
La Flor de Lis es un auténtico hallazgo en el casco antiguo de Zaragoza, en la calle de Don Jaime I. Este restaurante, que abrió sus puertas en 2020, ofrece una experiencia única con su decoración que homenajea a los principales monumentos de la ciudad fusionando renovadores toques contemporáneos con el arte aragonés. Te sentirás como en casa en un ambiente divertido y acogedor, ideal para disfrutar de buenas conversaciones mientras degustas sus tapas y raciones para compartir.
La carta es todo un recorrido por los clásicos del tapeo zaragozano, pero con un giro moderno que no te dejará indiferente. Además, tienes que probar su selección de vinos aragoneses, ¡son una auténtica delicia! Con una calificación de 4.6 en Google y miles de reseñas que respaldan su calidad, te aseguro que La Flor de Lis se convertirá en uno de tus lugares favoritos en la ciudad. ¿Te animas a explorar su menú y hacer una reserva?

Horarios La Flor de Lis
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–24:00 |
| miércoles | 12:30–24:00 |
| jueves | 12:30–24:00 |
| viernes | 12:30–24:00 |
| sábado | 12:30–24:00 |
| domingo | 12:30–24:00 |
| nan | 12:30–24:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Flor de Lis
Dónde se localiza La Flor de Lis en Zaragoza
¡Hola! Si estás buscando un lugar encantador para disfrutar de una buena comida, La Flor de Lis es una opción que no puedes dejar pasar. Este restaurante está situado en C. de Don Jaime I, 34, Casco Antiguo, 50001 Zaragoza y es todo lo que necesitas para una experiencia gastronómica agradable. El ambiente es muy acogedor, perfecto tanto para una cena romántica como para una velada con amigos. La decoración es bonita y los colores suaves le dan un toque especial.
La calidad de la comida es bastante buena y cada plato está lleno de sabor, aunque he oído que algunos detalles pueden mejorar. Por ejemplo, un grupo que conozco comentó que las gyozas de ternasco no estaban a la altura y la camarera no se mostró tan atenta como se esperaba. Aun así, hay platos que destacan, como la ensalada de tomate con conejo escabechado y las alcachofitas fritas que han recibido muchas alabanzas. Además, el servicio suele ser amable y profesional, así que creo que podrían hacer grandes avances si le dan un poco de cariño a su atención al cliente.
Si estás pensando en qué probar, asegúrate de no dejar de lado la torrija, que es una auténtica delicia. El ambiente es bastante agradable, con un nivel de ruido que permite mantener conversaciones sin problemas. A algunos les ha encantado la atención que recibieron, así que es una buena señal. Los precios rondan entre los 20-30€ por persona, así que también está bien para una cena que no rompa el banco.
Así que, la próxima vez que te encuentres en Zaragoza, ya sabes dónde localizar La Flor de Lis. Justo en C. de Don Jaime I, 34 en el Casco Antiguo, ¡te aseguro que no te arrepentirás de visitarlo!
Cuándo abrió sus puertas La Flor de Lis
Y hablando de La Flor de Lis, si no habéis estado todavía, ya estáis tardando. Es de esos lugares que merecen una visita. La comida es realmente excepcional, con un toque innovador que sorprende en cada plato. La atención es impecable; os sentiréis como en casa desde el momento en que entréis. Las alcachofas son un must que tenéis que probar, y si os queda espacio para el postre, el Almendrón es simplemente perfecto. Lo sirven de una manera original que os dejará con ganas de más.
Una de las cosas que más me gusta de este lugar es la tranquilidad que se respira. El nivel de ruido es bajo, por lo que podéis charlar y disfrutar sin el típico ruido de restaurante. Nos atendieron rápido; la espera nunca fue más de 30 minutos, y eso conociendo lo popular que se ha vuelto. ¡Es verdad que hay que hacer reserva porque se llena mucho! Pero la experiencia vale cada euro.
Por supuesto, no todo ha sido perfecto en cada visita. Recuerdo una vez que, a pesar de que la comida era deliciosa, la recepción fue un poco fría cuando tuve que ampliar la reserva, y eso me dejó un mal sabor de boca. Pero la cecina, las papas y el arroz estaban espectaculares, así que al final, todo se compensó.
Si buscáis un lugar con un ambiente moderno y acogedor, donde la amabilidad del personal destaca, La Flor de Lis es sin duda el sitio ideal. Lo bueno es que no tenéis que gastar una fortuna; entre 20 y 40€ por persona, según lo que elijáis, y ya sabéis que las opciones son muy variadas. Y para más datos, este fabuloso restaurante abrió sus puertas en 2015, así que lleváis tiempo dándole vida a este rincón del Casco Antiguo de Zaragoza. ¡Vamos a probarlo ya!
Qué tipo de ambiente ofrece La Flor de Lis
Y hablando de La Flor de Lis, si buscas un lugar donde cenar en el Casco Antiguo de Zaragoza, este sitio es una maravilla. Aunque a veces las reservas son una buena idea, ¡no te preocupes! Si te plantas allí sin una, es posible que te acomoden, sobre todo si llegas temprano. La comida es, simplemente, increíble. El risotto, sin duda, es uno de esos platos que no puedes dejar de pedir, ¡te dejara con ganas de más! Todo lo que hemos probado, desde las pataticas hasta las gyozas de ternasco, ha sido un verdadero festín a un precio de 20-30 euros por cabeza. La relación calidad-precio es indiscutible.
El servicio también está a la altura. Desde el momento en que cruzas la puerta, los chicos te reciben con una sonrisa y son súper amables. A los tres minutos ya estabas sentado, con la bebida en la mesa y la comanda tomada. Muy rápido y eficiente, lo que es de agradecer cuando tienes hambre. Y si eres de esos que prefieren disfrutar de una buena cena sin prisa, aquí el nivel de ruido es bajo, así que puedes charlar sin problemas con tus acompañantes.
Y el ambiente, ¡qué te voy a decir! Es un sitio encantador, con una decoración cuidada que te hace sentir como en casa, pero con un toque especial que lo distingue de los típicos locales turísticos. Si decides ir a probar sus tapas, como la anchoa, ya verás que se sale de lo común. La atención al cliente es diferente aquí, se nota que quieren que disfrutes y que tu experiencia sea lo mejor posible. En resumen, La Flor de Lis no solo ofrece buena comida, sino también un ambiente acogedor donde siempre querrás volver.
Cuál es el concepto decorativo del restaurante
La Flor de Lis es un auténtico hallazgo que hemos encontrado por casualidad y, déjame decirte, ha sido una extraordinaria sorpresa. Desde que entras, el ambiente es acogedor y ya sabes que te espera algo especial. La carta es muy elaborada y se nota que los productos son típicos de Aragón. Probamos el sorprendente carpaccio de presa Duroc y quedamos boquiabiertos. Pero eso no fue todo; las alcachofitas fritas con crema de jamón de Teruel son una delicia que no puedes dejar pasar. Y las gyozas de ternasco de Aragón con calabaza y miel... ¡tienes que probarlas! Para cerrar la cena con broche de oro, el Ferrero XL de postre es muy solicitado, así que no olvides reservar.
La relación calidad-precio es *más que buena*, entre 30 y 40 € por persona, y la comida es un 5 sobre 5 sin duda. El servicio también se lleva ese 5 estrellitas, porque todos fueron súper amables y atentos, especialmente el camarero que nos hizo recomendaciones que no podríamos haber mejorado. La verdad, el ambiente es genial, con un nivel de ruido bajo, perfecto para charlar y disfrutar de la velada sin interrupciones. Además, no hay que esperar para ser atendidos, ¡todo rápido y efectivo!
Lo que me encantó es cómo juegan con la borraja, que está presente en varios platos. Sinceramente, es la reina de la verdura, y aquí le dan un toque vanguardista que sorprende incluso a los más escépticos. Si es tu primera vez, asegúrate de compartir varias raciones, porque cuando veas la carta vas a querer probarlo todo. La decoración está inspirada en Aragón y, si tienes la suerte de que esté Jorge por el local, pídele que te cuente sobre el significado de cada detalle. Creo que eso le añade un toque especial a la experiencia gastronómica. Así que, si te preguntas cuál es el concepto decorativo del restaurante, es una fusión de elementos aragoneses que, junto con la comida excepcional, realmente hacen de La Flor de Lis un lugar único en el Casco Antiguo de Zaragoza. ¡Definitivamente volveré!
Qué tipo de comida se puede encontrar en La Flor de Lis
Y mira, si estás pensando en dónde comer una buena comida con un toque especial, La Flor de Lis es tu sitio, sin duda. Te cuento que fui a probar su carta y, ¡vaya experiencia! Desde que llegamos, el ambiente es súper agradable, con un aire acogedor que te hace sentir como en casa, y la atención de los camareros es simplemente excelente. Te lo digo, deberían poner una estrellita en cada mesero por lo amables que son.
La comida... ¡oh, la comida! Empezamos con unas croquetas que eran el paraíso. Sería un delito no probarlas al ir, así que cuando estés allí, no olvides pedir las de jamón y borraja. Luego, la ensaladilla rusa que nos recomendaron estaba muy rica, y el Lingote de Ternasco... ¡qué maravilla! Defino el Tataki Baturro como el plato que hará que te olvides de todo lo que has probado antes. Además, si eres fan de las gyozas, las de Ternasco de Aragón con calabaza y miel están de otro mundo. Me gustaría decir que la experiencia fue simplemente buena, pero con todo lo que he mencionado, fue brutal.
Y por si fuera poco, los precios son más que razonables. Por unos 20-30 € por persona, puedes disfrutar de un festín que, te aseguro, no olvidarás fácilmente. No hay queja en el servicio, ya que te sirven rápido y están pendientes de ti en todo momento. La variedad de la carta es otra de sus grandes bazas, pero no te dejes engañar por el tamaño, porque cada plato está hecho con una atención al detalle que se nota.
Entonces, ¿qué tipo de comida vas a encontrar en La Flor de Lis? Pues bien, tienen un poco de todo, desde delicias como el bacalao borraja y las alcachofitas fritas que están increíblemente bien presentadas, hasta platos espectaculares que incluyen el buñuelo de bacalao o el Tataki que te quitará el hipo. La carta puede no ser enorme, pero lo que hay lo hacen con tanto esmero que querrás volver para probar más. Recuerda que, al ser un lugar acogedor, siempre es buena idea reservar para asegurarte un buen sitio. ¡Te va a encantar!
Ofrece La Flor de Lis opciones de tapas y raciones
Y así, hablando de La Flor de Lis, ¿te cuento lo que me pasó la última vez que fui? Justo llegamos sin reserva, porque un colega me lo recomendó y estoy tan contento de haberlo hecho. El lugar estaba llenísimo, pero como el servicio es superatento y rápido, nos dieron una mesa en un abrir y cerrar de ojos. Nos atendió Salomé, una chica ecuatoriana que es un encanto, siempre con una sonrisa y muy simpática. Sin duda, es uno de esos lugares que cuando vuelvas a la ciudad, será parada obligada. El precio por persona suele estar entre los 40 y 50 €, pero vale cada céntimo, ¡te lo aseguro!
Y no me quiero olvidar de la comida, porque está de 10 puntos. Las alcachofas fritas con una bechamel de jamón son imprescindibles, de verdad, tienes que probarlas. Además, la pannacotta está super buena, aunque el anís estrellado no se siente mucho. También, si te gustan las gyozas, te advierto que la oblea puede decepcionarte un poco, pero la ensaladilla... ¡wow! Tiene un toque de pizarras que le da un plus. ¡Ah! Y me sorprendió la presentación de los platos, el menaje es bastante curioso.
En cuanto al ambiente, definitivamente es tranquilo. Tienes ese nivel de ruido bajo que se presta para poder charlar relajadamente. Y si hay algo que quiero resaltar, es que la organización en el restaurante es impresionante; cuando llegamos, incluso con el local a tope, nos sentamos sin esperar y eso siempre se agradece. Y bueno, si te gusta disfrutar de un buen vino, ¡tienen Estrella Galicia y una carta de vinos que no decepciona!
Por si te lo preguntas, sí, La Flor de Lis sí ofrece opciones de tapas y raciones. Así que, si te apetece un picoteo en vez de un plato completo, también podrás disfrutar ahí. Hay para todos los gustos. Definitivamente, un lugar que sorprende y que se está convirtiendo en nuestro nuevo favorito. ¡A ver cuándo volvemos!
La carta de La Flor de Lis incluye platos tradicionales zaragozano
Y bueno, una vez que llegamos a La Flor de Lis, nos dimos cuenta de que no habíamos hecho mejor elección para celebrar el cumpleaños. Desde el primer momento, el servicio fue de cinco estrellas. Los camareros fueron súper atentos, y en cuanto terminábamos un plato, ¡bam!, ya tenían listo el siguiente. No hubo esperas, lo cual es un gran plus cuando estás saboreando cada bocado. La verdad es que la comida está increíble, tanto en sabor como en presentación. Lo de hacer una mezcla entre cocina moderna y firma aragonesa es todo un acierto.
Si te decides a ir, no te puedes perder los buñuelos de cierzo y el tataki baturro. Ambos son un must; cada bocado es una explosión de sabores. Además, el ambiente es muy acogedor, perfecto para disfrutar con amigos o familia. A nosotros nos encantó, y por lo que veo, ni el tiempo de espera fue un problema.
Ah, y ese toque especial que nos ayudó a crear el camarero con el postre fue la bomba. Habíamos dejado unas velas y, cuando llegó el momento de sacarlas, ¡sorpresa! Sacó una almendra gigante, y al abrirla estaban las velas dentro. Fue un detalle que hizo que la cena fuera aún más memorable. Volveremos, sí o sí.
Y si te preguntas si hay platos tradicionales zaragozanos en su carta, ¡claro que sí! Aunque hacen hincapié en la cocina moderna, la influencia de los sabores locales no se pierde. Platos como el carpaccio de presa Duroc con yogur, aceite de albahaca y maíz crujiente son solo una pequeña muestra de cómo han sabido integrar lo clásico. La comida es de calidad, lo que justifica un poco que no sea de los más baratos, pero vale totalmente la pena. Así que, si buscas una experiencia culinaria que combine tradición y modernidad, La Flor de Lis es el lugar para ti. Y ojo, si vas en coche, ya te aviso que aparcar puede ser un reto, pero sin duda la visita merece el esfuerzo. ¡No te lo pierdas!








