
En Portales 73, ubicado en C. Portales, 73, Logroño, encontrarás un spot que combina tradición y un toque moderno en cada plato. Con una calificación de 4.1 en Restaurant Guru y más de 400 reseñas, este lugar es ideal para disfrutar de una experiencia gastronómica única, rodeado de un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. Desde sus infames patatas bravas hasta croquetas que te dejarán pidiendo más, todo aquí está preparado con ingredientes frescos y de calidad.
Este restaurante, que ocupa el histórico local de la joyería Cárdenas, ofrece tres espacios donde pueden acomodar hasta 60 comensales. Si buscas un buen servicio y un lugar limpio y bien cuidado, Portales 73 es tu mejor opción en la ciudad. Ya sea que quieras picar unos pinchos o disfrutar de un plato principal, este sitio es perfecto para salir a comer con amigos o family. Ah, y no te olvides de probar las opciones sin gluten que tienen, son un gran punto a favor.

Taberna-Restaurante Portales 73
Horarios Taberna-Restaurante Portales 73
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:30–1:00 |
| martes | 7:30–1:00 |
| miércoles | 7:30–1:00 |
| jueves | 7:30–1:00 |
| viernes | 7:30–1:00 |
| sábado | 7:30–1:00 |
| domingo | 7:30–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Taberna-Restaurante Portales 73
Dónde se encuentra ubicado el restaurante Portales 73
¡Ey, amigos! Si andáis por Logroño y tenéis ganas de disfrutar de una buena comilona, tenéis que pasar por la Taberna-Restaurante Portales 73. Este lugar es todo un tesoro, ¿sabéis? Está dirigido por Miriam, cuya sonrisa encantadora y el cariño que pone en cada plato son simplemente irresistibles. La cocina está al mando de Isabel, y juntas crean un ambiente familiar que te hace sentir como en casa, con esos sabores que recuerdan a las comidas de la abuela. ¡Una experiencia gastronómica de 5 estrellas!
Si os gusta la buena comida, no podéis dejar de probar su famosa lasaña casera y los caparrones, que son espectaculares. El otro día fuimos un grupo de cuatro y, en un día tan ajetreado como un sábado cercano a las fiestas, pagamos menos de 27 euros cada uno por un menú que nos dejó encantados. El servicio fue súper atento y la calidad de la comida, de 10. No hay forma de salir decepcionado de allí, lo recomiendo 100%.
Incluso si estáis buscando un menú del día, tienen opciones desde 23,50€ y, sí, puede sonar un poco elevado, pero la calidad hace que valga totalmente la pena. Las alcachofas con lascas de foie son una delicia y las chuletillas de cordero a la brasa son de esas comidas que te dejan soñando. Los postres, como el arroz con leche, son un must. Aunque el servicio estuvo un poco desganado en mi última visita, la calidad de la comida lo compensa con creces.
En cuanto a la ubicación, la Taberna-Restaurante Portales 73 se encuentra en C. Portales, 73, 26001 Logroño, La Rioja. Así que ya sabéis, tomad nota y ¡no dudéis en visitar este lugar mágico! ¡Os va a encantar!
Qué tipo de cocina ofrece Portales 73
Y bueno, si decides pasar por Portales 73, la verdad es que el sitio tiene su encanto. Está en una buena zona de Logroño y aunque no puedo decir que todo sea excepcional, la comida no está mal para el precio que manejan. El menú te sale por 23,5€ sin bebida, así que si te da por añadir algo, casi llegas a los 30€. Eso sí, si vas con mascota, no te preocupes; admiten perros educados y te colocan en la terraza. Nosotros estuvimos en la terraza, así que no puedo describirte el ambiente interior, pero el lugar tiene un toque agradable.
La cena que pedimos a la carta fue bastante decente. La atención fue correcta, muy amables y sin esperas entre plato y plato. Pedimos unas anchoas con pimientos que realmente estaban de lujo. La presentación de los platos también es notable, aunque el ambiente podría mejorar un poco; no es que esté mal, pero no es nada del otro mundo. La decoración es sencilla y sin estridencias, lo que le da un aire bastante tranquilo.
Pasando a la oferta del menú, lo escogimos por 21,5€, que incluye primer plato, segundo y postre con bebida y pan. Los primeros y segundos platos estaban bien abundantes y sabrosos, aunque un poco decepcionante el postre. Opté por fruta de temporada y ¡vaya! me dejaron solo unas cuatro fresas laminadas. A pesar de eso, la experiencia fue agradable y me quedé con un buen sabor de boca gracias al trato y la comida en general.
Sobre la cocina que ofrece Portales 73, parece que se mueve entre lo típico y lo clásico, un poco de cocina de bar/restaurante sin grandes alardes, pero con platos que saben bien. Ideal para una cena tranquila o una comida informal. Así que si estás por C. Portales, 73, no dudes en pasar, pero quizás elijas sabiamente tus platos si miras por la presentación de los postres.
Cuál es la calificación de Portales 73 en Restaurant Guru
Como te contaba, el ambiente en Taberna-Restaurante Portales 73 es muy acogedor, con una decoración que mezcla lo rústico y lo moderno de una manera genial. La barra de madera le da un toque especial y la verdad es que te invita a quedarte un rato más. Además, tienen una amplísima terraza exterior, perfecta para esos días soleados donde apetece disfrutar del ambiente de Logroño. Fíjate que tienen dos locales; uno es ideal para tomarte algo y el otro se destina más a la comida, así que cuando nosotras fuimos a cenar, tuvimos que movernos. Pero no fue un gran problema porque aún nos ofrecieron una mesa a pesar de que no teníamos reserva. ¡Ese tipo de atención se agradece!
Ya hablando de la comida, sinceramente, lo que probamos estaba bien bueno, aunque salimos un poco decepcionadas porque varias de las cosas que queríamos estaban un poco frías. Y ojo, si eres alérgico al pescado, la oferta de primeros es algo limitada, lo que podría ser un tema a mejorar. Por otro lado, el menú que pedimos estaba a 21 euros, incluyendo postre y bebida, y te digo que repetimos varios días porque la relación calidad-precio es muy buena. Y lo mejor de todo fue la atención del personal; lo rápido y amables que fueron nos hicieron sentir como en casa, incluso cuando nos ofrecieron pan que no queríamos, eso sí, un poquito presionantes en ese sentido.
Por cierto, también me encanta que están pensando en todos, ya que cuentan con opciones vegetarianas en su carta. Desde que vi la variedad, tengo que volver a probar esos calamares y las patatas en tempura que mencionaron otros. Tienen diferentes comedores y dos terrazas, que es un plus, una en la calle portales y otra más amplia en la plaza de San Agustín. ¡Por cierto! Recientemente han recibido un solete en la Guía Repsol; ¡felicitaciones, merecido por su gran trabajo!
Y si te preguntas qué tal están las valoraciones, según Restaurant Guru, ¡Portales 73 tiene una calificación de 4 estrellas! Así que ya sabes, si te pasas por Logroño, no dudes en hacerles una visita. Seguro que no te arrepientes.
Cuántas reseñas tiene Portales 73 en su perfil
¿Y qué decir de Portales 73? Es todo un lío de opiniones. Desde la llegada hay una especie de sátira en la atención. Unos dicen que la experiencia ha sido brutalmente mala, con camareros que parecen nuevos en el negocio. Te ponen unos chorizos a la sidra y, sorpresa, ¡sin pan! Claro, luego a pedirlo. Y por si fuera poco, a la hora de comer, te dicen que no puedes pedir del menú porque ya es tarde. La cartita de picoteo parece más un intento de salir del paso que una verdadera opción gastronómica. La gente dice que los chorizos son tan insípidos que podría ser comida de astronauta en cata a ciegas. ¿De verdad se puede hacer tan mal? Al menos los clientes han tenido un poco de suerte: ¡no les cobraron los chorizos!
Pero en el otro extremo, hay quienes han tenido experiencias tan buenas que les brillan los ojos al hablar del lugar. Hablan de que el lugar está súper limpio y cuidado, con un personal que está siempre atento. Además, tienen opciones sin gluten, que es genial para quienes tienen esas necesidades. Y en el contexto de Logroño, donde los precios pueden volar, el menú a 19'50 € parece bastante razonable y la comida, de 10. El ambiente es tan acogedor que incluso sugieren hacer reservas porque se llena rápidamente. ¡Qué contraste!
Sin embargo, la realidad no siempre es así. Otros han tenido una experiencia de comida muy decepcionante, especialmente con un menú de 23,50 € que no incluía bebida. Se quejan de que la pasta estaba pasada y que la costilla, aunque hecha a baja temperatura, estaba sequisima. ¡Eso sí que es un cliché que no gusta a nadie! Y sí, el servicio se queda corto, dicen que tardaron una eternidad en todo. A veces da pena ver cómo un sitio que tiene potencial termina fallando en las expectativas.
Y si estás pensando en el desayuno, ¡mira que algunos se han llevado un buen chasco! Tostadas normales con jugo que te venden por un precio que parece un atraco a mano armada. 5,50 € por un café y una tostada es un poco exagerado, ¿no crees? En general, la puntuación se ha quedado muy baja: de todas las reseñas que he visto, parece que Portales 73 acumula casi una docena de reseñas. Bueno, ofrecen de todo un poco, pero quizás no sean las mejores opciones si buscas calidad y atención.
Qué platos destacados recomiendo probar en Portales 73
Y bueno, ya que hablamos de Portales 73, es que no puedes dejar de mencionar lo acogedor que es el lugar. La primera vez que fui, me tocó esa chica tan amable que te deja con ganas de volver solo por el buen rollo. Recuerda que hacerse una reserva es clave, si no quieres acabar buscando mesa con un poco de suerte. A nosotros nos dieron una para dos, y aunque tuvimos que esperar un pelín, aquí no hay drama si llegas sin haber reservado, pero… ¡mejor no arriesgarse!
Hablando del menú del sábado por 18 euros, qué bien que se come allí. Las albóndigas con sepia en salsa verde son una locura; muy jugosas y con un sabor de esos que te hacen alabar el plato. Y claro, un buen postre siempre salva el día. ¡Esa tarta de queso casera es de otro nivel! Todo esto lo disfrutamos en el primer piso, que a pesar del eco, tiene un ambiente muy agradable… aunque para la próxima, creo que optaremos por el piso de abajo, que se siente más íntimo. Y ¡vaya diseño las mesas y sillas! Muy de madera, todo super cómodo.
Ahora, no todo ha sido color de rosa. No quiero hacer leña del árbol caído, pero hay que hablar de las veces que no todo salió como uno espera. En una ocasión pedimos pasta a la marinera, y fue un desastre; parecía que el tiempo se había detenido y la pasta también, estaba pasada y el pescado no ayudó. El servicio, además, fue un poco frustrante, con esa lentitud entre platos que pone a prueba la paciencia. Pero bueno, siempre hay una excepción que confirma la regla, y ese camarero nuevo que nos atendió, era un encanto.
Y para los que también se pregunten sobre las desventajas, me acuerdo de un desayuno que fue un poco decepcionante. Una hora en atendernos y cuando llegó la tortilla, ¡vaya chasco! Muy sosita y carísima. Lo peor de todo, que intentaron cobrarnos de más al final. En fin, a veces el ambiente puede salvar la experiencia, pero hay días en los que ni eso ayuda.
Así que, ¿qué platos destacados recomiendo probar en Portales 73? Definitivamente, la ensalada y las albóndigas son dos must-taste. Y si tienes un diente goloso, no puedes dejar pasar la tarta de queso. En resumen, si decides ir, ve preparado para lo mejor y ten tu reserva lista para evitar sorpresas. ¡Vale la pena!
Cuántas personas puede acomodar el restaurante en sus diferentes espacios
Y hablando de la Taberna-Restaurante Portales 73, ¡no puedo dejar de mencionar lo bien que nos atendieron! Aunque el servicio estuvo un poco despistado, eso no afectó nuestra experiencia. La comida llegó con una buena presentación y en cantidades generosas, algo que siempre se agradece. Imagínate, pedimos un entrante, dos platos principales y un postre para compartir, ¡y todo por 64€! Definitivamente, la relación calidad-precio es un gran punto a su favor.
La verdad es que la comida estaba deliciosa. Los caparrones de Anguiano fueron un acierto total, y el solomillo... ¡uf, una maravilla! Está claro que aquí cuidan la calidad de los productos. La guarnición de patatas fritas caseras y pimientos del padrón complementaban a la perfección al plato principal. Ah, y no se puede ir sin probar su tarta de queso, ¡es una bomba! Lo que más impresiona es que, a pesar de todo, el precio por persona se mantiene entre 20-30€.
Claro, no todo fue perfecto. Recuerdo una experiencia menos agradable donde la atención dejó mucho que desear. Una vez estuvimos esperando una hora por cinco croquetas y unas patatas bravas que nunca llegaron. Y no éramos los únicos, otra mesa también estaba en las mismas. La actitud de una camarera fue bastante arrogante, lo que hizo que la cosa se sintiera aún peor. Pero bueno, no creo que eso sea representativo del lugar, ya que, por lo general, la gente que he hablado ha tenido experiencias positivas.
En cuanto al ambiente, es muy agradable, aunque en nuestro último visitado hacía un poco de frío, quizás porque llegamos justo al abrir. Los baños están limpios, lo cual siempre es un punto a favor. Además, es recomendable hacer reservas, sobre todo si vas en grupo, ya que pueden acomodar a grupos de todos los tamaños. Si te estás preguntando cuántas personas pueden recibir, el espacio parece preparado para recibir desde pequeñas reuniones hasta grupos más grandes sin problema. Así que si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida y un ambiente relajado, ¡coge a tus amigos y haz una reserva en el Portales 73!
Qué antiguo establecimiento ocupaba el local donde está Portales 73
Al final del día, la Taberna-Restaurante Portales 73 puede ser un lugar un poco inconsistente. Por un lado, tienes esas opciones de desayuno que son un verdadero acierto: las tostadas con aceite, tomate y jamón son un clásico que nunca falla, y el croissant con mermelada te hace sentir como en casa. Pero cuando decides aventurarte a su menú del día, puede que te lleves una decepción, sobre todo si te encuentras con eso de pagar 23,50 € por un menú que, seamos sinceros, no se justifican en cuanto a calidad.
Y sí, aquí es donde la atención al cliente se convierte en otro capítulo de esta historia. Es un poco complicado tomar en serio un lugar que te ubica junto a la puerta en pleno invierno y luego se toma su tiempo para atenderte. A veces parece que servir a los tesoros que ya están sentados es más importante que los nuevos clientes, y la espera puede ser demasiado larga. En este aspecto, el servicio deja mucho que desear, pero, al mismo tiempo, hay momentos en los que te topas con camareros o ayudantes que realmente saben lo que hacen y lo hacen con una sonrisa, lo que hace que uno se le quite un poco la mala experiencia.
Y es que, si te topas con el chico joven que se nota que está aprendiendo, ¡olé por él! Ese tipo de dedicación y amabilidad es lo que realmente hace la diferencia. A veces es un punto a favor ver a alguien que está dispuesto a esforzarse, aunque no todo brille como debería. En cuanto a la comida, a pesar de las críticas, el menú del día tiene sus momentos de gloria, especialmente si te toca el día correcto y logras evitar la menestra congelada mal arreglada.
Ah, y para los curiosos, el local que hoy ocupa Portales 73 solía ser un bar reconocido en la zona, un sitio que muchos recordarán con cariño. ¿Quién sabe? Quizás le dejen esa herencia de antaño de ser un buen punto de encuentro, aunque a veces parece que se esfuerzan más en mantener el nombre que en mejorar la experiencia. Al final, ¡es una jugada arriesgada! Te recomiendo ir, probarlo, y sacar tus propias conclusiones.
Es necesario hacer reservaciones para visitar Portales 73
Y bueno, no puedo dejar de hablar de la tarta de queso de Portales 73. Si vas, no te la puedes perder. ¡Es realmente buenísima! Te aseguro que salir de allí sin haber probado esa maravilla... simplemente no es una opción. La verdad es que todo el menú está de lujo, con opciones que van de lo más económicas a un pelín más caras, pero siempre hay algo rico para todos los gustos. Después de comer, nos quedamos tan satisfechos que el estómago nos daba las gracias. ¿Quién no quiere eso?
Lo que realmente me encantó fue el ambiente del lugar. A pesar de que algunos dicen que ha cambiado un poco con los nuevos dueños, a nosotros nos atendieron genial y el servicio fue de 5 estrellas. Eso sí, hay que tener en cuenta que algunos cambios han dejado a la gente un poco confundida. Como el café, que antes era increíble y ahora... bueno, digamos que no está a la altura de las expectativas de muchos. Pero no todo está perdido: la nueva filosofía de ofrecer snacks salados con la bebida es un detalle curioso, aunque los amantes del café, como yo, nos quedamos un poco decepcionados por la ausencia de un dulce.
Si decides visitarlo, asegúrate de disfrutar de su estupenda terraza. Es el lugar perfecto para pasar un buen rato con amigos o familia, con la amabilidad de Sole al mando. Y, por supuesto, sus famosas patatas bravas en tempura son un 10; ¡un verdadero manjar para compartir entre todos! Este sitio está a un paso del Museo de La Rioja y de la famosa calle Laurel, así que es ideal para hacer una parada en medio de un día de paseo por la ciudad.
Ahora, sobre la pregunta del millón... ¿Es necesario hacer reservaciones para visitar Portales 73? Bueno, aunque en general hemos podido encontrar mesa sin problema, te recomendaría llamar con antelación, especialmente si quieres asegurarte un buen sitio en esa encantadora terraza, sobre todo los fines de semana. Por si acaso, ¡mejor prevenir que lamentar!








