
Mesón Egüés es un lugar que debes tener en cuenta si quieres disfrutar de carnes rojas a la brasa y productos locales en un ambiente moderno, con esas paredes de ladrillo visto que dan un toque especial. Aunque en un reciente visita probamos un par de entrantes como el jamón y un revuelto de setas que no nos dejaron con ganas de volver, la chuleta gallega fue un acierto, bien hecha y perfecta para compartir. Eso sí, ten en cuenta que el final con el tiramisu y la tarta de queso tampoco nos dejó sin palabras.
Este restaurante en Calle la Campa, 3, Logroño, ha cosechado buenas críticas, tanto en Restaurant Guru como en Tripadvisor, donde tiene una calificación de 4.4 de 5, y la gente resalta la calidad de sus productos de temporada. Con un ambiente acogedor y un servicio que cumple, la cuenta total de 150€ para dos personas parece un poco elevado, pero puedes estar seguro de que quedarte aquí es una experiencia que puede valer la pena, especialmente para los amantes de la carne.

Horarios Mesón Egüés
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 14:00–16:00, 21:00–23:00 |
| martes | 14:00–16:30 |
| miércoles | 14:00–16:30, 21:00–23:00 |
| jueves | 14:00–16:30, 21:00–23:00 |
| viernes | 14:00–16:30, 21:00–23:00 |
| sábado | 14:00–16:30, 21:00–23:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Egüés
Qué tipo de cocina ofrece Mesón Egüés
¡Hola, amigos! Si alguna vez están en Logroño y no saben dónde cenar, ¡tienen que probar Mesón Egüés! Este lugar es simplemente espectacular. Con un ambiente muy agradable y tranquilo, es el sitio perfecto para disfrutar de una buena charla mientras saborean unos platos de alta calidad. Te cuento que la comida en este restaurante es de 5 estrellas y se nota en cada bocado.
La última vez que estuve allí, pedí el chuletón y, la verdad, estaba para morirse de bueno: tierno, jugoso y con mucho sabor. ¡Un auténtico manjar! Además, el servicio fue impecable, el personal es muy amable y atento, así que te hacen sentir como en casa. Se puede conversar fácilmente sin el jaleo de otros sitios, lo cual siempre suma.
Si eres fan del pescado, también tengo que decirte que aquí lo preparan de maravilla. Algunos amigos pidieron pescado y comentaron que era de los mejores que habían probado. Y no puedo pasar por alto sus postres, especialmente la tarta de queso con membrillo, que es un verdadero puntazo. La calidad de la comida es excelente y, aunque el precio puede oscilar entre los 50 y 80 € por persona, te aseguro que vale cada céntimo.
Un pequeño detalle a considerar es que, al cocinar con brasa, es inevitable salir un poco oliendo a humo, pero, ¡vamos! Que créeme, ¡merece la pena! Así que si no les importa un poco de olor a barbacoa a cambio de disfrutar de una carne de mantequilla, definitivamente tienen que ir.
En resumen, Mesón Egüés se especializa en comida tradicional con un toque moderno, destacando carnes excepcionales, platos de pescado frescos y postres irresistibles. ¡No se lo pueden perder!
Cuál es la especialidad del restaurante
Y hablando de Mesón Egüés, ¡tienes que apuntarlo en tu lista! La experiencia que tuvimos allí fue realmente increíble. La comida es espectacular, sin duda. Empezamos con algunos entrantes, y déjame decirte que las croquetas de jamón son de otro nivel. Luego pasamos al plato fuerte y pedimos un chuletón de vaca rubia gallega que pesaba ¡más de un kilo! Cada bocado era puro disfrute.
El ambiente es súper acogedor, con ese típico olor a brasa que hace que quieras quedarte a vivir allí. La decoración es sencilla pero con un encanto especial. Y no puedo dejar de mencionar al personal, que fue encantador. La chica que nos atendió, una rubia encantadora, hacía que todo el mundo se sintiera como en casa. Se nota que le apasiona su trabajo y se preocupó por que cada uno de nosotros tuviera una experiencia genial.
¿Y qué me dices de la carta de vinos? Tenían una selección tan amplia y variada que costó decidirse. Al final elegimos un par de vinos que estaban fantásticos y se complementaron perfectamente con nuestros platos. Ah, y el sorbete de limón que probamos de postre fue el cierre perfecto para una comida ya de por sí fantástica. ¡Y nos invitaron a las copas!
Lo mejor de todo es que el precio es más que razonable, para lo que ofrencen. Alrededor de 40 a 60 euros por persona, y por la calidad de la comida y el servicio, es una verdadera ganga. Sin duda, si me quedase a vivir en Logroño, Mesón Egüés sería mi sitio de cabecera.
En cuanto a la especialidad del restaurante, creo que todos esos chuletones son lo que realmente brilla, pero no te quedes solo con eso. Tienen también unos pimientos del piquillo que te transportan a otro lugar, y el soufflé de pistacho para postre es un must. Así que, si decides ir, ¡prepárate para un festín que no olvidarás!
Dónde se encuentra ubicado Mesón Egüés
Y entonces, después de todo lo que probamos, ¡no podemos dejar de hablar sobre la comida! Pedimos unos entrantes que nos volaron la cabeza, incluyendo esa espectacular croqueta de chuletón que, sinceramente, debería estar en un cuadro. Luego, la chuleta de Vaca Rubia Gallega fue la estrella de la noche. No sé si lo sabes, pero es un plato para repetir sin dudarlo. De hecho, ¡Cristina ya está planeando nuestra próxima cena allí! Y, por si te lo preguntas, nos salió entre 40 y 50 € por persona, ¡más que razonable para la calidad que ofrecen!
La atención fue un 10 de 10. No cada día encuentras un sitio donde te sientes tan bien atendido. El personal es maísimo, siempre con una sonrisa y recomendaciones perfectas. La carne, hablemos de eso. Ese chuletón de buey es como mantequilla pura, ¡una delicia! La verdad es que hacía tiempo que no disfrutábamos una cena tan buena. La pasamos genial, y eso que éramos solo 4 personas.
Y no se puede olvidar el ambiente relajado. Los pimientos de piquillo estaban tan buenos que nos dejamos seducir por esos sabores. Además, nos sorprendieron con un brasero bajo la mesa para entrar en calor, lo que le dio un toque super original al lugar. Nos encantó esa sensación de pueblo que transmitía el Mesón Egüés.
Si te preguntas dónde se encuentra ubicado Mesón Egüés, es en Calle la Campa, 3, 26005 Logroño, La Rioja. Así que ya sabes, si pasas por allí o te das una escapada, ¡no dudes en hacer una parada! La comida te está esperando. ️
Qué ambiente se puede esperar en Mesón Egüés
Y si hablamos del ambiente, Mesón Egüés es un lugar que se siente súper acogedor desde que pones un pie dentro. La vibra es tan cálida que parece que estás en casa, en ese sitio que siempre has conocido. Los camareros, en especial Ángela, son un encanto; siempre con una sonrisa y un montón de buenas recomendaciones. En serio, su atención hace que te sientas de lujo, como si fueras el único cliente en ese momento, aunque el restaurante esté lleno. ¡Es uno de esos sitios donde el personal realmente se preocupa por ti y tu experiencia!
La comida, ah, ¡qué delicia! No puedes irte sin probar el revuelto de setas trufado ni el steak tartar de vaca vieja. Hicimos una buena selección: piparras de temporada, croquetas de jamón que estaban para chuparse los dedos, y una chuleta del Pirineo de 1,05 kg que casi necesitamos un certificado médico para levantar. Aunque las croquetas están buenísimas, la chuleta me sorprendió un poco, esperaba algo un poquito más. Aun así, al final la cuenta fue de 139,5€ para seis personas, ¡qué razonable, ¿no?!
He oído que el lugar es perfecto para celebraciones. En una ocasión, fui a cenar por el cumpleaños de mi padre y la atención estaba a otro nivel. Los camareros y el jefe de sala siempre estaban atentos, haciendo que la cena fuera un verdadero placer. La calidad de la comida fue de 10 y el servicio impecable, lo que hizo que la celebración fuera inolvidable. ¡Definitivamente es un sitio al que volveremos!
Y si te estás preguntando qué ambiente se puede esperar en Mesón Egüés, te diré que es perfecto para una buena charla en un entorno relajado y familiar. La música suave de fondo, el ruidito de platos y cubiertos, y eso sí, siempre un staff dispuesto a hacerte sentir como en casa. La combinación de la buena comida y el trato cercano crea un ambiente excepcional que, sinceramente, te invita a quedarte un poco más de lo planeado. Es un lugar donde puedes disfrutar de una buena cena sin prisas, haciendo que cada momento cuente. ¡No te lo pienses más y dale una oportunidad!
Qué platos se mencionan en la introducción que fueron probados durante la visita
Ya te conté que el Mesón Egüés a veces deja mucho que desear, especialmente si vas con expectativas altas. El otro día, fuimos un grupo a celebrarlo y, bueno, la experiencia fue un poco de montaña rusa, la verdad. Empezamos bien, porque las croquetas de tuxuleton fueron un 10/10. Sabrosas y cremosas, ¡me voy a poner a babear solo de recordarlas! Después, probamos el revuelto de setas con trufa, que también se llevó un 10/10. Esas setas estaban tan bien preparadas que entendí por qué a la trufa se le tiene tanto cariño. Pero… ¡ay, lo que vino después! El rape no tenía mucha gracia, apenas un 4/10, y luego el txuleton me decepcionó un poco con un 5/10; se notaba que no era de la mejor calidad. Lo único que salvó la ensalada, que por cierto era la típica de bolsa, fue su escaso 4/10. Al menos el pan estaba en su punto, eso sí.
Y cuando hablo de servicio, pues la verdad es que fue otra historia. Tienes que tener paciencia. El ritmo del camarero era para un día de descanso, no para una salida a comer. La espera entre platos fue larga, y eso que el restaurante no estaba hasta los topes. En fin, la cuenta también se sintió un poco alta; por 40-50 € por persona, esperaba una experiencia más redonda, honestamente.
En fin, no todo es negativo, porque el ambiente tenía su encanto a pesar de que hacía un poco de calor. Además, por otro lado, oí a unos hermanos que venían desde Pamplona diciendo maravillas del lugar. Ellos contaron que empezaron con una ensalada de tomate de su huerta, que según comentó, era espectacular en sabor, y algunos platillos como las piparras fritas con jamón y una buena txuleta de vaca vieja que terminó siendo un buen acierto. Me encanta cuando la sencillez se convierte en éxito, así que totalmente recomendable para quienes busquen eso.
Para resumir lo que probamos en nuestra visita, mencionamos las croquetas de tuxuleton, el revuelto de setas con trufa, el rape, el txuleton y la ensalada que, aunque era de bolsa, cumplió su función. Así que ya sabes, si decides ir, prepárate para el dilema de elegir entre lo que realmente vale la pena y lo que no tanto. ¡A veces hay que arriesgarse y probar de todo!
Cómo está valorado Mesón Egüés en Tripadvisor
La verdad es que ya me estoy emocionando solo de pensar en lo que ofrece el Mesón Egüés. Justo en C. la Campa, 3, 26005 Logroño, este lugar es un auténtico tesoro para los que aman la buena comida. Si no lo has probado aún, te estás perdiendo de una experiencia que va más allá de simplemente comer. Lo primero que te va a atraer son esas tapas que parecen salidas de un sueño. Desde las patatas bravas que son pura delicia, hasta los pinchos de carne, cada bocado te hará querer más. Así, cada visita se convierte en una fiesta para los sentidos.
Y no solo eso, sino que el ambiente es tan acogedor que te sentirás como en casa. Las paredes están decoradas con un estilo rústico y además, el personal siempre tiene una sonrisa y está dispuesto a recomendarte lo mejor del menú. Si vas con amigos o familia, es el lugar perfecto para relajarse y disfrutar de una charla animada mientras saborean unos vinos de la región. Hablando de vinos, la selección que tienen es impresionante, porque resalta lo mejor que La Rioja tiene para ofrecer. ¡Nada mejor que acompañar una buena comida con un buen vino!
Por si fuera poco, también tienen opciones vegetarianas que sorprenden, y eso es un gran punto a su favor. Es genial ver cómo se esfuerzan por atender a todo tipo de comensales. Y cuando llega el momento del postre, ni te cuento. Tienes que probar su tarta de queso; es un clásico que nunca decepciona. Con cada bocado, entenderás por qué la gente vuelve una y otra vez.
Ahora, si te preguntas cómo está valorado Mesón Egüés en Tripadvisor, déjame decirte que tiene una valoración bastante alta, con excelentes comentarios que elogian no solo la comida, sino también la atención y el ambiente. Así que, la próxima vez que estés por Logroño, no dudes en hacer una parada en este lugar. ¡No te arrepentirás!








