
Entrepuentes es un restaurante que se ha ganado un lugar en el corazón de Logroño, específicamente en C. Río Cidacos, 1. Aunque no siempre destaca con calificaciones altísimas (un 3.3 de 5 en Restaurant Guru y un 2.7 en Tripadvisor), su menú del día es una joyita que no puedes pasar por alto, con platos totalmente caseros que te harán la boca agua. Este sitio ha construido una buena reputación entre los locales gracias a sus ingredientes frescos y de temporada, siempre apostando por proveedores locales.
Desde su apertura inicial en 2004 en el Centro Comercial Berceo, Entrepuentes ha evolucionado y renovado su oferta, estableciéndose solidamente en el centro de la ciudad. Si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida rápida al estilo español sin dejarte el sueldo, aquí lo tienes. ¡Haz una parada en Entrepuentes y descubre por ti mismo por qué, a pesar de sus altibajos en las reseñas, sigue siendo un favorito en la escena gastronómica de Logroño!

Horarios Entrepuentes
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–23:00 |
| martes | 8:00–23:00 |
| miércoles | 8:00–23:00 |
| jueves | 8:00–23:00 |
| viernes | 8:00–23:00 |
| sábado | 9:00–23:00 |
| domingo | 9:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Entrepuentes
Dónde se encuentra el restaurante Entrepuentes
¡Hola, hola! ¿Has oído hablar de Entrepuentes? Este restaurante está ubicado en C. Río Cidacos, 1, 26006 Logroño, justo al ladito del hospital. Por eso, suele estar bastante lleno a la hora de las comidas. Sin embargo, la cosa no siempre es color de rosa. Imagínate esperar 45 minutos para comer un menú del día que, seamos sinceros, es bastante normalito. Y si eso no fuera suficiente, la atención... digamos que no es la más amable del mundo. A veces te recibes con respuestas un tanto secas por parte de las camareras. ¡Menuda experiencia, eh!
Ah, y ni hablemos de los postres. Cuidado con ellos, porque los que tienen son industriales y a veces se rompen la cadena de frío. ¡Peligroso, amigos! La verdad es que después de todas estas experiencias no creo que vuelva. El tema de precios está en la franja de 10 a 20 € por persona, pero por ese dinero esperas algo más que un servicio regular, ¿no?
Luego, hay quien dice que el ambiente es un tanto raro. Muchas mesas pequeñas, sillas que no son las más cómodas y un espacio un poco recargado. Es como si estuvieran tratando de encajar a la mayor cantidad de gente posible, algo que no beneficia la experiencia. No obstante, hay un empleado que siempre tiene una sonrisa para los clientes, lo cual se agradece.
En resumen, si decides probar Entrepuentes, ve preparado para una experiencia que puede ser un poco impredecible, tanto en la comida como en el servicio. Y recuerda, está en C. Río Cidacos, 1, así que si te encuentras cerca del hospital y te surge el hambre, puede que valga la pena el intento, pero con la mente abierta. ¡Suerte si decides ir!
Cuál es la dirección exacta de Entrepuentes en Logroño
Y bueno, ya que estamos hablando de malas experiencias, tengo que contarte lo que pasó cuando fuimos a Entrepuentes a cenar anoche. Un grupo de cinco personas y, sinceramente, esperábamos algo mejor. Al principio, nos pusieron en una mesa alta al fondo del restaurante que no tenía ni una triste bombilla iluminando. Total, que después de un rato, nos dejaron cambiarnos, pero eso fue solo el inicio de una larga espera. Pedimos la comida y, te lo juro, tardaron casi una hora en servir solo a la mitad de nosotros. ¡Y lo peor es que parecía que estaban priorizando los pedidos online sobre los clientes que estábamos allí comiendo! Nos quedamos mirando cómo servían a las otras mesas mientras nosotros seguíamos ciegos al final del local.
En mi caso, pedí un sándwich SIN mahonesa, pero cuando por fin llegó (después de hora y pico), ¡sorpresa! Tenía mahonesa. Así que, claro, a llevarlo de vuelta. Y otra vez a esperar que me lo trajeran bien. El servicio fue un desastre total, y lo más frustrante es que te hacen pagar antes de que te sirvan la comida. Un verdadero desastre que nos dejó a todos con las ganas de no volver. La mayoría de clientes se quejaron, los camareros parecían no enterarse de nada. El ambiente también dejó mucho que desear.
Y no se trata solo de lo que nos pasó anoche. Mismo lío vivimos el miércoles cuando fuimos casi a la hora del café tras estar en el hospital con una familiar. Pedimos un par de menús y un bocadillo para llevar, y también hubo lío con los puntos de la carne. A uno le sacaron el bistec poco hecho cuando lo quería bien hecho y a mí, que pedí el muy hecho, ¡me lo trajeron poco hecho! Además, las patatas estaban frías y el bistec en cuestión era mini y estaba lleno de grasa. Y encima, desde entonces tengo un dolor de tripa que no paro de lamentar. En fin, un desastre tras otro. Hasta el baño estaba asqueroso, sin jabón ni nada.
Por si te lo preguntas, la dirección exacta de Entrepuentes es C. Río Cidacos, 1, 26006 Logroño, La Rioja. Pero sinceramente, no puedo recomendarlo. Les hace falta una buena reforma en todos los sentidos, porque lo que era un lugar agradable ha decaído bastante. En mi opinión, no merece la pena arriesgarse a pasar otro mal rato ahí.
Qué tipo de cocina ofrece Entrepuentes
Y después de unas semanas de estar hablando de opciones de comida en Logroño, finalmente me animé a ir a Entrepuentes, que está en C. Río Cidacos, 1, 26006 Logroño. La primera impresión que me llevé fue que el lugar es muy cómodo; parece que lo han pensado bien para que cada uno pueda pedir lo que le apetezca. Es un local de autoservicio en el que, tras ordenar y pagar en la caja, te traen la comida a la mesa. Todo muy práctico, ¿verdad? Y para colmo, el menú del día está a un precio muy asequible - entre 10 y 20 € por persona, lo que no está para nada mal. Si tienes hambre, es una buena opción.
Hablando del menú, pedí el menú del día y me gustó bastante. Te incluye un primero, un segundo, bebida y postre. Los platos están bien, tirando a sabrosos, aunque hay que ser sincero: el secreto que me sirvieron no era lo más abundante del mundo. De hecho, al verlo, me quedé un poco decepcionado. Aunque, si buscas un plato tanto por la cantidad como por la calidad, es mejor que te quedes con una de sus ensaladas o los bocadillos que, sin duda, son de buen tamaño y tienen ingredientes frescos.
Otra cosa que quiero contarles es que el ambiente me pareció muy agradable. Recibí un servicio correcto, aunque cuando había más gente, noté que se volvía un poco lento. Aun así, el trato fue amable y al menos me avisaron del tiempo de espera. Si venís, no olviden probar la tarta de queso; parece que es uno de los postres favoritos de todos. Y si tienes peques, no te preocupes, son bienvenidos. Aunque, ojo, si estás en silla de ruedas, el acceso es bastante bueno.
Sin embargo, también escuché de personas que tuvieron experiencias menos agradables. En dos ocasiones, me dijeron que el trato fue un poco brusco. Por lo visto, a veces les ha tocado lidiar con una chica que no es precisamente la más simpática del lugar. Así que, si se animan a visitarlo, tal vez quieran ir con las expectativas de que el servicio puede ser un poco irregular.
En cuanto a su tipo de cocina, Entrepuentes ofrece una variedad bastante amplia: bocadillos, tapas, ensaladas, y opciones vegetarianas también. Así que si eres de los que disfruta de un buen plato de calidad y no tan caro, este sitio tiene las puertas abiertas. Pero ya saben, si van, ¡pásense primero por el menú del día!
Cómo son las calificaciones de Entrepuentes en plataformas como Restaurant Guru y Tripadvisor
Y bueno, si estás pensando darle una oportunidad a Entrepuentes, hay que decir que está súper bien situado, justo enfrente del hospital de San Pedro. Perfecto si tienes a alguien ingresado y necesitas un respiro. Aunque, para ser honestos, la experiencia puede variar. La última vez que fui, la cena dejó mucho que desear. Teníamos un familiar hospitalizado y, al llegar, todo era pegas. Pregunté por varias cosas del menú y, lamentablemente, no tenían casi nada. Así que definitivamente, si decides ir, ve con la mente abierta a lo que te puedan ofrecer. En materia de comida, la pasta estaba rica, el pollo un poco soso y, bueno, la tarta era industrial, pero al menos sabía bien.
El ambiente es un tema curioso. En general, el servicio no fue lo mejor. Nos sentíamos un poco apurados, como si a las 22h ya estuvieran deseando cerrar. De hecho, casi nos quitan los platos de la mesa antes de que termináramos. Eso no habla bien del lugar, ¿verdad? Si buscas un sitio para relajarte después de un día pesado, puede que quieras pensarlo dos veces. Aunque, por otro lado, hay quienes dicen que los últimos días todo ha ido mucho mejor. Los camareros son, en su mayoría, amables y hacen lo que pueden.
He escuchado de amigos que han tenido buenas experiencias en otras ocasiones, especialmente cuando piden para llevar. Y es que, coincido, es mucho mejor que la cafetería del hospital. La comida para llevar tiene una buena fama entre los que están cuidando a familiares. Si optas por eso, dicen que la comida está bien hecha y los precios son razonables. Y si te decides por el menú diario, aunque sea el mismo todos los días, hay variedad en los platos. A veces, ofrecen pinchos a 1€ a partir de las 21h, lo cual es un buen detalle si buscas algo más informal y barato.
Ahora, en cuanto a las calificaciones en plataformas como Restaurant Guru y Tripadvisor, hay un poco de todo. Al parecer, salta a la vista que algunos comentarios reflejan experiencias negativas, pero también hay quienes le dan puntuaciones altas sobre todo por la atención al cliente y la limpieza del lugar. Así que realmente parece ser un sitio que puede ofrecer buenos momentos, aunque todo depende de cuándo decidas visitarlo.
Qué hace especial al menú del día de Entrepuentes
Te cuento que Entrepuentes es de esos lugares que te hace sentir como en casa, incluso en momentos difíciles. Estando al lado del hospital, se convierte en un salvavidas. Mi pareja estuvo ingresada durante cinco días, y no puedo creer lo mucho que me ayudó este sitio. Con tantas emociones, lo último que quieres es perder tiempo buscando dónde comer. Aquí no solo puedes desayunar, comer o cenar a cualquier hora, sino que también puedes tomarte un refresco o un café y relajarte un poco. Salvaron mis días, ¡sin duda!
Hablando de la atención, el personal es de lo mejor. Todos son super atentos y amables, algo que se agradece enormemente, especialmente en un entorno tan estresante. Fui tanto por la mañana como por la tarde y siempre me recibieron con una sonrisa. Se nota que disfrutan lo que hacen, y eso es rarísimo de ver hoy en día. Y sobre la comida, ¡ni hablemos! Todo está hecho al momento y realmente está muy sabroso, además de que los precios son más que decentes. Si vas, no te puedes perder el bocadillo 'San Juan'; está brutal, lleva setas, bacon, queso y una salsa verde que te dejará con ganas de más.
Ya sé que mencioné el menú del día, y aunque personalmente no fue mi favorito, el precio es insuperable: ¡solo 10,90€! Las cantidades son tan generosas que acabas rodando de tanto comer, jejeje. Puede que no haya sido mi plato estrella, pero oye, para el precio y lo que ofrecen, ¡merece la pena probarlo! Y lo mejor de todo, en estos tiempos de Covid, tienen medidas de seguridad que te dan buena vibra. Tienen un único acceso y la forma en que marcan las mesas para saber si están limpias o sucias es genial. Eso sí, no puedo dejar de pensar en lo mucho que disfruté de mis comidas allí en esos días tan complicados.
Entonces, ¿qué hace especial al menú del día de Entrepuentes? Pues, además del precio increíble y las porciones abundantes, es el ambiente acogedor y la atención del personal lo que realmente lo destaca. Sabes que puedes contar con buena comida, preparada al momento y servida con una sonrisa, y eso lo convierte en un lugar especial donde no solo comes, sino que te sientes bien. Sin duda, un hallazgo que hizo esos días tan intensos un poco más llevaderos.
Los platos en Entrepuentes son caseros
Y bueno, ¿qué te puedo contar de Entrepuentes? La verdad es que este sitio, ubicado al lado del hospital en C. Río Cidacos, 1, 26006 Logroño, es un clásico que, por lo que parece, ya no mantiene el mismo sabor de antes. Una entrada forzada, sí, por necesidad más que por elección. No me malinterpretes, ¡nunca está de más un bar cerca del hospital! Pero la combinación de cañas a 3,50 euros y un servicio que no se destaca por ser amable dejan mucho que desear. A veces da la sensación de que la atención se siente más como un deber que como algo genuino. ¡Y eso sin mencionar lo raro que es tener que pagar y servirse uno mismo! Para un sitio que debería ser un punto de encuentro de buena onda, se siente bastante frío.
En cuanto a la comida... bueno, ahí es donde la cosa se pone más complicada. Pedí un plato de pasta con chorizo y la verdad, lo que llegó a la mesa fue un chiste. ¿En serio? Dos cuartos de chorizo en todo el plato. Al menos con el lomo esperaba una buena dosis de sabor, pero me encontré con tres filetes finísimos y secos. Y el broche de oro, el arroz con leche que, si decías que era casero, eso sí que me hizo dudar. Más bien parecía comida de pájaro. En esos momentos pensé que quizás valdría la pena andar un poco más y buscar otro lugar.
Históricamente, Entrepuentes ha sido conocido en Logroño, pero me da la impresión de que ha perdido un poco el rumbo. Hay algo en el ambiente que no termina de encajar y los comentarios que he escuchado de otros también reflejan decepción. Entre camareras con respuestas secas y platos que no cumplen las expectativas, parece que se hace difícil disfrutar de la experiencia. Me pregunto si hay alguna opción que se salve: tal vez un bocadillo de pollo que terminó convertido en un decepcionante jamón de York. Y la pregunta del millón que me quedó después de leer tantas reseñas... ¿los platos en Entrepuentes son caseros? Aunque lo publicitan como tal, algunas experiencias sugieren que no siempre es así. Así que, si decides asomarte, mejor ir con expectativas bajas y una buena dosis de paciencia. ¡No te digo que no lo pruebes, pero ve con cautela!
Qué tipo de ingredientes utiliza Entrepuentes en sus recetas
Ya te digo que mi experiencia en Entrepuentes ha sido un poco montañosa. Una de las veces que fui, mi madre tenía ganas de una menestra, y llegamos a las 13:50 solo para descubrir que ya no tenían, ¡menuda decepción! Así que, al final, se decidió por un medio menú para no hacerse un lío. Por 7,90€ le pusieron tres albóndigas con sus patatas y un postre que era un trozo de tarta de queso tan pequeño, que parecía una de esas muestras que te dan en las ferias. Admito que el camarero fue amable, pero la velocidad del servicio... ¡vaya, eso era otro tema! Estas cosas pueden pasar, pero después de ir otras dos veces y que me decepcionara igual, creo que ya es hora de buscar otras opciones. Hay otro lugar a 50 metros que es mucho más recomendable.
Sin embargo, no todo es malo en Entrepuentes. He oído que su atención al cliente es bastante buena. ¡Me encanta la idea de los bocadillos con nombres tan locales! Debes probarlo algún día, aunque, un pequeño consejo: parece que la calefacción podría ajustarse mejor porque a veces da un poco de frío. Pero fuera de eso, he escuchado que la comida es rica y el menú completo de 11,90€ parece una buena relación calidad-precio. ¡Tanta variedad que hasta los vegetarianos tienen opciones!
Ahora, no todo el mundo ha tenido la misma experiencia. Hay quien ha salido de allí con un mal sabor de boca por el trato de las camareras. La comida tal vez no la han probado, pero la atención puede hacer que te lo pienses dos veces antes de volver. Esos momentos desagradables los quiero evitar a toda costa, especialmente si creo que podría haber probado unos bocatas para llevar, aunque el espectáculo de la cocina puede ser un poco desalentador.
Y ya que preguntamos por los ingredientes, parece que Entrepuentes tiene un par de platillos que resaltan opciones vegetarianas, pero, en general, la variedad en el menú es bastante amplia, incluyendo platos como lasaña de carne en salsa. Me imagino que utilizan ingredientes frescos, pero la calidad parece un poco variable según las reseñas. Si estás buscando ingredientes de alta calidad de forma consistente, es posible que necesites probar otros lugares para una experiencia digna.
Entrepuentes apuesta por proveedores locales para sus ingredientes
La verdad es que, después de haber comido en Entrepuentes, me quedé con una mezcla de sensaciones. Por un lado, he tenido algunas experiencias agradables: comer por unos 12,50€ ha sido una buena opción. La comida estaba bastante buena, aunque hay que decir que en la cena, pedí una hamburguesa que estaba rica, aunque me quedó un pelín seca por la cantidad de salsa. Así que, un consejo: si vas, pídele a quien te atienda que te pongan un poquito menos, así saboreas mejor la carne. Eso sí, el desayuno fue más normalito, por solo 1,90€ no se puede pedir mucho, pero como arranque del día, más que suficiente.
Por otro lado, no todo fue color de rosa. Cuando cenamos allí, pedimos varias cosas: sándwiches, bocatas, tiras de pollo tex-mex y unas patatas queseras. Lo que más me impresionó fue que en los sándwiches, el pavo se sentía más como un fantasma que como una loncha. En general, todas las comidas estaban más bien decentes, pero esperaba algo más de sabor y textura. Hasta la salsa de queso de las patatas estaba fría. Una experiencia extraña, ¿no?
Y, oye, una cosa que de verdad sorprende es la falta de atención al cliente. Tuvimos una experiencia bastante desagradable cuando llegamos a preguntar si la cocina estaba abierta y nos dijeron que sí, pero a los 5 minutos nos avisaron de que teníamos que irnos porque cerraban a las 22:40. ¿En serio? No se puede jugar así con el estómago. Es una pena, porque un lugar con buena comida puede quedar muy mal por falta de servicio. El ambiente no era el peor, pero esos momentos de frialdad en el servicio realmente tiran para atrás a cualquiera.
Y ya que estamos, me surge la duda: ¿Entrepuentes apuesta por proveedores locales para sus ingredientes? La verdad es que con la calidad que he probado, no estoy tan seguro. Aunque sería genial saber que están apoyando a los productores de la zona, creo que el sabor sí lo merecía más. Pero quién sabe, tal vez necesiten un poco más de higienización en sus recetas y en su trato al cliente para dar ese salto de calidad. ¡Ah, y cuidado con la puerta de la terraza, que no cierra bien! Te deja con un contraste frío/calor que no es muy agradable mientras comes.
Desde cuándo está en funcionamiento Entrepuentes
Siguiendo con lo que hablábamos, Entrepuentes es ese lugar que, en su día, fue un referente. Pero, amigo, ¿qué ha pasado? La última vez que fui, comimos bien, eso no se puede negar, especialmente el Secreto Ibérico, que estaba delicioso. Pero, el servicio dejó bastante que desear. Solo había una camarera para toda la sala y, aunque la chica hacía lo que podía, era un poco incómodo tener que pedir y pagar antes de sentarte. Y si querías algo más, tenías que salir otra vez. En total, el precio por persona nos salió entre 20 y 30€. La comida merecía un 4 en sabor, pero el servicio un 1. ¡Vaya lío!
Pero lo peor fue notar la decadencia en la que se ha sumido este sitio. Antes disfrutaba de un ambiente bien animado, pero ahora parece que no le ponen ganas. Corren rumores de que algunas de las camareras son bastante desagradables, sobre todo si te toca la rubia que toma la nota. La última vez que estuve, prácticamente me quedé esperando más lechuga en mi plato, y eso que no son caros… además, ese detalle de servir la tarta de queso con cubiertos de plástico es de los que me hace pensar que han perdido el rumbo.
Y qué decir de los baños... fue un espectáculo indescriptible. Sucios, sin tapa en la cisterna y el papel por ahí. Justo enfrente del hospital, y si no fuera por esa ubicación, no sé cómo sobrevivirían. Me he dado cuenta de que hay un bar-restaurante en la misma acera donde por un menú de solo 3 euros más, puedes disfrutar de una experiencia mucho más digna. ¡Eso sí que merece la pena!
En cuanto a la historia de Entrepuentes, ha estado en funcionamiento durante años, siendo un sitio donde muchos jóvenes y no tan jóvenes se reunían. Pero, tristemente, parece que se ha desinflado. Antes podías contar con comida de calidad y un precio razonable, pero esto ya no es lo que era. Ahora, si preguntas, muchos coinciden en que ha perdido su esencia. Así que, si buscas un plan en Logroño, quizás sea momento de explorar otras opciones.
Cuál ha sido la evolución del menú de Entrepuentes desde su apertura
Y bueno, después de lo que conté, hay que hablar de cómo el personal de Entrepuentes siempre ha sido uno de los mejores aspectos de la experiencia. De verdad, estos chicos están siempre muy amables y dispuestos a ayudar. Pero lamentablemente, lo que se lleva la palma es la comida, que es una pena, la verdad. Los bocatas están bien, pero cuando se trata de raciones y platos, la cosa deja mucho que desear. Y eso que tienes el hospital al lado, lo cual les debería dar más motivación para mantener un nivel más alto, pero parece que se han quedado estancados.
Aprovechando que hablabas de la calor, hay que mencionar también que esos días de 35 grados fuera, y dentro no tenían aire acondicionado, fue un verdadero desastre. Preguntabas y la respuesta era que no podían ponerlo. Vamos, que con el calor, te sientes como si estuvieras en una sauna. Aunque, si soy sincero, yo prefiero dejar mi energía en otro lugar, como en esa Aurora que está solo a 10 metros más abajo, donde te sientes más a gusto y la comida, aunque modestita, te sabe mucho mejor. Es que de verdad, ha pasado de ser un buen sitio a convertirse en uno que solo se mantiene por su ubicación.
Y reflexionando un poco sobre el menú de Entrepuentes, parece que desde su apertura ha ido de mal en peor, sinceramente. En sus inicios debería haber sido más interesante, pero ahora, la variedad es limitada y mucho de lo que ofrecen ya no parece fresco. Eso sí, los precios son más o menos lo que te esperas: entre 20 y 30 € por persona, pero la relación calidad-precio claramente no justifica la experiencia. Con lo que podían haber hecho, han desaprovechado una oportunidad gigante para ser un referente en Logroño. Así que si buscas una comida decente, tal vez sería mejor dar un paseo hacia Aurora y dejar Entrepuentes para un momento en el que simplemente no tengas otras opciones.








