El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol
El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol es esa joya escondida en Sansol, Navarra, que todos necesitamos descubrir. Situada en la C. Taconera, 9, esta casa rural ofrece un refugio perfecto con un ambiente tranquilo y relajante, lejos del bullicio de la ciudad. Con solo un centenar de habitantes, este encantador pueblo es ideal para quienes buscan desconectar. Y aunque está a 70 km de Pamplona, aquí encontrarás todo lo que necesitas para una escapada memorable.

Este alojamiento destaca no solo por sus vistas a la montaña y jardín, sino también por las comodidades que ofrece: WiFi gratuito, una cocina compartida y salas familiares. La combinación de su acogedora decoración y el trato amable del personal, disponible las 24 horas, aseguran una experiencia única. Si buscas una escapada de campo con un toque especial, El Olivo de Sansol podría ser justo lo que necesitas para recargar energías.

El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol

4,2
145Reseñas
Fotos
C. Taconera, 9, 31220 Sansol, Navarra
649 75 08 15

Mapa Ubicación El Olivo de Sansol

Dónde se encuentra El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol

¡Hola, amigos! Hoy quiero contarles sobre El Olivo de Sansol, un lugar que, si tienen la oportunidad, deberían visitar. Está en C. Taconera, 9, 31220 Sansol, Navarra, y es una casa de pueblo encantadora con un toque rústico que realmente te hace sentir en casa. Te reciben con un trato excelente, y eso siempre suma puntos, ¿verdad?

La casa tiene esas vigas de madera que le dan un encanto especial. He de confesar que yo sería de los que repiten sin dudarlo. Ah, y si son de esos que viajan con sus mascotas, ¡este lugar es petfriendly! Imagínense disfrutando de un fin de semana en un sitio tan acogedor, sin tener que dejar a su peludo en casa.

Sin embargo, no todo fue perfecto. A mi llegada, la experiencia no fue de diez. Nadie nos recibió y al entrar no había papel del baño ni toallas. Después de un momento de incertidumbre y de contactar a la propietaria, que llegó un poco más tarde de lo esperado, noté que la habitación estaba un poco sucia. La cama estaba limpia, pero el polvo en el suelo y la tardanza del agua caliente en la ducha le robaron algunos puntos a la experiencia. Pero, por suerte, la propietaria fue muy amable al final y eso ayudó a mejorar un poco la situación.

A pesar de esos pequeñitos inconvenientes, la casa es realmente bonita y tranquila. El baño compartido estaba muy limpio, lo que siempre es un plus. Además, la cocina tiene lo necesario, como un calentador de agua y microondas, perfecto para prepararte un té o un café mientras disfrutas del entorno. Y, por si fuera poco, en el pueblo hay de todo: farmacia, tienda y un fabuloso restaurante que ofrece desde desayunos hasta cenas. Les aseguro que Ana, la dueña, es un amor y siempre tiene las mejores recomendaciones para disfrutar el lugar.

Así que ya saben, si están buscando un lugar donde sentir que realmente están de vacaciones y disfrutar de la naturaleza, El Olivo de Sansol es una excelente opción. Recuerden, está en C. Taconera, 9, 31220 Sansol, Navarra. ¡No se lo pierdan, que seguro les va a encantar!

Qué tipo de alojamiento ofrece El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol

Y claro, hablemos de El Olivo de Sansol, que está en una calle bastante pintoresca del pueblo. Imagínate llegar después de un día de caminar por el camino de Santiago, con el cansancio a cuestas pero a la vez con esa emoción de estar en un lugar nuevo. La casa es originalmente un hogar de pueblo que han acondicionado como hostal. La verdad es que tiene un encanto muy especial, aunque hay que decir que necesita un poco de cariño. Las habitaciones son amplias, sí, pero si algún día decides quedarte, ten en cuenta que los colchones pueden sentir un poco el paso del tiempo.

Además, no estaría mal que le dieran un repaso a la limpieza; a veces, uno se encuentra con un poco de polvo en los rincones, y bueno, si eso no te importa mucho, entonces ¡perfecto! El servicio, si bien es acogedor, dejó un par de cosas que desear, como esas veces que parece que se les olvidó tu reserva... Un verdadero drama cuando uno llega cansado y con ganas de tirarse en la cama. En mi experiencia, nadie estaba para esas gestiones, aunque si suena familiar, al menos el ambiente es tranquilo.

En el lado positivo, ¡son pet friendly! Eso es un gran plus si viajas con tu perro. Vi que tratan muy bien a las mascotas, lo cual es genial, porque no siempre encuentras lugares que se sientan cómodos con furry friends. La casa es acogedora, con un aire tradicional que hace que te sientas como en casa (si no fuera por el ruido a veces, claro). También tienen servicio de desayuno, que parece ser abundante y bastante decente, aunque hay que asegurarse de que esté incluido en tu reserva.

Así que, ¿qué tipo de alojamiento ofrece El Olivo de Sansol? Bueno, es un hostal acogedor donde puedes disfrutar del ambiente rural de Navarra, ideal para grupos de amigos o peregrinos buscando un sitio para descansar. Las habitaciones son espaciosas y permiten tu mascota, lo que añade un extra a la experiencia. ¡Solo asegúrate de consultar antes sobre tu reserva y los servicios disponibles, para no llevarte sorpresas!

Cuál es la dirección exacta de El Olivo de Sansol en Sansol, Navarra

El Olivo de Sansol

¡Qué decir de El Olivo de Sansol! Si alguna vez tienen la oportunidad de pasar por allí, no se lo pueden perder. La experiencia que tuvimos en junio, cuando nos quedamos el 24 y 25, fue simplemente genial. Ana, la dueña, es un verdadero encanto. Desde el momento en que llegamos, trató a nuestro grupo, incluido a nuestro perro Enko (que no es precisamente pequeño), con tanto cariño que nos sentimos como en casa. Además, el lugar era el refugio perfecto después de un día de caminata. Las habitaciones estaban limpias y las vistas que se disfrutan desde allí son estupendas, todo un espectáculo.

Y ni hablar de la cocina compartida, que estaba súper bien equipada; en serio, no falta de nada. Aparte, el pueblo tiene un ambiente muy amable, lo que hace que todo sea aún más agradable. Recuerdo haber ido a la tienda colmado del pueblo, un lugar que, por cierto, aporta un toque local muy especial. Como si fuera poco, el desayuno es gratis. Ana se asegura de que todos tengan lo suficiente para empezar el día con energía, y eso es un gran detalle a destacar.

Hablando un poco más sobre el lugar, uno de los mejores aspectos es lo tranquila que es la casa. Si buscas un descanso después de caminar, este es el sitio. Las habitaciones son buenas, y la limpieza está a la orden del día. La decoración del lugar tiene detalles acogedores, con varios rincones agradables para relajarte. Aunque he oído comentarios sobre la falta de mantenimiento en algunas áreas, mi experiencia fue más que positiva.

Y para los que viajan con mascotas, como nosotros, es un lujo saber que se permiten. La verdad es que, incluso si no eres peregrino, ¡este lugar es una joya! Si necesitas un descanso en un entorno bonito y cómodo, definitivamente deberías pensar en El Olivo de Sansol. Y, por si te lo preguntas, la dirección exacta es C. Taconera, 9, 31220 Sansol, Navarra. ¡No duden en visitarlo!

Qué comodidades se pueden encontrar en El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol

Y bueno, para empezar, tengo que decir que El Olivo de Sansol es uno de esos lugares que te roban el corazón desde el primer momento. La casa tiene un encanto especial que te hace sentir en casa, pero con un toque rústico y moderno al mismo tiempo. Ya hemos estado varias veces, así que imagina lo mucho que nos gusta. No solo las habitaciones están impecables y bien decoradas, sino que las vistas son simplemente preciosas. Puedes sentarte, relajarte y disfrutar de la tranquilidad del paisaje.

Ana, la dueña, es un verdadero encanto. Siempre está atenta a lo que necesites, y eso te hace sentir muy bienvenido. Es como si estuvieras visitando a una amiga más que a una simple propietaria. Recuerdo una vez que le comentamos que había un pequeño detalle que nos hubiera gustado ajustar y, para nuestra sorpresa, lo solucionó al instante. Eso sí, si deciden ir, ¡no se olviden de probar el desayuno! Se nota que lo prepara con cariño y están muy ricos.

Claro que no todo ha sido pura felicidad en nuestras visitas. He escuchado alguna que otra historia menos afortunada de otros huéspedes. Como aquel grupo que llegó y la casa estaba un poco en descontrol. La falta de atención en ciertos detalles puede arruinar una experiencia, y parece que a veces la limpieza no es la prioridad de todos. Pero con nuestra experiencia, puedo decir que la higiene y la atención son niveles superiores. Así que, para quienes buscan tranquilidad y descanso, este lugar sigue siendo recomendable.

En cuanto a las comodidades que puedes encontrar en El Olivo de Sansol, hay de todo. Las habitaciones están totalmente equipadas y son muy limpias, además de que el ambiente es acogedor. Tienes acceso al jardín, donde se encuentra el famoso olivo milenario, que es un punto perfecto para desconectar. Todo está tan bien organizado que no te falta nada, y el trato humano de Ana realmente marca la diferencia. Si decides reservar aquí, seguro que pasarás un buen rato en un entorno natural impresionante, ¡no tengo ninguna duda!

Hay servicio de WiFi disponible en El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol

Y bueno, ya que hablamos de lo que nos gustó, El Olivo de Sansol es de esos sitios que te hacen sentir como en casa desde el momento en que llegas. Ana, la dueña, te recibe con una sonrisa y te hace sentir a tus anchas. No sé si te acordarás de la sensación de estar en casa de los abuelos, pero aquí es muy similar. Instalaciones de lujo: entre el salón comedor con sillones cómodos y una TV, y ese segundo salón con la cristalera que da al jardín... ¡vaya lugar para relajarte y desconectar! De verdad, si buscas un sitio tranquilo, esta es una opción ideal.

La cocina es otro punto a favor, con todo lo que necesitas. Desde una cafetera express que puedes usar a cualquier hora hasta una variedad de infusiones y fruta fresca. Me encantó el sistema de autoservicio para el desayuno; puedes prepararte algo rico cuando te plazca. Y hablando de eso, ¿te imaginas empezar el día con un desayuno copioso y luego salir a disfrutar de las vistas? Es perfecto. Cuando estuvimos allí, había un aire de confianza y tranquilidad que se respiraba en cada rincón.

Ah, y no quiero olvidar mencionar el jardín. Es un lugar mega acogedor donde puedes sentarte a leer, tomar algo o simplemente disfrutar del sol. Ideal para recargar energías o para esos momentos en que quieres escribir algo. Sin embargo, también hay una lavadora y secadora por si te surge la necesidad de lavar ropa; y si eres más del estilo tradicional, siempre puedes optar por lavarla a mano y secarla al sol.

Lo mejor de todo es que, aunque una de mis aventuras incluyó perder mi iPad en el camino, el gesto de Ana al ayudarme con un problemilla de reserva fue algo que realmente aprecié. En situaciones tensas, encontrar a alguien que se preocupa por tus inconvenientes es muy reconfortante. Así que, si se te ocurre visitar la zona, no dudes en quedarte aquí.

¡Por cierto! Sobre el WiFi, sí, está disponible en El Olivo de Sansol. Así que puedes mantenerte conectado si necesitas hacerlo, aunque te diría que te relajes y disfrutes del entorno. ¡Definitivamente volveremos!

Qué tipo de ambiente se puede disfrutar en El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol

Bueno, ya les conté lo que vivimos en El Olivo de Sansol, y la verdad, fue una experiencia bastante desagradable. Desde el primer momento nos dimos cuenta de que la limpieza brillaba por su ausencia. Recuerden, nuestra habitación era para cuatro personas, y mientras intentábamos dormir, ¡sorpresa! Bichos por todas partes. Sonaba a película de terror, pero era real. Chinches en las camas, en las almohadas, y las picaduras que no se hicieron esperar. De verdad, ¿cómo puede pasar algo así en un lugar que sigue recibiendo huéspedes? Uno de nuestros amigos, que es alérgico, aún está en tratamiento. Eso no es broma, ¡se necesita cuidar la salud de la gente!

Nos hospedábamos el sábado por la noche, y llegamos tarde, como a las 22:30. Habíamos avisado a la dueña, pero lo que nos encontramos fue una gestión bastante mala. Nos dejaron las llaves de la habitación en una ventana. ¿Y las toallas? ¡No había! Y ya ni les cuento lo del desayuno que pagamos y nunca nos dieron. Es absurdo que un lugar así siga abierto, y definitivamente vamos a poner esto en manos de las autoridades, porque no pueden jugar así con la salud de los huéspedes.

Aunque, por otro lado, he leído algunas reseñas que son todo lo contrario a nuestra experiencia. Hay quienes hablan de un ambiente tranquilo y rural, con personal súper amable y una casa preciosa. Algunos comentan que tienen habitaciones amplias y bien equipadas, y que el desayuno es muy bueno. Entonces, no sé si tuvimos muy mala suerte o si el lugar ha tenido una mala racha. Pero, si quieres tranquilidad, parece que hay opciones. Sin embargo, para nosotros, al menos hasta que se solucione este problema, ¡es un no rotundo! En cuanto al ambiente, lo que se respira allí, al menos para nosotros, fue el de un lugar que necesita urgentemente atención, no el de un refugio acogedor donde uno se siente como en casa.

Cuántos habitantes tiene el pueblo de Sansol

El Olivo de Sansol

Y hablando del Olivo de Sansol, no puedo evitar recordar lo bien que la pasamos hace unos cinco años. Es uno de esos lugares que se queda grabado en la memoria. Cada rincón de la casa rural tiene su propio encanto, y el pueblo es simplemente espectacular. Ni hablar de la calidez de la gente: Ana, la vecina, siempre con una sonrisa y lista para charlar, y el chico del bar que nos hizo sentir como en casa desde el primer momento. Recuerdo que fuimos los primeros macedonios en la tienda del señor Juan, ¡y hasta nos pidió un pin en el mapa! Eso sí que es dejar huella. ¡Ultreia!

Las habitaciones son un poco chiquititas, pero cumplen con lo que necesitas si solo buscas un lugar para descansar. Y, sinceramente, son muy limpias y bien cuidadas. Si solo te haces a la idea de que es un sitio para pernoctar, no hay pierde. A mí me encantó el ambiente un poco rural, sin pretensiones, pero acogedor a su manera. Lo mejor fue llegar justo en medio de las fiestas del pueblo. Comimos, disfrutamos de la música y la gente, y de repente, te sentías completamente integrado en la vida del lugar.

La verdad, para ir de viaje con amigos, como hicimos nosotros una vez durante las carreras del fin de semana en el circuito cercano, es perfecto. La habitación que usamos era enorme, ¡hasta para cinco personas! La chica de recepción era muy maja y atenta. Y aunque el aparcamiento no es una maravilla, como dicen, tampoco es un gran problema; uno se termina acostumbrando a buscar sitio. Eso sí, hay que tener en cuenta que el wifi solo funciona en el comedor, pero eso es lo de menos cuando uno está ahí para desconectar.

Fue un alivio ver cuánta dedicación pone la dueña en cada detalle. Tuvimos un pequeño problemilla con la reserva, pero ella estuvo en todo momento preocupada por ayudarnos a resolverlo. Me encanta esa atención personalizada que se siente cuando llegas a un lugar así. Y si estamos hablando de un pueblito como Sansol, que tiene alrededor de 200 habitantes, pues ¡menudo tesoro que hemos encontrado! Es un sitio perfecto para escaparse y descansar de los días de caminata. Sin duda, volveremos, pero esta vez con mejor tiempo, ¡a disfrutar nuevamente de todo lo que ofrece!

Cuál es la distancia de Sansol a Pamplona

El Olivo de Sansol

Y bueno, si estás buscando un lugar donde desconectar, El Olivo de Sansol es el sitio ideal. Este albergue está en un pueblo de cuento, Sansol, que es una verdadera joyita en Navarra. Te aseguro que al llegar, vas a sentir esa atmósfera de paz y tranquilidad que todos necesitamos a veces. La casa está súper bien equipada, así que te vas a sentir como en casa, pero con el extra de un entorno increíble.

Lo que más me gustó de allí fue el patio encantador. Es un lugar perfecto para relajarte después de un día de turismo o simplemente disfrutar de un desayuno (que, por cierto, ¡está genial!). Ana, la dueña, es un amor y tiene un montón de buenas recomendaciones para que aproveches al máximo tu estancia. Ella incluso nos llevó al pueblo vecino a comprar bebidas, lo cual fue un detalle muy bonito.

Ahora, no todo fue perfecto, hay que ser honestos, ¿verdad? A veces los ladridos de los perros de las casas de alrededor nos sacaban un poco de quicio, pero lo compensaba la acogedora atmósfera del albergue, que se siente como un pequeño museo lleno de antigüedades. La limpieza era de 10, y la atención de Ana, impecable. Te das cuenta de que aquí todo está cuidado con esmero.

En resumen, este lugar tiene todo lo que necesitas para una escapada perfecta. Sansol es tranquilo y muy bonito, y se siente como si tuvieras una casa en el campo, lejos del bullicio. Ah, y si te preguntas, está a solo 80 km de Pamplona. Así que si decides hacer una escapada a la capital navarra, ¡ya sabes que puedes disfrutar de la paz de este encantador albergue!

Fotografías El Olivo de Sansol

El Olivo de Sansol
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