
Si buscas un lugar donde disfrutar de tapas irresistibles y un ambiente acogedor en Pamplona, La Mejillonera es tu sitio. Ubicado en C. Navarrería, 12, este bar de tapas se ha ganado el corazón de locales y turistas desde 1967. Aquí, todo está pensado para que compartas buenos momentos, así que no te sorprendas si la conversación fluye mientras degustas sus famosos mejillones a la marinera y unas sabrosas patatas bravas con salsa mítica.
Lo mejor de todo es que no solo se trata de la comida; el personal es amable y se esfuerza en hacer que tu visita sea especial. Con una calificación de 4.3 de 5 en Restaurant Guru y más de 2786 reseñas, ¡se nota que la gente lo adora! Así que si andas por el casco antiguo de Pamplona, no lo dudes: La Mejillonera te espera para deleitarte con sus sabores y hacer que tus momentos sean inolvidables.

Horarios La Mejillonera
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:30–14:30, 18:30–23:00 |
| miércoles | 11:30–14:30, 18:30–23:00 |
| jueves | 11:30–14:30, 18:30–23:00 |
| viernes | 11:30–14:30, 18:30–24:00 |
| sábado | 11:30–15:00, 18:30–24:00 |
| domingo | 11:30–15:00, 18:30–23:00 |
| nan | 11:30–14:30, 18:30–23:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Mejillonera
Dónde se encuentra La Mejillonera
¡Hey, gente! Si estáis por Pamplona y queréis un plan chulo para picar algo rico, tenéis que probar La Mejillonera en la C. Navarrería, 12. Este sitio es un bar de tapas que merece la pena. Con una valoración de 4 estrellas, se ha hecho un hueco en el corazón de muchos. Perfecto para una ración o media ración de calamares crujientes o esas patatas bravas que te dejan con ganas de más, todo acompañado de una buena cervecita. Aunque cuidado, que las salsas pueden hacer que tu estómago se sienta un poco pesado.
He estado en otros locales de esta cadena y, la verdad, no son nada caros. Aquí puedes disfrutar de platos típicos como mejillones al vapor con salsa picante, deliciosos bocadillos, o unas bravas que son todo un lujo. Si bien el sitio suele estar bastante concurrido y tendrás que comer de pie, la experiencia compensa, ya que el ambiente tiene su encanto. Lo mejor de todo es que, por unos 10-20 € por persona, comes de maravilla. Si tienes un antojo rápido y sabroso, lo que tienes que pedir son las patatas bravas y el bocata bravo.
No todo ha sido perfecto, claro. También hay opiniones de quienes han tenido experiencias no tan agradables. Un cliente mencionaba que las patatas estaban frías y que el servicio no fue el mejor, lo que puede ser un punto negativo. En fin, hay que tener en cuenta que cada visita puede ser un poco diferente, pero por lo general, la comida y el servicio han sido muy bien valorados. ¿Lo mejor? Su servicio rápido: en uno de mis viajes, no tardaron más de 5 minutos en atendernos, ¡una pasada!
Así que, si estáis pensando en un lugar donde comer algo rápido y rico en Pamplona, no dudéis en dar un vistazo a La Mejillonera. Está en C. Navarrería, 12, 31001 Pamplona, Navarra. ¡A disfrutar se ha dicho!
Qué tipo de comida se ofrece en La Mejillonera
Y claro, ya te dije que La Mejillonera es un sitio que no te puedes perder si andas por Pamplona. ¡El ambientazo que tienen es increíble! Siempre hay un buen rollo y la vibra es tan chula que te atrapan desde el primer momento. Los precios son bastante asequibles, así que no tienes que preocuparte por dejarte el sueldo en una comida. Y ni hablar de los mejillones, son una auténtica delicia, tanto por su tamaño como por su sabor. Y si le das una oportunidad a los calamares, te aseguro que no te van a decepcionar.
Además, lo que más me encanta es que puedes elegir media ración de algunas tapas. Esto significa que puedes probar más cosas sin miedo a llenarte demasiado. Un plan genial para compartir con amigos, ¿no? Aunque hay que admitir que el nivel de ruido puede ser bastante alto, lo cual puede dificultar un poco la conversación, pero eso es parte del encanto de estar en un bar de tapas, ¿verdad? Lo que sí es cierto es que, durante Sanfermines, los precios pueden dar un salto, así que si puedes evitar esos días, mejor.
Ahora, hablemos de la comida que ofrecen. En la Mejillonera, lo básico son esos mejillones espectaculares que son casi obligatorios en tu visita, y unas bravas que te dejarán deseando más. La salsa de las patatas es algo especial, aunque a algunos les puede parecer que sabe mucho a ajo, pero cada uno tiene sus gustos, claro. Y por si fuera poco, la cerveza es muy buena; han cambiado a Águila, que para algunos no es tan buena como la Heineken, pero sigue siendo una opción sólida para acompañar la comida. En resumen, ¡es un sitio que realmente tiene mucho que ofrecer!
Cuáles son las tapas más recomendadas en La Mejillonera
Y bueno, después de haber pasado la tarde en La Mejillonera, no puedo dejar de recomendarte este lugar. Justo en C. Navarrería, 12, es un sitio ideal para disfrutar de unas raciones con precios bastante ajustados, especialmente considerando que estamos en Pamplona. Si te gustán las patatas bravas, aquí las preparan bastante bien; no pican demasiado, así que no te preocupes si no eres muy amante del picante. Además, los calamares son otro clásico del lugar que no te puedes perder, ¡están riquísimos!
Mira, puede que la experiencia sea un poco variable según a quién le preguntes. Hay quienes no han tenido la mejor suerte, como uno que comentó sobre una camarera que no fue muy amable y que las raciones estaban frías. Pero si le echas un vistazo (y una oportunidad), puedes disfrutar de una buena Heineken de grifo acompañada de tapas que te dejan un buen sabor de boca. Los mejillones, en especial, tienen sus propias especialidades, como los a la vinagreta y los a la marinera; ¡te prometo que están bastante buenos!
Ah, y si te estás preguntando cuáles son las tapas más recomendadas en La Mejillonera, aquí van las claves: no puedes dejar de probar los mejillones (se sirven tanto fríos como calientes), las patatas bravas son un clásico que siempre gusta, y los calamares son una opción segura, fáciles de compartir y perfectos para acompañar con una cerveza. Así que, si estás pensando en un plan de tapeo con amigos, te lo aseguro, este sitio nunca decepciona. ¡Nos vemos la próxima vez que vayamos a disfrutar de unas tapas juntos!
Desde cuándo opera La Mejillonera
Y bueno, después de contarles todo, no puedo dejar de mencionar esas patatas bravas que, más que un plato, son un auténtico clásico del lugar. Cada vez que voy, son un must, ya sabes que no se puede ir a La Mejillonera sin probarlas. La combinación perfecta de picante y ese punto crujiente, ¡qué delicia! Aunque, eso sí, la experiencia no siempre es del todo perfecta, como cuando la camarera mostró una actitud más que cuestionable. No sé si te enteraste, pero no se puede salir diciendo “me la suda” a los clientes, por muy cansada que estés. Un poquito de respeto nunca viene mal, ¿no? Pero bueno, la comida es tan buena que se te olvida en un instante.
Y qué decir de los mejillones, especialmente los a la marinera. Ah, esos mejillones que son una maravilla, ¡aunque a nuestra mesa nos parecieron un puré de verduras, según la conexión que tuvimos con la camarera! Lo que diga el cocinero, sí... Pero prefiero quedarme con lo bien que saben en general. Y es que el ambiente, aunque a veces es un poco caótico, tiene su encanto. Es un sitio donde siempre ves a gente disfrutando, ya sea en la barra con una caña o en un par de mesas que suelen estar llenas.
Y no me puedo olvidar de los bocatas de calamares. Son perfectos para compartir en plan picoteo. Además, la sangría está de 10; siempre refrescante y bien hecha, ideal para esos días soleados en Pamplona. Seguro que si me chicas están por la ciudad, les encantaría venir aquí a disfrutar de un poco de buena compañía y buena comida.
Por cierto, creo que La Mejillonera lleva operando bastante tiempo ya, como desde 1962. Así que imagínate, ¡más de 60 años sirviendo esas delicias! Un sitio que ha pasado de generación en generación y que sigue siendo un referente en la escena gastronómica de Pamplona. Sin duda un lugar que merece estar en la lista de todo foodie que se precie. ¡Hay que seguir dándole caña a esos mejillones y bravas!
Qué ambiente se puede esperar en La Mejillonera
Y si hablas de La Mejillonera en la C. Navarrería, 12, no hay forma de no destacar esas patatas bravas que te dejan pidiendo más. En serio, la fórmula magistral que tienen es un clásico que no falla. Las pedimos junto a unos calamares con pimientos que estaban para chuparse los dedos y unos deliciosos mejillones a la marinera. Todo estuvo de 10, y la chica que nos atendió fue súper amable, lo que hizo la experiencia aún mejor. La cena, por unos 10-20 € por persona, me pareció una opción más que justa.
Lo mejor de este sitio es que, aunque no aspira a ser un restaurante de alta cocina, cumple las expectativas con creces. Agradeces encontrar un lugar que, siendo tan económico, tiene un buen ambiente. El servicio es rápido, aunque un poco variable dependiendo del camarero que te toque, hay uno que se mueve como una moto y otros que, bueno, digamos que parecen un pelín despistados. A pesar de eso, está claro que merece un 5 estrellas por la atención y los platos que ofrecen.
Un tip que no puedes olvidar: cuando estés en el casco viejo de Pamplona, haz una parada en La Mejillonera. El ambiente es acogedor, con un toque de informalidad que te hace sentir a gusto al instante. Todo está muy limpio, y sobre todo, hay un buen rollo que se respira en el aire.
Así que, si te preguntas qué ambiente se puede esperar, imagínate un bar animado, con un personal amable y muchas risas. Es el lugar ideal para disfrutar de unas tapas con amigos después de un día explorando la ciudad, y seguro que saldrás con ganas de volver.
Cómo es el servicio del personal en La Mejillonera
Y ya que estamos hablando de La Mejillonera, ¿qué tal si te cuento un poco más sobre lo que puedes esperar cuando te sientas allí? Este lugar es una parada OBLIGATORIA si estás en Pamplona, y no te olvides de que ¡tienen una relación calidad-precio inmejorable! La mayoría de las veces la comida te saldrá entre 1-10 € por persona, así que es perfecto para ir con amigos y no arruinarte. La estrella del menú son, sin duda, los mejillones riquísimos, pero las bravas tampoco se quedan atrás. Para los que son un poco más exigentes, hay quienes prefieren no mezclar salsas. Pero sea como fuere, ¡todo está de 10!
El ambiente en La Mejillonera tiene su propio encanto especial. Puede que el lugar sea un poco pequeño y a menudo esté lleno de bullicio, con los camareros alzando la voz para atender a todos, pero eso le da un toque pintoresco. Y hablando de pintoresco, ¿sabías que llevan más de 40 años funcionando? Aunque sea una franquicia, te sentirás como si estuvieras en un bar castizo, sin duda. Perfecto si llevas a esos amigos guiris que quieren probar algo auténtico.
Y, aunque hay opiniones de todo tipo, la mayoría coincide en que el servicio es rápido y agradable. Por mi experiencia, esto es un gran plus porque cuando tienes hambre, lo último que quieres es estar esperando. Eso sí, hay que tener en cuenta que en días de mucha afluencia, la agitación puede ser un poco intensa. Pero, ¿quién no disfruta de un poquito de bullicio mientras compartes tapas y risas con los amigos? En general, las quejas suelen ser mínimos en comparación con lo excelente que es el sitio, lo que habla muy bien del mismo.
Así que sí, si buscas un lugar donde la comida brille, el servicio ande sobre ruedas y las copas fluyan, La Mejillonera debería estar en tu lista. ¡No te lo pienses y lánzate a disfrutar de esas bravas y mejillones!
Cuál es la calificación de La Mejillonera en Restaurant Guru
Y hablando de La Mejillonera, si venís a Pamplona, es un pecado no pasaros por allí. Desde que lo descubrí, le doy 5 estrellas sin dudar. La comida es brutal, y lo mejor de todo, los precios son ¡una maravilla! Tenéis que probar, sin falta, las patatas bravas, que son de las mejores que he probado en mi vida. Y no os olvidéis de los mejillones y calamares, que están de muerte. De verdad, cada bocado es una delicia.
El ambiente es muy acogedor, y lo que más me gusta es que el personal es super amable. Siempre te atienden genial, ¡es como si estuvieras en casa! La verdad es que para ir de tapeo es el sitio idóneo. Si te gusta el picante, las bravas te van a enamorar, y si no, también tienen opciones para todos los gustos. Calidad-precio, un 10!
Además, el local es bastante grande, pero no os engañéis: se llena rápido. Si queréis evitara la cola, mejor ir sobre las 8 de la tarde y no a las 10. Los camareros son unos cracks y manejan las comandas a la velocidad del rayo. ¡Literalmente, sirven y cobran como si tuvieran superpoderes! Especialmente si os apetece picotear y brindar con litros de cerveza o calimocho, este es el lugar perfecto.
Y sí, saben que es un clásico, y aunque no tienen pintxos, sus raciones son increíbles. Cada vez que pienso en la variedad de mejillones y los calamares en bocadillo, ¡ya me está dando hambre! Así que, dejaros llevar por el buen ambiente y preparaos para repetir porque es 100% recomendable.
Por cierto, si queréis saber cuál es la calificación de La Mejillonera en Restaurant Guru, prepararos para una sorpresa: ¡le dan 5 estrellas! Así que ya tenéis otra razón más para no perderos este sitio.








