
Si buscas un lugar acogedor y tranquilo en Huesca, tienes que visitar la Olla de Huesca en la C. Ramiro el Monje, 20. Este nuevo restaurante, inaugurado el 7 de junio, ha llegado para ofrecerte una propuesta gastronómica que combina productos locales con un toque actual en sus elaboraciones. Al frente están Alberto Rodríguez y José Antonio Duerto en la cocina, mientras que Roberto Villarroya se encarga de la sala.
El ambiente es ideal para disfrutar de una amplia variedad de tapas y una carta que se presta a compartir. Puedes contar con una buena selección de vinos para acompañar tu comida. Opiniones de quienes han ido destacan su atención y la calidad de los platos, haciendo que este restaurante sea una excelente opción si quieres disfrutar de una comida, ya sea en grupo o en una cita romántica. ¡No te lo pierdas!

Horarios Olla de Huesca
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:30–17:00, 19:30–23:30 |
| miércoles | 10:30–17:00, 19:30–23:30 |
| jueves | 10:30–17:00, 19:30–24:00 |
| viernes | 10:30–17:00, 19:30–24:00 |
| sábado | 12:00–17:00, 19:30–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Olla de Huesca
Dónde se encuentra la Olla de Huesca
¡Hola, gente! Si estáis buscando un lugar para disfrutar de una buena cena en Huesca, os tengo que hablar de un sitio que nos ha dejado a todos súper contentos: Olla de Huesca, un pequeño pero encantador restaurante que se encuentra en C. Ramiro el Monje, 20, 22001 Huesca. La verdad es que hemos repetido varias veces aquí, y es que la calidad de la comida es increíble, ¡sin duda merece sus 5 estrellas!
La carta puede parecer un poco escueta, pero lo que hay está bien elaborado y delicioso. No os podéis perder el bocata Paquito, es un auténtico espectáculo; tan bueno que volvimos a pedirlo y tuvieron la amabilidad de doblarlo para nosotros. ¡Un detalle que se agradece! Además, el tartar de atún con trufa y huevo y el arroz negro con calamares son también platos que van a hacer que os lleveis el mejor sabor de aquí. Y si tenéis hueco para el postre, la torrija con helado de caramelo es un must.
El servicio es otro de los puntos fuertes. La amabilidad de todo el personal es palpable; son cordiales y simpáticos, y aunque a veces puede haber algo de espera si el local está lleno, ¡la atención es impecable! Nos encanta la variedad de vinos por copas, lo que hace que el maridaje sea aún más especial. Y lo mejor de todo, ¡todo esto por un precio más que razonable, de 20-30 € por persona!
Ah, y un pequeño consejo: recordad que aunque Google Maps os lleve hasta la puerta, la Olla de Huesca está en una zona residencial donde puede ser complicado aparcar, así que tened cuidado con las sanciones por circular sin el permiso adecuado. Mejor que vayáis dando un paseo antes de elegir un sitio para estacionar. Definitivamente, la Olla de Huesca es un lugar que hay que visitar, ¡nos vemos allí!
Cuál es la fecha de inauguración del restaurante
Y ya que hablamos de la Olla de Huesca, ¡tienes que saber que es un sitio que ha estado dando de qué hablar últimamente! El local es pequeño pero súper acogedor, perfecto para tener una cena íntima con amigos o una buena comida familiar. A nosotros nos sorprendió lo atentos que son; el servicio es de 10, y la verdad es que combinar eso con buena comida puede ser un reto, pero aquí lo logran con creces. Comimos un menú del día que estaba espectacular, todo por 22 euros. ¡Toda una experiencia!
Lo mejor fue la variedad de tapas que probamos, desde los calamares en tempura (sin gluten, ideal para los celíacos) hasta la longaniza de Graus con pimientos del padrón. Y ni hablar de las patatas bravas y el torrezno, que estaban para chuparse los dedos. Si vas, no te olvides de la panacota de kiwi de postre, es simplemente la recompensa perfecta después de un festín. Con esos platos, y el ambiente tan agradable, nos sentimos muy a gusto.
Hicimos una visita un día festivo y el local estaba lleno, pero aún así, no nos hicieron esperar. Nos ofrecieron un aperitivo de sopa de cebolla que estaba de rechupete. También probamos el arroz cremoso de champiñones y los chipirones con arroz negro que te hacen querer volver una y otra vez. En total, salimos a 23 euros por persona, incluyendo bebida y pan, un precio totalmente razonable para lo bien que comimos. Así que, ¡definitivamente apuntalo en tu lista!
Y para que sepas un poco más sobre su historia, la Olla de Huesca se inauguró el 1 de marzo de 2021, así que todavía tiene ese aire fresco de los nuevos comienzos. Así que, ¿qué te parece? ¡Planifiquemos otra visita y disfrutemos de todo lo bueno que tienen para ofrecer!
Qué tipo de ambiente ofrece la Olla de Huesca
Así que, después de leer todas esas reseñas de 5 estrellas, decidimos que la Olla de Huesca era el lugar ideal para probar. Nos plantamos allí a las 15:00h después de hacer una llamada y confirmar que podíamos comernos el menú. ¡Y vaya acierto! Al llegar, el lugar nos sorprendió: era bonito y estaba lleno de gente, lo que siempre te hace pensar que es bueno, pero también un poco de temor a esperar. La buena noticia es que la espera fue mínima, y no puedo dejar de mencionar lo encantador que fue Mario, quien nos atendió durante toda la comida. Su amabilidad realmente marcó la diferencia, y la comida… ¡bueno, eso es otro nivel!
La sopa de puerros que pedí fue una delicia. No sé qué magia tienen en su cocina, pero la calidad de los ingredientes y la preparación, simplemente excelentes. Si piensas en visitar Huesca en algún momento, tienen que tener a la Olla de Huesca en su lista. Y aunque la plaza de aparcamiento no es fácil, hay una zona azul justo en frente, así que no es tan complicado si llegas a tiempo.
El ambiente es increíble; aunque es un restaurante pequeño, se siente muy acogedor. Un grupo de siete amigos optamos por hacer una degustación en lugar de pedir el menú, y cada plato que trajeron a la mesa estaba buenísimo. De los sabores que nos volaron la cabeza, hay que mencionar los chipirones a la plancha sobre arroz negro y el tataki de atún con salsa teriyaki. Y con unos precios que estaban más que justificados por la calidad, la verdad es que no podemos esperar para repetir.
En resumen, la Olla de Huesca, con su ambiente cálido y acogedor, definitivamente conviene incluirlo en la lista de lugares para visitar. Si buscas un ambiente amigable donde disfrutar de una buena conversación mientras te deleitas con platos exquisitos, este es el sitio perfecto.
Qué propuesta gastronómica ofrece este restaurante
Y hablando de la Olla de Huesca, ¡vaya joya! Nos ha encantado la experiencia de comer allí. Ya sabes, esa sensación de ser bien atendido y disfrutar de buena comida vale oro. El tartar de atún con tostas que pedimos fue simplemente espectacular, y las sonrisas del personal solo hicieron que todo fuese mejor. ¡Cinco estrellas para la comida, el servicio y el ambiente! Si andas por Huesca, no puedes dejar de probarlo.
Ah, y no sé si te conté sobre el jarrete de cordero. No pude ni pensar en sacar una foto porque estaba demasiado ocupado disfrutando de cada bocado. Se deshacía en la boca, ¡increíble! La atención fue de primera, así que definitivamente, cuando vuelva a Huesca, ya tengo claro dónde comer. ¡Perfecto para quedar bien con amigos o incluso para una cita! Comida, servicio y ambiente, todo valorado en cinco estrellas.
La variedad de los platos es otro punto a favor. Los ingredientes son de la zona, y se nota en la frescura y calidad de cada bocado. El ambiente es acogedor, pero es mejor reservar porque siempre hay gente con ganas de probar esos platos originales. Por cierto, el menú especial para San Lorenzo promete mucho, así que mantén esa recomendación en mente. La calidad y generosidad de las raciones también son top. Sí, el precio ronda entre 30-40 € por persona, pero créeme, vale la pena cada céntimo.
Ahora, no todo fue perfecto. Un pequeño detalle fue el menú en la puerta, que decía una cosa y luego, dentro, tenía un precio distinto. Un poco confuso, ¿no? Pero lo mejor viene en el paladar: las migas estaban del todo deliciosas, ¡una de las mejores que he probado! Y el abanico de ibérico muy correcto. Pero esos postres… no tanta suerte, se notó que merecen un poco más de cariño, así que espero que lo mejoren. Aún así, la propuesta gastronómica de este restaurante se centra en platos originales, utilizando productos locales y ofreciendo una experiencia culinaria que mezcla calidad con un ambiente agradable. ¡Es para disfrutarlo a fondo!
Quiénes son los chefs a cargo de la cocina en la Olla de Huesca
Así que, volviendo a la Olla de Huesca, te cuento que el lugar se merece sus 5 estrellas sin dudarlo. La relación calidad-precio es estupenda y justo al llegar, te sientes como en casa. Los camareros son de lo más amables, rápidos y atentos, lo cual te hace disfrutar aún más de la experiencia. Si te animas a ir, ¡no te olvides de pedir la torrija con helado de caramelo! Es una auténtica delicia que, según cuentan, no puedes dejar pasar. Y ojo, que todo lo que pedimos estaba exquisito. Así que, ya sabes, si decides ir, asegúrate de hacer reserva porque el sitio es pequeñito y suele llenarse.
Por otro lado, si eres de los que disfrutan de un buen menú del día, aquí también tienes una opción inmensa. Recuerdo que nos sacaron una ensalada de tomate para compartir, y luego vino ese arroz cremoso con setas que estaba espectacular. Y si te preocupa el gluten, tranquilo, que incluso tienen pan sin gluten hecho en casa, perfecto para quienes son celíacos. Pero eso sí, no olvides que las sillas pueden ser un poco incómodas. Si te clavas un poco, no hay más que contar, pero la compensación está en lo rico que está todo.
Cruzando los dedos por tener un poco de suerte, vi que hay una variedad de espacios donde sentarse, ya sea en el comedor interior, en la terraza o incluso en la barra. Lo mejor es que puedes ir con amigos y compartir unas croquetas, un tartar de atún y unas espectaculares patatas bravas. Y no te olvides de la torrija de postre, que para mí es el gran final de una cena perfecta. El ambiente es muy acogedor y, aunque a veces puede ser un poco ajetreado, siempre tienen una sonrisa y un servicio excelente.
Y ya hablando de la cocina, se dice que los chefs al frente de la Olla de Huesca son verdaderos maestros en su arte culinario. Ellos se encargan de crear cada plato con mucho cariño y dedicación, lo que se nota en cada bocado. No me extrañaría que cada temporada traigan nuevas sugerencias para mantenerte siempre sorprendido. Así que, ¡no hay excusas para no pasar una buena noche disfrutando de su comida!
Qué platos se pueden esperar en la carta del restaurante
Y, hablando de cosas que sorprenden, ¡la Olla de Huesca se lleva la palma! Este sitio, en C. Ramiro el Monje, 20, es de esos lugares que realmente hay que descubrir. Si no has ido aún, estás tardando. Tienen un menú del día por 22€ que está para chuparse los dedos. Las raciones son tan generosas que te vas a sentir como si hubieras hecho una comida a lo grande. Además, el camarero es un auténtico crack, siempre sonriendo y haciendo que todo se sienta más acogedor.
Te cuento que la cocina está abierta, lo que siempre da una buena vibra, ¿no crees? Eso les da un toque especial, como si estuvieras en casa. Y, por si fuera poco, los baños están limpios y el ambiente del local es muy acogedor. La verdad es que la primera vez que fui, me quedé con ganas de más. Salí tan satisfecho que ya estaba pensando en volver antes de haberme ido.
¿Y qué decir de los platos? ¡Madre mía! Todo lo que probamos estaba espectacular. Desde las torrijas con helado de caramelo que son un verdadero capricho, hasta el atún con salsa de teriyaki que se deshace en la boca. Si te gustan los entrantes, las croquetas de jamón y las de bacalao son un must. Sin mencionar las patatas bravas que no puedes dejar pasar. Este sitio ha elevado el nivel de la cocina en Huesca sin duda.
Así que, si te animas a ir, ya sabes qué esperar en su carta: platos bien ejecutados que combinan lo tradicional con un toque moderno, y por supuesto, un servicio que hace que todo sea más agradable. No puedes irte sin probar esas manitas de cerdo y la famosa torrija. ¡Te aseguro que después de ir a la Olla, habrás encontrado un nuevo favorito en Huesca!
Hay opciones para compartir en el menú
Y ya hablando de Olla de Huesca, es que no puedo dejar de recomendarlo, de verdad. Si estás buscando un lugar en C. Ramiro el Monje, 20, no hay discusión. Para empezar, el servicio es de 10. Los camareros son súper atentos y siempre dispuestos a hacerte sentir como en casa. La comida es excepcional, ya sea que elijas un menú completo o simplemente algún plato suelto. Comimos un grupo bastante grande y salimos todos encantados, así que imagínate.
Había unas tapas exquisitas que eran pura calidad, y todo a un precio razonable. Unas croquetas de jamón de otro mundo y, si te apetece experimentar, los caracoles son un auténtico hallazgo que te llevan a otro lugar. No te olvides de probar el tartar de atún, que estaba original y estupendo, ¡una maravilla! La atmósfera del lugar también acompaña, es acogedora y perfecta para pasar un buen rato.
Y no puedo pasar por alto el ambiente. Comer al lado de la cocina, donde todo es visible, le da un toque especial. ¡Es genial ver cómo preparan tus platos! Hicimos una parada antes de continuar nuestro viaje y, la verdad, fue un gran acierto. Cada plato nos hizo sentir como si estuviéramos viajando por el mundo de los sabores. Ah, y si te preocupa el tema de precios, con unos 20-30 € por persona comes de lujo.
Con respecto a lo de las opciones para compartir en el menú, definitivamente hay. Puedes pedir varias tapas y platos recomendados para compartir. Es una forma genial de disfrutar de la variedad de sabores sin quedarte con ganas de nada. Así que si tienes un grupo, ¡perfecto! Puedes degustar un poco de todo y vivir una experiencia memorable. Sin duda, repetiremos cuando volvamos a Huesca.
Se ofrece una selección de vinos en la Olla de Huesca
La Olla de Huesca, en C. Ramiro el Monje, es uno de esos sitios que te dejan con ganas de volver, de verdad. Desde que pones un pie dentro, ya sientes ese ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. El trato es simplemente magnífico, te atienden como si fueras parte de la familia. Y no hablemos de la comida, porque ahí es donde realmente brilla el lugar. Si no te has probado el canelón de gambas, estás tardando; es tan fino y sabroso que te hará cuestionar todos los canelones que has comido hasta ahora.
La ensalada de presa es otro clásico que tienes que probar, con esa vinagreta tan especial que le da un toque único. Y el tartar de atún, wow, se deshace en el paladar, ¡es increíble! ¿Y las manitas? Un manjar, en serio, no entiendo cómo no está en todas las cartas de los restaurantes. Para cerrar con broche de oro, la tarta de queso te dejará con una sonrisa de satisfacción. Aunque no creo que haga falta, ¡definitivamente vamos a repetir!
Fue mi primera vez en Huesca y vaya descubrimiento, de verdad. El producto es de muy buena calidad, y la salsa de los mejillones thai está por encima de algunas de las que he probado en restaurantes tailandeses. El servicio destaca por su amabilidad, lo cual siempre suma puntos. Y hablando de puntos, me atrevería a decir que el Paquito de Ternasco, que ganó el primer premio en 2024, es realmente espectacular. No es de extrañar que se lo llevara porque estaba absolutamente delicioso.
Por si te lo preguntas, sí, hay una muy buena selección de vinos en la Olla de Huesca. Te recomiendo preguntar al personal, ya que son súper amables y estarán encantados de recomendarte algún buen vino que complemente tu comida. La relación calidad-precio está más que correcta; por un precio entre 20-30 euros por persona, ¡sales de ahí más que satisfecho! Sin duda, ¡un lugar al que volveré!
Qué opinan los clientes sobre la atención en el restaurante
Y, hablando de Olla de Huesca, ¡no puedo dejar de mencionar lo bien que me lo pasé tomando tapas allí! Las patatas a la importancia son simplemente espectaculares. Cada bocado está lleno de sabor y bien hechas, como a mí me gusta. El servicio fue excepcional, de verdad, los chicos son super amables, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte. También hay que reconocer que el local es muy acogedor; parece un lugar donde podrías quedarte a charlar por horas. Y lo mejor de todo, ¡la relación calidad-precio es genial! Por 10-20 € puedes disfrutar de una comida increíble.
Recuerdo que hace unos meses, estuvimos allí un grupo de casi 20 personas y fue todo un acierto. El trato que recibimos fue estupendo; se notaba que estaban preparados para recibir grupos grandes. Además, uno de mis amigos es intolerante a la lactosa y, la verdad, lo cuidaron muy bien. Solo avisamos antes y le prepararon un plato especialmente adaptado del menú, lo cual es un gran punto a su favor. Y no se puede olvidar que están cerca de varios puntos interesantes de la ciudad, así que puedes dar una vuelta antes o después de comer. Por 20-30 €, la comida estuvo muy buena, ¡sin dudarlo!
Y si buscas comida tradicional, no te olvides de ir un miércoles, porque tienen cocido y es espectacular. Todo está hecho con cariño, se nota que se preocupan por lo que sirven y eso se aprecia mucho. La comida siempre es rica y bien preparada.
En cuanto a la atención, todos coinciden en que es de 10. Los clientes destacan que el servicio es siempre amable y atento, lo cual marca una gran diferencia. Y si tienes necesidades especiales como alergias, están dispuestos a adaptarse y asegurarse de que todos disfruten de su comida. En resumen, Olla de Huesca es el lugar perfecto para una buena comida, rodeado de gente que realmente se preocupa por ti.








