
Ruta 23 es ese lugar que deberías tener en tu lista si te pasas por Muel, Zaragoza. Con una calificación de 4 de 5 en Restaurant Guru y más de 5,700 reseñas, no hay duda de que ha conquistado a muchos. Este bar-restaurante, que está junto a la gasolinera Repsol, es fácil de encontrar y perfecto para una parada en tu ruta. Lo mejor es su menú, donde podrás degustar desde deliciosas tapas hasta suculentos platos principales que no dejan a nadie indiferente. Y si eres de los que disfrutan comiendo al aire libre, su terraza es ideal para relajarte y disfrutar del paisaje.
El ambiente es acogedor y moderno, perfecto para compartir una comida con amigos o simplemente relajarte después de un largo viaje. Además, el restaurante cuenta con servicios completos para camiones, lo que lo convierte en una excelente parada para quienes están de paso. Así que, ya sabes, si buscas un lugar con buena comida y un trato cercano, Ruta 23 es tu sitio. ¿A qué esperas para probarlo?

Horarios Ruta 23
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Abierto 24 horas |
| miércoles | Abierto 24 horas |
| jueves | Abierto 24 horas |
| viernes | Abierto 24 horas |
| sábado | Abierto 24 horas |
| domingo | Abierto 24 horas |
| nan | Abierto 24 horas El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ruta 23
Dónde se encuentra Ruta 23
Si estás buscando un lugar genial para comer y estás en Muel, Zaragoza, no puedes dejar de visitar Ruta 23, el bar restaurante que está en la autovía A-23. Este sitio es un verdadero hallazgo; muchas veces pasamos por lugares sin saber lo que nos perdemos, ¡pero este no es el caso! Te aseguro que es un fijo si estás de viaje y quieres algo delicioso. El trato del personal es de lo mejor, siempre con una sonrisa y súper rápidos en atenderte, ¡en menos de 10 minutos ya tienes tu comida en la mesa!
La comida aquí es casera y riquísima. Ya sea que vayas en pareja o con un grupo grande, hay algo para todos. La pasta está en su punto y la carne es pura delicia. Además, el pan está siempre fresquito, así que no te preocupes por quedarte con hambre. Y lo mejor de todo, ¡el precio es excelente! Por entre 10 y 20 euros por persona, puedes disfrutar de un menú que vale cada céntimo. De verdad, ¡te recomiendo que te desvíes solo para comer aquí!
Pasamos un rato espectacular, a pesar de que había mucha gente, el ambiente era super agradable y se podía charlar sin problema. Y no te preocupes si tienes alguna restricción alimenticia, también saben manejar el tema del gluten de manera genial. Lo que significa que cada visita te deja con ganas de más. Así que, si pasas por la zona, sin duda tienes que hacer una parada en Ruta 23. ¡Ya estoy deseando volver!
Y para aquellos que se preguntan ¿dónde se encuentra Ruta 23?, ¡aquí tienes la respuesta! Está en Muel, Zaragoza, justo en la autovía A-23, así que no hay excusas para no parar y disfrutar de una buena comida. ¡Te va a encantar!
Cuál es la calificación de Ruta 23 en Restaurant Guru
Y bueno, estuve en Ruta 23 hace poco y, la verdad, tuve una experiencia bastante contrastante. Paré solo para hacer un pis y para comer un mini bocata de tortilla de atún porque de patata no tenían. El bocata era más pan que otra cosa y me costó 4 eurazos. Chicos, si vuelvo a pasar por esta carretera, creo que no haré una parada aquí de nuevo, la verdad. La comida ni fu ni fa, y el servicio fue igualmente decepcionante. Comida: 1, servicio: 1 y ambiente: 1. ¡Vaya combo!
Ahora, en el otro extremo, tengo que decir que hay algunas personas que han tenido una experiencia totalmente diferente. Una amiga me contó que comió el mejor menú en la zona y no paraba de hablar de la sopa de cocido. La atención la dejó flipando, y si algo le gusta, ¡a ella no se le olvida! Lo peor es que con estas experiencias tan diversas, nunca sabes a qué atenerte, ¿verdad? Ella insistía en que 100% repetiría, y eso siempre es una buena señal.
Hablando de buen servicio, hay quienes mencionan lo rápido y atento que era el personal. Uno de esos sitios que al parecer es de los mejores en carretera. ¡Mis dies! La comida también parece estar a la altura. Comida: 5, servicio: 5 y ambiente: 5. Cuando un lugar tiene eso, es imposible no querer volver. Pero también hay quienes han tenido problemas con el trato, que a veces parece que tienen prisa en quitar el plato. Es incómodo, lo sé, y no debería ser así en un restaurante.
Del ambiente, por otro lado, la terraza parece ser un verdadero tema, porque algunos dicen que se siente como estar “cercado como al ganado” ahí fuera. En fin, eso no es muy agradable, la verdad. Pero, bueno, si no te importa el espacio con hojalata, puede que te animes a pasar por ahí.
Por cierto, según lo que he leído en Restaurant Guru, Ruta 23 se lleva una calificación bastante buena en general, con muchos de los comentarios apostando por la experiencia gastronómica. ¡Así que ahí lo tienes! Siempre vale la pena arriesgarse a probar, pero con una buena dosis de sabor y atención, o lo que quieras que eso signifique para ti.
Cuántas reseñas tiene Ruta 23 hasta la fecha
Una vez más, si pasas por la Ruta 23, no dudes en hacer un alto. Cinco estrellas por donde lo mires. A mí, como camionero, me ha salvado más de una vez. Te cuento que el otro día paré allí a dormir y, claro, también a disfrutar de una buena cena después de un largo día al volante. El ambiente es bastante acogedor, y el personal es súper amigable, algo clave para que te sientas como en casa. Pedí una especie de ensalada típica de la zona; llevaba patata, huevo, atún, pimiento y pepino, y con un toque de vinagre estaba extraordinaria. Realmente, este tipo de recomendaciones del camarero siempre hacen la diferencia.
Luego vine el plato principal, un pollo que estaba perfecto, en su punto, muy bien presentado y que tampoco tardaron nada en servirme. Eso sí, la botella de vino peleón no fue para tirar cohetes, pero en fin, para gustos los colores. En total, canjeé unos 10-20€ por la cena, lo cual es bastante razonable, sobre todo considerando lo que ofrecen y el servicio.
Y si tienes que quedarte a descansar un rato, no te preocupes por el baño después de cenar porque tienes cinco duchas disponibles. Eso sí, asegúrate de llevar tu propia llave, ¡que se quedan con la del camión! El sistema de botón en la ducha puede ser un poco rollo, pero bueno, todo sea por evitar robos, ¿no? Además, el parking es gratuito y es amplio, así que hay espacio de sobra para los trailers. En resumen, un sitio muy recomendable y se merece sus 5 estrellas en comida, ambiente y servicio.
Ahora, sobre las reseñas que tiene Ruta 23 hasta la fecha, ¡hay un montón! En total, parece que se han acumulado casi 50 reseñas. Así que ya sabes, ¡no dudes en visitarlo tú también y aportar la tuya!
Qué tipo de establecimiento es Ruta 23
Después de esa experiencia un tanto decepcionante con la caña a 2,80€, hay que reconocer que hay otros días en los que la cosa se pone más interesante. Si decides volver a parar, hay opciones que rescatamos de las malas. En otras ocasiones, el menú por 13€ ha sido un auténtico éxito: platos bien abundantes y todo muy rico. A veces uno tiene suerte y la comida llega casi sin espera, que es lo que deseas en una parada rápida. Y si se va a la hora de comer, hay que tener paciencia porque el lugar se llena, pero por lo general, atienden con bastante agilidad.
Es curioso cómo un simple bar-restaurante puede cambiar tanto en diferentes momentos. Recuerdo un día que, a pesar de la multitud, el ambiente era bastante tranquilo. Te sientes cómodo, y eso siempre es un punto a favor en un área de servicio. Tienes distintas opciones de asientos: en la barra, en el patio o incluso en el comedor interior, así que siempre hay un lugar donde encajar, dependa del tamaño del grupo. Y el aparcamientos es otro plus, con un montón de espacio tanto para camiones como para coches, ideal si viajas con amigos o llevas a tu mascota a la zona verde que mencionan.
Entonces, ¿qué tipo de establecimiento es Ruta 23? Vamos, que es un bar-restaurante de paso, pero no uno cualquiera. Aunque tiene sus altibajos, es un sitio donde puedes parar, comer algo decente y seguir con tu camino. Con opciones económicas y un ambiente que, aunque sea movido, es relativamente llevadero. Ideal para cuando estás en ruta y no quieres perder mucho tiempo, pero también para esos que buscan un buen tapeo en pleno viaje. Así que ya lo sabes, si pasas por Muel, ¡ten en cuenta lo bueno y lo malo!
Está Ruta 23 cerca de algún punto de referencia
Volviendo a hablar de Ruta 23, tengo que decir que era un lugar que solíamos visitar frecuentemente el año pasado, pero la verdad es que, después de un tiempo sin ir, me he llevado un chasco. La calidad de la comida sigue siendo buena, eso no se puede negar, pero han reducido las raciones y los precios se han mantenido o incluso subido. Eso sí que no me cuadra... No sé, tengo la sensación de que ha habido algún tipo de cambio de gestión que no ha beneficiado al lugar. ¡Una pena, porque el sitio estaba genial!
En contraste, hay gente que sigue disfrutando del lugar. Por ejemplo, algunos comentan sobre el menú diario a 13€, que incluye primero, segundo, postre y bebida, y que está realmente bien. Además, siempre hay una buena opción de plato de cuchara para empezar, lo que es una delicia en días fríos. ¿Y qué me dices del trato del personal? Mencionan que el servicio es atento y amable, lo que añade muchos puntos a la experiencia. Definitivamente, si llegas con hambre, aquí te vas a sentir satisfecho y bien cuidado.
A veces, el ambiente puede jugar en contra, al igual que las experiencias con el servicio. Uno de esos momentos que se comparten es cuando el camarero se vuelve algo impaciente y te retira el plato antes de que termines... ¡qué mal rollo! A veces parece que no entienden que hay clientes que queremos comer tranquilos, y eso puede arruinarte la experiencia. En esos casos, es totalmente justificado irse y no volver.
Por si te preguntas, Ruta 23 está bastante cerca de varias paradas importantes en la carretera. Está en Muel, Zaragoza, lo que lo convierte en un punto de referencia para aquellos que transitan por el área, así que es un buen sitio para hacer una parada, aunque como sabemos, hay que tener un poco de suerte con el servicio. Si te pasas por allí, ¡ten un ojo en cómo te atienden!
Cuál es la especialidad del menú en Ruta 23
Y ya que estamos hablando de este lugar, la Ruta 23 se siente como un auténtico hallazgo en Muel. Desde que llegamos, el trato fue fantástico. Me recibió Nuria, ¡una auténtica divinidad! Me sirvió una cerveza bien fría en un vaso igual de frío, como tiene que ser. Un detalle que siempre se agradece, especialmente después de unas horas en la carretera, ¿no crees? Y luego vino el menú; ¡qué delicia! Tenía una ensalada fresquísima que fue solo el comienzo de una experiencia excepcional. La amabilidad del personal te hace sentir como en casa, y la verdad, ¡no dudaría en volver en un abrir y cerrar de ojos!
Aparte de eso, si estás pensando en un tentempié por la tarde, no hay problema. Pensé que ya no me harían un bocadillo de panceta a las 4 PM, pero lo hicieron sin pestañear. Un plus que realmente se agradece cuando no puedes parar en las horas normales de comida. Y ni hablar del ambiente; aunque está bastante concurrido, sobre todo a horas punta, siempre hay un espacio acogedor y cómodo para sentarse y disfrutar. Además, ¡la aparcar es un chollo! Hay un montón de plazas libres, ¡y es gratis! Así que no te preocupes por eso.
Ah, y si estás pensando en un desayuno antes de salir, no se queda atrás. Tienen opciones económicas, que son ideales para empezar bien el día. Recuerdo que la tortilla que pedí estaba espectacular y esas croquetas ¡uf, ni te cuento! Tienen un buen surtido de platos salados y dulces que son perfectos para recargar energías y continuar el viaje.
En cuanto a la especialidad del menú en Ruta 23, podríamos decir que su fuerte son los bocadillos a la brasa: churrasco, panceta, chorizo y más. Así que si eres fan de la comida a la brasa, este lugar te va a encantar. En resumen, ¡es un sitio que hay que tener en la lista de paradas obligatorias! Sin duda, volveremos en nuestro próximo viaje por la zona.
El restaurante ofrece opciones para comer al aire libre
Así que, después de estar un rato en la carretera, decidimos hacer una parada en Ruta 23 en Muel, Zaragoza, para comer algo. La verdad es que el menú del día nos pareció una opción bastante atractiva por 12€, que incluye dos platos, bebida y postre. Aunque, no voy a mentir, las pelotas estaban un poco duras e insípidas y el pollo un poco seco. Pero, ¡vaya sorpresa con el risotto de setas! Estaba muy, muy bueno. Y ya ni hablemos de los postres, ¡son caseros! Un buen detalle, aunque se podrían mejorar algunos aspectos del menú.
Otra cosa que tengo que resaltar es el servicio, que nos atendió con mucha rapidez a pesar de que llegamos bastante tarde. Para aquellos que son celíacos, hay buenas noticias: son cuidadosos con el tema de la contaminación cruzada y disponen de pan sin gluten. Comimos tan a gusto que, por el precio que pagamos, salimos con el estómago bien lleno. La experiencia fue, sin duda, positiva: comida 5 estrellas, servicio 5 y un ambiente super chill.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Cuando decidimos tomar un par de cortados, el café estaba bastante fuerte y, aunque el bollo estaba rico, pagar 2€ por algo industrial me parece un poco abusivo. El lugar era tranquilo en ese momento y las mesas estaban limpias, lo que sí se agradece. Eso sí, aparcar puede ser un reto a veces, aunque había algunas plazas libres en la calle.
Por otro lado, si lo que buscas es un sitio para tomar algo, quizás debas pensarlo dos veces. Precios de 3.50€ por un vermut casero me parecen un poco excesivos y, encima, no tienen libro de reclamaciones. Así que, de darles otra oportunidad para esto, me lo pensaría. A pesar de todo, se recomienda para comer, especialmente por el ambiente limpio y amable del personal. ¡Volveremos y seguro que probaremos algo más!
Ah, y para aquellos que se lo están preguntando: sí, el restaurante ofrece opciones para comer al aire libre. Siempre es agradable disfrutar de una buena comida con un buen aire fresco, ¡así que no duden en aprovecharlo si el clima acompaña!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Ruta 23
Y si estás pasando por Muel, no te olvides de hacer una parada en Ruta 23. Te lo digo de corazón, es un bar restaurante con buena onda. Con 4 estrellas de valoración, es un sitio fresco para detenerte y disfrutar de un buen menú muy completo a solo 13 euros. Tienen de todo: bocadillos, hamburguesas y platos combinados para satisfacer cualquier antojo después de un rato en la carretera. A veces, el lugar puede estar un poco liado y descuidado porque hay tanta gente, pero eso solo demuestra lo popular que es. ¡Así que prepárate para esperar un poco mientras te limpian la mesa!
Hablando en serio, todo el mundo dice que donde hay camiones parados, hay buena comida. Y créeme, ¡es cierto! El otro día pedí unos huevos fritos con longaniza y patatas, y estaba todo tan rico que no podía dejar de comer. Pagamos un precio justo, y aunque a veces el sitio puede estar abarrotado, eso no afecta la calidad de lo que te sirven. Con platos recomendados como el morro de cerdo, el bocata vegetal y, por supuesto, las hamburguesas, aquí hay opciones para todos los gustos. Además, el servicio es muy atento y amable, lo que siempre se agradece.
Si estás planeando un viajecito por la A23, definitivamente te recomiendo hacer una parada en Ruta 23. Ha sido todo un descubrimiento, y ya desde ahora es nuestro lugar asignado de descanso cada vez que vayamos en dirección a Alicante. Y sí, las hamburguesas son de otro nivel, creeme. Aunque lamentablemente no tienen servicio a domicilio a Bilbao, el ambiente es perfecto para una pausa bien merecida en tu viaje.
En cuanto al ambiente, puedes esperar una mezcla de tranquilidad y bullicio. Es un lugar muy acogedor para relajarte, pero también puede estar animado por la afluencia de viajeros. A veces, sí, hay un poco de suciedad por el ajetreo, pero eso es solo una pequeña parte del encanto de una carretera llena de vida. Ten en cuenta que si pasan más camiones por fuera, ¡es una buena señal de que aquí se come bien! Así que si te cruzas con Ruta 23, ya sabes que es el sitio ideal para parar y comer.








