
La Terraza del Ebro es el lugar ideal en Miranda de Ebro para disfrutar de una experiencia gastronómica de calidad. Ubicados en Calle Los Hornos, Nº 8, este restaurante no solo brinda comida deliciosa, sino que te ofrece la oportunidad de saborear platos preparados con ingredientes de primera desde su terraza, donde podrás apreciar los atardeceres más espectaculares de la ciudad. Su ambiente familiar y acogedor hará que te sientas como en casa, y la cocina reformada está lista para sorprenderte con sus sabores.
Si buscas algo fresco y único, sus ensaladas son una delicia, perfectas para esos días soleados. La Terraza del Ebro no es solo un restaurante; es un espacio para eventos donde puedes celebrar momentos especiales con buen gusto. Así que, si quieres disfrutar de un chuletón mientras miras el río Ebro y el casco antiguo, este es el lugar donde quieres estar. ¡No olvides hacer tu reserva y descubrir lo que tienen para ofrecerte!

Horarios La Terraza del Ebro
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–23:00 |
| martes | 12:00–23:00 |
| miércoles | 12:00–23:00 |
| jueves | 14:00–23:00 |
| viernes | 12:00–2:30 |
| sábado | 12:00–2:30 |
| domingo | 12:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Terraza del Ebro
Dónde se encuentra La Terraza del Ebro
¡Hola, amigos! ¿Habéis oído hablar de La Terraza del Ebro? Este restaurante está en C. Los Hornos, 8, 09200 Miranda de Ebro, Burgos. A primera vista, parece que es el mismo de siempre, con un ambiente súper relajado y ese toque de nostalgia. Tienen billares y futbolines que siempre han estado ahí, pero ahora hay nuevos dueños al mando. La experiencia, sin embargo, tiene un par de altibajos.
Hablemos sobre la atención. La verdad es que, aunque la gente es muy maja y amable, tuvimos que esperar más de una hora para recibir nuestras raciones. Llegamos a las 9:30 y había solo dos mesas ocupadas. Al final, ¡nos trajeron la comida a las 10:30! Una eternidad, ¿no? Me parece un poco inexplicable que no saquen al menos una tapa para picar mientras te organizan las raciones. Todo lo que pedimos era de freír, así que, ¡no entiendo por qué no tienen algo listo!
En cuanto a la comida, había altibajos también. Los nachos estaban deliciosos y bastante originales, así que un punto a favor. Las alitas estaban ricas, aunque con una salsa bastante contundente; un poco menos, por favor. Y lo que me desconcertó fueron los fingers de pollo, que no eran dedos, sino pechugas que parecían morcillas. La salsa barbacoa la repetían en todo. Sería mejor tenerla aparte, porque no a todos nos encanta que todo esté empapado. Las croquetas de rabo estaban para morirse y las bravas caseras eran buenas, aunque hay que hablar de la mayonesa en ellas... ¡Eso debería estar opcional!
Ahora, para que le echéis un ojo, cenamos en un salón a la derecha al entrar, que antes era una sociedad gastronómica. La acústica para un concierto genial, pero para cenar, un poco ruidoso. Un último detalle: ¡nos cobraron mal! Nos dieron precios diferentes a lo que marcaba la carta, pero lo solucionaron sin problemas. Para rematar, salimos a 10 euros por persona, así que no está mal.
En resumen, tengo que volver para dejar una reseña más completa, pero esta fue nuestra experiencia. Así que ya sabéis, si queréis daros una vuelta, La Terraza del Ebro está en C. Los Hornos, 8, 09200 Miranda de Ebro, Burgos. ¡Nos vemos en la próxima cena!
Qué tipo de comida ofrece La Terraza del Ebro
Y si hablamos de comer, La Terraza del Ebro realmente se lleva las palmas. Su menú sidrería es un must, y yo lo recomendaría 100%. Por solo 36€, te zambulles en un festín que incluye ensalada, pan tumaca con jamón, y unas croquetas que te dejan pidiendo más. Si pensabas que eso era todo, un chuleton que quita el hipo y una sidra que acompaña perfectamente, además del postre que es puro amor, te aseguro que salirás rodando de allí. La experiencia es de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡No se puede pedir más!
Y si eres de los que disfrutan de poco ruido y mucho sabor, espera a probar las novedades en la carta. En mi última visita, me lancé a los finguers y a una hamburguesa brutales, todo bien presentado y de sabores sorprendentes. Si las croquetas estaban de infarto, ¿te digo algo? La ración es generosa; no vas a pasar hambre, eso es seguro. Y lo mejor de todo, puedes conseguir todo esto por entre 20-30 € por persona. ¡Nosotros salimos tan satisfechos que ya estamos planeando la próxima!
El ambiente es perfecto para cualquier ocasión, ya sea una cena romántica, un almuerzo familiar o simplemente una tarde con amigos, porque además hay espacios para jugar al pool. La atención es de lujo, con camareros que son un encanto, siempre dispuestos a hacerte sentir como en casa. Es un lugar donde te relajas, disfrutas y, lo más importante, ¡comes de maravilla!
Ahora, si te preguntas qué tipo de comida ofrece La Terraza del Ebro, aquí tienes la respuesta: un combo delicioso que incluye desde opciones de tapeo y pintxos hasta platos contundentes como hamburguesas o chuletones, sin olvidar las opciones vegetarianas como los nachos sin pollo y las patatas bravas. Y lo mejor es que todos los platos están bien hechos y llenos de sabor, perfectos para todos los paladares. ¡Así que ya sabes, no dejes de visitarlo!
Cuáles son algunos ingredientes destacados en los platos del restaurante
Y bueno, la verdad es que no puedo dejar de hablar de La Terraza del Ebro. Si buscas un lugar donde disfrutar de una comida perfecta con un servicio buenísimo, este es el sitio. La experiencia fue súper relajante; pasamos la tarde ahí, en un ambiente bien privado, ideal para charlar tranquilos. Eso sí, la única pega fue que en la mesa de al lado había unos tipos con un par de copas de más que se pusieron a pelear por un puñado de euros. Menuda aventura fue ver cómo los trabajadores intentaban mantener la calma. Pero, aun con eso, el lugar sigue siendo muy recomendable.
Cuando fuimos, optamos por el menú sidrería y, sinceramente, ¡no nos decepcionó en absoluto! Desde el jamón rico con pan tumaca, pasando por las croquetas caseras y una ensalada perfectamente aliñada, todo estuvo de 10. Pero lo que realmente se robó el show fue el chuletón a la brasa; ¡qué delicia! La carne estaba tan tierna y llena de sabor que no podías resistirte a repetir. Además, te traen una piedra caliente para que lo hagas a tu gusto. Y no olvidemos al equipo, que fue súper atento y hacía que la cena fuera aún más agradable. Es un sitio para repetir sin dudarlo.
La atención fue genial y la comida, ¡bueno, ni hablar! Se nota que todo es casero y de buena calidad. A pesar de que nos encontramos con algún pequeño contratiempo, como unos postres un poquito más pequeños de lo que esperábamos y unas patatas fritas que no estaban en su mejor momento, la experiencia general fue fabulosa. La camarera que nos atendió fue siempre muy amable, al principio. Aunque hubo un pequeño malentendido con el menú y su precio, hubiera sido genial que se tomaran el tiempo para aclarar mejor las cosas.
Hablando de ingredientes destacados, el jamón, el chuletón, y las croquetas son claramente lo mejor de la casa. También hay que mencionar el pan tumaca, que es simplemente delicioso, junto a una buena ensalada bien aliñada que complementa todo. Sin duda, se nota que tienen cuidado con lo que sirven. Así que, si estás en Miranda de Ebro, ¡no te pierdas esta experiencia gastronómica!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Terraza del Ebro
Y bueno, definitivamente hay que hablar de lo que sucede en La Terraza del Ebro. El 22 de febrero, por ejemplo, algunos acabamos algo decepcionados. Estuvimos allí desde las 14:00 hasta las 17:17 y, la verdad, no fue porque quisiéramos disfrutar de nuestra sobremesa. Esperamos muchísimo para que nos trajeran los postres y al final fue una serie de malentendidos con la cuenta. Al parecer, la camarera, a quien llama su jefe “la peruana”, nos había dicho un precio diferente antes de hacer la reserva. Así que, aunque la comida no estuvo mal, el desenlace dejó un mal sabor de boca. En resumen, ambiente festivo, pero el servicio fue un verdadero fiasco.
Por otro lado, no puede faltar mencionar las veces que hemos probado su menú de chuletón. Esa experiencia sí fue para compartir; el plato de jamón era una maravilla, las croquetas estaban de vicio, y la ensalada variada con queso de cabra deliciosa. Te traen el chuletón en una piedra caliente, algo que se agradece bastante, y las patatas fritas y los pimientos verdes son el acompañamiento perfecto. Lo mejor de todo, el postre: un coulant de chocolate mini que voló de lo bueno que estaba. Aquel día salimos muy contentos y el precio era más que correcto por todo lo que recibimos. ¡Un verdadero acierto!
Y, por supuesto, no puedo dejar de lado la atención. Estuvimos allí con un grupo y la comida fue un espectáculo. La camarera, Alicia, nos trató de maravilla y su simpatía realmente hizo la diferencia. Estuve en otros lugares donde el servicio deja mucho que desear, pero aquí fue todo lo contrario. La comida, el servicio y el ambiente fueron de 5 estrellas.
Ahora, en cuanto a si es necesario hacer una reserva en La Terraza del Ebro, ¡sí! Si planeas ir con un grupo grande o en horarios de alta demanda, no te la juegues. Como vimos en esas experiencias, a veces te puedes llevar sorpresas. Mejor reservar y así evitas cualquier tipo de líos. ¡No vaya a ser que te quedes sin mesa disfrutando de esas vistas al Ebro!
Qué hace que La Terraza del Ebro sea un lugar ideal para disfrutar de un atardecer
A veces, la experiencia en un restaurante puede ser un poco como una montaña rusa, ¿no? En el caso de La Terraza del Ebro, definitivamente parece que algunas personas han tenido un viaje bastante decepcionante. Por un lado, los problemas con el menú sidrería y la atención lenta han dejado a más de uno con mal sabor de boca. ¿Qué tal eso de llegar y enterarte de que el menú no era lo que pensabas? Las patatas blancas crudas y los pedidos incompletos suenan a una auténtica fiasco. Y ni hablar de esos postres pequeños que muchas veces son la mejor parte de la comida. Al final, 18 personas mencionando que no vuelven es un golpe duro.
Pero no todo son quejas, ¿verdad? Hay quienes han tenido una experiencia bien diferente. Como ese sábado que mencioné, donde un grupo disfrutó de un chuletón delicioso y la atención fue nota alta. Nos cuentan que el ambiente era festivo, casi como una celebración, y todos estaban disfrutando de la comida y pasándola genial. Es curioso que algunos vean el vaso medio vacío y otros, el medio lleno. La verdad es que es importante saber apreciar el esfuerzo de los que están al frente. Al final, aquellos que están disfrutando no dejan nada en el plato, mientras que otros se quedan con quejas.
Ahora, para responder a la pregunta, ¿qué hace que La Terraza del Ebro sea un lugar ideal para disfrutar de un atardecer? Bueno, imagínate eso: un atardecer de ensueño mientras degustas un chuletón jugoso, rodeado de risas y buena compañía. Si el servicio estuviera a la altura, realmente sería un planazo perfecto. Pero claro, eso siempre depende de cómo les toque a cada uno. Así que, si decides ir, espero que tengas mejor suerte y disfrutes no solo de la comida, sino también de la atmósfera de ese lugar tan especial. ¡Salud, y que disfrutes!
Cuál es el ambiente del restaurante
Y, bueno, ya te conté que el 22 de febrero fue una fecha épica en La Terraza del Ebro. La verdad que la experiencia fue de 5 estrellas en todos los aspectos. La atención fue de 10, las camareras realmente son un amor, siempre con una sonrisa y super atentas. Lo mejor es que la comida salía rapidísimo, casi que no me daba tiempo a disfrutar de un plato antes de que llegara el siguiente, ¡hahahah! El ambiente, además, era espectacular, perfecto para cenar y luego quedarte a disfrutar de una copa por la noche. El precio por persona ronda entre 30 y 40 euros, pero vale cada céntimo.
Recuerdo que fui con mis amigas y, para picar algo, la amabilidad de Alicia nos dejó impresionadas desde el primer momento. Comimos en un reservado que le daba un toque especial a la cena. Si eres fan de las alitas, no te duermas y pide las búfalo, aunque ojo, porque le ponen guacamole por encima, así que si eres de los que no les gusta, avísales. Y lo mejor fue que nos invitaron a unos chupitos al final. Si te mola la idea, ¡estamos decididas a volver!
Y no puedo dejar de hablar sobre la hamburguesa que pedí la primera vez. De las mejores que he probado en años: carne jugosa, hecha a la parrilla y con un pan brioche que te deja sin palabras. Venir a La Terraza fue todo un acierto, sobre todo por el ambiente. El local es grande y tiene unas vistas al Ebro que son preciosas. Ah, y si te gustan los juegos, tienen billar y futbolín para que no te aburras mientras esperas la comida.
Ahora sobre el ambiente del restaurante, tengo que decir que es acogedor y animado. Durante nuestra visita, tanto los comensales como el personal creaban una atmósfera tan calurosa y divertida que te hace sentir como en casa. Claro que no faltaron algunos grupos que llenaron el lugar de risas y música, pero eso solo añadía al buen rollo del sitio. En resumen, si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente relajado, definitivamente La Terraza del Ebro debería estar en tu lista. ¡Te aseguro que no te va a decepcionar!
La Terraza del Ebro es adecuado para familias
Y hablando de La Terraza del Ebro, ¡no puedes perderte ese lugar! La verdad es que el ambiente es de 5 estrellas, ideal para ir de copas o a cenar con amigos. La ubicación es perfecta, y las vistas son simplemente espectaculares. Es de esos sitios donde te apetece quedarte y disfrutar un buen rato, y lo mejor de todo es que el servicio es de lo más amable que te puedes imaginar. Desde que llegas, te sientes como en casa.
Recientemente fui y probé el menú sidrería, y me quedé gratamente sorprendido. La calidad y cantidad de la comida son excelentes, todo estaba riquísimo. ¡Y el trato fantástico! El personal es súper atento, y eso siempre suma puntos. Por unos 30-40 € por persona, creo que es una opción más que razonable. De verdad, si te apetece una comida que combine buen sabor y buen trato, este es el lugar.
Obviamente, siempre hay algo que no sale bien y por lo que he oído, algunos han tenido malas experiencias con las reservas. Cuentan que hicieron una reserva y, al llegar, no estaba anotada. La atención al cliente no siempre ha sido la mejor en esos casos, y entiendo la frustración. Pero no dejes que eso te desanime, porque el resto de las reseñas apuntan a que están haciendo un gran trabajo, y con el nuevo equipo al mando, parece que han rejuvenecido el lugar.
Además, si estás pensando en llevar a la familia, te diré que La Terraza del Ebro es perfecta para eso. El menú sidrería es ideal para grupos, así que hay opciones para todos los gustos. La gente que lleva el sitio se esfuerza en que todos se sientan cómodos. No solo la comida es deliciosa, sino que el ambiente es acogedor, lo que la hace un tremendo acierto para disfrutar en familia. ¡Seguro que no te arrepentirás de llevar a los peques y a los no tan peques!
Qué tipos de platos son recomendados en el menú
Ya te digo que La Terraza del Ebro tiene sus cosas, pero no todo es tan sencillo. Te cuento, cuando fuimos, la verdad es que tuvimos un día de esos en los que todo sale mal. Habíamos hecho la reserva con más de tres semanas de antelación, y al llegar, ¡sorpresa! No habían apuntado nuestra reserva. Y la cosa no se queda ahí: la comida y el servicio dejaron mucho que desear. No sé si eran nuevos o qué, pero la verdad, no lo recomendaría para una cena especial. Calificación general: 1 estrellita. Yo prefiero ir a otros sitios, como el asador Miranda; al menos ahí sabes qué esperar.
Pero no todo es tan negativo. He oído hablar de algunas experiencias brutales. Hay gente que ha salido encantada de allí, hablando de un trato excepcional y un ambiente acogedor. Ni hablemos de la comida, que según dicen, es buena y abundante. Alicia siempre es mencionada como la estrella del lugar, así que parece que si te la encuentras, tu experiencia va a mejorar. Calificación general: 5 estrellas. No sé, quizás un día le dé otra oportunidad, pero con tantas opciones en Miranda de Ebro, no sé si será pronto.
En cuanto a la comida, lo que he escuchado es que su menú de sidrería es uno de los más recomendables. Por un precio de 30-40 € por persona, puedes disfrutar de una buena selección. Además, si quieres algo más económico, tienen opciones donde puedes comer por 10-20 €, lo que no está nada mal. Entre los platillos, la 'Estrella' es famosa, además de las delicias de la Barra. Lo que me encanta también es que hay muchas plazas libres para aparcar, así que si decides ir, no te preocupes por eso. Al final, ¡todo es cuestión de arriesgarse y probar!








