
FIRE es el sitio perfecto si eres fanático de la cocina aragonesa. Ubicado en la calle Santiago, 12, justo en el Casco Antiguo de Zaragoza, este restaurante es un auténtico homenaje a los sabores de la región. Con un enfoque en el ternasco de Aragón IGP, aquí cada plato se prepara con una dedicación que refleja la tradición culinaria aragonesa. El chef Adrián García, un joven talento en la cocina, ha creado un menú que no solo destaca el ternasco, sino que también rinde tributo a otras delicias locales en un ambiente acogedor y amigable.
Pero no pienses que FIRE es solo un lugar para disfrutar de platos tradicionales, ya que su estilo es una mezcla deliciosa de cocina de autor y street food. Su carta incluye hasta 12 elaboraciones diferentes del ternasco, todas con ese toque especial que solo Adrián puede darles. Y si te atreves, no te pierdas la famosa Donuts burger, que ha sido todo un hit entre los comensales. Así que si buscas una experiencia gastronómica única en Zaragoza, FIRE es una parada obligatoria.

FIRE ( Restaurante de cocina Argonesa - Braseria - Arroceria - Especialistas en Ternasco de Aragón IGP )
Horarios FIRE ( Restaurante de cocina Argonesa - Braseria - Arroceria - Especialistas en Ternasco de Aragón IGP )
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 20:00–23:00 |
| viernes | 12:30–16:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 12:30–16:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 12:30–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación FIRE ( Restaurante de cocina Argonesa - Braseria - Arroceria - Especialistas en Ternasco de Aragón IGP )
Dónde se encuentra el restaurante FIRE
¡Hola, foodie! ¿Has escuchado hablar de FIRE, el restaurante especializado en cocina aragonesa en Zaragoza? Si no lo has hecho, ¡déjame contarte! Este lugar está ubicado en C. de Santiago, 12, en el Casco Antiguo, y es una auténtica joya. Te prometo que cada visita es un festín, ya que son especialistas en el Ternasco de Aragón IGP. ¿Quién puede resistirse a eso?
La última vez que fuimos, fuimos tres y decidimos probar el arroz a la brasa de chipirones con arroz negro y una paella de Ternasco a la brasa. La tapa Corona fue un entrante ganador, pero tengo que admitir que el arroz de Ternasco, aunque estaba bien preparado, tenía un sabor ahumado que tapaba un poco el ternasco que era realmente delicioso. Entre risas y buen rollo, nos dimos cuenta de que el bocado de la tapa era un poco pequeño para la gran corona que presentaba. Pero, vamos, el postre de remolacha nos hizo olvidar las penas. Eso sí, en cuanto a precios, un poco elevados, sobre todo los vinos—¡4 euros por una copa de vino rosado pequeño!—salimos a unos 52 euros por cabeza, que no está mal, pero un poco más de lo que esperábamos.
La atmósfera es bastante agradable; la presentación de los platos es cuidada y se nota que aquí se esfuerzan en ofrecer lo mejor. Aunque el servicio fue un poco raro—nos tomaron la nota rapidísimo, pero luego parecían olvidarse de nosotros—creo que solo fue un mal día. Aun así, volveremos seguros porque la comida merece una segunda oportunidad, ¡y a ver si nos toca la atención adecuada esta vez!
La verdad es que este sitio hace honor a su nombre. Como lo he dicho, la comida es imprescindible. A menudo cuentan con una buena selección de vinos y cervezas de importación, ¡y eso siempre suma! Y si tienes curiosidad por el menú, destaco el jarrete de Ternasco, los fideos de chipirones y, por supuesto, la tarta de queso que no te puedes perder. Así que ya lo sabes, si quieres una buena comida en Zaragoza, ya sabes dónde se encuentra: FIRE en C. de Santiago, 12, Casco Antiguo. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de cocina se ofrece en FIRE
Y ahora que hemos estado hablando de buenos lugares para comer, hay que mencionar FIRE, un rincón que de verdad brilla en Zaragoza. Situado en la Calle de Santiago, 12, en pleno Casco Antiguo, este restaurante es justo lo que necesitas si deseas disfrutar de auténtica cocina aragonesa. Personalmente, me encanta encontrar sitios donde la calidad es una garantía, y aquí lo hemos encontrado a raudales. La atención es de diez, los camareros son súper amables y están siempre atentos a tus necesidades. ¿Qué más se puede pedir?
La experiencia comenzó con una ensaladilla rusa que es una delicia, no solo por su sabor, sino por cómo la presentan. Se nota que el chef pone dedicación en cada plato. Luego, nos decantamos por el pollo a la brasa, que, déjame decirte, viene con un toque especial del chef que lo hace jugoso y sabroso. Y no puedes perderte el postre, una mini tarta que, te prometo, no se queda "mini" en sabor. Si te gusta el chocolate y la naranja, vas a disfrutar como un niño. Todo esto por solo 19,95€, un precio más que razonable.
Una de las joyas en el menú es el costillar, que si eres de los que disfrutan de una buena comida, tienes que pedirlo sin pensarlo. Y las patatas bravas tienen un toque que te va a encantar. Además, el local es agradable y bien cuidado, con un ambiente que invita a quedarse un buen rato. Por cierto, los postres son un verdadero arte en el plato, especialmente la tarta de Kinder y la de galleta Lotus. Si estás en Zaragoza, este lugar es imprescindible.
¿Y qué tipo de cocina se ofrece en FIRE? La respuesta es cocina aragonesa en su máxima expresión, destacando especialidades como el ternasco de Aragón que, como yo siempre digo, es todo un manjar. Con un menú que tiene un poco de todo, desde platos creativos hasta clásicos, no te quedas con ganas de más. Es un sitio donde los sabores y la presentación se unen para darte una experiencia gastronómica que no olvidarás. ¡No dudes en hacerle un hueco en tu itinerario!
Cuál es el plato estrella del menú de FIRE
Así que al final decidimos ir a FIRE, y la experiencia no estuvo nada mal. La verdad es que teníamos ganas de probar este sitio porque había escuchado buenas reseñas. Esa noche, especialmente, ya que era San Valentín, el local estaba decorado con un ambiente muy acogedor. ¡Esos detalles cuentan! El servicio fue rápido, casi ni nos sentamos y ya teníamos mesa lista, lo cual siempre se agradece después de un día largo.
De entrante pedimos chipirones a la brasa, que estaban bastante buenos, y de segundo un entrecot que, aunque no estoy seguro de si llegó a ser 500g, cumplió con lo que esperábamos en sabor. Eso sí, el precio nos pareció un poco por las nubes: 40 euros por un plato de carne... Y la jarra de cerveza, 4,5 euros. A pesar de eso, la calidad de los platos era buena, así que al final la experiencia fue disfrutable, aunque en términos de relación calidad-precio, quizás podríamos haber encontrado algo más asequible.
El local no es muy grande, está en los bajos de un hotel, pero la carta tiene bastante variedad. Fui con un grupo de amigos, y aunque intentamos cambiar la reserva para cenar un poco más tarde, no hubo suerte. Al llegar allí, el lugar estuvo prácticamente vacío, lo que me parece un poco raro. Pero ya saben cómo es esto a veces, uno jamás puede predecir cuándo va a haber más o menos gente.
Y hablemos de postres, ¡qué delicia! Pedimos tarta de queso con chocolate y un mousse de chocolate con nata y sirope que era algo especial de ese día. Ambos estaban riquísimos, casi te hacen olvidar el pequeño golpetazo en el bolsillo.
En cuanto al plato estrella de FIRE, yo diría que claramente el ternasco de Aragón IGP es el que más se destaca. Es su especialidad y seguro que no te dejará indiferente si decides darle una oportunidad. En resumen, aunque el precio puede ser un poco elevado, la comida tiene su toque especial que invita a volver, aunque sea solo por las hamburguesas la próxima vez. ¡Definitivamente hay que darle otra oportunidad a la carta!
Quién es el chef del restaurante FIRE
Y bueno, ¿qué te puedo decir de FIRE? De verdad que fue una experiencia para recordar. 5 estrellas y no es para menos. Desde que entramos, nos encantó la decoración, con ese toque rústico y acogedor que te hace sentir como en casa. El ambiente es super agradable, perfecto para ir en grupo o incluso para una cita. Además, el personal fue insuperable, siempre atentos y amables, parecía que ya nos conocían de toda la vida. Esa atención marca la diferencia.
Pasemos a lo más importante: la comida. Empezamos con unas patatas chef que estaban de muerte; te lo digo, super recomendadas para picar antes de los platos fuertes. Luego, probamos un costillar que, honestamente, se derrite en tu boca. Estaba tan blandito y la salsa exquisita. Tienes que probarlo si te gusta la carne. Y no puedo dejar de mencionar la hamburguesa Nueva York, ¡menuda combinación de sabores! Cada bocado es una explosión de delicias. Sin duda, volveremos a repetir, y rápido.
A pesar de que hay reseñas algo variadas, en general, el lugar tiene un aire fresco y moderno. Algunos han mencionado la hamburguesa de donuts; la verdad es que lo probé y está buena, aunque un poco arriesgada, y la salsa del costillar a algunos les parece picante. Pero eso es parte del encanto, ¿no? Todo es una cuestión de gustos. El chef tiene un estilo propio y está haciendo un excelente trabajo.
Hablando del chef, aunque no tengo un nombre específico que mencionar, se nota que es alguien con un buen bagaje culinario. Hay una clara intención de ofrecer cocina de autor en cada plato y los toques de humo, que tanto destacan algunas reseñas, son un claro ejemplo de su técnica. Así que, si tienes la oportunidad, date una vuelta por FIRE y disfruta del talento de este joven cocinero que, sin duda, merece todo el reconocimiento que ha empezado a cosechar. ¡No te arrepentirás!
Qué es el ternasco de Aragón IGP
La verdad es que cuando fuimos a cenar a FIRE, teníamos unas expectativas bastante altas. Ya habíamos estado en el local de al lado y esas hamburguesas nos parecieron geniales, así que pensamos que, al ser una brasería, la experiencia sería aún mejor. Pero, ¡vaya decepción! Pedimos una chuleta vasca y rubia gallega y la rubia, que debería haber sido un espectáculo, nos salió fría por dentro. La guarnición era bastante simple y no aportaba nada al plato. La chuleta vasca, aunque más decente, tampoco estaba a la altura de lo que esperábamos; acabé comiendo más de lo que pensaba porque mi novia no podía con más. En un sitio con esa estética y esos precios, esperamos algo más que comida de 'a diario'.
Sin embargo, hay que ser justos y mencionar que nuestros amigos de Albacete la rompieron. Desde que llegaron, el ambiente cambió por completo gracias a Adrián, que nos hizo sentir como en casa. Con un menú con entrantes al centro y un principal de ternasco de Aragón, se deshacía en halagos. ¡Y con razón! El ternasco estaba cocinado a la perfección, y el trato fue inmejorable. Este tipo de experiencias son las que hacen que valga la pena volver a Zaragoza, y ellos ya están planeando su próxima visita.
Y respecto a las bravas que probamos, no había forma de quedar indiferente. Literalmente, al salir, todos coincidimos en que era una de las mejores que hemos probado, y eso se debe a la dedicación y destreza que pone el chef Adrián. Su amabilidad y la manera en que presentó cada plato solo sumaron puntos en nuestra experiencia. La presentación era exquisita, y los sabores, un auténtico festín para el paladar. Desde luego, queremos volver para añadir más platos a nuestra lista de delicias.
Ahora, cambiando de tema rápidamente, ¿sabías que el ternasco de Aragón IGP no es solo carne de cordero cualquiera? Se trata de un cordero de un tipo muy específico, criado en la comunidad aragonesa, y tiene un sabor y ternura que lo hacen único. La IGP significa 'Indicaciones Geográficas Protegidas' y es una forma de asegurarnos que estamos disfrutando de un producto de calidad, bien cuidado y reconocido. Así que ya sabes, si lo ves en el menú, ¡no dudes en pedirlo! ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Cuántas elaboraciones diferentes de ternasco ofrece FIRE
Siguiendo con lo que te contaba, el local de FIRE tiene un ambiente bastante agradable, aunque, siendo sincero, el reggaetón de fondo me sobraba un poco. Me parece que tenías que estar concentrado en lo que estabas probando en lugar de distraerte con la música. Pero bueno, eso es cuestión de gustos, ¿verdad? La primera ensalada de tomate que nos sirvieron estaba totalmente verde, lo que fue un poco decepcionante. Sin embargo, la atención fue excelente y, al ver que no nos gustaba, sacaron otra con tomates un pelín más madurados. Un detalle que merecía ser mencionado.
Ahora, las hamburguesas, ¡menuda delicia! Se notaba que estaban hechas con cariño y con buenos ingredientes. A pesar de que la cuenta nos salió un poco elevada —54€ para comer una ensalada y dos hamburguesas sin postre—, la experiencia fue buena en general. En cuanto a la calificación, dejando de lado los detalles, yo diría que la comida se merece un 4, el servicio un 5 y el ambiente un 4. Aun así, está claro que hay cosas que se pueden mejorar.
Por otro lado, hay opiniones bien diferentes sobre FIRE. Un par de comensales compartieron experiencias desalentadoras, alegando que estaban decepcionados con la calidad de algunos platos. Uno incluso mencionó que la comida estaba fría y de poca calidad, lo que les llevó a calificar todo con una estrella. En contraste, hay quienes disfrutaron muchísimo de la comida, elogiando el servicio y la dedicación al producto local. Como que cada uno tiene su propia percepción del lugar.
Y ya para ir cerrando, en cuanto a las elaboraciones de ternasco que ofrece FIRE, puedo decirte que tienen varias, incluyendo tapas como la famosa Corona de Ternasco, que recibió un premio, y otras presentaciones que destacan entre sus platos. En total, FIRE ofrece múltiples formas de disfrutar este manjar IGP de Aragón, siempre buscando sorprender con sus elaboraciones. Sin duda, hay opciones para dar y tomar, aunque parece que algunas pueden ser más acertadas que otras.
FIRE solo ofrece platos tradicionales aragoneses
Y seguíamos hablando de FIRE, ese restaurante que te deja con sentimientos encontrados. La verdad es que, para mí, la experiencia no fue la mejor. Fui convencido por las reseñas, pensando que el jarrete de ternasco sería la bomba, pero ya os digo que no. A primera vista, parecía prometedor, pero luego resultó estar frío por dentro, y las papas… madre mía, parecían un cartón. A mi mujer le pasó algo parecido con la dorada, así que, después de dejar casi todo en el plato, decidimos que era mejor una escapada a por unos bocadillos de jamón, algo que, al menos, nos dejaría un buen sabor de boca.
Por otro lado, leí que a otros les había ido de maravilla en FIRE. Gente recomendando a gritos el jarrete de ternasco asado a la leña. Parece que es un plato estrella que vale la pena probar, junto con su variedad de vinos. Y no puedo dejar de mencionar su obrador de pastelería, donde la tarta de Lotus es considerada casi una obra de arte. Con todo esto, las experiencias varían mucho, así que es un juego de azar.
Y ya que estamos en esto de las sorpresas, ¿os habéis preguntado si FIRE solo ofrece platos tradicionales aragoneses? Pues no, parece que su menú se extiende más allá de lo típico. Aunque el ternasco es su especialidad, también hay espacio para otras delicias que pueden cambiar cada semana, así que siempre hay algo nuevo. Así que, puede que un día os encontréis con sabores que ni imaginabais. Al final, lo mejor es que pruebes tú mismo y decidas, porque al menos, ¡tienen un listón alto en muchas cosas! Pero si te soy sincero, yo voy a seguir explorando otros lugares como "Los Xarmientos", donde sé que me espera algo bueno.
Qué estilo gastronómico combina el restaurante FIRE
Ya sabes lo que dicen, las expectativas son a veces traicioneras. La última vez que fui a FIRE, decidí probar esa famosa tapa ganadora del concurso de 2024. La verdad, llegué con mucha ilusión, pero se desvaneció en cuanto la probé. No es que fuera mala, pero... poco sabor, mucha pompa. El servicio, eso sí, fue correcto, pero el ambiente me recordó más a una hamburguesería o pizzería, lo que no me esperaba en un lugar que se presenta con tanto prestigio. Al final, mi experiencia fue más un picoteo que un festín, y con un costo de 20-30 €, no sé si valió tanto la pena.
Sin embargo, no todo fue desilusión. Recuerdo otra ocasión donde cenamos en FIRE, y quedé impresionado. Si hay algo a lo que rindo pleitesía es a esos chipirones, uno de mis platos favoritos. Era una cena relajada, y el pan de las hamburguesas era, simplemente, diferente. Esa pequeña variación junto a los ingredientes frescos hacía que no supieras cuál cerveza elegir de la gran variedad que tienen. La ubicación es perfecta, céntrica, y como vivimos cerca, se ha convertido en una de nuestras elecciones preferidas. Sin duda seguiré explorando la cocina de ese chef que tanto admiro.
Ahora, en cuanto a la experiencia gastronómica que ofrecen, FIRE combina lo mejor de la cocina aragonesa con un toque contemporáneo. Tienen premios por su alta cocina y, aunque no todo siempre me ha impresionado, sí puedo decir que el ternasco de Aragón IGP es su estrella. Ya sea en un menú ejecutivo o en alguna de sus tapas de diseño, la calidad y la variedad, junto con un servicio sobresaliente, hacen que la cena se convierta en un momento memorable. Por lo visto, su menú festivo también es digno de repetir, con opciones como el jarrete de ternasco y tarta Lotus que me dejaron con ganas de más. ¡Así que ya sabes, seguro volveré pronto a tranquilizar mi paladar!
Cuál es la dirección exacta de FIRE en Zaragoza
Y bueno, si estás buscando un buen sitio para disfrutar de cocina aragonesa, brasas y, sobre todo, un buen ternasco de Aragón IGP, tienes que probar FIRE. En mi última visita, me dejé caer por ahí y, la verdad, no puedo dejar de recomendarlo. El ambiente es súper acogedor, con ese toque rústico que te hace sentir como en casa, pero con un aire moderno. La decoración está pensada al detalle, y la vibra del lugar es simplemente perfecta para una cena con amigos o una celebración especial.
Hablemos de la carta. Tienen unas arrozadas que son para chuparse los dedos. Me aventuré a probar el arroz con ternasco, y no sé cómo describirlo más que decir que fue una explosión de sabores. ¡El arroz estaba en su punto! Y el ternasco, jugoso y lleno de sazón. Es ese tipo de plato que te hace querer quedarte ahí un par de horas más, solo para disfrutar cada bocado. Además, si eres amante de las brasas, no te puedes perder su carne a la brasa; es realmente sublime.
Después de comer, nunca está de más un postre para cerrar la jugada, ¿no? Así que, por supuesto, no lo dudé y me pedí una tarta de queso que parecía sacada del cielo. Suave, cremosita y con un toque de fruta que la hacía aún más deliciosa. Perfecto para compartir... aunque, seamos sinceros, te dará mucha pena no quedarte con toda.
Así que, si te animas a ir, te recomiendo que busques FIRE en C. de Santiago, 12, en el Casco Antiguo de Zaragoza. Ahí es donde la magia sucede, y te aseguro que no te vas a arrepentir. ¡Ya me contarás qué te parece!








