Restaurante Treintaitrés

Restaurante Treintaitrés
Restaurante Treintaitrés

Si estás por Tudela y quieres darle un gusto a tus papilas, Restaurant Treintaitrés es tu parada obligada. Este sitio no solo es un clásico de la ciudad, sino que también ha ganado su estrellita en la Guía Michelin 2025. Después de pasear por la impresionante Torre Monreal, relájate aquí y disfruta de un delicioso fletán, un tierno laing o unos generosos raviolis. ¡Y no olvides probar su exclusivo menú degustación de verduras, donde las hortalizas son las verdaderas reinas de la fiesta!

El ambiente es acogedor y cuenta con una terraza coqueta que hace que la experiencia sea aún más agradable. La carta es variada y resalta lo mejor de la cocina española tradicional, con un enfoque especial en los productos locales. Además, la relación calidad-precio está muy equilibrada, lo que lo convierte en un lugar ideal para disfrutar de una buena comida sin arruinarte. Así que ya sabes, si quieres una experiencia gastronómica que combine calidad, temporada y buen ambiente, Treintaitrés es el lugar perfecto.

Restaurante Treintaitrés

Restaurante Treintaitrés

Restaurante navarro
4,5
1.502Reseñas
Fotos
C. Capuchinos, 7, 31500 Tudela, Navarra
948 82 76 06

Horarios Restaurante Treintaitrés

DíaHora
lunes13:30–16:00
miércoles13:30–16:00
jueves13:30–16:00
viernes13:30–16:00, 21:00–23:00
sábado13:30–16:00, 21:00–23:00
domingo13:30–16:00
nan13:30–16:00 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Treintaitrés

Dónde se encuentra el Restaurant Treintaitrés

Restaurante Treintaitrés

¡Hola, amigos! Hoy quiero hablaros de un sitio que nos dejó a todos boquiabiertos: el Restaurante Treintaitrés en Tudela. Si estáis en la búsqueda de una experiencia gastronómica que os haga sentir como verdaderos gourmets, no busquéis más. Este lugar es puro amor por las verduras y la comida de calidad, ¡y yo diría que se merece una medalla de oro en el mundo de la restauración!

Ya solo al entrar, os sentiréis como en casa. El ambiente es acogedor, y el servicio es exquisito. Los dueños y el equipo son un encanto, siempre atentos y haciendo que os sintáis súper cómodos. Y vaya que tienen talento en la cocina. Si probáis el menú degustación de verduras, quedaréis tan impresionados que ni siquiera sabréis por dónde empezar. Es un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Las alcachofas con foie son de llorar, y no quiero ni pensar en las torrijas... ¡me estoy salivando solo de pensarlo!

Lo mejor de todo es que este restaurante no solo se especializa en preparar verduras como ninguna otra parte. Sus albóndigas de carne madurada son un espectáculo en el paladar, aunque aviso que el guiso de sepia y albóndigas puede ser un poquito fuerte para algunos, así que id con cuidado. A mí personalmente, me encantaría regresar en temporada de espárragos, alcachofas o borrajas para disfrutarlo al máximo.

Si estáis pensando en dónde encontrar este pedazo de paraíso culinario, está ubicado en C. Capuchinos, 7, 31500 Tudela, Navarra. Así que, no seáis tímidos, ¡reservad con tiempo y disfrutad de una experiencia que recordaréis durante mucho tiempo! Con un precio de 60-70 € por persona, es una inversión que vale totalmente la pena. ¡No puedo esperar para volver!

Qué tipo de gastronomía ofrece el Restaurant Treintaitrés

Restaurante Treintaitrés

Y ya que estamos hablando de restaurantes que no te puedes perder, el Treintaitrés se lleva la delantera en Tudela. Desde hace años, cada vez que paso por Bilbao, tengo que parar aquí a comer. Y te aseguro que es de lo mejorcito que vas a encontrar en esta ciudad. La cocina de temporada es su fuerte, pero también tienen esas creaciones especiales que a veces salen de la cocina y te dejan con ganas de más. Y no te olvides de su bodega, donde hay unos caldos muy buenos para acompañar cualquier plato. La experiencia te puede salir entre 70 y 80 € por persona, pero, de verdad, lo vale. Las reseñas lo dicen todo: comida, servicio y ambiente, 5 estrellas por donde lo mires.

Claro, hay que tener en cuenta que el lugar es acogedor, pero si te toca ir un día de mucha afluencia podrías sentir que el equipo de servicio está un poco desbordado. Recuerdo una vez que reservamos y, aunque avisamos que llevaríamos dos carros de bebé, no tuvieron listo el espacio para nosotros. Eso sí, cuando está el dueño, la cosa cambia. ¡El tío sabe dar buen consejo y se nota que conoce bien su menú! Las raciones son generosas y bien presentadas, así que si te decides por el menú de verduras o a la carta, te aseguro que no te quedarás con hambre. Por cierto, si al final optas por medias raciones, cuídate, porque la cuenta puede subir más de lo que imaginas.

Hablando de los platos, si vas, no te puedes perder la duquesa de patata o la penca de acelga, ¡un espectáculo en el plato! Incluso comí algunos caracoles y pimientos de cristal que estaban de rechupete. Ah, y el pan con ese aceite koroneiki de Artajo es una delicia. Así que, más vale que reserves, porque incluso un jueves puede estar a tope.

En resumen, el Restaurante Treintaitrés ofrece una gastronomía tradicional con un enfoque especial en verduras y carnes de la zona, además de pescado fresco y postres caseros. Tienen un menú vegetariano y opciones para gente con intolerancias. No olvides que el sitio es accesible para sillas de ruedas, lo cual es genial, y la atmósfera en general es perfecta para disfrutar de una buena comida. La combinación de todo esto, junto con su atención, lo coloca como uno de esos lugares que necesitas visitar. ¡Te vas a enamorar de sus platos!

Ha recibido el Restaurant Treintaitrés algún reconocimiento especial

Restaurante Treintaitrés

Así que, después de hablar sobre el Restaurante Treintaitrés, vaya que hay opiniones encontradas. Por un lado, está la gente que ha tenido unas experiencias increíbles. En particular, una mesa de seis disfrutó de un menú business donde la comida de temporada brilló, sobre todo las verduras. Ellos salieron encantados con la frescura y la calidad de los ingredientes, y la atención, a pesar de que estaba lleno, fue bastante buena. ¡Eso ya es un punto a favor! Pero claro, esto contrasta bastante con las expectativas que teníamos otros, ¿no?

En nuestra visita, llegamos emocionados por las tres estrellas que había visto en otras reseñas. El comienzo estuvo bien: pencas de acelgas y la corona de alcachofas nos sorprendieron gratamente, pero luego vino el bajón. Y no, no hablo de un ligero desliz, más bien de un tropiezo fuerte. Las kokotxas estaban bien, pero nada como para recordar, y el rabo de toro fue un verdadero fiasco. No sé tú, pero cuando pido ese plato espero una explosión de sabor, no ese tiburcio templado que nos sirvieron, más aburrido que ver crecer la hierba.

Aparte, el detalle de que la carta de vinos tenga precios duplicados me dejó rascándome la cabeza en pleno segundo plato. ¿En serio? Al final, todo es cuestión de lo que estás dispuesto a pagar por una experiencia. En 45 minutos nos metimos todo en el cuerpo, pero más bien parecería un fast food en vez de un restaurante. La única joyita de la noche fue la torrija, recién hecha y bien rica. Si solo lo mejor de la noche es el postre, algo no cuadra…

Y en cuanto a si el Restaurant Treintaitrés ha recibido algún reconocimiento especial, parece que tiene sus altibajos: mientras unos van buscando una experiencia gastronómica de altura con calidad en los productos y un servicio decente, otros apenas encuentran lo que esperaban. Así que, la inconsistencia parece ser el pan de cada día por ahí. ¡Una lástima!

Qué plato destacado se recomienda en el Restaurant Treintaitrés

Restaurante Treintaitrés

Y, bueno, si te digo la verdad, mi experiencia en el Restaurante Treintaitrés fue un poco agridulce. Fui con mucho hype porque lo habían recomendado, y la verdad es que el lugar es bonito y el ambiente estaba bastante bien, pero no todo fue como esperaba. Pedí cordero lechal, que tenía una pinta brutal, pero al final estaba soso, duro y seco. El Sr. Gil fue muy educado y hasta tuvo la elegancia de no cobrarme el plato, lo que se agradece. A su alrededor, la gente parecía disfrutar de sus comidas, así que quizás fui yo el que no acertó en el pedido. El aceite que acompañaba los platos sí estaba espectacular, así que no todo fue malo.

La vez que fui estaba bastante lleno, y eso se notó porque tardaron un poco en atendernos. El dueño, a pesar de su amabilidad, me hizo sentir como si fuera un novato al decirle que mi plato no me había gustado. Eso fue un poco grosero, la verdad, y no me dejó muy buena impresión. Me pareció un poco caro para lo que recibí, además, el menú estaba entre los 40-50 € por persona, y sentí que no lo valía en esa ocasión. Pero, a pesar de ello, el ambiente era bastante tranquilo, se podía charlar sin problema. Quizás sólo tuve un mal día.

Sin embargo, he escuchado que tienen un menú degustación de verduras que es maravilloso, y, de hecho, me lo han recomendado como un plato que no deberías perderte. Por lo visto, ofrecen un cuidado especial en la presentación y el sabor, y parece que en ese menú todos salieron encantados. Dicen que saben trabajar la verdura de una manera única, así que definitivamente le daré otra oportunidad. Si vuelvo, definitivamente voy a probar las pochas de Tudela y un par de esas raciones generosas que todos comentan. Así que, si vas, no dudes en pedir esas verduras, ¡a ver si tengo mejor suerte esta vez!

Es posible disfrutar de un menú degustación en este restaurante

Restaurante Treintaitrés

¡Y hablando del Restaurante Treintaitrés, qué suerte tuvimos al caer allí! La idea original era devorar todas las delicias de verduras que pudiéramos, pero parece que la temporada no estaba de nuestro lado. Aun así, esos entrantes que pedimos fueron bastante potables, aunque nada que hiciera que nuestras papilas saltaran de alegría, salvo esa penca rellena que fue una verdadera joya con su sabor intenso. Las albóndigas de lubina estaban bien, pero no hay que esperar fuegos artificiales.

El momento dulce de la comida llegó con los postres. La tarta de queso fue un espectáculo, ¡sabrosa y jugosa! Aunque, si te soy sincero, el de higos fue un poco un fiasco; más azúcar que queso por todas partes, y no precisamente el relleno que buscábamos. Pero bueno, la atención del personal fue lo mejor de la velada, muy atentos sin ser pesados, y eso siempre se valora en un sitio como este.

El ambiente era el ideal para una cena tranquila. Con ese salón tan acogedor, lleno de detalles como una pared que parece una estantería/bodega, todo te invita a relajarte. Y la música de fondo, suave, perfecta para charlar sin que tengas que gritar. Para rematar, el servicio fue de 5 estrellas; el chico que nos ayudó a elegir el vino, un rosado de la tierra, acertó de pleno. ¿El precio? Bueno, un poco elevado, pero la calidad justifica el gasto, la experiencia compensa.

Así que, ¿es posible disfrutar de un menú degustación en este restaurante? Por supuesto, ¡y de qué manera! Tienen un menú degustación que resalta las verduras de una forma que definitivamente vale la pena probar, con sabores auténticos y una cocción impecable. Así que, si te animas a pasar por Tudela, ¡Treintaitrés es un must! Sin duda, la próxima vez que vuelva, regresaré sin pensarlo.

Cuál es el ambiente del Restaurant Treintaitrés

Restaurante Treintaitrés

Ya te cuento lo que vivimos en el Restaurante Treintaitrés. Cuando llegamos, la primera impresión fue genial. Está en el C. Capuchinos, 7, Tudela y, aunque aparcar puede ser un poco complicado, justo al lado hay un parking público que facilita mucho las cosas. Una vez dentro, te envuelve un ambiente acogedor que invita a relajarte y disfrutar de la comida. Puede que te hagan sentir como en casa, la verdad. Además, el comedor es amplio, ideal para una comida con amigos o en familia.

Pasando a lo más importante, la comida… ¡vaya experiencia! Decidimos probar el menú degustación de verduras, y creo que fue una de las mejores decisiones. La verdura de Tudela es simplemente espectacular, y el cariño que ponen en cada plato se nota. Las alcachofas y la patata con borraja son simplemente espectaculares, y la crema de calabaza con pastel de coliflor… ¡brutal! No te quiero ni contar lo que es el helado de nata con sopa de fresa. A mí me voló la cabeza y, si me dejas, repito un par de veces. Además, tienen una extensa carta de vinos, así que seguro que encuentras algo que va perfecto con tu elección.

Y no puedo olvidarme del servicio, que fue de 10. El personal era súper amable y siempre estaban pendientes de nosotros. El ambiente, en general, es muy agradable, y la atención que recibimos solo realzó la experiencia. Con un precio por persona de alrededor de 50-60 €, consideramos que está más que justificado. De verdad, si buscas un lugar para disfrutar de un buen rato, el Treintaitrés es una recomendación total. Así que, ¿te animas a reservar? ! No te vas a arrepentir!

El Restaurant Treintaitrés cuenta con opciones al aire libre

Restaurante Treintaitrés

Y así, después de haberse recorrido un buen cacho, decidimos que era el momento de hacer una parada en Restaurante Treintaitrés. Vaya acierto, de verdad. Este lugar tiene 5 estrellas y, la verdad, se lo merece. La mayor parte de los platos son de verduras cosechadas en la zona, así que ya sabéis que todo es fresquísimo y de primera. La presentación de los platos es espectacular, todo tan bien elaborado que da pena comerlo. Pero claro, ¡no se puede dejar nada en el plato!

Un detalle que me encantó fue la decoración del local, que es muy acogedora, y la terraza exterior, que está habilitada tanto en verano como en invierno gracias a que tiene calefacción. Además, podéis disfrutar de una gran nevera de vinos con una carta que abarca toda España, ideal para maridar las delicias que ofrecen. El servicio fue excelente; los camareros son súper amables y atentos, lo cual siempre suma a la experiencia.

Nos decantamos por un menú degustación de seis platos y postre por solo 48 €, y fue todo un festín para los sentidos. Lo mejor de todo es que, considerando la calidad de los ingredientes y el servicio, me parece un precio más que razonable. No olvidemos mencionar que el aparcamiento está justo al lado, lo que facilita bastante la llegada. Y si alguno de vosotros tiene movilidad reducida, no hay problemas, ¡la entrada es completamente accesible!

Durante nuestra visita, nos sorprendieron con unas alcachofas deliciosas y un foie que estaba para morirse. Y el broche final, una tarta de queso cremosa que simplemente tenéis que probar. Nos quedamos con ganas de experimentar más platos de su carta. Sin duda, volveremos, especialmente para probar el menú Business, del que nos hablaron maravillas. Así que sí, si os preguntáis si el Restaurante Treintaitrés tiene opciones al aire libre, la respuesta es un rotundo sí; ¡tienen una terraza fabulosa para disfrutar en cualquier época del año!

Fotografías Restaurante Treintaitrés

Restaurante Treintaitrés
Restaurante Treintaitrés
Restaurante Treintaitrés
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