
El Restaurante Nola Gras, ubicado en C. de Francisco de Vitoria, 28-30, Zaragoza, es una verdadera joya que te lleva a un viaje culinario por Nueva Orleans. Con un equipo joven y dinámico, el lugar ofrece un ambiente moderno y sofisticado donde cada plato es una explosión de creatividad y sabor. Sus rítmicos ecos de jazz te sumergen en una experiencia única que se siente a cada bocado, ¡y no puedes perderte el "mejor taco de España"! Los tallarines son una locura, suaves y crujientes, que demuestran que este sitio realmente sabe cómo sorprender.
Si buscas un plan divertido en Zaragoza, Nola Gras es el destino ideal. La comida de fusión que sirven es simplemente espectacular y ha encantado a más de 3,120 comensales, logrando una calificación de 4.5 en Restaurant Guru. Es recomendable hacer una reserva porque, créeme, suele llenarse rápido. Ya sea que quieras disfrutar de su innovador menú o probar platos que combinan lo mejor de Aragón con un toque internacional, este restaurante está listo para dejarte con ganas de volver.

Horarios Restaurante Nola Gras
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–16:30, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:30–16:30, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:30–16:30, 20:00–0:30 |
| sábado | 13:00–17:00, 20:00–0:30 |
| domingo | 13:00–16:30 |
| nan | 20:00–23:30 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Nola Gras
Dónde se encuentra el Restaurante Nola Gras
¡Hey, gente! Hoy quiero hablaros del Restaurante Nola Gras, que se encuentra en C. de Francisco de Vitoria, 28-30, 50008 Zaragoza. Si estáis buscando un sitio donde comer, dejadme deciros que este lugar se lleva 5 estrellas en mi lista. De verdad, fue una experiencia maravillosa que no olvidaremos pronto. Desde que entramos, todo fue genial. Nos decidimos por unos pinchos que habían ganado diversos concursos, y la verdad es que estaban deliciosos. Luego vinieron la ensaladilla de cuento, los raviolis crujientes de Marco Polo y los mejillones de Durango, y cada plato era tan bueno que no sabría decir cuál era el mejor.
La atención también fue un punto a favor. Nos atendió David Jesús, que tenía una simpatía y profesionalidad que hacían que todo fuera aún mejor. La decoración del local es otro tema, porque está muy bien decorado y perfectamente insonorizado, así que, aunque estuviera lleno, estuvimos muy tranquilos, sin ruidos molestos. En resumen, ¡recomendadísimo! Definitivamente volveremos la próxima vez que estemos en Zaragoza.
Si sois un grupo, os va a encantar compartir platos. Yo fui con unos amigos y pedimos varios entrantes y platos principales, además de un postre para compartir. La verdad es que quizás podríamos haber ahorrado uno de los principales. Pero ya veis, así es la vida: si buscas variedad, aquí la tenéis. Los que más nos impresionaron fueron la Tarta de Queso Delicatessen, la Ensaladilla de Cuento y, por supuesto, los Raviolis Crujientes Marco Polo. ¡No olvidéis hacer una reserva, porque este lugar se llena rápido!
En términos de ambiente, el local es amplio y tiene un estilo sofisticado e innovador que se nota en cada rincón. Todo está cuidado al detalle, desde las mesas hasta las paredes. El servicio comenzó genial, aunque a medida que avanzaba la cena, se fue notando un poco de bajón en la atención. Sin embargo, los tiempos de cocina fueron más que aceptables. Si vais un grupo, os recomiendo compartir varias opciones; de hecho, el terciopelo de panceta y el secreto a la brasa fueron un auténtico espectáculo, tanto que repetimos el secreto. Y ya para rematar, pedimos las tartas de queso en versión clásica y de chocolate, siendo la clásica la mejor opción sin dudar. Así que, si buscas un plan diferente en Zaragoza, Nola Gras definitivamente merece una visita.
Así que, ya sabéis, si queréis disfrutar de una comida increíble en un ambiente acogedor, sin perderse entre ruidos, no dudéis en visitar el Restaurante Nola Gras en C. de Francisco de Vitoria, 28-30, 50008 Zaragoza. ¡Os va a encantar!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Nola Gras
Así que, volviendo a nuestra visita al Restaurante Nola Gras, tengo que decir que la experiencia en general fue bastante buena. Reservamos a las 13:30 y, al principio, el servicio fue de lujo. Nos atendió un chico que, aunque parecía ser nuevo, ¡se las arregló! Sin embargo, a medida que el lugar empezó a llenarse, notamos que se le veía un poco agobiado. No obstante, esto no afectó para nada la calidad de la comida, que fue simplemente genial. Los platos son súper diferentes y únicos. Si me preguntan, el terciopelo de panceta y los raviolis marco-polo fueron los highlights, ¡una verdadera delicia! Y ya ni hablemos de la tarta de queso, que para mí es la mejor de Zaragoza. Todo por un precio de 30-40 € por persona, y eso no está nada mal.
Además, tuve la suerte de ir con unas amigas y el camarero nos sugirió una selección muy interesante al principio. Nos animó a pedir 3 bocados de autor y luego 3 platos principales para compartir, y la verdad, fue todo un acierto. Con todo esto, y un par de bebidas, la cuenta se quedó en 99,33 € para las tres. El servicio fue estupendo; en cada plato nos explicaban qué era y cómo lo debíamos comer. Por ejemplo, el huevo verona, que deberías romper y mezclar. En serio, se notaba que tenían ganas de hacernos sentir bien.
Por cierto, si te animas a ir y no tienes reserva, ¡recomiendo que lo hagas por si acaso! Yo fui sin reserva y, aunque nos dejaron entrar, no es algo que se pueda hacer siempre. Para compartir, ¿qué tal un brioche o una ensaladilla rusa? El secreto a la brasa también estaba increíble, aunque el pollo rebozado tenía un poco de salsa de más, y se hacía un pelín pesado después de un rato de comer.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Nola Gras? Pues, en resumen, se trata de una cocina moderna y creativa, ¡con un toque espectacular! Sus platos son bastante únicos y elaborados, ofreciendo una experiencia gastronómica que vale la pena. Sin duda, un lugar ideal para ir a cenar una noche con amigos, disfrutar de un buen rato y deleitarse con unos platos bien preparados.
Qué hace que el ambiente del restaurante sea especial
Como te decía, la experiencia en Nola Gras fue espectacular. Definitivamente, el trato del personal fue un 10, siempre atentos y dispuestos a aconsejarnos sobre qué pedir. Te recomiendo dejarte llevar por sus sugerencias, porque sabes que a veces uno no tiene claro cuántos platos tomar, y aquí eso es clave. Optamos por probar varios platos y, oh Dios, los raviolis crujientes resultaron ser el plato de la noche. Pero no solo eso; el taco koreano y el solomillo de tomate con burrata también fueron imperdibles. La mezcla de sabores en cada bocado fue verdaderamente única.
El precio, para no variar, fue bastante correcto. 105 euros para tres personas con una botella de vino incluída es una ganga para la calidad que experimentamos. La comida estaba tan bien elaborada que quedamos con ganas de más, así que no hay duda, ¡volveremos! Entre el ambiente acogedor y la buena comida, me parece que Nola Gras se ha ganado su lugar en nuestra lista de restaurantes favoritos.
Aunque, no te voy a mentir, la espera entre los platos pudo ser un poquito larga, quizás porque había varios grupos grandes, pero no nos importó demasiado. Había un ambiente algo bullicioso, pero eso también le daba una buena onda al lugar. Es como si todos estuvieran ahí disfrutando de algo especial, y al final se puede conversar sin problema. La gente que frequenta el lugar, junto con la decoración colorida, hace que la experiencia sea aún más enriquecedora.
¿Y el ambiente? Bueno, lo que lo hace especial es esa mezcla de acogedor y vibrante. Aunque estaba algo ruidoso, la música le daba un toque agradable. Además, ver a todo el mundo disfrutar su comida y reírse hace que te sientas parte de algo. Es genial cuando un restaurante logra combinar buena comida, un servicio impecable y un ambiente donde uno se siente cómodo y feliz. Sin lugar a dudas, un planazo para repetir.
Cuál es la calificación del Restaurante Nola Gras en Restaurant Guru
¡Ufff, la experiencia en Nola Gras fue realmente espectacular! Te lo digo de corazón, si vas a Zaragoza y no pasas por allí, te estás perdiendo algo increíble. Recuerda que es altamente recomendable hacer reserva porque el lugar estaba a reventar. ¡Menos mal que nos aseguramos de tener nuestra mesa! La carta está dividida en tres secciones que son una verdadera joya: Bocados de autor, La vida es compartir y la deliciosa Cocina dulce.
Nos decidimos a hacer las cosas a nuestra manera y elegimos 5 bocados y un plato para compartir. Si planeas ir en pareja, créeme que lo mejor es centrarse solo en los bocados, porque la ración del plato para compartir se nos hizo un poco pesada, y cada bocado era tan ligero y sorprendente que queríamos más. A su vez, creo que los platos para compartir son ideales si estás en una mesa más grande. Pero hablemos de los bocados, porque eso es lo que realmente importa, ¿no? La ensaladilla de cuento, que si eres fan, ¡la tienes que probar!
El mejor taco de España se robó mi corazón, era una explosión de sabores frescos. Y, por favor, no te pierdas el brioche de steak tartar; estaba increíblemente bien hecho con un toque picante que te deja con ganas de más. El huevo Verona fue otro acierto del menú, ¡así que no lo dudes! Pero, para ser honestos, nos sorprendió mucho el terciopelo de panceta: ¡vaya delicia! Casi lo dejamos de lado, y eso sería un verdadero error. El plato de pollo sureño no fue de mis favoritos, quizás porque ya lo había probado en otros sitios y no me pareció nada del otro mundo.
En cuanto al servicio, la chica que nos atendió fue muy maja, pero notamos que algunos de sus compañeros explicaban mejor los platos. Aun así, disfruté mucho de la experiencia. Por supuesto, no puedes marcharte sin probar la tarta de queso. ¡Es cremosa y realmente sabe a queso! No es broma, difícilmente encuentras eso en otros lugares. Y para rematar, en cuanto a precios, estuvimos en torno a los 30-40 € por persona, lo que se me parece una excelente relación calidad-precio dada la exquisitez de la comida.
Y para rematar, si te estás preguntando, Nola Gras tiene una calificación de 5 estrellas en Restaurant Guru, así que ¡ya tienes suficientes razones para visitar este sitio! Al final, simplemente diré que volveré seguro y, por supuesto... ¡TE LO RECOMIENDO al 100%!
Cuántos comensales han disfrutado del Restaurante Nola Gras
La verdad es que no puedo dejar de hablar de Nola Gras, ¡es una joya escondida en Zaragoza! Fui con mi pareja a comer y, sinceramente, salimos encantados. La atención fue perfecta, desde el momento en que llegamos hasta que nos despedimos. Los chicos ahí son unos cracks, siempre atentos y listos para hacerte sentir como en casa. Y hablando de casa, la comida estaba exquisita, se nota un montón que los ingredientes son de primera calidad y que los saben cocinar a la perfección. Si pasáis por Zaragoza, tenéis que probarlo, en serio, ¡un 10!
He escuchado que varios amigos autóctonos también lo recomiendan, sobre todo por los raviolis. No puedo dejar de pensar en la tarta de queso que tienen, ¡es increíble! Tiene una textura que te deja deseando más, y el vino que nos recomendaron fue un descubrimiento total. Aclaro, aunque el ambiente es bastante normalito, yo prefiero centrarme en la experiencia culinaria, que eso es lo que realmente importa. Así que, si te lanzas a visitarlo, asegúrate de hacer una reserva, especialmente si vas en fin de semana.
Por cierto, he vuelto al Nola Gras después de un par de años y sigo pensando lo mismo: ¡me encanta la originalidad de sus platos! Desde el Secreto Ibérico hasta esa Tarta de Queso Delicatessen, que no he probado en otro lugar de Zaragoza y es de las mejores que he probado. El servicio, aunque el local estaba petado, fue rapidísimo, y todavía salimos con los platos calientes. De verdad, si te gusta disfrutar de una buena cena, este es un lugar ideal para repetir. En nuestra última visita, para dos personas, comimos tres entrantes, dos platos y una tarta cada uno, y fue un festín.
En total, parece que un montón de comensales han disfrutado del Restaurante Nola Gras; entre los amigos que lo recomiendan y los que hemos ido y vuelto, ¡debe haber más de una quincena de personas hablando maravillas de este sitio! Así que, ¿a qué esperáis para ir?
Cuál es un plato destacado que no se puede perder en el restaurante
Y hablando de Nola Gras, no puedo dejar de mencionar lo impresionante que es este lugar. En nuestras dos visitas, decidimos ir sin niños porque es verdad que la comida tiene tanto sabor que no queríamos arriesgarnos a verlos comiendo un triste nugget. Aquí, la experiencia culinaria es de 10 de 10, y se nota que está pensada para quienes realmente aprecian los buenos sabores. Así que ya sabes, si necesitas un plan perfecto, deja a los peques en casa y date un homenaje con tu pareja o amigos.
La primera vez que pedimos, no pudimos resistir la tentación de probar un vino blanco Emily Bayer que, vaya, estaba para chuparse los dedos. La presentación de los platos es simplemente espectacular y se adaptan perfectamente a cualquier bolsillo que busque calidad. Te prometo que la tarta de queso es la mejor que he probado en mi vida. No hay forma de que te vayas sin darle una oportunidad.
El ambiente en Nola Gras es muy acogedor, ideal para disfrutar de una buena conversación con amigos. Aunque en una de nuestras visitas un sábado por la noche el servicio se notó algo sobrepasado, aún así, los camareros fueron súper amables y se esforzaron al máximo por hacernos sentir como en casa. De verdad que se nota el cariño con el que hacen su trabajo. Puedes buscar mesa para grupos de todos los tamaños, aunque siempre es mejor hacer una reserva para evitar sorpresas.
Y ahora, si hay un plato que no te puedes perder en Nola Gras, con toda la experiencia que he tenido, ese es definitivamente el terciopelo de panceta. Con ese toque especial que lo hace único, combina sabores que conquistan al primer bocado. Recuerda también dejar espacio para el postre, porque la tarta de chocolate es otro must que te hará desear volver una y otra vez. Así que ya sabes, ¡la próxima salida tiene que ser a Nola Gras!
Qué tipo de música se puede escuchar en el Restaurante Nola Gras
La verdad es que, si estás buscando un lugar con un ambiente acogedor y moderno, Nola Gras no te va a decepcionar. Como ya mencioné antes, la comida es de primera calidad, y siempre salgo con una sonrisa después de probar sus platos. Aunque la carta no es muy extensa, eso lo compensa con la selección cuidadosa de cada plato. Lo bueno es que tienen entrantes individuales y platos principales que, aunque no son muy grandes, son perfectos para compartir y probar varias opciones. Te aseguro que cada bocado vale la pena.
Lo que me encanta es el trato que recibimos del personal. Son todos bastante amables y están siempre dispuestos a ofrecerte recomendaciones sobre lo que deberías pedir. A veces, cuando estoy indeciso, simplemente les pregunto y casi siempre aciertan. Ya sabes, hay platos que nunca pueden faltar como el Pollo Crujiente o el Terciopelo de Panceta, que son un verdadero espectáculo. Ah, y no te olvides de la tarta de queso casera, ¡es simplemente delicia pura!
Tampoco hay que olvidar el ambiente más que agradable. El nivel de ruido es bajo, lo que permite mantener una conversación sin esfuerzo, así que si quieres celebrarte un cumpleaños o simplemente pasar un buen rato con amigos, este lugar es la elección perfecta. Para las familias, sí, los niños son bienvenidos, aunque los platos quizás no sean lo más ideal para los más pequeños, ¡pero siempre hay opción de llevarles algo divertido!
Y en cuanto a la música, el ambiente se acompaña de un seleccionado repertorio que va al ritmo de la comida, generalmente con géneros suaves y agradables que no abruman. Así que, mientras disfrutas de un plato exquisito, puedes relajarte y dejarte llevar por el buen rollo que se respira en el local. ¡Sin duda, volveremos a celebrar en Nola Gras!
Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Nola Gras
Si has estado en Zaragoza y no has ido al Nola Gras, ¡te falta un pedazo de experiencia culinaria! Este lugar se lleva las 5 estrellas sin duda alguna. Las tapas son un festival de sabores, desde la Bunny Cake hasta la ensaladilla de cuento. Y ni hablemos de los mejores tacos de España, que son un espectáculo en sí mismos. Si te gusta la carne, elige el terciopelo de panceta o el secreto a la brasa, ¡te aseguro que no te arrepentirás! Y si eso no es suficiente, la dorada Veracruz también te dejará alucinado. Ah, y no olvides pedir consejo a los camareros, son un auténtico salvavidas cuando se trata de maridar esas delicias.
Tú sabes que, después de llenarte de tapas, siempre hay espacio para un postre. Aquí la cosa se pone seria con sus tartas caseras. La clásica tarta de queso es un must que no puedes dejar pasar, pero si te animas a probar las de chocolate, pistacho, coco o zanahoria, te van a sorprender. Quedarás con ganas de volver solo por esos dulces. Eso sí, ten en cuenta que es importante hacer una reserva antes de ir, porque el lugar se llena rápidamente y no querrás perder la oportunidad de disfrutar todo lo que ofrecen.
Ahora bien, no todo es perfecto. Escuché algunas críticas sobre el servicio, donde comentaban que la atención dejaba un poco que desear. Parece que, aunque los platos son buenísimos, la experiencia se puede ver afectada si te toca una mesa incómoda o un personal que no es tan cercano. Es una pena, pero tal vez fue un caso aislado. ¿Te imaginas terminar un plato y que no recojan nada? Uff, puede llegar a ser un poco incómodo, ¿verdad? Pero, vamos, no dejes que eso te desanime, ¡cada experiencia es única!
Y para aclarar tu pregunta sobre si es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Nola Gras: sí, es recomendable. Si quieres disfrutar de ese ambiente y probar sus increíbles platos sin esperar, mejor asegúrate de reservar con antelación. Así podrás dedicarte a disfrutar de la comida y dejarte llevar por el excelente servicio del equipo de Alex. ¡Que aproveche!
Qué características tienen los tallarines que se sirven en el restaurante
Y si hablamos del Restaurante Nola Gras, déjame decirte que es un 5 estrellas en todos los frentes. Desde el momento en que entras, el ambiente es chulísimo y te hace sentir en un lugar diferente. Para que te hagas una idea, aquí no vas a encontrar la comida típica de siempre; cada plato es una mezcla de sabores y creatividad. La comida es sabrosa y, definitivamente, muy diferente a lo que podrías probar en otros sitios. Alrededor de 35€/persona es lo que te vas a gastar, pero la calidad lo vale con creces.
Te aconsejo que reserves con unos 5 a 7 días de antelación, porque el local se llena rápido. Y, aunque aparcar puede ser un poco complicado, especialmente en horas punta, hay opciones como la zona azul/naranja o el aparcamiento de pago cerca, además de que es gratis los fines de semana. Pero tienes que estar atento porque, si no, puedes dar unas cuantas vueltas en vano.
Hablando del servicio, fue uno de los puntos que más nos sorprendió. Los camareros son súper simpáticos y te ayudan a decidir las cantidades justas para que no te quedes con hambre, algo que se agradece mucho. Y aunque a veces te preguntan por la cuenta y te piden que dejes la mesa porque tienen reservas, lo hacen de una manera muy educada. Pero, oye, es un buen lugar para cenar si quieres probar cosas nuevas y darle fiesta a tus papilas.
Sobre los platos específicos, no puedes perderte la Tarta de Queso Delicatessen; es de otro mundo. También probamos los Raviolis Crujientes Marco Polo, que estaban simplemente increíbles. Y si quieres algo realmente original, el pollo sureño es una opción explosiva, muy bien aderezado y con un toque ahumado que lo hace destacar.
Ah, y en cuanto a los tallarines, lo que sabemos es que te los sirven en una versión que se aleja de lo habitual; son una mezcla de sabor y textura que realmente impresiona. La presentación es parte de la experiencia, y la combinación de ingredientes hace de este plato un must para quien sea amante de la cocina creativa. Sin duda, un lugar único en Zaragoza que promete volver a sorprenderte cada vez que vayas. ¡No lo dudes y ve pronto!
Qué tipo de experiencia culinaria se puede esperar en Nola Gras
Y hablando de Nola Gras, ¡qué lugar más genial! La verdad es que me quedé impresionado con la calidad de la comida; esos platos son una verdadera delicia. Si te gusta comer bien, no sabría decirte qué elegir, porque todo está a un nivel top. Empecemos con el Terciopelo de Panceta, que es un must. Se deshace en la boca y ¡es tan sabroso! Pero tampoco te puedes perder el Secreto Ibérico, que está en su punto y resaltado con especias que le dan un toque increíble. Los Raviolis Crujientes Marco Polo también me volaron la cabeza; son perfectos si buscas algo diferente y bien presentado. La variedad no te decepcionará.
El precio por persona ronda entre 20 y 30 €, lo cual es bastante asequible para la calidad que ofrecen. No sé vosotros, pero yo creo que vale la pena invertir un poco más cuando la experiencia lo merece. Y aunque los postres no son nada del otro mundo, al menos tienen opciones que completan la comida. Eso sí, el servicio podría mejorar un poco; le daría un 3 sobre 5 por unas cosas que sucedieron concentradas en un local que, en ocasiones, se siente un poco abarrotado.
De hecho, noté que el ambiente no era tan íntimo como en mis visitas anteriores, donde la iluminación era un poco más baja, y eso le daba un toque acogedor al lugar. Ahora, sin embargo, hay más luz, y quizás eso le quita un poco de ese encanto. A pesar de eso, hay aspectos positivos importantes, como la capacidad del equipo para adaptarse a comensales con diferentes restricciones alimenticias. Un amigo vegano quedó encantado con la ensaladilla de cuento y las patatas bravas; ¡para nada las típicas! O sea, un super punto a favor cuando puedes acomodarte a diferentes dietas.
Entonces, ¿qué tipo de experiencia culinaria se puede esperar en Nola Gras? Pues bien, una experiencia donde los sabores son los protagonistas, la innovación brilla en cada plato y el ambiente es vibrante y acogedor, incluso con un poco de jaleo de fondo. Sin duda, un lugar donde la calidad y la presentación van de la mano, y donde cada visita promete ser una nueva aventura.








