
El Hotel Restaurante El Pistolo, ubicado en Carr. de Magallón a la Almunia, 1, Fuendejalón, Zaragoza, es un lugar ideal para disfrutar de un buen momento. Con un equipo de 15 profesionales dedicados a ofrecer un servicio de primera, aquí no solo te recibirán con una sonrisa, sino que también podrás disfrutar de un buen café, algún aperitivo o simplemente relajarte tras un día de exploración. Y si te apetece, puedes hacer una parada en su gasolinera que también ofrece servicio a domicilio para el gasóleo de calefacción. ¡Todo lo que necesitas en un solo lugar!
Además de su ambiente acogedor, El Pistolo se ha ganado la confianza de sus visitantes, con una media de 4.5/5 en Google gracias a 23 valoraciones. Si buscas un sitio para celebrar una ocasión especial, no te pierdas sus eventos, como la cena del Día de San Valentín, donde disfrutarás de una velada única. Así que, tanto si necesitas un buen menú como una cómoda habitación para descansar, El Pistolo es tu mejor opción en Fuendejalón. ¡No te arrepentirás!

Mapa Ubicación Hotel Restaurante El Pistolo
Dónde se encuentra ubicado el Hotel Restaurante El Pistolo
¡Hey, amigos! Si están de paso por Zaragoza, no pueden dejar de visitar Hotel Restaurante El Pistolo. Este lugar ha llegado con 5 estrellas por haber reencontrado su magia, justo en Carr. de Magallón a la Almunia, 1, 50529 Fuendejalón, Zaragoza. Les prometo que no se van a arrepentir. Imaginen disfrutar de unas hamburguesas que son pura bomba: ¡súper sabrosas, de buena cantidad y a un precio que no duele! El otro día pedí unas bravas y dos cervezas con las hamburguesas, y todo me costó solo 32 euros. ¡Todo un chollo!
Lo mejor de todo es que este sitio es nuevo en el mapa, han cambiado de gerencia y la atmósfera es súper acogedora y tranquila. ¡Ideal para una parada en ruta! En mi última visita, me sorprendieron unos bocadillos increíbles —la ropa vieja está de vicio— seguida de una copa pistola que me dejó sin palabras. Y eso que pasamos a las 4:15 de la tarde, ¡y nos atendieron genial! Además, mientas tomábamos un cafecito, pusieron música, ¡perfecto para relajarse un rato!
Y si están preocupados por el servicio, ¡no se preocupen! Aunque el lugar es pequeño y a veces hay un poco de espera, los chicos cubanos que lo llevan son muy agradables y están siempre dispuestos a hacerte sentir bienvenido. Sin embargo, ojo con las horas pico: he escuchado alguna queja sobre la espera, así que si pueden ir en horarios más tranquilos, ¡mejor!
Así que, ¿dónde se encuentra el Hotel Restaurante El Pistolo? Está en Carr. de Magallón a la Almunia, 1, 50529 Fuendejalón, Zaragoza. ¡No se lo pierdan la próxima vez que estén por la zona! ¡Seguro que lo disfrutarán tanto como yo!
Cuántos profesionales trabajan en el Hotel Restaurante El Pistolo
Ay, qué penita que ya esté cerrado el Hotel Restaurante El Pistolo. Era un lugar perfecto para hacer una parada y reponer fuerzas, ¿te acuerdas? Aunque hay que decir que la comida casera que servían estaba para chuparse los dedos. Siempre tenían un menú cada semana por 10 euros que era una pasada. Ideal para los que viajamos con presupuesto, ¡sin duda!
Recuerdo haberme detenido una vez y, Dios mío, me puse las botas. Pedí una clara de limón, un bocadillo de lomo, huevos fritos y pimientos que estaban excelentes. Todo eso, sumado a un helado y un café, me salió por 10,60€. No pude resistirme a disfrutar todo eso en la terraza, ¡con el sol brillando! Además, el joven camarero nos recibió con una sonrisa que ya te daba la sensación de que todo iba a salir bien. ¡Qué recuerdos!
Y no puedo dejar de mencionar a Alex, aquel chico encantador que realmente hizo que nuestra experiencia fuera especial. Después de haber recorrido 300 km bajo aguaceros, nos hizo sentir como en casa y hasta nuestras motos fueron bienvenidas en la sala del restaurante. Para los que no lo conocen, siempre que pasen por ahí, ¡deben preguntar por Alex! Este tipo sabe cómo recibir a los moteros y te aseguro que es el lugar donde queremos volver, ¡y más ahora que está cerca de una bodega!
La verdad es que, aunque El Pistolo ya esté abandonado, siempre recordaré lo bien que lo pasé allí. Era un pequeño gran restaurante donde había que atreverse a abrir la puerta porque la comida valía mucho la pena. Los jóvenes dueños eran increíbles y siempre estaban sonriendo, haciendo que la experiencia fuera aún más especial.
Ahora, sobre cuántos profesionales trabajaban en El Pistolo, me parece que no eran muchos, pero siempre se sentía la calidez de un equipo bien unido que se esforzaba por hacerte sentir como en casa. Era su encanto. ¡Una lástima que ya no esté!








