseñas
Fotos
C. de los Estébanes, 7, Casco Antiguo, 50003 Zaragoza
976 39 42 18

Horarios El Balcón del Tubo

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–16:30, 20:00–24:00
miércoles13:00–16:30, 20:00–24:00
jueves13:00–16:30, 20:00–24:00
viernes13:00–16:30, 20:00–24:00
sábado12:00–16:30, 20:00–24:00
domingo12:00–16:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Balcón del Tubo

Dónde se encuentra "El Balcón del Tubo" en Zaragoza

El Balcón del Tubo

¡Hola, amigos! Si andáis por Zaragoza y tenéis ganas de picar algo sabroso, no podéis dejar de visitar El Balcón del Tubo en Calle de los Estébanes, 7. Este lugar tiene un rollo super auténtico y, dependiendo de cuándo vayáis, la experiencia puede ser espectacular o, digamos, un poquito contradictoria.

Fuimos un par de veces, y al mediodía fue una maravilla. La comida, el servicio y el ambiente, todo se llevó un 5 estrellas. ¡Un solo camarero para todas las mesas y aún así lo hizo genial! A pesar de que había algo de bullicio, pudimos charlar tranquilos y disfrutar de nuestras tapas. Pero cuando regresamos por la noche, la cosa cambió. Después de 40 minutos de espera, solo conseguimos una botella de agua y un vino que tuvimos que ir a buscar a la barra, porque nadie nos atendía. Eso sí, la zona estaba desbordada, y el ruido era tal que casi no podíamos hablar entre nosotros. Si buscáis una cena tranquila, mejor dejadlo para el mediodía, que se come de lujo y el ambiente es mucho más relajado.

En cuanto a la comida, no todo es perfecto. En una de nuestras visitas, probamos unas bravas que estaban bien, pero los calamares a la andaluza eran un desastre: duros y con un color poco apetitoso. Aunque la atención fue bastante rápida y el local estaba bien, la comida hizo que no quisiéramos repetir. Por otro lado, en otra ocasión, nos sorprendió la buena calidad de las raciones y su precio bastante asequible, sobre todo considerando que está en pleno corazón del Tubo. La atención, en ese caso, fue buena, aunque un camarero andaba algo apurado, lo que resultó en un pequeño incidente con uno de los clientes.

Y si vuestro interés va por disfrutar de algo específico, no dejéis de probar el cochifrito o la tapa de secreto ibérico. Son raciones abundantes y están riquísimas. A pesar del ambiente saturado, en general la atención fue ágil y muy amable.

Así que, ya sabéis, si queréis disfrutar de un buen tapeo en Zaragoza, buscad El Balcón del Tubo, que está en Calle de los Estébanes, 7, en el Casco Antiguo. ¡Esperamos que disfrutéis tanto como nosotros, y buena suerte en la movida nocturna!

Qué tipo de comida ofrece "El Balcón del Tubo"

El Balcón del Tubo

Ya te cuento que, El Balcón del Tubo en la C. de los Estébanes, 7, es uno de esos lugares que se ganan el corazón de cualquiera que pase por ahí. La atmósfera es increíble: un ambiente vibrante y acogedor que te invita a quedarte más tiempo del planeado. Y no puedo dejar de mencionar a Daría, que parece ser una anfitriona de diez. Si te decides a ir, no dudes en preguntarle por los platos recomendados, ¡seguro que no te decepcionas! La atención es uno de los puntos fuertes, especialmente para quienes necesitan un trato especial, como mi hija, que tiene discapacidad TEA. Se notó que están siempre pendientes y dispuestos a adaptarse a las necesidades de los clientes. Sin duda, una parada obligatoria en Zaragoza.

Hablando de la comida, me atrevería a decir que aquí te va a costar decidirte, ¡porque todo se ve y sabe espectacular! Desde el rabo de toro hasta el cochifrito y las alcachofas. No te olvides de probar las patatas bravas, que son todo un clásico, y el pisto de la barra... ¡una delicia! Si bien la experiencia fue bastante positiva en general, hubo un pequeño tropiezo con la chica que estaba en la barra, un poco borde al momento de darnos cierta información. Pero la camarera que nos atendió en el comedor de abajo se ganó una gran sonrisa por su amabilidad y buen servicio. Esas cosas hacen la diferencia.

Ahora, no todo es perfecto y siempre hay algo que mejorar. Un amigo que fue un poco decepcionado porque esperó más de la cuenta por su tapa de carrilleras y le llegó fría. La verdad es que la atención puede ser algo fría en algunos momentos, pero no podemos dejar que eso nos desanime. Por los precios, puedes disfrutar de una buena comida por 10-20€ por persona, que está de lujo para lo que ofrecen.

Entonces, ¿qué tipo de comida tiene "El Balcón del Tubo"? Pues, en resumidas cuentas, tienen una carta variada de tapas que abarca desde especialidades tradicionales como el rabo de toro o el cochifrito, hasta opciones más modernas. Si te gusta probar un poco de todo, encontrarás aquí un lugar ideal para compartir buenos momentos y disfrutar de la gastronomía aragonesa en un ambiente de lo más animado.

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú

El Balcón del Tubo

Y, ¡vaya que disfrutamos de esa cena en El Balcón del Tubo! Hicimos reserva y, la verdad, fue un gran acierto. Al entrar, ya me dio buena vibra el lugar. El personal súper amable, siempre dispuestos a recomendar lo mejor del menú. Optamos por probar algunas raciones, y cuando decimos que son potentes, ¡es que son potentes de verdad! No te puedes perder las madejas crujientes; cada bocado es puro placer. Por cierto, el cochifrito también se lleva el primer puesto, ¡qué delicia! La próxima vez, definitivamente ampliaré la lista y pediré más cosas.

Y si hablamos de lo que se refiere a precio y ambiente, la experiencia fue top. Con un coste de 10-20 € por persona, la relación calidad-precio es fantástica. Lo que más me impresionó fue la calidad de la comida, que mereció las 5 estrellas en todos los sentidos. De verdad, el ambiente también contribuía a la experiencia, con un «rush» agradable y un servicio que te hace sentir como en casa. Sin duda, un gran sitio para celebrar con amigos o simplemente disfrutar de una buena cena.

Claro, no todo fue perfecto en la visita pasada. En una ocasión un amigo se dejó llevar por el antojo de unos torreznos, pero lamentablemente no tenían. Optimista como siempre, pidió un vermut de la casa y una cerveza, y aunque las bravas estaban ricas, el solomillo no pasó la prueba. Podría haber estado más fresco y no recalentado. Ese tipo de cosas pueden pasar, pero, honestamente, no me parece que sea un lugar que se quedará en el olvido.

Al final, si te preguntas por los platos destacados en su menú, no puedes perderte el rabo de toro, el cochifrito y las típicas madejitas de cordero. Cada uno de estos platos tiene su magia y vale la pena probarlos. Así que, si estás en el Casco Antiguo de Zaragoza, ya sabes qué hacer: pasa por El Balcón del Tubo. Estoy seguro de que no te arrepentirás y, claro, ¡yo volveré!

Es necesario hacer reservación en "El Balcón del Tubo" debido a su popularidad

El Balcón del Tubo

Así que, como te decía, El Balcón del Tubo es un lugar que ha ganado un montón de seguidores y no es sorpresa. Imagínate, un resto donde la comida está riquísima, y todo a un precio más que razonable. Como te comentaba, por 37€ puedes disfrutar de tres platos y bebida. ¡Súper recomendable! Su ensalada de tomate es algo que tienes que probar, y ni qué hablar de las patatas bravas, que son sencillamente sublimes. Y el cochifrito... ¡una delicia! La atención es rapidísima y los camareros son súper atentos.

El ambiente es bastante animado, pero no te preocupes, porque se puede conversar sin problemas. Si decides ir, piensa en que quizás tengas que esperar un poco, pero la experiencia vale totalmente la pena. ¡Te lo digo por experiencia! En cualquier caso, el personal hace lo posible para que te sientas bien atendido, como cuando llegamos sin reservar y enseguida nos prepararon una larga mesa para toda la familia. Y la selección no es inmensa, pero todo lo que tienen es de calidad, desde el solomillo de cerdo con salsa de vermú por solo 10€ hasta las tapas. Todo está delicioso y el ambiente, aunque a veces un poco ruidoso, es también muy acogedor.

A veces escucho opiniones mixtas sobre el lugar, pero personalmente, no puedo dejar de recomendarlo. Algunas personas han tenido un par de decepciones, como el trato en momentos puntuales o la falta de atención cuando llegan, lo cual es una pena porque el lugar tiene tanto potencial. Si sientes que algo no va bien, vale la pena decirlo, ya que la mayoría de las veces ellos muestran un gran servicio y amabilidad.

Ahora, en cuanto a la pregunta de si es necesario hacer reservación, pues mira, depende del día. Si planeas ir un fin de semana por la noche, una reservación es prácticamente imprescindible dado que el lugar suele estar lleno. Sin embargo, en días más tranquilos, especialmente si llegas temprano, puedes tener suerte y conseguir mesa sin problemas. Lo mejor es que si decides ir, ¡no dudes en preguntar! La mayoría de las veces, son bastante flexibles y te ayudarán a que te acomodes.

El restaurante ofrece opciones vegetarianas o especiales

El Balcón del Tubo

Y ya que estamos hablando de El Balcón del Tubo, no puedo evitar recordar lo vital que es tener una buena experiencia en una taberna, ¿no creéis? La mayoría de la gente que va a este lugar ha tenido una experiencia bastante positiva. Su cocina tradicional 100% casera es un gran atractivo, y, aunque la carta puede parecer un poco escueta al principio, es solo cuestión de buscar un poco más. Al final, con un simple QR te abre un mundo de tapas que te harán drogarte de felicidad.

Por otro lado, no puedo dejar de mencionar esa mala experiencia que algunos amigos han compartido. Recuerdan haber probado un montadito de atún que dejó mucho que desear, con un atún que ni siquiera era fresquito y con un camarero que no supo manejar la situación. A veces, el servicio puede hacer o romper tu experiencia, y parece que en este caso no estuvo a la altura. Así que, si un día están en El Balcón y sienten que algo va mal, no duden en mencionarlo. Pero también, siempre es mejor ir con las expectativas claras, porque lo que importa al final es la comida buena y un ambiente divertido.

Hablando de comida, no hay duda de que han encontrado su punto fuerte con las tapas. Desde unas Papas Bravas que te dejarán deseando más, hasta los calamares frescos a la andaluza que, sinceramente, son de otro mundo. Las cantidades son generosas y, con un precio que generalmente se sitúa entre 10 y 20 euros por persona, es bastante asequible disfrutar de buena comida aquí. Y no te olvides de la amabilidad de las camareras, que siempre están atentas y listas para ayudar.

Ahora bien, si te preguntas por las opciones vegetarianas o especiales, te cuento que siempre tienen algo en el menú que puede acomodar tus necesidades. Así que no te preocupes si no comes carne, ¡seguro que encuentras algo delicioso que probar! En resumen, El Balcón del Tubo puede presentar sorpresas, pero en la mayoría de las ocasiones, ¡merece la pena!

Cómo es el ambiente dentro de "El Balcón del Tubo"

El Balcón del Tubo

Y, ¡claro que sí! Si estás pensando en ir a El Balcón del Tubo, prepárate para disfrutar de una experiencia rica y abundante. Te lo digo porque nosotros éramos dos y pedimos unas patatas bravas, rabo de toro y una ensalada de bacalao y tomate, y salimos reventados, en el buen sentido, claro. La atención por parte de los camareros es rapidísima y eficiente. Sin dudas, este es un sitio para repetir al 100%. Las raciones son tan grandes que lo mejor es ir pidiendo al momento, porque si te despistas, ¡te llenas antes de tiempo!

En cuanto a la comida, todo estaba riquísimo. Desde las albóndigas con salsa de naranja hasta la morcilla de Burgos con pimientos de piquillo, cada bocado era un pequeño festín. Y ni hablar del rabo de toro, que te lo sirven en una sartén que parece una obra de arte, ¡ni el último trozo sobrevivió! Si estás de visita y buscas algo que impresione a tus amigos, este lugar nunca falla.

Eso sí, no todo es color de rosa, y hay que ser justos. Hubo algún que otro comentario sobre el servicio que no se ajusta a la experiencia que tuvimos, especialmente sobre la limpieza de las mesas y un par de inconvenientes con los platos. Pero, a nosotros nos atendieron muy bien, y la comida llegó caliente y bien presentada. Parece que el servicio puede ser un poco inconsistente, así que cruzar los dedos por un buen día no vendría mal.

Ahora bien, sobre el ambiente en "El Balcón del Tubo", es bastante acogedor y amigable. Los camareros son muy agradables, lo que añade un toque muy profesional al lugar. Además, el ambiente es genial, siempre con un flujo de gente que le da vida, pero lo suficientemente cómodo como para disfrutar de una buena conversación. Si traes a gente de fuera, este es un sitio ideal para que se lleven una buena impresión de la gastronomía local. Con el ambiente que hay, es difícil no pasarla bien. ¡Así que ya sabes, a disfrutar!

Es posible comer al aire libre en "El Balcón del Tubo"

El Balcón del Tubo

Si hay algo que nos encanta de El Balcón del Tubo, es que no es la primera vez que vamos, y cada vez que lo hacemos, seguimos cogiendo la misma vehemencia por este lugar. La atmósfera es perfecta: tranquilita, sin ruidos molestos, lo que hace que sea ideal para disfrutar de una buena comida en pareja. El servicio es excelente, con esos camareros siempre atentos y simpáticos que te hacen sentir como en casa. Además, está en el mismo corazón del Tubo, así que es súper fácil pasarse a dar un capricho después de un paseo.

Y no me digas que la comida no es para repetirse. La ración de Rabo de Toro y esas Papas Bravas son simplemente *insuperables*. Si te gustan las recomendaciones, no puedes dejar de probar el tataki y las albóndigas, que están de muerte. También el tomate con bacalao, que sorprendentemente estaba en su punto, ¡incluso siendo invierno! Empiezo a pensar que tienen una magia especial para conseguir ingredientes de calidad. Todo esto por un precio razonable que ronda los 30-40 € por persona. Una auténtica ganga para lo que ofrecen.

Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas y reconozco que tuvimos una experiencia un poco desafortunada una vez con un servicio que no estuvo a la altura. Esa camarera pareció más interesada en su móvil que en nuestro bienestar, y eso puede arruinar un almuerzo. Pero, en general, los fallos son mínimos en comparación con lo increíble que puede ser tu visita. Esos pequeños tropiezos no han podido con nuestra tradición de comer aquí; sin duda, volvemos a repetir.

Y claro, te estarás preguntando, ¿es posible comer al aire libre en 'El Balcón del Tubo'? ¡Sí! Tienen unas mesitas afuera que son perfectas para disfrutar del ambiente del Tubo mientras degustas un buen plato. Pero te recomiendo que si quieres sentarte en la terraza, llegues pronto, porque se llena rápido y no querrás quedarte sin mesa. En resumen, es un planazo para una tarde de tapeo, ¡y siempre hay que aprovechar la frescura del aire cuando podemos!

Qué tipo de servicio se puede esperar en "El Balcón del Tubo"

El Balcón del Tubo

Y después de la charla sobre otros sitios, no puedo dejar de mencionar El Balcón del Tubo, un lugar que se ha convertido en uno de mis favoritos aquí en Zaragoza. No sé si ya has estado, pero si no, estás tardando. Es una taberna que te sorprenderá con su ambiente acogedor y una terraza amplia que es perfecta para esos días soleados, aunque no la recomendaría si hace un frío que pela. Te sientes casi aislado del bullicio de la ciudad, y eso siempre se agradece.

Sobre las tapas, ¡qué decir! Todo lo que probamos estuvo delicioso. La hamburguesita de longaniza y el montadito de solomillo fueron un acierto total. Y no te olvides de los pimientos rellenos de bacalao, las bravas y la madeja... ¡Uff, que buenos! Y como la calidad de la comida es clave, puedo decirte que todas las tapas que elegimos estaban a un nivel espectacular. La atención fue rápida y muy amable, y eso siempre es un punto a favor en cualquier sitio.

Si estás buscando un lugar donde cenar unas tapas ricas a buen precio, aquí puedes contar con que por persona no te vas a dejar más de 20 €. Además, la experiencia se vuelve más redonda con el buen servicio que ofrecen; de hecho, he escuchado muy buenas recomendaciones sobre sus papas bravas, el sartén de carne y el pastel de cabracho. En general, la gente sale muy satisfecha del lugar y siempre con ganas de repetir.

Ahora bien, no todo es perfecto. Hubo una experiencia un poco chunga donde alguien llegó a las 15:45 y, aunque le dijeron que podía sentarse, la cosa se complicó un poco con los tiempos. ¡Mal rollo! Les dieron prisa cerca del cierre... Así que si decides ir en horario de comida, mejor pregunta antes de hacerte a la idea de quedarte un ratito más. En resumen, en El Balcón del Tubo puedes esperar un servicio bueno, aunque los horarios son un tema a tener en cuenta; por lo demás, ¡la experiencia es muy recomendable!

Cuáles son los horarios de apertura de "El Balcón del Tubo"

El Balcón del Tubo

Y siguiendo con lo que te estaba contando, El Balcón del Tubo es una de esas joyas que encuentras en el cruce del Tubo, justo en C. de los Estébanes, 7. En serio, para ser un bar del Tubo, el espacio interior que tienen es enorme, ¡parece casi un refugio de tapas en medio del bullicio! La variedad de tapas y pinchos que ofrecen es impresionante, y de verdad que todos están ricos. Si te gusta acompañar tu tapeo con un buen vino, aquí también están bien servidos, con opciones que van desde vinos de baja calidad hasta botellas de alta gama. Cuando fui, vi pasar unas sartenes de marisco y otras de estofado de rabo de toro que me hicieron sentir un poco envidioso, ¡tienen una pinta de flipar!

Ah, y no te puedo olvidar mencionar la atención. La camarera que nos atendió fue super amable, lo que siempre sienta bien. Optamos por unas medias raciones y, la verdad, nos quedamos más que satisfechos. La comida es rica y abundante, así que si estás buscando un sitio donde comer sin quedarte con hambre, definitivamente repetiremos. Por cierto, el precio por persona ronda entre 10 y 20 euros, lo que me parece bastante razonable para lo que comes.

Y hablando de ambiente, aunque dentro hay algo de ese estilo industrial raro con los tubos de luz y cañerías a la vista, le da un toque original al sitio. ¿Y sabes qué? Cada domingo tenemos la tradición de tomarnos una caña por el Tubo, y hoy no fue la excepción. En esta ocasión, disfrutamos de unas cañas junto a una tapa de boquerón con escabeche. Aunque el pan no estaba para tirar cohetes, el resto compensó, ya que aquí el servicio se nota que siempre le echan ganas.

Para que no se te olvide, los horarios de apertura de El Balcón del Tubo son bastante flexibles, así que encontrarás la puerta abierta durante todo el día, ideal para un aperitivo mañanero o una cena ligera con amigos. No tienes excusas para no pasarte por allí y disfrutar de un buen rato, ¿verdad?

Fotografías El Balcón del Tubo

El Balcón del Tubo
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