MORRETE

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MORRETE

Si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida en Zaragoza, Morrete es el sitio ideal. Ubicado en Plaza San Pedro Nolasco, nº1, este nuevo restaurante se ha ganado rápidamente un lugar en el corazón de los amantes de la buena mesa. Con una carta que ofrece desde tapas creativas hasta carnes y pescados a la brasa de piedra volcánica, aquí hay opciones para todos los gustos, y no puedes dejar de probar sus famosas bravas. Su ambiente acogedor y atención personalizada hacen que cada visita sea especial.

No solo se trata de comer, sino de disfrutar de una experiencia gastronómica completa. Morrete se destaca por su cocina mediterránea y una cuidadosa selección de vinos que complementan perfectamente sus platos caseros. Con una calificación de 4.5 en Restaurant Guru y más de 570 reseñas de clientes satisfechos, está claro que la calidad de sus productos y el servicio son de primera. Así que, si te encuentras en el casco antiguo, no dudes en acercarte y probar todas las delicias que tienen para ofrecer. ¡Seguro que repetirás!

MORRETE

MORRETE

Restaurante
4,4
527Reseñas
Fotos
Pl. de San Pedro Nolasco, 1, Casco Antiguo, 50001 Zaragoza

Horarios MORRETE

DíaHora
lunes10:00–24:00
miércoles10:00–23:30
jueves10:00–24:00
viernes10:00–1:00
sábado11:00–2:00
domingo11:00–17:00
nan10:00–24:00 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación MORRETE

Dónde se encuentra ubicado el restaurante Morrete en Zaragoza

MORRETE

¡Tienes que conocer Morrete! Este restaurante está en Pl. de San Pedro Nolasco, 1, en el Casco Antiguo de Zaragoza, y la verdad es que es todo un hallazgo. La última vez que fui, disfruté de una cata de vinos increíble con el gran Balbino Lacosta. Él nos dio una auténtica clase magistral mientras nos deleitábamos con unas tapas que salían de su cocina. Te lo aseguro, fue una experiencia maravillosa que no puedo dejar de recomendar. El servicio fue de 10 y, por supuesto, la comida ni hablar, 5 estrellas en todo.

Lo que más me sorprendió fue la variedad de la carta. Tienen opciones que se alejan un poco de las típicas tapas, lo cual se agradece. No te estoy hablando de otro bar lleno de frituras, no. Aquí puedes pedir desde un enorme y sabroso tomate con burrata hasta unas croquetas de ternasco que estaban espectaculares. También probamos las gyozas, que eran enormes y muy sabrosas, y un costillar que estaba en su punto perfecto, sin ser pesado para nada. Todo esto por un precio muy razonable, entre 20-30 € por persona.

Además, el ambiente es acogedor y perfecto para descansar tras un paseo por la ciudad. La chica que nos atendió fue simpatiquísima y nos hizo sentir como en casa. Estuvimos un rato disfrutando de unos huevos rotos y unas quesadillas que estaban para chuparse los dedos. ¡Definitivamente, un lugar para repetir!

Obviamente, no todo el mundo ha tenido la misma experiencia, y he oído de una visita que no fue tan buena... Pero yo creo que es un sitio que vale la pena, sobre todo porque tiene opciones riquísimas y un trato muy amable. En fin, si buscas un buen sitio para disfrutar de la buena cocina en Zaragoza, no dudes en pasarte por Morrete. Así que ya sabes, si estás en el Casco Antiguo y te apetece comer rico y bien, ¡tienes que ir a visitarlos!

Qué tipo de cocina ofrece Morrete

MORRETE

Así que después de un día movido en Zaragoza, nos encontramos con MORRETE por pura casualidad y, la verdad, no pudo ser mejor decisión. Éramos cinco y, aunque el sitio estaba un poco lleno, nos prepararon una mesa en un abrir y cerrar de ojos. La comida fue de 10, sin duda; aunque las bravas estaban un poco flojas, los huevos rotos con jamón y las croquetas de ternasco de Aragón, ¡uff! Esas estaban para chuparse los dedos. Y no puedo dejar de mencionar el pastel de queso que probé, que estaba tremendamente delicioso. El trato fue perfecto, super atentas las camareras, así que ya estamos pensando en hacer otra visita cuando volvamos.

Me encantó la onda del lugar. Es agradable y tiene un ambiente acogedor. Las recetas son típicas, pero les dan un toque original que sorprende. El sabor de todos los platos que pedimos fue increíble. La única pega fue el servicio, que estaba un poco despistado, había que corregirles varias veces, pero tampoco fue un gran problema ya que el personal se hacía querer. Por lo que pagamos, entre 10 y 20 € por persona, creo que está más que bien. Recuerdo que los torreznos, los huevos rotos y esa croqueta de ternasco con melocotón fueron un acierto total.

Cuando regresamos, probé el menú del día y, la verdad, ¡fue genial! Las gyozas de pato con salsa de mango estaban de otro mundo y las costillas eran tan tiernas que se deshacían en la boca. Además, el lugar tiene una decoración bonita y la vajilla es diferente, siempre innovando en su estilo. Si buscas buena calidad a un precio asequible, te lo recomiendo sin dudarlo.

¿Y qué tipo de cocina ofrece MORRETE? Pues, en resumen, es una mezcla de platos típicos con un toque original que hace que cada comida sea una pequeña aventura para el paladar. Desde los platos clásicos como los huevos rotos hasta innovadoras gyozas, aquí hay algo para cada gusto. Y aunque hay algunos altibajos en el servicio, la experiencia general compensa. En fin, ¡no te lo pierdas si estás por Zaragoza!

Cuáles son algunas de las especialidades destacadas de la carta de Morrete

MORRETE

Y bueno, después de lo que pasamos en Morrete, la verdad es que nuestras expectativas quedaron bastante por los suelos. Habíamos oído buenas referencias, así que imagínate la decepción. 10 personas listas para disfrutar, y lo primero que notamos fue que no había suficientes vasos. Pedir un par de vasos extra debería ser lo más fácil del mundo, ¿no? Pero no, tuvimos que recordarlo un montón de veces y al final, solo vinieron cuando ya habíamos terminado los entrantes. ¿A quién se le ocurre que no puedas beber agua durante la comida? Total, un desastre.

Lo de los platos individuales fue otra película. Cada penalti era un plato servido con más de 10 minutos de diferencia. Mientras que uno de nosotros comía a las 14:45, las últimas dos personas no vieron su comida hasta las 15:45, y ya un par de ellos llevaban más de 40 minutos terminando. ¡Eso es algo que no te esperas en un lugar que se dice moderno! Había muchas cosas que estaban mal, y lo de la ensalada con un pelo largo fue solo la guinda del pastel. La cambiaron sin problema, pero, en fin, esos son los detalles que no quieres recordar.

No solo el servicio fue un fiasco; los platos tampoco estaban a la altura. Un 'carpaccio de tomate' que era solo rodajas gruesas de tomate con burrata y un precio de 15 euros. ¡Qué locura! Las patatas estaban empapadas en aceite y, de verdad, creo que la relación calidad-precio le hizo falta una buena revisión. Luego, para colmo, a las 15:50 nos dicen que la cocina cerraba a las 16:00, así que el postre se fue al traste. Directamente nos preguntan si queremos café. Con esos tiempos de espera, a saber a qué hora nos traían el postre si lo hubiéramos pedido.

Así que sí, la experiencia fue una serie de despropósitos. En cuanto a las especialidades destacadas de la carta de Morrete, a pesar de todo esto, es bueno saber que ellos apuestan por cosas como el carpaccio de tomate y las patatas con picadillo; solo que, a juzgar por lo que vivimos, quizás necesiten repensar un poco su concepto de calidad. Esperamos de corazón que mejoren, porque el local tiene su potencial y no se lo merecen.

Por qué son famosas las bravas en Morrete

MORRETE

La verdad es que Morrete, en la Plaza de San Pedro Nolasco, es uno de esos sitios que hay que tener siempre en mente para cuando estés en Zaragoza. Si lo que buscas son torreznos para alucinar, no puedes dejar de pasar por aquí. La última vez que fui, el camarero fue super atento y cercano, lo que le añade un plus a la experiencia. La comida estuvo deliciosa y nos sentimos tan bien que acabamos repitiendo dos veces en una semana. Un lugar donde, por un precio de 10 a 20€ por persona, puedes disfrutar de una cena que realmente vale la pena. Definitivamente, si regreso a Zaragoza, Morrete volverá a ser una de mis paradas obligadas.

El otro día fuimos a comer allí y, menos mal que reservamos porque estaba a reventar. El menú del día fue abundante y a un precio buenísimo. Todo estaba riquísimo, pero tengo que hacer especial mención al tiramisú: ¡un 10 absoluto! La experiencia completa fue de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Si buscas algo bueno y que no te arruine, Morrete es ideal. Les doy un aplauso enorme porque se están ganando la reputación que tienen a pulso.

Lamentablemente, no todo ha sido bueno en Morrete. Una vez decidí sentarme para cenar pensando que la calidad se mantendría como antes, pero me llevé una decepción. Pedimos unas tapas de morcilla con parmesano, la cual no tenían, y nos ofrecieron una ración que llegó en un ?plato de lo más triste?. A 17€, los chipirones que nos sirvieron eran escasos, y los huevos rotos nos dejaron risa y un mal sabor de boca. Fueron dos raciones aceptables, pero el resto fue un timo. Esa vez, no volveré.

A pesar de esos altibajos, yo sigo recomendando Morrete. El personal, como Javier, es encantador, y la comida, en general, suele ser muy buena. La amplia terraza y la buena carta de vinos también le suman a su punto a favor. Y si te preguntas por qué son famosas las bravas en Morrete, la respuesta está en su receta única y el sabor que las caracteriza. Además, como cualquier buena brava que se respete, están perfectamente crujientes y acompañadas de una salsa que hace que quieras repetir. ¡Es un lugar donde cada bocado tiene un toque especial, y eso siempre se nota!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Morrete

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Llegar al Morrete ese sábado a las 15:30 fue toda una aventura. Pensamos que sentarnos en la terraza y tomar un par de cafés sería un plan idílico, pero ya sabes cómo va esto. Entré al restaurante con la esperanza de que todo fluyera, pero la chica de la barra, nada más abrir la boca, me cortó la emoción. “No, que cerramos pronto”, me dijo. Pero, vamos, ¿no era un “¿Y qué pasa con los que aún están disfrutando de su café post-comida?” que me debería haber convencido a dejarme unos minutitos más con mi café? Tras un tira y afloja con la chica y la “encargada” (que, por cierto, no estaba especialmente encantadora), decidí dar un portazo. Imagínate lo frustrante que fue: ¡justo cuando se veían dos Baileys con hielo en la terraza que, por suerte, no se fueron de viaje!

Después de reflexionar sobre la situación, me lancé a las reseñas y, sinceramente, si el servicio es 1 estrella, tampoco estaba muy equivocado. La comida ya ha recibido su parte de críticas, aunque hay quienes dicen que sus bocatines están de 10. A mí no me convenció la calidad del menú que probé. El arroz con verduras picante, que juraría que estuvo disponible solo para torturarme, no fue para nada mi estilo. Al menos mi hija quedó satisfecha con su elección de las costillas coreanas, ¡un milagro en medio de la decepción!

En cuanto al ambiente, no se puede negar que Morrete tiene una vibra peculiar. La música del sitio es bastante chula y el lugar se siente acogedor en general. Puede que el sevicio no haya sido el mejor, pero muchos coinciden en que el sitio tiene ese toque especial que lo hace divertido. Y sí, guardar una mesa con antelación parece ser un consejo top, ya que el lugar suele llenarse rápido y a veces es difícil encontrar un rincón en la terraza. Así que si decides visitarlo, ¡prepárate para disfrutar de una mezcla de sabores y un ambiente agradable, aunque con un par de cositas por pulir en el servicio!

Qué hace que la experiencia gastronómica en Morrete sea especial

MORRETE

Y así, después de un día recorriendo el Casco Antiguo, dimos con Morrete en la Pl. de San Pedro Nolasco, 1. ¡Menuda suerte! La atmósfera aquí es simplemente genial; el sitio está súper cuidado y limpio, con un ambiente acogedor y unas mesas que invitan a sentarse a disfrutar. Si pensáis en un lugar para vermutear, comer o cenar, este es el plan perfecto. La música de fondo tiene un buen rollo que acompaña a la perfección la experiencia, ¡definitivamente un buen gusto por parte de quien seleccionó la lista!

La atención es de 10, de verdad. Los camareros son amables y dispuestos a recomendarte lo mejor del menú. Puedes fiarte de ellos sin dudar, porque cada recomendación que nos hicieron fue un acierto total. La parrillada de verduras estuvo deliciosa, llena de sabor y tan fresca que parece recién salida del huerto. Y ni hablar de los chipirones con romescu, que estaban limpios como yo no los he visto en ningún otro lugar. Y para rematar, no os podéis perder sus huevos rotos con jamón, ¡pura gloria! Y para cerrar, una tarta de queso brutal que es, sin duda, la mejor que hemos probado en la zona. ¿Y café? Por supuesto, en su punto, como debe ser.

Lo mejor de todo es que Morrete ha reabierto con un enfoque que lo hace especial. Los que llevan el lugar, conocidos por haber trabajado en el Limpia, han logrado adaptar su carta especialmente para celíacos, lo que lo convierte en una opción top para todos. La variedad de platos y tapas es impresionante, así que se puede compartir y disfrutar de muchas cosas diferentes. Además, hay opciones sin gluten para quienes lo necesiten.

Y, pensándolo bien, la experiencia gastronómica en Morrete es especial porque no solo se trata de comer, sino de disfrutar cada momento. Cada plato refleja dedicación y un cariño por la cocina que hace que la comida sea aún más rica. Así que, en resumen, si realmente queréis disfrutar de una comida que valga la pena, no podéis dejar de visitar Morrete. ¡100% recomendado!

Qué tipo de vinos se ofrecen en Morrete

MORRETE

Y si hablamos de la comida, no puedo dejar de mencionar la ensalada de ventresca. Sinceramente, estaba espectacular y se convirtió en uno de mis platos favoritos de la noche. Además, la carne que probé también estaba increíble; se notaba que han puesto atención a la calidad de los ingredientes. Aunque, la torrija fue un poco de decepción para mí, pero no le voy a bajar la puntuación porque la cena en general fue genial. Y la atención del personal fue muy buena, siempre dispuestos a ayudar y a recomendarte.

Ahora, si hay algo que realmente me hizo sonreír fueron los postres. La tarta de queso es para morirse, y el tiramisu te deja deseando más. Ah, y te cuento que hay opciones sin gluten, así que no hay excusas para no ir y disfrutar. Las patatas bravas, gyozas y huevos rotos con jamón son algunos de los platos que tienes que probar. Todo esto sin dejar de lado que el ambiente es muy agradable, con una amplia terraza y mesas tanto altas como bajas; así que es perfecto para cualquier plan.

Te diré que hay opiniones para todos los gustos, pero realmente, en mi experiencia, Morrete es uno de los mejores lugares en Zaragoza. A pesar de un par de reseñas negativas sobre el servicio, yo fui en una noche donde el ambiente era acogedor y el servicio rápido y atento. Me gustó tanto que podría volver una y otra vez, especialmente por ese morro frito y las quesadillas.

Y por si te lo preguntas, cuentan con una excelente selección de vinos que complementan perfectamente la comida. La oferta varía y hay algo para cada gusto, así que podrás disfrutar de un buen vino con tu cena sin problema. Definitivamente, si buscas un lugar con calidad-precio notable, Morrete no te va a decepcionar.

Cómo es la atención al cliente en Morrete

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La verdad es que Morrete nos dejó impresionados desde el primer momento. Entramos un poco por casualidad mientras paseábamos por el Casco Antiguo de Zaragoza, y menuda sorpresa nos llevamos. El ambiente es genial, se nota que aquí se cuida cada detalle. Nos atendió una camarera que, aunque parecía un poco apurada, se mostró superatenta y amable. Esos pequeños detalles hacen que la experiencia sea aún más agradable, ¿no crees?

Nos pusimos a echar un vistazo a la carta y, aunque el pollo empanado nos llamaba la atención, decidimos comenzar con unas croquetas de cecina y jamón que estaban ¡espectaculares! Esa cremosidad que no puedes resistir. Seguido, nos decantamos por un costillar que también estaba de vicio, y la verdad, cada plato que salía de la cocina en ese momento tenía una pinta increíble. ¡Largo sería el viaje si no hubiera comido de todo! Además, cenamos en la terraza y eso siempre suma puntos.

Aunque algunos comentaban que el servicio podía tener sus altibajos, en nuestro caso todo fue genial. La camarera fue super atenta y, para ser sinceros, lo que nos sorprendió fue que, aunque tardaron un poco en sacar los platos, al final nos invitaron a los huevos rotos, lo cual es todo un detallazo. Más allá de eso, o sea, si te interesa un sitio donde el trato es fenomenal y la comida está a otro nivel, te aseguro que Morrete es una opción que no querrás perderte. Sin duda, lo recomendaríamos a nuestros amigos, y cuando volvamos a Zaragoza, ¡volvemos fijo!

Fotografías MORRETE

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