
Café del Sol es un lugar encantador en Plaza San Lorenzo, 7, Huesca donde puedes disfrutar de una buena variedad de tapas, raciones y platos más elaborados. La decoración del local es agradable y tiene una terraza tranquila que invita a relajarse. Sin embargo, la cena de anoche no estuvo a la altura: el servicio dejó mucho que desear y algunas raciones eran escasas para el precio, como las cocochas de bacalao al pill pill que, honestamente, resultaron ser un fiasco. Lo más sorprendente fue que no las cobraron, así que quizás esto sea una excepción en su habitual buen servicio.
A pesar de este tropiezo, el Café del Sol ha conseguido buenas críticas y es conocido por su café de primera calidad y una carta que promete una experiencia gastronómica interesante. Si te animas a ir, no te olvides de probar sus empanadillas asiáticas y las croquetas de jamón, que son de lo más apreciado entre los clientes. Así que, si buscas un plan diferente en Huesca, este sitio podría ser una buena opción, aunque siempre es bueno ir con las expectativas a un nivel realista después de lo que pasó ayer.

Horarios Café del Sol, Huesca
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 19:30–0:30 |
| jueves | 12:30–17:00, 19:00–0:30 |
| viernes | 12:30–17:00, 19:00–0:30 |
| sábado | 12:30–17:00, 19:00–0:30 |
| domingo | 12:30–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Café del Sol, Huesca
Dónde se encuentra el Café del Sol
¡Hola, gente! Hoy quiero hablarles de un lugar que merece una mención especial: Café del Sol en Huesca. Este restaurante se ubica en Pl. San Lorenzo, 7, 22001 Huesca, y la verdad es que me ha dejado con ganas de volver. La combinación de sabores en los platos que pedimos fue espectacular; definitivamente hay un gran cuidado en los detalles y una elaboración muy cuidada. En cuanto al ambiente, las luces suaves y la buena música crean una atmósfera genial para disfrutar de una cena en pareja.
Mi experiencia en el Café del Sol fue más que positiva. El servicio fue atento y agradable, y aunque habría una mayonesa de wasabi que prometía un poco más de intensidad, logramos entender que quizás están pensadas para todos los paladares. Si bien pagamos unos 60-70 € por persona, la calidad de la comida y la experiencia general lo valieron. Así que, si están buscando un sitio donde cenar y relajarse, ¡este es el indicado!
Por otro lado, también he escuchado alguna crítica. Hay quienes sienten que la carta puede ser muy amplia, pero que a veces los sabores no terminan de ajustarse bien. Pero bueno, ¡cada uno tiene su opinión! Por lo que muchas veces la experiencia puede variar dependiendo de lo que pidas. Yo les diría que se arriesguen con los chipirones; esos son un must.
Y para quienes se preguntasen, “¿dónde se encuentra el Café del Sol?”, la respuesta es sencilla: justo en Pl. San Lorenzo, 7. Un lugar ideal si quieren disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor. Así que, ¡no se lo pierdan!
Qué tipo de comida se ofrece en el Café del Sol
Y hablando del Café del Sol, ya te digo que es un lugar que se lleva las 5 estrellas por varias razones. Lo que más nos impresionó fue la escalivada de bacalao, que, sinceramente, se merece un aplauso. Esa mezcla de sabores y texturas está para chuparse los dedos. Y no te olvides del vino que pedimos; aunque era un poco dulzón, resultó ser un acompañante ideal para disfrutar de la cena. Y lo mejor es que hay que tener cuidado con las raciones, ¡son generosas! Si decides ir, asegúrate de ir con hambre.
La atención fue otra de las cosas que nos dejó muy satisfechos. El servicio fue rápido y amable, justo lo que necesitas al final de un largo día. Cenar en la terraza fue toda una experiencia. Con ese ambiente tan acogedor, realmente se merecen esas 5 estrellas. Lo que probamos, como por ejemplo el bacalao con verduras en escalivada, fue realmente memorable. Y si te lo puedes permitir, la experiencia completa te costará entre 20 y 30€ por persona. Una inversión que vale cada céntimo.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Conocimos a alguien que celebró su cumpleaños allí y salió bastante decepcionado. Aseguró que el entrecot en su visita este año había mengüado en tamaño y que el servicio no fue nada del otro mundo, especialmente un tipo con pelo blanco y gafas que le dejó una mala impresión. Ese tipo de situaciones es realmente una pena, sobre todo cuando uno espera lo mejor en su día especial. Es un recordatorio de que la experiencia puede variar y que siempre hay que tener un ojo en cómo va evolucionando un lugar.
En cuanto a la pregunta de qué tipo de comida se ofrece en el Café del Sol, se caracterizan por tener una carta variada y elaborada, con platos originales que hacen que valga la pena cada visita. La cocina se esfuerza por proporcionar una experiencia gastronómica de alta calidad que, aunque podría mejorar en algunos aspectos de atención, está claro que su enfoque en los sabores y la presentación va por buen camino. Y lo mejor, ¡a un precio razonable! Sin duda, es un gran descubrimiento en Huesca.
Cuál es la dirección exacta del Café del Sol
…Y hablando de esos lugares que son un auténtico hallazgo, Café del Sol en Huesca siempre se lleva las palmas. No es de extrañar, ¡repetimos porque es sensacional! La comida es excelente y que decir de la rapidez del servicio, ¡están en todo! Para una cena, te puedes gastar entre 10 y 20 € por persona, que está realmente bien considerando la calidad que ofrecen. El ambiente es super agradable, ideal para disfrutar tanto en pareja como en grupos grandes. Y lo mejor de todo, no es obligatorio hacer reserva, así que si te apetece una cena espontánea, ¡es perfecto!
Aunque la última vez fuimos a la mesa de la entrada y, bueno, hacía un poco de frío, lo cual fue un poco incómodo porque no me quité la cazadora. Pero a pesar de eso, la comida sigue siendo muy buena. Es cierto que el precio puede parecer un poco elevado si te pasas, pero vale la pena probar sus platos. La pasta y los arroces siempre son buena elección, aunque en esta ocasión el arroz negro tenía mucho pimiento, que la verdad no es lo mío. Aun así, el servicio fue muy bueno y el ambiente, acogedor. Definitivamente quiero volver a probar otros platos y ver si puedo conseguir una mesa más adentro.
Recuerdo cuando era La Botería, ¡cómo pasamos de un extremo a otro! La reforma está bonita, pero fue una lástima que el servicio no estuviera a la altura. Algunas actitudes dejan que desear, y los platos no se comparan a lo que eran antes. Antes, la comida era fresquita y apetitosa. Ahora me llevé la desilusión de encontrar el pescado congelado y de aspecto poco apetitoso. Y claro, para el precio que tiene, uno espera algo más. Lo que realmente recomendaría sería la ensaladilla trufada, que sigue siendo de las mejores, junto a la tarta de queso, ¡pero no ciertos pescados!
Sin duda, lo que me ganó nuevamente del Café del Sol son sus raciones abundantes y sabrosas. Estuve con mi pareja hace poco y, de verdad, ¡promocionen la ensaladilla trufada! El pulpo a la brasa que pedimos estaba de muerte y las gyozas, ¡ni hablar! Perfecto para una noche de tapeo variado. Así que, si piensas en un buen sitio para compartir con amigos o una cita, ¡definitivamente vuelve aquí!
Y si te decides a visitarlos, puedes encontrarlos en Pl. San Lorenzo, 7, 22001 Huesca. Asegúrate de no perderte esta joya en el corazón de Huesca, ¡te va a encantar!
Qué ambiente tiene el establecimiento
Como te decía, tengo una mezcla de sentimientos sobre el Café del Sol en Huesca. La verdad es que lo valoro mucho porque ha sido un sitio en el que hemos estado siempre, pero últimamente parece que no se esfuerzan tanto como antes. Me parece una pena que le suban los precios y, sin embargo, la calidad de la comida baje. Pagar 40€ por persona por un par de raciones, como un torrezno que solía estar crujiente y bien frito, ahora es una especie de masa blanda. Eso sin contar el entrecot que te sacan, que en vez de un buen filete, recibes algo que parece más un trozo de papel delgado y duro. La comparación con lo que servían antes es bastante triste, ¡y no creo que pida tanto!
Por otro lado, la atención en el local puede ser un poco irregular. En nuestra última visita, tuvimos a un par de camareros que realmente brillaron, súper amables y atentos. Pero también había quienes parecían más en su mundo, con caras un poco largas. Hay que decir que, al final, esa actitud soberbia que algunos muestran no ayuda nada. Aunque, claro, aguantar comentarios del tipo "vete a otro sitio si no te gusta" es un poco desesperante para un cliente que, como tú, está dispuesto a pagar lo que cuesta la comida decente.
En cuanto al ambiente del lugar, a pesar de todo, el Café del Sol tiene un aire acogedor que te hace sentir bien. Si veo a un grupo de amigos disfrutando de una buena cena en una noche animada, eso sin duda cuenta a su favor. Lo que me gustaría es salir de allí con ganas de volver, en vez de anhelar que las cosas cambien. Y es que cuando decides darte un capricho y pagar ese precio, al menos mereces irte contento y sabiendo que has disfrutado de lo que has pagado. ¡Aquí hay muchas opciones en Huesca!
Es posible disfrutar de una comida al aire libre en el Café del Sol
Y así como te contaba, el Café del Sol es, de verdad, una joya culinaria en Huesca que no se puede dejar pasar. Desde el momento en que entras, te envuelve ese ambiente tan acogedor y relajado. La música chill out es el fondo perfecto para una velada genial, ya sea en pareja o con un grupo de amigos. Honestamente, me sorprendió lo bien que nos trataron. El servicio fue impecable; nunca había recibido tal atención en un restaurante. ¿Y qué decir de SIG? Un camarero encantador, que se aseguraba de que estuviéramos a gusto y nos hizo sentir como en casa. ¡No todos los días uno se encuentra con un servicio así!
Ahora, la comida... ¡madre mía! Cada plato que llegó a nuestra mesa era más delicioso que el anterior. El Royal de foie con gelée de mandarina se robó el show, con su presentación en forma de mandarina verde que parece un arte. Y el surtido de ibéricos, siempre tan completo y con lonchas gruesas, era un festín. La manera en que lo acompañaron con pan y aceite de oliva virgen extra, ¡brutal! Pero lo que más me fascinó fue el huevo a baja temperatura sobre crema de boletus. La sutileza de esos sabores me dejó con ganas de más. Y ni te cuento de los postres; la copa de tiramisú y el mango con chantillí estaban para morirse.
A pesar de algunas reseñas negativas que leí, nuestra experiencia fue absolutamente 5 estrellas. Después de haber probado tantísimos restaurantes en Huesca, puedo afirmar que el Café del Sol-Huesca se sitúa en lo más alto. Y, por supuesto, ya estamos planeando volver para probar esos arroces que tanto nos recomendaron.
Y a la pregunta de si es posible disfrutar de una comida al aire libre en el Café del Sol, te puedo decir que, sí, es totalmente factible. El ambiente externo del lugar también tiene su encanto, y es perfecto para aquellos días en que el clima acompaña. Así que, ya sabes, no dudes en hacer tu reserva y disfrutar de una comida espectacular, tanto dentro como fuera. ¡Tienes que vivirlo!
Cuáles son algunos de los platos más recomendados en el menú
Ya sabes, el Café del Sol en Huesca es un lugar que no te puedes perder. Te puedo asegurar que es super recomendable. La verdad es que no sé qué fue más espectacular, si la comida o el ambiente. Todo estaba buenísimo y las porciones eran más que generosas. La ensaladilla de centolla con gamba de cristal fue un verdadero festín que nos dejó con ganas de más. Solo hay un pequeño 'pero' y es el volumen de la música; a veces está un pelín alto. No es que no se pueda conversar, pero una bajadita ayudaría a disfrutar del lugar aún más. ¡Definitivamente volveremos!
En nuestra última visita, decidimos probar algo diferente y nos animamos con unos daditos de solomillo salteados. Sinceramente, no se comparaban con lo que habíamos probado antes. La carne no era de la mejor calidad y eso le restó un poco al plato. Eso sí, las patatas fritas estaban decentes y la salsa de reducción de jerez tenía su encanto. Por otro lado, la ensaladilla trufada volvió a ser un buen descubrimiento, aunque en general, creo que me quedo con otras opciones que tienen mejor aceptación. Unos 36 euros por dos copas de Ribera del Duero y algunos platillos no está nada mal.
Otra vez, pasamos por allí y decidimos darle otra oportunidad. El surtido de croquetas fue un golazo, y los huevos con cangrejo y pato fueron todo un deleite. Una advertencia: si planeas ir, hazlo temprano porque la cocina cierra sobre las 22.15h. Nos metieron un poco de prisa para hacer los pedidos, pero vale la pena el esfuerzo. El servicio era bastante rápido y, aunque hubo quienes se quejaron de la atención, nosotros no tuvimos problemas; los camareros estaban súper atentos y nos ayudaron a elegir entre los mejores platos.
Si te estás preguntando sobre los platos más recomendados en el menú de Café del Sol, sin duda, la ensaladilla de centolla con gamba de cristal, los huevos con cangrejo y pato, y el surtido de croquetas son imprescindibles. Y, si te apetece algo diferente, la ensaladilla trufada podría ser otro buen pick. ¡Ya estás tardando en planear tu visita!
Qué problemas se mencionaron en la cena reciente en el Café del Sol
Y bueno, si te cuento un poco más sobre el Café del Sol y lo que viví allí en Pl. San Lorenzo, 7, 22001 Huesca, la cosa se pone interesante. Este lugar tiene una cocina sabrosa y honrada que no deja a nadie indiferente. A pesar de que su ambiente es bastante agradable, hay que reconocer que a veces apacar puede ser un dolor de cabeza. Cuando fuimos, tuvimos suerte de encontrar un parque cercano, pero definitivamente, aparcar en la zona puede ser complicado.
Sobre la comida, ¡vaya que hay opciones riquísimas! Las empanadillas asiáticas y los raviolis de chipirones son un must, y no hablemos de los chipirones rebozados y la croqueta de jamón que está entre las más ricas que he probado. Ah, y no olvides la ensaladilla trufada, ¡espectacular! Todo lo que pedimos fue buenísimo y sin duda es un sitio para repetir, especialmente si quieres disfrutar de una comida rica en un ambiente acogedor.
Sin embargo, no todo fue perfecto en nuestra visita. Durante el concurso de tapas del 22 de febrero, nos quisieron cobrar 5 euros por cada tapa y la bebida aparte, a pesar de que el presidente de la asociación de hosteleros mencionó que la oferta era tapa + bebida por 5 euros en otros locales. Se lo comentamos y, sinceramente, les dio igual, así que puedes imaginarte lo que eso puede hacer a la experiencia. El servicio, que en general es amable y atento, esta vez se sintió un poco desatento ante el reclamo, aunque eso no ha opacado la buena comida, que merece ser disfrutada por su calidad y presentación.
En resumen, aunque tuvimos un pequeño inconveniente con la facturación durante una de nuestras cenas, sigo creyendo que el Café del Sol es un lugar muy recomendable para aquellos que buscan disfrutar de buena comida en Huesca. ¡No dudes en probarlo!
Por qué las cocochas de bacalao al pill pill fueron consideradas un fiasco
Y ya que estamos hablando del Café del Sol, no puedo dejar de mencionar lo bien que nos trataron cuando llegamos aquella tarde de julio. Un 20 de julio a las 3 pm, y de repente, caímos ahí de paracaidistas buscando un picoteo rápido. ¡Menuda grata sorpresa! Pedimos algunas tapas para refrescarnos y nos trajeron unas maravillas: huevos rotos con boletus que estaban de vicio, raviolis de chipirones que volvían locos, y las croquetas de jamón con un sabor que te hacían querer más. Ah, ¡y no me olvido de los ternaskitos a la BBQ coreana! Todo, con una presentación super cuidada. Definitivamente, el ambiente era acogedor y la atención de los camareros fue un 10. ¡Y sí, el precio por persona andaba entre 20 y 30 €! Sin duda, es un lugar para repetir.
Cada vez que paso por Huesca, el Café del Sol se convierte en una parada obligatoria, especialmente porque tienen más de 50 tipos de platos. Claro, a veces no tienen todos disponibles, pero con tal variedad, no es algo por lo que quejarse. La atención es increíble también, sobre todo de aquellos dos camareros con bigote y cubano, que saben recomendar como nadie. ¿Y qué tal si probáis el pimiento asado con panceta ibérica? ¡Im-presionante! Y si están de postre, les dejo la tarta de queso y las alitas de pollo rellenas para que se les haga la boca agua. ¡Confíen en mí, un abrazo!
Por cierto, aunque la carta del café es bastante original y el ambiente es genial, a algunos les decepcionó el cachopo que estaba duro e insípido. Pero, hey, no todo puede ser perfecto, ¿verdad? A veces pasa que el nivel del plato varía y, en este caso, seguramente no cumplió las expectativas. En fin, que esto no quita que las cocochas de bacalao al pill pill fueron consideradas un fiasco. Tal vez no lograron ese equilibrio entre la suavidad y el sabor que uno espera cuando se pide un plato así. Pero no os preocupéis, las tapas, el café, y la buena onda hacen que el Café del Sol siga siendo un lugar por el que vale la pena volver una y otra vez.
Se cobra siempre por todas las raciones en el Café del Sol
Y después de un día explorando Huesca, ¿qué mejor que parar en el Café del Sol? Este lugar en Pl. San Lorenzo, 7, 22001 Huesca es una auténtica joya. Desde que entras, la vibra es acogedora, ¡y la atención es de 10! Te sientes como en casa, pero con ese toque especial que siempre hace que quieras volver. La verdad es que no me sorprendería que le dieran 5 estrellas, porque realmente se lo merece.
Hablando de lo que importa, los platos que sirven son espectaculares. No solo son un festín para el paladar, sino también para la vista. Cada plato llega con una presentación que deja sin palabras. Da gusto ver eso, ¿no? Y ni hablar del sabor, que es sencillamente increíble. Todo lo que probamos estaba para chuparse los dedos, y eso que somos algo exigentes. La buena atención que recibes complementa la experiencia de una manera que te hace pensar que estás en un establecimiento de lujo, pero con la calidez de un lugar casual.
Y sí, no podemos esperar para volver muy pronto. La tentación es más fuerte que cualquier dieta, así que planear otra visita ya está en el aire. Aprovechamos y hablamos de algo que siempre queda en la mente de la gente: ¿Se cobra siempre por todas las raciones en el Café del Sol? Bueno, en nuestra experiencia, cada platillo llega a la mesa con ese toque especial, pero el precio es justo para lo que recibes. Así que, ¡a disfrutar sin miedo!
Déjate llevar por el sabor y la experiencia, porque una cosa es segura: en el Café del Sol no solo comes, sino que disfrutas cada momento. ¡Nos vemos la próxima vez!








