
En el corazón de Zaragoza, el Restaurante Ele se presenta como un verdadero oasis gastronómico, donde la cocina tradicional se fusiona con toques de vanguardia. Aquí, cada plato es una obra de arte, resultado del mimo y la selección de los mejores ingredientes de temporada. Si buscas una experiencia única, puedes disfrutar de la terraza al aire libre, perfecta para saborear su propuesta culinaria en un ambiente relajado y acogedor.
El menú de Ele es un festín para los sentidos, con opciones que destacan por su excelente relación calidad-precio. No te pierdas el milhojas de foie caramelizado, la costilla de duroc Wellington o la irresistible tarta de queso; son realmente imperdibles. Además, el local tiene un ambiente agradable y un servicio súper amable que te hará sentir como en casa. Si piensas en salir a comer, Ele es la opción ideal que no querrás dejar pasar.

Restaurante Ele
Horarios Restaurante Ele
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:30 |
| miércoles | 13:00–16:30 |
| jueves | 13:00–16:30 |
| viernes | 13:00–16:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 21:00–23:30 |
| domingo | 13:00–16:30 |
| nan | 13:00–16:30 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Ele
Dónde se encuentra ubicado el Restaurante Ele en Zaragoza
¡Hola, amig@s! Quiero contarles sobre mi primera visita al Restaurante Ele, que está en C. de Pedro María Ric, 35, 50008 Zaragoza, y déjenme decirles que ¡fue una experiencia de 5 estrellas! Fui entre semana, así que no había tanta gente, y aproveché su menú espectacular por solo 25€. Tienen una buena variedad de platos que te harán dudar de cuál elegir. Y la calidad del producto, ¡ni hablar! Todo estaba delicioso. Un aplauso para el equipo del Maitre y los camareros, que de verdad son excepcionales. El servicio fue espectacular. ¡Sin duda volveremos!
La atención en este lugar es lo que realmente marca la diferencia. Probé el parmentier, que aunque estaba muy bueno, me recordaba mucho a los huevos rotos. Pero lo que me encantó de verdad fue el tartar, estaba de rechupete, y la tarta de queso muy cremosa, aunque le faltaba un poco más de dulzor, pero estaba bien. La decoración del local es súper elegante, aunque, eso sí, el nivel de ruido puede ser bastante alto, así que si estás buscando un lugar tranquilo para hablar, tal vez quieras tener en cuenta su salón privado. Aún así, por un precio de 20-30€ por persona, ¡definitivamente lo recomiendo!
En mis siguientes visitas, me encontré con que tienen dos menús disponibles que ofrecen una variedad bastante buena. Les sugiero que no se pierdan las patatas bravas o el arroz meloso como primer plato, y la presa como segundo. El precio por persona puede rondar entre 40-50€, pero la calidad de la comida y el servicio es de 5 estrellas. El ambiente aquí es encantador, con un nivel de ruido bajo que permite una conversación sin problemas.
Si buscan un sitio elegante con un servicio atento, no pueden dejar de probar el risotto negro de chipirones y, para aquellos que aman el chocolate, el lingote de chocolate para terminar. La tarta de queso tiene un sabor bastante fuerte, perfecta para los amantes del queso, aunque el postre de manzana con helado de mascarpone no fue lo que esperábamos. Ya sea para una cena romántica o una celebración familiar, es un lugar altamente recomendable.
Así que, para aquellos que se preguntan dónde se encuentra ubicado el Restaurante Ele en Zaragoza, la respuesta es bien sencilla: en C. de Pedro María Ric, 35, 50008 Zaragoza. ¡No se lo pueden perder!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Ele
Te acuerdas que estábamos hablando de ese lugar tan interesante, el Restaurante Ele, ¿verdad? Bueno, si estás pensando en ir este fin de semana, prepárate porque los menús suben ya a 35 y 41€. Pero no te preocupes, el precio incluye un vino de Viñas del Vero roble que le da un buen toque a la comida. Aunque, tengo que ser sincero, las alubias con manitas de cerdo no son precisamente lo que esperas. Tienen demasiados ingredientes que al final sobresalen el sabor a chorizo, y la porción de alubias, para ser honesto, escasea un poco. Aún así, igual hay que ir, la rebanada de pan que acompañaba tampoco estaba mal.
Hablando de dulces, el lingote de chocolate es una especie de turrón, pero no esperes un sabor intenso a cacao, porque al final es más bien sutil. Sin embargo, las raciones son generosas, así que la verdad es que saldrás satisfecho. Por cierto, el servicio es simplemente impecable. Las sillas son realmente cómodas y todo tiene un aire de tranquilidad, porque, a pesar de que el local se llena, el servicio se mueve de manera ágil. Eso sí, he notado que, al ser una sala en forma de U, el sonido de las voces puede difundir un poco, así que si buscas intimidad, quizás debas sentarte un poco más lejos de la multitud.
Recuerdo que fui en grupo y acabamos encantados. Todos nuestros platos eran visualmente atractivos y además estaban riquísimos. Sobre los postres, no tengo palabras, ¡brutales! Sin embargo, el vino incluido en el menú no nos emocionó mucho; ahí notamos que, en la sala interior, el sonido rebotaba un poco y a veces nos costó escucharnos bien. Pero no le pongamos un pero grande, porque tanto la comida como el servicio fueron de 5 estrellas. ¡Esa atención personalizada hace que valga la pena!
Si te preguntas qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Ele, te cuento que van por una línea que mezcla lo tradicional con un toque moderno. Platos como la paletilla de ternasco con patatas panaderas y opciones de arroz cremoso son solo algunas de las delicias que puedes esperar. Así que, si tienes un antojo de buena comida en un ambiente acogedor, este es el lugar ideal.
Qué hace que la experiencia culinaria en el Restaurante Ele sea única
Así que ya os he contado un poco sobre el Restaurante Ele, ¿no? La verdad es que merece mucho la pena descubrirlo, sobre todo si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor. Está en C. de Pedro María Ric, 35, 50008 Zaragoza, y aunque está un poco escondido, cuando entras te sientes como en casa. ¿Y sabéis qué? Su menú de fin de semana por 35 euros está bastante bien. Tienes varias opciones y, aunque algunas pueden tener un pequeño suplemento, la calidad lo compensa.
A mí me impresionó el servicio, que es realmente inmejorable. Los camareros son súper atentos y cordiales, lo que hace que tu experiencia sea mucho más agradable. Puede que en algunas ocasiones el restaurante esté un poco lleno y haya un poco de ruido, pero aún así, el ambiente sigue siendo bueno. Es perfecto tanto para una comida tranquila como para una celebración especial con amigos o familia. Y ya que estamos en el tema de celebraciones, no dejéis de probar la tarta de queso… ¡es algo fuera de serie! Un auténtico must si estás allí.
Claro, como todo, tiene sus pegas. A veces, dependiendo de lo que pidas, puede que calles de comida se queden un pelín cortas, o que los precios te parezcan un poco altos en relación calidad-precio. Pero, a fin de cuentas, la presentación de los platos es exquisita, y lo que realmente importa, que es el sabor, ¡lo vale! Para mí, el arroz con pluma y setas es de lo mejor. Y aunque no soy muy fan del pato, agradezco que tienen menús que se adaptan y cambian, lo que da frescura a la experiencia.
En resumen, lo que realmente hace que la experiencia en el Restaurante Ele sea única es esa combinación de calidad en la comida, un servicio excepcional y un ambiente agradable que te hace sentir como en casa. Además, la atención al detalle en la presentación de los platos y esa alegría en cada bocado son el tipo de cosas que te hacen querer volver una y otra vez. Así que, si no lo habéis probado aún, ya estáis tardando. ¡No os arrepentiréis!
Qué características definen el ambiente del Restaurante Ele
La verdad es que el Restaurante Ele se ha ganado nuestras estrellas con creces. Este fin de semana decidimos ir a probar su menú y nos encontramos con un par de opciones: el menú individual y el de parejas, donde todos pedimos lo mismo. Optamos por el individual, así que cada uno pudo elegir lo que más le apetecía. ¡Y qué acierto! Todos los platos que seleccionamos estaban super buenos, y el vino que incluían, un Coto de Hayas, no estuvo nada mal. Salimos de allí con una sonrisa de oreja a oreja, así que ¡misión cumplida!
El menú infantil también fue una buena sorpresa. La variedad es amplia y, además, incluyeron un postre especial que le dejó a la niña con una carita de felicidad que no se la quitó en toda la comida. Nos parece un planazo tanto si vas a comer un fin de semana como si piensas hacer alguna celebración, como una comunión o un bautizo. Ya, lo admito, hay un pequeño pero: algunas raciones son algo justitas, así que si te gusta comer a lo grande, igual no es tu lugar ideal.
Un detalle que no puedo dejar de mencionar es la atención. La primera vez que fuimos, fui con mi chica y nos atendió un equipo muy profesional y amable. La gente, joven y con ganas de hacer bien su trabajo, lo que siempre es un punto a favor. La experiencia gastronómica fue genial. Esto se repitió cuando fui con mis compañeros de trabajo; éramos un montón, ¡35 personas! Nos ofrecieron un comedor solo para nosotros, perfecto para charlar y disfrutar a nuestra manera. Ramón, el encargado, se portó de lujo y se nota que sabe cómo tratar a sus clientes. ¡Aplausos para él!
Ahora, ¿cómo describiría el ambiente del Restaurante Ele? Pues es un sitio amplio, con un aire muy acogedor, perfecto para cualquier tipo de evento. La atención es rápida y el personal hace que te sientas como en casa desde el primer momento. No hay duda de que este lugar se presta tanto para disfrutar de una buena comida como para esas ocasiones especiales. Eso sí, si decides ir, prepárate para un poco de drama a la hora de aparcar porque la zona no es la más fácil del mundo, pero solo por la comida vale la pena el esfuerzo.
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú del Restaurante Ele
¡Tienes que probar el Restaurante Ele en Zaragoza! La verdad es que nos lo recomendaron y no defraudó para nada. Totalmente recomendable. El menú que ofrecen está increíble, y por solo 23€ está genial. Aunque, eso sí, hay algunos platos que tienen suplemento, pero vale la pena. La decoración es un punto a favor, todo muy bien presentado y acogedor. La atención fue de 10, nos trataron genial y la calidad de los productos estaba a la altura. Este lugar tiene un ambiente elegante, pero sin ser demasiado pretencioso.
Como punto a comentar, una Coca Cola pequeña la cobran a 2’80€, un detalle que podrían mejorar un poco. Pero, ¡qué más da! La comida es la estrella aquí. La brandada de bacalao es una delicia y no te puedes ir sin probar el arroz con leche. La próxima visita es un hecho, ¡estamos deseando repetir! La cantidad de los platos, además, es adecuada, así que salimos super satisfechos y con ganas de volver.
Si alguna vez te preguntas dónde comer, el Ele siempre acierta. Tienen un menú muy completo y una relación calidad/precio brutal. La atención de los camareros es de lo mejor que he visto últimamente; cambian la cubertería entre platos y te atienden rapidísimo. Te sientes muy bien cuidado. El ambiente es elegante y cómodo, ideal para disfrutar de una buena cena con amigos o familiares. Aunque si vas en coche, ya sabes, aparcar puede ser un pequeño desafío, así que planifica un poco.
Ahora, si te preguntas qué platos destacan en su menú, ¡te lo cuento! No puedes dejar de probar el carpaccio de higos con foie, es una maravilla. También el cordero asado y para cerrar, asegúrate de darle una oportunidad a la tarta de queso. ¡No te arrepentirás! Sin duda, cuando nos veamos, tendrás que contarme qué tal fue tu experiencia.
El Restaurante Ele ofrece opciones vegetarianas o sin gluten
Y ya que hablo del Restaurante Ele, no puedo dejar de mencionar lo bien que nos atendieron ahí. Situado en el centro de Zaragoza, es un lugar ideal para todo tipo de celebraciones, ya sea con familiares o esos colegas que no ves desde hace tiempo. La última vez que fuimos, celebramos un cumpleaños, y la verdad es que no podemos quejarnos: comida deliciosa y un servicio impecable. Todo lo que pedimos estuvo bien presentado y a un precio razonable. Nos gastamos entre 40 y 50 euros por persona, pero cada euro valió la pena. Además, el nivel de ruido es bajo, así que se puede mantener una conversación sin tener que gritar.
En cuanto a la atmósfera, el lugar tiene un toque elegante y calmado. Con un diseño sencillo y colores claros, es como un refugio del ajetreo urbano. Los techos altos aportan una sensación de amplitud, y lo mejor de todo: apenas se oyen ruidos molestos. Así que, si te gusta comer en paz, este sitio es perfecto. La oferta de menús es bastante variada, y aunque hay dos opciones que se diferencian por 4 o 5 euros, cada una tiene sus peculiaridades. De hecho, podrías salir con ganas de repetir.
Lo que más me llamó la atención fue cómo se preocupan por el servicio. Cambian los cubiertos entre platos y la atención es tan delicada que sientes que te están cuidando en todo momento. La comida llega rápido y todos los platos que probamos estaban para chuparse los dedos. A lo largo de la cena, nos quedamos tan contentos que decidimos que sin duda volveremos. Y si estás pensando en ir en grupo, el Ele es perfecto, ya que tienen espacio para grupos de todos los tamaños.
Ah, y en cuanto a tus dudas sobre opciones vegetarianas o sin gluten, el Restaurante Ele también se preocupa por esas necesidades. Aunque no tengo el detalle exacto de su carta, sí que sé que tienen menús donde puedes seleccionar entrantes, por lo que seguro podrás encontrar algo que se ajuste a tus preferencias. Así que si buscas un lugar con buena comida, excelente atención y un ambiente tranquilo, ¡este es tu sitio!
Cuál es la relación calidad-precio en el Restaurante Ele
Hablando del Restaurante Ele, la experiencia fue, en general, genial. Fuimos a celebrarlo por mi cumpleaños y debo decir que me encantó. El lugar es bien amplio, con techos altos que le dan un aire de elegancia, y todo está lleno de detalles cuidados. Además, cumplen con todo el protocolo actual, lo que siempre se agradece. Los camareros fueron super agradables y atentos, llevando cada plato en el momento justo, sin que tuviéramos que esperar demasiado.
En cuanto a la comida, optamos por el menú Ele y no nos decepcionó. El foie con queso y manzana fue un auténtico espectáculo, y esos garbanzos con callos... simplemente deliciosos. Ah, y no puedo dejar de mencionar el secreto de cerdo, que estaba para chuparse los dedos. Pero lo que realmente nos dejó boquiabiertos fueron los postres. ¡Eran de otro mundo! Aunque, un pequeño detalle: en el segundo plato de bacalao con navajas, me pareció que las navajas no estaban del todo limpias y les quedaba un poco de arena. Pero bueno, eso no fue suficiente para arruinar nuestra experiencia. Sin duda, volveremos. ¡Un 10 lo merece!
Por otro lado, no todo fue perfecto en la última visita de mis amigos. Algunos comentaron que la comida está buena, pero les pareció un poco cara para lo que ofrece. En el menú de 40€, había platos que tenían suplementos de 6,50€, y ni siquiera les incluía el café. Eso les pareció un poco desproporcionado. Lo mejor que probaron fue el milhojas de foie, ¡que estaba buenísimo! Los postres, como el melocotón y la tarta de queso, también fueron un punto a favor, pero el servicio dejó que desear en ciertos momentos. Se notaba que algunos camareros estaban quemados, e incluso vi un par de piques entre ellos.
En cuanto a la pregunta sobre la relación calidad-precio en el Restaurante Ele, creo que es un poco complicado. Por un lado, hay platos increíbles y un ambiente espectacular, pero los precios son un poco altos, especialmente si sumas los suplementos. Para no tener contratiempos, tal vez sea mejor ir con la idea de disfrutar, pero sin esperar que todo esté incluido. Así que, si tienes en mente ir, ¡prepárate para disfrutar de una experiencia buena, pero ten en cuenta lo que pides!








