
Si estás buscando un sitio donde comer rico después de dar un paseo por el valle del Yerri, el Bar-Restaurante Dulanz en Calle Legarcia, 5, 31178 Abárzuza es tu lugar ideal. Este encantador bar tiene un amplio comedor y ofrece un menú del día por solo 17 €, lleno de comida casera que parece de Km 0. No te puedes perder los tomates frescos de la zona, la deliciosa carne guisada y las chuletas de cerdo a la plancha. Ah, y los postres caseros son una maravilla que no puedes dejar pasar.
Además, es un espacio perfecto para grupos y celebraciones familiares, donde el ambiente es super agradable y el servicio es realmente atento y amable. Con una puntuación de 4.3 sobre 5 en Restaurant Guru y recibiendo a un buen número de clientes todos los días, seguro encontrarás un ambiente animado y acogedor. Así que, si planeas una escapada a Abárzuza, asegúrate de hacer una parada en Dulanz para disfrutar de una buena comida en un entorno increíble.

Horarios Bar-Restaurante Dulanz
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–16:00 |
| miércoles | 9:00–23:30 |
| jueves | 9:00–23:30 |
| viernes | 9:00–1:30 |
| sábado | 9:00–1:30 |
| domingo | 9:00–23:00 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar-Restaurante Dulanz
Dónde se encuentra el Bar-Restaurante Dulanz
¡Hey, amig@s! Si andáis por Abárzuza, os recomiendo hacer una parada en el Bar-Restaurante Dulanz. Es un lugar pequeño pero con un gran comedor que siempre está lleno de gente del lugar. Además, está justo al lado del Monasterio de Iranzu, así que es perfecto para recargar energías después de una buena visita. Su menú del día está a 17 €, y lo mejor es que tienen una reputación increíble por su relación calidad-precio.
Una de las cosas que más me encanta de Dulanz son sus platos caseros. ¡Tienes que probar las alubias verdes con guisantes y las alubias rojas! No te olvides de la carne guisada en salsa y la trucha, todo está buenísimo. Y si te queda un hueco para el postre, las natillas caseras son un must. ¿Y sabías que la naranja de postre es super refrescante? En general, el precio por persona suele estar entre 10 y 20 €. ¡Una ganga!
El ambiente es genial, siempre hay buen rollo y los trabajadores son super amables. Aunque, ¡ojo! A veces está tan lleno que es recomendable reservar antes de ir, especialmente si eres un grupo. El acceso es un poco complicado porque hay que subir unas escaleras, y mientras que las sillas de ruedas tienen acceso al bar, el comedor está en el primer piso. Si vas con niñ@s, no te preocupes, ¡es un buen sitio para ellos! Por cierto, si piensas en aparcar, puede ser un poco complicado, pero hay aparcamiento en la calle gratuito y también puedes usar la línea 2 del bus urbano de Estella para llegar.
Entonces, ¿dónde se encuentra? Bueno, es fácil, el Bar-Restaurante Dulanz está en la Calle Legarcia, 5, 31178 Abárzuza, Navarra. ¡No te lo pierdas, seguro que repites!
Cuál es el precio del menú del día en el Bar-Restaurante Dulanz
Si alguna vez estás por la zona de Abárzuza, te cuento que el Bar-Restaurante Dulanz es una parada obligada. La verdad, veníamos de visitar el monasterio de Iranzu y viendo las reseñas, decidimos parar a comer. Y menuda elección, porque todo fue un acierto total. La atención fue formidable, la comida, deliciosa y, para colmo, a buen precio. Nos quedamos tan encantados que ya estoy pensando en cuándo volver. Sin duda, un sitio muy recomendable si quieres disfrutar de un buen rato.
Una cosa que no puedes olvidar es que aquí es imprescindible reservar mesa, ¡se llena rapidísimo! La comida, especialmente el cochinillo, es simplemente espectacular y súper tierno. Y no puedo dejar pasar la oportunidad de hablar del trato que recibimos; los camareros fueron inmejorables. Sin duda, es un lugar para repetir una y otra vez.
Y, ojo, si decides ir, el bar tiene un ambiente súper acogedor, y está climatizado. En agosto se agradece muchísimo, sobre todo después de recorrer esos valles verdes de Navarra. Aunque, una pequeña advertencia: el menú del día es un pelín más caro de lo que esperábamos, a 13 euros, y se nos cobró el menú completo aunque pedimos raciones para los niños. Pero, a fin de cuentas, la calidad y el sabor eran lo que buscábamos, y nos llevamos una buena experiencia.
Hablando de experiencias, no podéis perderos las mejores alubias negras del norte, que aseguro que no te decepcionarán. La chica del comedor es un auténtico encanto y el bar es genial para abrir el apetito antes de la comida. Y si tienes espacio para el postre, ¡no te vayas sin probar la tarta de queso, que dicen que es una de las mejores de España!
En cuanto al menú del día en el Bar-Restaurante Dulanz, vale la pena mencionar que suele ser de 13 euros, pero si te animas con el solomillo o la chuleta, entonces se sube a 32 euros. Por lo tanto, tienes opciones interesantes dependiendo de lo que tengas en mente. Sin duda, cada euro gastado ahí se siente bien invertido, ¡y lo disfrutarás al máximo!
Qué tipo de comida ofrecen en el Bar-Restaurante Dulanz
Ah, pues mira, te cuento, el Bar-Restaurante Dulanz estaba dando mucho de qué hablar en nuestras últimas salidas. Un domingo de enero nos animamos a probar su carta y, bueno, la experiencia fue bastante agridulce. Pedimos alubias rojas, que sinceramente estaban insípidas y sin apenas sacramentos. Luego vino el risotto de champiñones y gambones, que estaba bien, pero tampoco para tirar cohetes, y el rabo de toro que fue un poco decepcionante; la salsa no deslumbraba, y por último, el gorrín asado era, más que gorrín, un auténtico cuto, ¡mira que tenía grasa! De postre, el helado de maracuyá con piña colada estuvo bien, pero el de vainilla con chocolate dejaba mucho que desear, y no hablemos del precio: ¡41 € por persona! Un atraco a mano armada, la verdad. Para un pueblo, la relación calidad-precio dejó mucho que desear, así que ya te digo, yo no repito.
Por otro lado, también escuché maravillas sobre su menú del día. Hay quien dice que es rico y económico, con opciones como alubias negras, escalopín con patatas y unas natillas caseras que te hacen sentir en casa. Te lo juro, ¡todo casero y delicioso por solo entre 10 y 20 €! Y no es de extrañar que la gente lo valore así, pues la calidad parece brillar cuando se trata de su comida. La atención es algo que también han destacado, con un personal amable que se preocupa por que disfrutes tu experiencia.
Y para aquellos que se preguntan qué tipo de comida ofrecen allí, parece que su carta es variada. Desde platos tradicionales como alubias rojas y chuletón hasta opciones más elaboradas como merluza o espárragos rellenos. A veces fallan en la cocción y el servicio puede ser un poco lento, sobre todo cuando está lleno, pero la buena atención suma puntos. En fin, si están buscando un lugar con encanto y platos muy ricos, vale la pena probarlo, pero hay que ir con expectativas balanceadas, ¿no crees?
Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú del día
La verdad es que el Bar-Restaurante Dulanz no nos dejó muy buenas sensaciones. Cuando llegamos sobre las 21:30 para cenar, pedimos un par de bebidas y, como ya era un poco tarde, preguntamos si había algo para picar. La respuesta fue un firme 'no', tras una larga consulta por interfono. Mientras tanto, en la mesa de al lado, se veía que estaban disfrutando de unos platos bien servidos, y nos quedamos pensando que quizás ellos sí tenían reserva o, simplemente, eran clientes habituales. ¡Qué fastidio! Nos quedamos con esa sensación de ser clientes de segunda categoría. En fin, terminamos yéndonos sin comer; si buscan un lugar donde se sientan bienvenidos, este no parece ser el sitio.
Aún así, hay opiniones variadas sobre este lugar. Unas semanas después, una familia que conocí comentó que habían ido a comer de menú y les fue mucho mejor. Decían que la comida era buena, sin pretensiones, y que el precio del menú era razonable, 17 euros. Habían pedido ensalada, judías verdes y un par de segundos como filete de ternera empanado y merluza rebozada. Aunque no fue nada espectacular, al menos pudieron disfrutar de una comida familiar tranquila. ¡Y la verdad suena a buen plan para cualquier tarde!
Por otro lado, hay quienes han vivido una experiencia espectacular en el Dulanz, con un menú de 30€ muy completo y, al parecer, una cocina espectacular. Qué envidia, ¿no? Con platillos como gorrín asado, según me contaron, seguro que es una elección que vale la pena. Parece que lo que falla es la consistencia en el servicio. Cada vez que paso por esa zona, escuchar a los que tienen buenas experiencias me hace querer darle otra oportunidad, pero siempre con un poco de desconfianza.
Así que, si planeas ir y te preguntas qué platos destacados podrías esperar en el menú del día, lo más recomendable sería que te decantes por la ensalada y las judías verdes, y si te atreves, prueba también el gorrín asado cuando esté disponible. Queda claro que Dulanz tiene potencial, pero no siempre se traduce en calidad constante en cada visita. ¡Que tengas mejor suerte que nosotros!
Es el Bar-Restaurante Dulanz adecuado para grupos grandes
La verdad es que, cuando hablamos del Bar-Restaurante Dulanz, hay opiniones bien diversas. Imagínate que mientras algunos se llevan una sorpresa agradable, otros han tenido experiencias bastante desagradables. Por ejemplo, hay quien se ha encontrado con un servicio que no es precisamente un ejemplo de cortesía. Se cuenta que cuando intentaron comer afuera con su perrita, el encargado les sugirió atar al perro y subirse al txoko, lo que, ya sabes, no es la mejor manera de atender a los clientes. “¡Que entonces no como!”, fue lo que soltó. Sin duda, eso hace que la visita no sea muy recomendable.
En otro lado de la balanza, hay quienes han disfrutado de la comida y el ambiente. Un grupo pagó unos 23 euros por persona y se llevaron una buena experiencia. La alubia que pidieron fue un éxito, y aunque se quejan de que la comida podría llevar un poquito más de sal, claro que es bueno saber que el servicio fue estupendo y el ambiente agradable. Así que, quizás el secreto está en saber qué pedir y dejar claro cómo te gusta el sazonado.
Y ya que estamos en ello, no todo es quejas. Hay quienes han disfrutado de una buena caña en vaso de tubo y se han rendido a los bites de txistorra. De hecho, eso es algo muy apreciado para una merienda o un aperitivo, ¿no? Muchos han salido contentos con lo que han probado, así que algo tiene que tener este sitio.
Entonces, ¿es el Bar-Restaurante Dulanz adecuado para grupos grandes? Pues parece que sí, aunque necesites sobre todo hacer una reserva. La gente que ha ido en grupos menciona que, aunque el lugar no es enorme, los menús de día son bastante abundantes y el servicio se mantiene correcto. Así que si organizas una salida con varios amigos, no dudes en llamarlos previamente. Al final del día, parece que hay algo para todos, siempre y cuando sepas cómo encajar en su ambiente. ¡A ver si tú también tienes una buena experiencia y nos cuentas!
Cómo es el ambiente en el Bar-Restaurante Dulanz
¡Ah, el Bar-Restaurante Dulanz! Cada vez que tenemos la oportunidad, nos lanzamos a comer allí y, la verdad, siempre salimos muy contentos. La comida es simplemente deliciosa, sin exagerar. La última vez nos atendió Itziar, y ¡madre mía!, fue increíble. Se nota que le gusta lo que hace, muy profesional y amable. De esas experiencias que te hacen sentir en casa, ¿sabes? Sin duda, recomendado al 100%.
Claro, no todo es perfecto y sé que a veces se oyen críticas. Por ejemplo, he oído a algunos que mencionan que el interior de la cocina se ve desde el comedor y eso les incomodó un poco, especialmente en estos tiempos. Es una pena, porque a la gente le encanta la comida, las raciones están bien y el trato es amable. Me acuerdo de otra ocasión en que una camarera, aunque amable, no tenía la mejor actitud. Pero bueno, lo bueno es que el precio es bastante asequible, entre 10 y 20€ por persona, así que no está nada mal si lo comparas con otros lugares.
Lo que sí es indiscutible es que la comida está muy bien y sirven rápido. Puedes ir con un hambre voraz y no te quedas esperando una eternidad. A veces, la calidad de la comida sobrepasa esos pequeños deslices en el servicio. Y cuando subes al comedor por primera vez, ¡te entra esa felicidad! Es como cuando decides arriesgarte a probar un nuevo sitio y vuelves a casa con la sensación de haber acertado. Más que recomendable, lo sé, ¡te irás con ganas de repetir!
Ahora, hablemos del ambiente en el Bar-Restaurante Dulanz. Imagina un espacio acogedor, con un aire amigable que te hace sentir cómodo desde el momento que cruzas la puerta. Hay un toque especial en la decoración que lo hace diferente, y aunque algunos puntos pueden mejorar, el lugar tiene un ambiente familiar y agradable. La combinación de buena compañía, comida deliciosa y un sitio bien cuidado realmente hacen que la experiencia sea encantadora. Perfecto para esas comidas con amigos o familia, donde lo más importante es disfrutar y relajarse.
Qué puntuación tiene el Bar-Restaurante Dulanz en Restaurant Guru
Ya te digo, si buscas un sitio de calidad para comer en Abárzuza, el Bar-Restaurante Dulanz es la bomba. Esta semana fuimos a probar su menú del día, y la verdad, no nos decepcionó en absoluto. Con solo 12€ incluyendo café, te ofrecen una comida casera que es de otro nivel. Además, el servicio fue espectacular, con la opción de que te atiendan en Euskera, lo que le da un toque auténtico y cercano. Sin duda, vamos a repetir.
Después de un día de nieve en Lizarraga, comer en Dulanz fue la guinda del pastel. Las alcachofas con cardo estaban riquísimas y ¡qué buena cantidad nos pusieron! La sopa de pescado también triunfó. De plato principal, el gorrín estaba correcto y la txuleta era tierna y sabrosa, aunque un poco más grasa de lo que esperaba. Pero, en general, lo pasamos genial, aunque el menú del fin de semana se nos hizo un pelín caro.
La comida allí es de calidad suprema: desde espárragos rellenos hasta cochinillo y solomillo que quitan el aliento. La atención fue simplemente perfecta; todo fue de 10. Vengo de Granada y la verdad es que me quedé encantado. En cuanto a la experiencia, no tengo quejas; fue todo un festín para el paladar.
Por supuesto, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Recuerdo que tres ciclistas que pasaron por allí tuvieron una experiencia bastante negativa. Intentaron comer después de una ruta, pero se encontraron con un trato un poco frío, lo que es una pena. Pero en lo que a nosotros respecta, salimos más que satisfechos y con ganas de volver.
Ahora, hablemos en serio. Si te preguntas qué puntuación tiene el Bar-Restaurante Dulanz en Restaurant Guru, prepárate para esto: ¡5 estrellas! Es un lugar que realmente vale la pena visitar. La relación calidad-precio es increíble y el ambiente familiar te hace sentir como en casa. Así que ya sabes, si estás cerca, no dudes en darte una vuelta; no te arrepentirás.
Qué tipo de postres ofrecen en el Bar-Restaurante Dulanz
Y bueno, hablando del Bar-Restaurante Dulanz, ¡qué lugar más chido! Si estás por Calle Legarcia, 5, no puedes dejar de pasar. Desde que llegamos, nos dimos cuenta de que el trato es increíble. Los camareros son súper amables y siempre están atentos a todo. Eso siempre suma, ¿verdad? Así que si decides ir, ¡no te preocupes por hacer una reserva! Fuimos con unos amigos un día y nos dijeron que no había problema, que nos prepararían algo rico. Y vaya que lo hicieron, todo estaba delicioso y a buen precio. Unas cervezas, tapas, ¡y a disfrutar!
La comida es otra historia: muy buena y se nota que es casera. Probamos el menú del día y, sinceramente, es de esos que te dejan satisfecho. Por solo 27 euros, tienes un festín de platos bien preparados. Aunque, un consejo: si te das el gustazo del solomillo o la chuleta, ya sabes que va a subir a 32 euros, que, a ver, está un poco por encima, pero vale la pena por el sabor. ¡Cada bocado fue un ir y venir de sabores!
Y hablando de sabores, no te olvides de dejar un hueco para los postres. En Dulanz los tienen caseros y riquísimos. Lo que más nos gustó fueron las opciones sencillas pero efectivas. La tarta de queso fue un hit entre nosotros. ¡Ideal para terminar la comida de forma dulce! Así que ya sabes, si buscas un lugar donde la buena comida y el buen servicio se fusionan, este es el sitio. Volveremos, ¡de cabeza!








