
Bar La Huella es el lugar perfecto para hacer una pausa y disfrutar del ambiente acogedor que Arnedillo tiene para ofrecer. Ubicado en Av. del Cidacos, 58, este bar-cafetería es famoso por su magnífico café y su sensacional zumo, todo servido por un personal amable que siempre está listo para ayudarte. Con una calificación de 4.3 sobre 5, no es de extrañar que este lugar se llene de clientes felices que regresan por su trato cálido y relajado.
Uno de los grandes atractivos de Bar La Huella es que es amigable para perros, así que no dudes en llevar a tu compañero peludo contigo. Además, si te sientas junto a las ventanas, puedes disfrutar de un espectáculo natural con águilas volando a lo lejos. Ya sea que busques una buena tapa, una cerveza fría o simplemente un espacio para relajarte en buena compañía, este bar tiene todo lo que necesitas para hacer tu visita memorable.

Horarios Bar La Huella
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:30–24:00 |
| martes | 9:30–24:00 |
| miércoles | 9:30–24:00 |
| jueves | 9:30–24:00 |
| viernes | 9:30–24:00 |
| sábado | 9:30–24:00 |
| domingo | 9:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar La Huella
Dónde se encuentra Bar La Huella
¡Tienes que probar el Bar La Huella en Arnedillo! Mi pareja y yo decidimos escaparnos a este precioso rincón de La Rioja para un fin de semana de relax, y la verdad es que la elección fue más que acertada. Desde que vimos que en su carta tenían mojitos, nos animamos a entrar, y no nos arrepentimos. Azahara y Dani nos recibieron con los brazos abiertos y nos recomendaron que, además del mojito, probáramos su famoso sex on de pozas. ¡Qué delicia! Los prepararon con mucho cariño, y estaban riquísimos.
Pero eso no fue todo, ya que decidimos quedarnos a cenar y fue la mejor decisión. Las raciones y los bocatas estaban espectaculares y lo mejor de todo, ¡a un precio súper asequible! Estábamos tan contentos que al día siguiente no pudimos resistirnos a probar el desayuno. ¡Y qué buena elección! El café estaba perfecto y las tostadas con tomate y jamón eran pura gloria. Además, la atención de Rocío en el comedor fue de 10. Se nota que hay un ambiente de trabajo genial; todos se llevan bien y eso se refleja en el trato que nos dieron.
Honestamente, si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y bebida con un servicio excepcional, La Huella debe estar en tu lista. Para que lo tengas claro, este bar se encuentra en Avenida del Cidacos, 58, 26589 Arnedillo, La Rioja. Así que, ¡hazte un favor y visítalos la próxima vez que estés por ahí! Es un lugar 100% recomendable y estamos deseando volver. ¡De verdad, no te lo pierdas!
Cuál es la especialidad del café en Bar La Huella
Y si hablamos de Bar La Huella, no puedo dejar de mencionar lo amigables que son todos allí. La atención es exquisita desde el minuto uno. Te cuento, una vez fui sin reserva un domingo y, aunque nos avisaron que podían tardar un poco por las reservas, ¡la comida llegó rapidísimo! El camarero que nos atendió, Pablo, se merece un 10. En fin, ese día pedimos unas raciones de bravas y cazón, que estaban riquísimas, y las patatas, ya sabes, ¡son caseras y se nota!
Así que si decides ir, mejor reserva los domingos y festivos, porque el lugar se llena. Las combinaciones son abundantes y a muy buen precio. La verdad, es que después de comer allí, puedes salir satisfecho sin tener que romper tu bolsillo. Nos sorprendió la calidad de los platos, desde el bocadillo campero hasta las zamburiñas, que son de probar sí o sí. Y no me olvides de la tarta de queso, solo que se me pasó hacerle una foto porque, sinceramente, estaba tan rica que la devoré antes de pensar en documentar la experiencia.
Y si tienes intolerancias como yo, no te preocupes. Preguntamos sobre las opciones y conocían bien el tema, algo que se agradece. Además, admiten mascotas tanto en la terraza como en el interior. Es un lugar que ya se ha convertido en una parada obligatoria cada vez que voy a Arnedillo. Te lo juro, es todo un acierto.
Y para la pregunta sobre cuál es la especialidad del café en Bar La Huella, dilo por mí: ¡el café con leche está de vicio! Perfecto para acompañar cualquier plato o simplemente para disfrutarlo solo mientras te relajas en su terraza. Así que la próxima vez que te animes a ir, no olvides probarlo; ¡te va a encantar!
Qué tipo de ambiente ofrece Bar La Huella
Y después de hablar tanto de los platos, no puedo dejar de mencionar lo agradable que es el servicio en Bar La Huella. La verdad es que los camareros son super majos y atentos. Siempre llegan rápidos con la sonrisa, y eso se agradece un montón cuando tienes hambre. Aunque el local puede llenarse un poco, nunca te hacen esperar demasiado, lo cual es un gran plus. Si tienes pensado ir, te aconsejo que reserves mesa, especialmente si vas en fin de semana. ¡No querrás quedarte sin probar esas zamburiñas a la plancha que son un verdadero manjar!
Hablando de la comida, es que no puedo dejar de pensar en esas piparras en tempura. Me volaron la cabeza, de verdad; se nota que cuidan mucho cada detalle. El bocata de bacon que pedí estaba impresionante, pero lo que realmente me sorprendió fueron las patatas “tipo chips” pero caseras, que estaban crujientes y llenas de sabor. ¿Y el postre? Si haces una parada aquí, no te puedes ir sin probar la tarta de queso casera, que estaba de escándalo. Todo esto por un precio súper razonable, así que no hay excusa para no darte un capricho.
¿Y sabes qué es lo mejor? Puedes aparcar sin problemas, ya que hay un parking gratuito a solo dos minutos. Así que, si vas con amigos o familia, ¡no te preocupes por eso! El ambiente es ideal para disfrutar de una comida tranquila. Es un local amplio, así que aunque haya gente, nunca te sientes apretujado. En resumen, Bar La Huella ofrece un ambiente relajado y acogedor, perfecto para comer o picar algo en buena compañía, con vistas que completan la experiencia y un servicio que te hace sentir como en casa. Así que, ¿a qué esperas para visitarlo?
Qué calificación tiene Bar La Huella según las reseñas de sus clientes
Qué contras tiene volver a un lugar donde ya has tenido buenas experiencias y de repente te topas con una subida de precios que te deja alucinado, como me pasó en Bar La Huella. La última vez que fuimos, pedimos dos cafés y un par de pinchos, y me quedé flipando porque me cobraron lo mismo que cuesta una hamburguesa. ¡Tres euros por pincho! Y ya ni te cuento lo de la atención, que se notaba que la camarera estaba más por otras cosas que por atender, porque ni se dignó a decirme cuánto era cuando le pedí pagar con tarjeta. Si no llega a ser por el datáfono, ni me entero. Parece que, con todo el turismo de Semana Santa, decidieron jugar a ser un poco más listos. ¿Dónde quedó el buen servicio?
Pero, oye, no todo es negativo. En nuestras visitas anteriores siempre había un buen ambiente y el trato era bastante familiar. La comida estaba de lujo, aunque puede que ahora la relación calidad-precio no sea la mejor. Recuerdo que la última vez que fuimos, nos sorprendieron con unas chips caseras que me dejaron con ganas de más. Y aunque hay detalles que podrían mejorar, siguen siendo un lugar dog friendly, así que no hay excusa para dejarlo fuera de nuestros planes. ¡El trato siempre ha sido excelente y suelen recordar a sus clientes!
La verdad que a veces es un poco desalentador tener experiencias mixtas, pero si hay algo que destacar de Bar La Huella es que ahí se come y se cena de lujo. Tienen una carta variada y siempre puedes pedir algo que te sorprenda, como ese embuchado que tanta gente recomienda. En general, cuando las cosas salen bien, es un sitio al que siempre vale la pena repetir. Vamos, que es una parada obligatoria si pasas por Arnedillo.
Así que, si miramos todas las reseñas de sus clientes, parece que el Bar La Huella se lleva una calificación bastante positiva. En general, las notas andan en torno a un 5/5, aunque hay algún despistado que se ha llevado un chasco. Así que, ¿quién sabe? Puede que sea un buen momento para hacer otra visita y ver si podemos cambiar esa mala experiencia por un par de buenos recuerdos más. ¡Esperemos que así sea!
Es Bar La Huella un lugar apto para perros
Y, ya que estamos hablando de Bar La Huella, no puedo dejar de mencionar lo increíblemente acogedor que es. El ambiente es genial, perfecto para ir con familia y amigos. A veces, cuando tienes un grupo grande, es un poco complicado encontrar un lugar que pueda atender a todos, pero aquí te hacen sentir como en casa. Recuerdo que fuimos seis adultos y tres críos, y nos atendieron como si fuéramos los únicos en el local. ¡El trato fue espectacular!
La comida, ¡ni se diga! Pedimos de todo un poco: hamburguesas, bocadillos y entrecot, y todo estaba delicioso. Las patatas caseras cortadas con mandolina son la guinda del pastel. No solo son sabrosas, sino que además tienen un crujiente que te deja queriendo más. De hecho, creo que el próximo fin de semana vamos a hacer otra visita, porque simplemente no podemos resistirnos a esas hamburguesas. Sin duda repetiremos, ¡y esta vez con reserva!
Y ya hablando de otros momentos, un lunes de Semana Santa decidimos entrar sin reserva a eso de las tres de la tarde, y mágicamente nos hicieron hueco. Nos trataron fenomenal y la comida fue de 10. La próxima vez no cometemos el error de no reservar, pero la respuesta rápida del personal nos dejó muy satisfechos. Entre bocatas, hamburguesas y esas patatas que no te puedes perder, ¡salimos más que contentos!
Además, lo mejor de todo es que es un lugar que se adapta a todos. Tienen opciones para veganos, así que si te ha dado por probar la hamburguesa vegana, no te quedes con las ganas porque está de lujazo. Puedes disfrutar de una comida increíble sin importar tus preferencias alimenticias. Y, por si te lo preguntas, sí, ¡Bar La Huella es apto para perros! Puedes llevar a tu peludo sin problemas y disfrutar de un buen desayuno o una comida mientras él también disfruta de la compañía. ¡Todo un win-win!
Qué tipo de bebidas se pueden encontrar en Bar La Huella
La verdad es que si estás buscando un buen lugar para disfrutar de un desayuno, almuerzo o cena, Bar La Huella en Av. del Cidacos, 58, 26589 Arnedillo, La Rioja es una opción que no te decepcionará. Yo y mis amigos quedamos encantados, especialmente por esos bocatas minis que son perfectos para comenzar el día. El otro día probé un mini de jamón y un pincho de tortilla, y te aseguro que todo estaba riquísimo, con ingredientes frescos y de la zona, como debe ser. ¡Es como si estuvieras desayunando en casa de la abuela!
Y cuando se trata de cenar, ese lugar se convierte en un festival de sabores. Nosotros compartimos unas zamburiñas a la plancha y un plato combinado de sepia que no te puedes perder. La sepia estaba tan tierna y bien hecha que no dejé nada en el plato, y junto a los pimientos verdes fritos y esas patatas chips caseras, se convirtió en una de mis cenas favoritas. Además, no te olvides de mirar el plato combinado de entrecot; ese es otro que siempre me deja con ganas de más.
Hablando del servicio, hay que resaltar que el personal es super amable y atento, siempre listos para hacerte sentir como en casa. A veces, he tenido alguna pequeña pega, como un bocata con el pan un poco quemado, pero vamos, ni me quejé porque el sabor era genial. Y, claro, si tienes suerte, seguro que te atiende alguno de esos chicos jóvenes que son una auténtica maravilla, siempre con una sonrisa, como el que le gusta el manga y el Rua de Percebe 13. A todos ellos, ¡les doy un 10!
Ahora, en cuanto a las bebidas, en Bar La Huella no se quedan atrás. En mis visitas, me he fijado que tienen una buena selección. La última vez, probamos un par de Gin Tonic que era el final perfecto para nuestras cenas. Aparte de eso, siempre puedes contar con cervezas y refrescos bien fríos para acompañar tus comidas. Así que, ya sabes, si buscas un buen plan y un lugar donde te traten genial, este bar es el sitio, ¡no dudes en visitarlo!
Ofrecen tapas en Bar La Huella
Y hablando de Bar La Huella, no puedo dejar de contaros lo impresionante que es el ambiente. Me sorprendió lo acogedor y animado que estaba, a pesar de estar lleno de gente un domingo de agosto. ¡Era un lujazo después de haber estado en las aguas termales! Las camareras eran unas auténticas profesionales, con una amabilidad y cercanía que hacían que te sintieras como en casa. La calidad-precio se nota en cada plato y, para mi sorpresa, había opciones sin gluten y veganas, ¡lo cual siempre es un plus!
No te puedes perder esas hamburguesas. Para mí, son de las mejores que he probado y se acompañan de patatas caseras tipo chips que son una delicia. En un sitio tan animado, el servicio es rápido y, aunque puede que haya un poco de espera si vas en hora punta, vale totalmente la pena. La verdad es que la comida casera de buena calidad se siente en cada bocado, y eso hace que el precio por persona, que ronda entre 10 y 20 €, parezca un regalo.
Y si te apetece picotear algo más ligero, tienes que probar las zamburiñas, la torrija y el brownie. Todo está confeccionado con mucho cariño y se nota. Además, el sitio es perfecto para pasar un rato entre amigos, ya que el personal no escatima en sonrisas y buen trato. Es un buen lugar para disfrutar de un vermut entre lugareños y moteros, donde la buena vibra está garantizada.
Ahora bien, respecto a las tapas, ¡ojo! Aunque no mencionan específicamente una amplia oferta de ellas, la variedad en la carta parece cubrirlo todo. Así que, aunque no sean tapas al uso, puedes disfrutar de varios platos que son ideales para compartir. Sin duda, Bar La Huella es una parada obligatoria en Arnedillo, ¡ya estáis tardando en hacer una visita!
Cómo es el servicio al cliente en Bar La Huella
Y hablando de Bar La Huella, vaya que se lo han ganado con esas 5 estrellas que todos les dan, ¿no? Si estás en Arnedillo, este lugar se ha convertido en el mejor bar restaurante de la zona, y no es por casualidad. El ambiente es super acogedor, perfecto para relajarte después de un día en las termas. Además, el personal es increíblemente amable y trabajadora. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento, y eso se nota, ¡es un gran aliciente para volver!
La última vez que fui, probé una hamburguesa que estaba de rechupete. La carne era tremendamente sabrosa y las patatas fritas eran tan crujientes que no pude resistirme a comer más de la cuenta. La comida es de calidad, y con un precio que ronda entre 30 y 40 € por persona, te aseguro que vale la pena. Hasta me quedé pensando en lo bien que se comería allí antes de salir a explorar los alrededores.
En cuanto al servicio al cliente en Bar La Huella, ¡no tengo queja! La chica que nos atendió era un encanto, siempre estaba preocupándose por nosotros, preguntando si todo estaba correcto. Esa atención personalizada hace que la experiencia sea aún mejor. Sin duda, es un lugar perfecto para hacer una parada después de relajarte en las termas naturales. ¡Ya se me antoja volver!








