
Mesón Olave es ese rincón en Calle San Pedro, 2, 31799 Olave, Navarra donde la cocina tradicional se mezcla con un ambiente acogedor. Si te gusta disfrutar de asados y platos caseros elaborados con productos frescos de la zona, este es el lugar perfecto para ti. Desde su famoso revuelto de hongos hasta la chuleta bien trabajada, hay algo para cada paladar. No olvides probar las deliciosas tartas que preparan; la de chocolate es, sin duda, un clásico.
Además, en Mesón Olave puedes disfrutar de Wi-Fi gratis, ideal para compartir tu experiencia en redes mientras saboreas una estupenda copa de vino o una extraordinaria sidra. Con una calificación de 91 en opiniones, muchas personas ya han disfrutado de la experiencia gastronómica que ofrecen. Así que, si buscas un lugar donde sentirte como en casa y disfrutar de buena comida, ¡no dudes en darles una visita!

Mapa Ubicación Mesón Olave
Dónde se encuentra Mesón Olave
Si buscas un lugar donde comer de manera contundente y sentirte como en casa, Mesón Olave es tu sitio. Este asador es toda una joya que ha ido pasando de generación en generación y, aunque ahora son los hijos quienes llevan las riendas, la esencia se mantiene intacta. A solo 10-15 kilómetros de Pamplona, este restaurante ha creado muchos recuerdos para la gente de la zona y sigue siendo una opción top a pesar de la competencia. Y es que, aunque los controles en carretera pueden hacer que algunos se lo piensen dos veces antes de ir, ¡merece la pena!
Una de las cosas que me encanta de Mesón Olave es su menú del fin de semana, que, por solo 29€ (sin bebida), te deja satisfecho y feliz. ¡Ojo! Asegúrate de reservar, porque los sábados están a tope. La sopa y las legumbres las sirven en cazuelas y, claro, ¡aquí no hay tupper! Así que si quieres repetir, ¡no dudes en hacerlo! Y los segundos... ¡ay, la txuleta de ternera! Por unos 6€ de suplemento, es un must que no te puedes perder. Lo que sale de la cocina es puro amor, y los postres caseros son la guinda del pastel, con opciones que se ven deliciosas y que no te dejarán indiferente.
El ambiente es súper acogedor; sentirás que estás en casa desde el momento en que cruzas la puerta. La decoración tradicional y el servicio rápido hacen que la experiencia sea aún mejor. Tienen un ambiente familiar, así que si vas con niños, ¡no hay problema! Aunque ten en cuenta que aparcar puede ser complicado en horas pico, pero siempre hay alguna opción gratuita en la calle.
Y si te estás preguntando ¿dónde se encuentra Mesón Olave?, está en Calle San Pedro, 2, 31799 Olave, Navarra. Así que la próxima vez que busques un buen sitio para comer, ya sabes a dónde ir. ¡A disfrutar! ️
Qué tipo de cocina se ofrece en Mesón Olave
Y si hablamos del Mesón Olave, es imposible no mencionar lo bien que comimos. Justo en Calle San Pedro, 2, este lugar es un auténtico tesoro de Navarra. Estuvimos allí hace unos días y todo fue simplemente genial. Sin planearlo, llegamos y conseguimos mesa en la terraza, y aunque el encargado nos advirtió del frío, decidimos arriesgarnos. ¡Y qué acierto! La comida estaba deliciosa. La chuleta de ternera y la ensaladilla rusa son imperdibles, ¡te lo prometo!
La atención fue espectacular gracias a Raquel, que es un amor. Siempre atenta y con una sonrisa, lo que hace que te sientas como en casa. Y ni hablar del ambiente; el lugar es acogedor, decorado con flores y plantas, además de unas vistas increíbles al monte. Si estás buscando un sitio con buen ambiente y buena comida, no busques más.
Ahora, sobre el menú de fin de semana, que cuesta entre 28 y 29€, es una bomba; raciones generosas de platos caseros que no dejan a nadie con hambre. A mí, personalmente, me encantan los primeros de cuchara, son reconfortantes y sabrosos. Además, tienes que dejar espacio para uno de sus postres, sobre todo la tarta de queso. ¡Te juro que está para llorar de lo buena que es!
En cuanto al tipo de cocina, aquí te encuentras con comida casera que mezcla lo mejor de la tradición navarra. Tienes desde alubias y chorizo a la sidra como aperitivos, hasta platos más contundentes como el cabrito asado. La verdad es que es un festín, y el precio es asombroso considerando la calidad de los ingredientes. Si vas en grupo, recomiendo reservar porque es un sitio muy popular, ¡y con razón! Así que, si estás planeando una comida, el Mesón Olave debe estar en tu lista. ¡No te arrepentirás!
Cuáles son algunos de los platos más destacados del menú
Y hablando de Mesón Olave, no puedo dejar de mencionar lo que es el plan perfecto para una buena comida. Este lugar tiene 5 estrellas en mi libro, sin duda. Es un gran restaurante de paso donde la comida casera se sirve a montones. ¡Olvídate de quedarte con hambre! Todo lo que probé estaba riquísimo, desde los platos del menú hasta las pequeñas delicias que te sorprenden, como sus patatas caseras. Y la atención del personal, ¡vaya joya! Siempre atentos y con una sonrisa que te hace sentir como en casa.
Curiosamente, el menú diario está a 15 euros y de fin de semana, lo que me parece una oferta más que decente. Aunque no me mostraron la carta completa, los que estaban a mi alrededor parecían bastante satisfechos, así que no hay mucho de qué preocuparse. Es un sitio muy agradable para comer, ideal para una parada que nunca defrauda. Si a eso le sumas el servicio eficiente y amable, se convierte en un lugar para recomendar. Claro, siempre hay algún pequeño detalle que se puede mejorar, pero en general, se siente que tienes en tus manos una buena experiencia.
No puedo dejar de mencionar que, aunque el parking puede ser un poco complicado y no hay mucho sitio para aparcar, al final compensa. Siempre hay opciones en la calle y si tienes suerte, tal vez encuentres un hueco. ¡Recomendado para aquellos que ya están pensando en una escapada gastronómica!
Y si te estás preguntando cuáles son algunos de los platos más destacados del menú, no puedes dejar de probar las albóndigas con tomate y, por supuesto, esa tarta de queso que muchos dicen que es un imprescindible. ¡La próxima vez que pases por allí, asegúrate de dejar un hueco para el postre!
Es necesario hacer reservación para comer en Mesón Olave
Y para meternos en harina, hablemos del Mesón Olave. Este lugar tiene una vibra increíble. Fuimos un lunes a las 15h y, aunque estaba bastante lleno, no tardaron casi nada en sentarnos. Hay espacio de sobra, así que no te sientes arrinconado ni nada por el estilo. ¡El ambiente es muy acogedor! Además, el servicio es rapidísimo y los camareros son súper amables; eso siempre suma, ¿no crees?
Ahora, la comida. Te cuento que este día solo tenían menú del día, pero no te preocupes porque lo que nos ofrecieron estaba para chuparse los dedos. Empezamos con una ensalada de lechuga (¡y qué lechuga, madre mía!) y cebolla. Y para los primeros platos, fuimos a por una ensaladilla rusa y una crema de verduras. La crema, ¡qué delicia! Las cantidades son generosas; si te gusta comer, aquí sales más que satisfecho. Luego, de segundos pedimos el bonito con tomate y la lubina al estilo Orio, y ambos nos dejaron con una sonrisa de oreja a oreja. Ah, y aunque estábamos llenos hasta el último resquicio, no pudimos resistirnos a compartir una tarta de queso casera que estaba bastante rica.
Lo mejor de todo es el precio. Por 14€/persona (con todo incluido), sales con el estómago llenito y habiendo disfrutado de una comida tradicional y casera, que ya es un logro hoy en día. Sin duda, le daríamos un 8.
Por cierto, respecto a la pregunta de si hace falta reservar, la verdad es que, si vas en días con mucho flujo, como sabados, sería buena idea. Pero si te plantas un lunes a mediodía, probablemente te sientes sin problema. Aunque claro, nunca está de más llamar y confirmar, sobre todo si tienes un plan especial. En general, ¡el Mesón Olave es totalmente recomendable!
Mesón Olave tiene opciones para dietas especiales
Y bueno, si estás buscando un sitio que te deje con la boca abierta, Mesón Olave es el lugar perfecto. Es como un pequeño tesoro en Calle San Pedro, 2, con esa vista espectacular al Pirineo que realmente eleva el ambiente. La comida es de 5 estrellas, sin duda alguna. Puedes ir con la familia, amigos o incluso para una comida de empresa, porque hay espacio de sobra, y todos saldrán más que satisfechos.
Lo mejor de todo son las raciones abundantes. Aquí no te quedas con hambre, ¡eso es una promesa! Te recomiendo que no te pierdas las alubias rojas y la ensaladilla que, de verdad, son brutales. Si eres más de los dulces, la cuajada o la tarta de chocolate son un must. Y si piensas que es caro, piénsalo de nuevo: el menú de fin de semana está en torno a los 25€-28€, una relación calidad-precio espectacular para lo que te llevas a la boca.
Además, el servicio es muy atento y profesional. Una vez fui con un grupo y no hubo ningún problema en acomodar a un bebé; tenían la trona lista cuando llegamos. Detalles que marcan la diferencia, ¿verdad? Y para que te sientas más a gusto, incluso te sacan un aperitivo de cortesía. ¡No es broma! En muchos sitios te lo cobran sin avisar, así que esto se agradece. Ah, y la agua que te sirven, no creas que viene de botella, aquí la filtran y te la traen en botellas de cristal. ¡Es todo un detallazo!
Por cierto, si tienes alguna dieta especial, no te preocupes. Aunque no tengo todos los detalles específicos, el ambiente del Mesón Olave es tan adaptable y su servicio tan atento que seguro podrán acomodar tus necesidades. Ellos saben cómo cuidar a sus clientes y se asegurarán de que todos disfruten de su experiencia culinaria. Así que ya lo sabes, si piensas ir a Pamplona o estás cerca, este mesón es una obligación en tu lista de sitios para comer. ¡No te arrepentirás!
Se pueden degustar productos locales en Mesón Olave
...Y bueno, no todo ha sido una maravilla en el Mesón Olave. En mi primera visita, qué mal rollo con los espárragos. Se lo dejé clarísimo a la camarera: “nada de vinagre ni mayonesa, por favor”. Y, ¡pum!, me los traen con mayonesa y vinagre a la vista. El vinagre me sienta fatal y, la verdad, tuve que hacer una escapada al baño. Te imaginas, ¿no? Un momento súper incómodo. Luego, opté por el famoso cordero asado y, oh sorpresa, venía con un montón de pelos negros. No sé si de la carne o de algún otro lado, pero comer así estaba fuera de cuestión. Aunque, tengo que agradecer que el personal se ofreció a cambiarlo por otro plato. Pedí unas costillas de cordero, pero para mi desgracia estaban más llenas de grasa que de carne. ¡Qué desastre!
Sin embargo, no todo ha sido negativo. En otra ocasión, fui a probar el menú diario y me llevé una grata sorpresa. Era comida casera, rica y abundante, con un precio bastante asequible, entre 10 y 20 euros. Todo estaba tan sabroso, y el servicio fue amable y rápido, de esos que te hacen sentir como en casa. Ah, y el ambiente tenía su rollo también, con esos detalles de decoración que le dan un toque especial.
Y sí, en Mesón Olave se pueden degustar productos locales. La relación calidad-precio es excelente, así que si decides ir, ¡asegúrate de probar los platos que hacen con ingredientes de aquí! Aunque hay puntos a mejorar, como el aparcamiento, que a veces es un poco escaso, puedes encontrar espacio cerca sin mucho problema. Así que ya sabes, si buscas buena comida y un ambiente agradable, vale la pena hacerles una visita y disfrutar de su oferta local. ¡Te van a encantar!
Hay Wi-Fi disponible en el restaurante
Y ya que estamos hablando de sitios donde disfrutar de buena comida, no puedo dejar de mencionar el Mesón Olave. Este restaurante está en Calle San Pedro, 2, en pleno corazón de Olave, Navarra. Entras y ya sientes ese ambiente acogedor, con un estilo rústico que te hace olvidar el estrés del día.
La carta es una auténtica maravilla: tienen platos típicos de la zona, pero también opciones para quienes prefieren algo más moderno. Yo personalmente no puedo resistirme a su cordero asado, que sale tan tierno que se deshace en la boca. Y si estás buscando algo más ligero, los entrantes de verduras asadas tampoco se quedan atrás. De verdad, cada bocado es un pequeño festín.
Por cierto, si os preocupáis por el postre, la tarta de queso que hacen aquí es famosa por una razón. Cremosa, con ese toque justo de dulzor, ¡es la forma perfecta de cerrar una comida! Asegúrate de dejar un huequito para probarla, porque vale completamente la pena. Y no sé si os he mencionado lo genial que son los camareros, siempre amables y listos para recomendaros lo mejor del día. Te hacen sentir como en casa, pero con el plus de que no tienes que hacer la cocina.
Ah, y para los que lo necesitáis, sí, hay Wi-Fi disponible en el restaurante, así que si necesitáis estar conectados o queréis subir fotos de esos platos deliciosos a Instagram, ¡estáis cubiertos!








