
Si estás buscando una experiencia gastronómica que te deje con ganas de más, El Claustro de Los Agustinos en Haro es el sitio ideal. Este restaurante, ubicado en el C. San Agustín, 2, no solo destaca por la calidad de sus platos y su impecable servicio, sino también por su impresionante entorno. Resulta curioso saber que se sitúa en lo que antes fue una cárcel, y aún puedes ver inscripciones en los pilares y paredes que cuentan su historia.
El chef Antonio Pérez ha logrado crear un menú que mezcla sabores auténticamente mexicanos con una presentación que encanta a todos. Entre sus ofertas, encontrarás desde entrantes hasta postres, todos elaborados con productos frescos y de calidad. La atmósfera del lugar, con su claustro cubierto por una cúpula acristalada, lo convierte en un ambiente perfecto para disfrutar de una buena comida. Si estás en Haro, no te puedes perder esta joya culinaria.

Horarios El Claustro de Los Agustinos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| martes | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| miércoles | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| jueves | 13:30–15:00, 20:30–22:00 |
| viernes | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| sábado | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
| domingo | 13:30–15:00, 20:30–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Claustro de Los Agustinos
Dónde se encuentra El Claustro de Los Agustinos
¡Hola, foodie! ¿Has escuchado hablar de El Claustro de Los Agustinos? Si no lo has hecho, ¡déjame contarte! Este lugar es una auténtica joya situada en un antiguo claustro en C. San Agustín, 2, 26200 Haro, La Rioja. Hemos estado en varias ocasiones, y siempre que nos alojamos por ahí, acabamos cenando en este espectacular restaurante. La mezcla de su ambiente histórico y los productos de calidad hacen que cada visita sea memorable. La última vez que fuimos, el servicio fue de 5 estrellas, al igual que la comida, que nos dejó más que satisfechos.
Una de las cosas que más nos gusta de este lugar es su menú. Para una cena, el precio promedio ronda entre 50 y 60 € por persona, y créeme, cada euro vale la pena. Sus platos recomendados son el bacalao, la tarta y, por supuesto, el jamón ibérico. La presentaación es top y aseguran que se te haga la boca agua. El ambiente es acogedor y la decoración respetuosa con el origen del lugar; cenar ahí es como disfrutar de una experiencia única, envuelto por la historia.
Ahora, no todo ha sido perfecto. Ha habido opiniones que se desvían un poco. Aunque la atmósfera es espectacular, algunos han criticado el servicio de manera bastante fuerte. Una vez, un cliente se quejaba de que solo había una camarera para todo, lo cual, sinceramente, no suena bien. Eso sí, quien sirvió ese día recibió su reconocimiento, “¡gracias Gloria!”. Pero lo peor de todo fue lo que cuenta la gente sobre las largas esperas y la escasez de platos. ¡Dios mío, 3 horas de espera? En fin, por lo que parece, hay opiniones variadas en cuanto a la calidad del servicio.
Hablando de precios, hay otros comentarios que sugieren que algunos de los platos no justifican lo que te hacen pagar. Se ha mencionado que hay sitios en Haro donde puedes disfrutar de mucho más por un precio similar. Aun así, si buscas un lugar donde la historia se sienta y la buena comida te acompañe, El Claustro de Los Agustinos podría ser tu opción ideal. Así que, ¿dónde se encuentra? ¡Sencillo! En C. San Agustín, 2, 26200 Haro, La Rioja. ¡Perfecto para una noche de tapeo o una cena especial!
Qué tipo de cocina ofrece El Claustro de Los Agustinos
La última vez que estuve en El Claustro de Los Agustinos fue una de esas experiencias que prefieres olvidar rápido. En pleno mes de julio, el calor era insoportable; no sé qué pasaba pero tenían la calefacción encendida y aquello parecía un auténtico horno. La comida que nos trajeron tampoco ayudó, con un solomillo y chuletas frías que no hacían más que sumar al desastre. Y ni hablar de la ensalada, que la verdad era perjudicial para el paladar, con las hortalizas ya casi pidiendo clemencia. Pero lo más chungo fue que ya en cuanto nos sirvieron el segundo plato, pedimos la cuenta y nos fuimos. En serio, nunca había hecho eso, pero ya no había vuelta atrás.
Por otro lado, escuché cosas buenas de este lugar y realmente quiero darles el beneficio de la duda. Muchos han hablado maravillas de la experiencia de comer allí, disfrutando de carnes sabrosas y una cocina de mercado que promete bastante. El ambiente es elegante, y el patio tiene un encanto especial, perfecto para una cena tranquila. Aunque mi visita fue lamentable, otros han tenido una experiencia estupenda con un servicio amable que te hace sentir como en casa, y platos bien elaborados, como el carpaccio o la famosa tarta de manzana. Sin duda, todo el mundo recomienda el vino de la zona, y si no lo terminas, lo puedes llevar, ¡cosa que yo también hice al final!
Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece El Claustro de Los Agustinos? Pues parece que su fuerte son las carnes de calidad, además de platos tradicionales adaptados a los ingredientes de temporada. La gente habla de que es un lugar ideal para disfrutar de una velada tranquila en un ambiente único, aunque mi experiencia les contradicta un poco. Si decides arriesgarte y probarlo, espero que te vaya mejor que a mí, ¡sería una pena que te perdieras ese potencial!
Quién es el chef del restaurante
La verdad es que El Claustro de Los Agustinos no es solo un restaurante, es todo un hallazgo. Estando de viaje, decidimos parar a comer y conocíamos la parte del hotel, así que nos lanzamos a probar su comida. Y no nos decepcionó en absoluto. La ubicación es perfecta y el ambiente es tan tranquilo que te permite realmente disfrutar del momento. Entre eso y que el servicio es impecable, no nos quedó más que ponerles un 5 estrellas en todo. La comida estaba deliciosa y, con un precio por persona que ronda entre 20-30€, es una opción más que asequible para lo que ofrecen.
Hemos ido varias veces, aunque aún no hemos llegado a comer o cenar allí. Pero, ¿sabes qué? Cada visita que hemos hecho para tomar algo ha sido un espectáculo para los sentidos. Y, por supuesto, no puedo dejar de mencionar a Fernando, que siempre nos recibe con una sonrisa y alguna broma simpática, especialmente hacia nuestro peque. Es un auténtico profesional y, francamente, es gente como él la que hace que uno quiera volver. El servicio sigue siendo un 5, sin duda. El ambiente es muy especial, y la atención al detalle del equipo marca la diferencia.
La última vez que estuvimos, nos decidimos a entrar a visitar el claustro y, como por arte de magia, terminamos quedándonos a disfrutar de un vino. Flor, la gerente, se tomó su tiempo para explicarnos un poco sobre la historia del lugar, ¡un encanto! Y ni hablar de la atención de Maialen, que estaba siempre pendiente de que no nos faltara nada. Es el tipo de servicio que te hace sentir como en casa, con una relación calidad-precio que no se puede discutir. ¡Esto se lleva fácilmente un 5 en todo!
Te cuento que celebramos un evento muy especial allí hace un par de años y, sinceramente, fue una de las mejores decisiones que hemos tomado. Tuvimos un menú para 10 con una presentación cuidada y, para rematar, música de piano en directo que hacía que todo fuera aún más acogedor. Y no hay que olvidar que vale la pena solo ir a tomar un café o una copa para vivir la experiencia.
Ah, y en cuanto a la cocina, el chef del restaurante es Fernando, quien, como hemos mencionado, no solo es amable, sino que demuestra su talento a través de cada plato cuidadosamente presentado. En resumen, no hay excusa para no probarlo si estás en Haro. ¡Os va a encantar!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Ya te conté que el Claustro de Los Agustinos tiene un ambiente espectacular, pero la experiencia gastronómica no siempre está a la altura. La gestión es un auténtico desastre. Imagínate, hicimos una reserva con 15 días de antelación y nos la cancelaron ¡dos veces! Todo esto alegando que todos íbamos a comer a la misma hora. Al final, cuando llegamos, nos hicieron esperar en el claustro adyacente porque, según ellos, había un "cúmulo de gente" que ni siquiera existía. No sé si los trabajadores estaban sobrepasados, pero la impresión que dio fue bastante mala.
Pasando a la comida, hay que decir que fue una verdadera decepción. La carta era muy escasa y la calidad de los platos dejaba mucho que desear. Recuerdo el bacalao picante que no sabía a nada y un solomillo que sabía más a sal que a carne. Los pimientos del piquillo estaban de lata, así que no esperes grandes sorpresas. Con todo esto, si tuviéramos que calificar la experiencia, yo diría comida: 2, servicio: 3, pero todavía se salvaban el ambiente, que era un 5.
Por otro lado, otros han tenido un mejor día en el mismo lugar. Hay quien dice que el lugar es bonito y acogedor y que la atención del personal era amable. El problema es que la camarera jefe parecía más centrada en la gestión de sus compañeros que en atender a los clientes. ¡Vaya lío! Y aunque al final la comida sacó buena nota, el postre llegó medio congelado. Imagínate, quise disfrutar de la torrija, pero estaba fría. Si un sitio puede lograr una buena comida, debería tener también un buen servicio, ¿no crees?
Por último, si tienes curiosidad por visitarlo, el Claustro de Los Agustinos se encuentra en Calle San Agustín, 2, 26200 Haro, La Rioja. Tienes que ver el lugar, es muy bonito, pero ve preparado para lo que podrías encontrar al comer ahí. ¡Suerte y que te vaya mejor que a mí!
Qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar en El Claustro de Los Agustinos
Y hablando de El Claustro de Los Agustinos, hay que mencionar que su ubicación es realmente chula, justo en C. San Agustín, 2, 26200 Haro, La Rioja. Pero, ay, amigo, todo lo bonito viene acompañado de un par de peros. A pesar de que teníamos la mesa reservada, la espera fue de más de media hora. Imagínate la cara de todos mientras mirábamos el reloj y deseábamos que al menos la comida valiera la pena. Pero no fue así, y el plato que pedí era una versión muy, muy alejada de lo que aparecía en la carta. El mil hojas de patata se había transformado en unas patatas fritas frías, y la cecina? Desaparecida. ¡Un truco de magia muy malo!
A pesar de eso, no todo fue negativo. La encargada del comedor era una auténtica profesional, ¡un diez para ella! Fue amable y nos asesoró genial sobre los platos. En cuanto a la comida, algunos amigos que compartieron mesa elogiaron la calidad de lo que pidieron. De hecho, les llegó justo a su punto. Pero, claro, con todo lo demás en juego, no sé si valió los más de 100 € que nos tocó pagar. Si buscas un lugar para cenar, ten en cuenta que el servicio puede ser un poco inexperto. El ambiente estaba bonito, pero eso no siempre hace pasar un buen rato.
Lo que realmente se llevó varios puntos fue el vino de la casa, el Martinez LaCuesta. ¡Qué maravilla! En otras palabras, es ideal si quieres disfrutar de un buen vino, pero ahí acaba casi todo. La verdad que en este sitio ni el entorno ni el precio se alinearon con nuestras expectativas. Hay que tener en mente que, en un lugar tan turístico, el markup en los precios puede ser brutal.
Entonces, ¿qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar en El Claustro de Los Agustinos? Pues, si tienes suerte, podrías encontrar una atención estupenda y unos platos bien preparados que te hagan olvidar los más de 30-40 € que gastaste, pero también corres el riesgo de pasar un mal rato por la espera y el desajuste entre la carta y lo que terminas recibiendo. Es una mezcla de buenas intenciones sobre un fondo que a veces falla. Así que, si decides probarlo, ¡prepárate para un juego de sorpresas!
Hay alguna particularidad arquitectónica en el restaurante
Así que, si estás pensando en comer en El Claustro de Los Agustinos en Haro, prepárate para una experiencia un poco desigual. La verdad es que el lugar tiene un encanto especial; el ambiente es acogedor y, sinceramente, perfecto para una tarde de relajación después de recorrer las bodegas cercanas. Pero, oye, no te emociones demasiado porque el servicio puede ser un poco impredecible. A nosotros nos atendieron bastante bien al principio, pero también hemos escuchado historias de gente a la que le tardaron una eternidad en ser atendida. ¡Una verdadera prueba de paciencia!
Hablemos de la comida un momento. Si decides pedir el chuletón de 1 kg, mantén altas expectativas, pero no te sorprendas si lo que termina llegando parece más un hueso gigante con una racioncita de carne a su lado. Te puedo asegurar que nos quedamos un poco decepcionados al ver que el plato no estaba a la altura del precio, que ronda entre 40 y 50 euros por persona. Lo que sí te puedo recomendar sin duda son las chuletillas; esas sí que valen la pena, están riquísimas y casi te hacen olvidar el pequeño fiasco del chuletón.
En cuanto al ambiente, hay que darle una buena puntuación. Es cálido, con ese toque rústico que solo un lugar con historia puede ofrecer. Y sí, hay una particularidad arquitectónica interesante: el restaurante está en un antiguo claustro agustino, que le da un aire único y especial. Este detalle hace que comer ahí sea algo más que solo un almuerzo; es una experiencia que por sí sola vale la pena. Pero hey, ¡prepara tu paciencia con el servicio, porque no siempre va como uno espera!








