
En Bodega del Riojano, ubicada en Río de la Pila, 5, en Santander, te espera un rincón donde la tradición culinaria española brilla con luz propia. Este lugar, que data de los años 30, comenzó como una bodega de vinos y hoy es un clásico de la gastronomía local. Su carta es toda una celebración de platos típicos, como los Caracoles a la riojana y la Merluza de pincho con velouté y pimientos, perfectos para saborear junto a amigos en un ambiente acogedor lleno de barricas decorativas.
No te olvides de hacer tu reserva y comenzar la experiencia probando algún aperitivo en el bar antes de sentarte a la mesa. La bodega es famosa, no solo por su comida deliciosa —y esas rabas que están para volverse loco—, sino también por su decoración cálida y amigable que hace sentir como en casa. Si buscas un sitio tranquilo donde disfrutar de una buena cena en buena compañía, Bodega del Riojano es tu lugar.

Horarios Bodega del Riojano
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:30, 20:30–23:00 |
| martes | 13:30–15:30, 20:30–23:00 |
| miércoles | 13:30–15:30, 20:30–23:00 |
| jueves | 13:30–15:30, 20:30–23:00 |
| viernes | 13:30–15:30, 20:30–23:00 |
| sábado | 13:30–15:30, 20:30–23:00 |
| domingo | 13:30–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodega del Riojano
Dónde se encuentra la Bodega del Riojano
¡Hola, grupo! Quiero hablarles de un lugar que descubrí en Santander que, la verdad, me dejó muy buen sabor de boca. Bodega del Riojano es un restaurante de cocina española que está en C. Río de la Pila, 5, 39003 Santander, Cantabria. La primera vez que fui fue para una despedida y, aunque la comida estaba de maravilla, esto no se tradujo exactamente en grandes porciones. Pero bueno, calidad sobre cantidad, ¿verdad?
Una mención especial para Juan Carlos, el camarero que nos atendió. ¡Es un crack! Hizo un trabajo *excelente* y siempre estuvo atento, como debe ser. De hecho, si un día tuviera mi propio restaurante, no dudaría en contratarlo. El ambiente es bastante agradable, aunque el primer comedor puede estar un poco oscuro, pero por suerte nos tocó un rincón bien iluminado. Eso sí, el ruido era bajo, así que se puede chatear sin problemas mientras disfrutas de la comida.
Hablemos de precios. Para mí, si la comida es buena, no importa gastar un poco más. A veces, te encuentras con lugares que cobran caro por mala calidad, así que el que Bodega del Riojano ofrezca platos elaborados y ricos vale totalmente la pena. Mi conclusión: lo recomiendo al 100%, especialmente por el gran trabajo de Juan Carlos. ¡Aplausos para él y todos los hosteleros que hay por ahí!
Y si se preguntan cómo es la comida, ¡he tenido una experiencia espectacular! Pedimos unas alubias verdinas con mejillones y almejas, junto a unos pimientos asados, rabas de calamar y un arroz con leche caramelizado que estaba de *otro nivel*. Todo excelente. En fin, si vuelvo a Santander, la Bodega del Riojano es una parada obligatoria. Así que, ya saben, si están por la zona, ¡no se lo pierdan!
Desde cuándo existe la Bodega del Riojano
Te cuento lo que viví en mi visita a la Bodega del Riojano. El lugar tiene un ambiente acogedor que me encantó; definitivamente lo sabe hacer bien. La decoración tiene un toque muy especial que invita a pasar un buen rato. La comida, aunque tenía una presencia espectacular, fue un poco decepcionante. Pedimos varios platos y, la verdad, no lograron enamorarnos. Hasta el famoso steak tartar no dio la talla; debería ser más fino, fácil de masticar. Es algo básico en un sitio que se vende como de alta cocina, ¿no?
El servicio, ay... ese tema me dejó un mal sabor de boca también. Uno de los camareros que nos atendió fue realmente atento y agradable, pero el resto del personal no parecía muy interesado. Cuando tratamos de pedir una mesa en la barra, nos respondieron con un pasotismo que me dejó añorando una atención más cálida. Literal, nos dijeron que estaba todo completo y que nos sentáramos donde viéramos libre. Al final, me sentí un poco invisible, como si no importara.
Sobre el postre, hay que destacar que la espera fue larga, y cuando le pedí un chupito, la chica que nos atendió no se molestó en comprender. Me miró como si estuviera pidiendo algo irracional y al final, cuando lo trajo sin hielo, eso fue la gota que colmó el vaso. La comida tiene un potencial enorme, las croquetas de jamón y la ensaladilla rusa estaban excelentes. Sin embargo, la experiencia no fue del todo redonda, y eso es una pena, porque desde hace varios años, la Bodega del Riojano se ha mencionado mucho como un lugar de referencia en Santander. Desearía que el servicio estuviera a la altura de la comida.
Qué tipo de cocina se ofrece en la Bodega del Riojano
Y hablando de la Bodega del Riojano, no puedo dejar de recomendarlo a todos mis amigos. La verdad es que me parece uno de los mejores restaurantes de Santander, lo digo con conocimiento de causa porque ya he ido varias veces y siempre salgo encantado. La comida siempre es realmente buena y no puedo olvidarme de esa tarta de queso, que es simplemente de otro nivel. Si la pruebas, entiendes por qué todos hablan tan bien de ella.
El ambiente del lugar es bastante acogedor, perfecto para una cena agradable. A pesar de que algunas raciones pueden parecer un poco escasas, la calidad compensa cualquier duda. La tabla de quesos y las rabas no decepcionan, aunque debo admitir que las croquetas, en mi opinión, son un poco "fritura" para mi gusto. Pero bueno, la tortilla está riquísima y eso ya suma muchos puntos, ¡aunque el precio puede pinchamos un poco! No sería un lugar de tapas sin un buen steak tartar, que me pareció bastante jugoso y bien preparado.
Lo que realmente hace la diferencia aquí es el personal. Cada vez que he ido, me han tratado con un cariño que hace que te sientas como en casa. Especial mención a Bruno, que siempre da un servicio excepcional. Es increíble cómo te hacen sentir bienvenidos, tanto si vas con amigos como si lo haces en familia. En una de mis visitas, celebré el Día de la Madre y el trato a mis hijas fue realmente excepcional.
Ahora, para responder a la pregunta del millón: ¿Qué tipo de cocina se ofrece en la Bodega del Riojano? Pues aquí estás ante lo mejor de la cocina española, con un toque tradicional que te hará querer volver. Desde tapas variadas hasta platos más elaborados, siempre innovan sin perder la esencia. Si alguna vez estás por Santander, este lugar debería ser tu primera parada gastronómica. ¡No creo que te arrepientas!
Cuáles son algunos platos destacados en el menú de la Bodega del Riojano
Y bueno, como ya te conté, la Bodega del Riojano es un lugar que no defrauda. La primera vez que fui, me dejé llevar por sus caracoles, que estaban simplemente deliciosos. Perfectamente cocinados, con ese toque de sabor que hace que no puedas resistirte a pedir un segundo plato. Además, ese pan con crema que te ofrecen de recibimiento es otro nivel, ¡qué cosa más rica! Aunque debo confessar que las porciones son un poco pequeñas, así que si eres de buen comer, prepara el estómago.
El ambiente también tiene su encanto, aunque, como en cualquier lugar, hay excepciones en el servicio. Recuerda esa camarera que, en un momento de mucha gente, le gritó a mi novio un “¡apártate!” como si no tuviéramos derecho a estar ahí. A veces es un poco caótico, pero hay que decir que no todos son así. Juan Carlos, por ejemplo, es un camarero genial que se ocupó de nosotros y fue muy atento con los peques, además de hacer muy buenas recomendaciones sobre qué pedir y las cantidades. Esos pequeños detalles marcan la diferencia.
Sobre la experiencia global, hay que dejar claro que la comida es de otro mundo. Yo te recomendaría intentar no dejar nada en el plato porque todo está buenísimo. El lechazo deshuesado con chutney de mango se lleva un premio a la delicia, o si prefieres el toque dulce, no te puedes perder el flan de queso. Y no olvidemos la ensaladilla rusa, que está para llorar de lo buena que es. Así que, si alguna vez te preguntas qué platos son destacados en el menú de la Bodega del Riojano, ya sabes por dónde empezar. No te arrepentirás, ¡prometido!
Es necesario hacer una reserva para comer en la Bodega del Riojano
Y así, cuando pienso en la Bodega del Riojano, no puedo evitar que se me haga la boca agua. Me acuerdo de esa vez que fuimos un miércoles y el lugar estaba con un ambiente increíble. Para ser un día entre semana, ¡tenía una energía muy divertida! La zona de barra es perfecta para disfrutar de unas raciones. Sin embargo, hay que decir que las rabas y las croquetas que pedimos llegaron un poco tibias y frías, respectivamente. Aún así, no me puedo quejar del jamón ibérico; estaba bien cortado y presentado, todo un lujo. Los camareros son un encanto, siempre atentos y dispuestos a ayudarte. Sin duda, tendré que volver para tener mi revancha con esos platos.
La comida suele ser un tema recurrente cuando hablo con amigos sobre este lugar. ¡Es que es uno de mis favoritos en Santander! La ensaladilla rusa es de esas que no te puedes perder, y los pimientos asados son una joya del menú. Mi experiencia fue con una cena, y por unos 30-40 € por persona, salí más que satisfecho, tanto por la comida como por el servicio, que merece un aplauso. Además, con el ambiente tan acogedor, se siente como en casa, pero con un toque especial.
Recuerdo una vez que fuimos a hacer un vermut y el restaurante estaba a tope. No había mesas, pero decidimos quedarnos en la barra, donde había mesas altas. Pedimos un surtido de quesos, una vez más la croquetas y, claro, mi querida ensaladilla rusa. Todo estuvo delicioso, incluyendo el vino blanco que acompañó nuestro picoteo. No tuvimos tiempo para el postre esa vez, pero me quedaron ganas de hacer una reserva para probar más en otra ocasión.
Ahora, respecto a si es necesario hacer una reserva en la Bodega del Riojano, yo diría que, dependiendo del día, podría ser lo mejor si tienes la idea fija de comer en el restaurante. Si no quieres quedarte en la barra como nosotros, es mejor asegurar tu mesa especialmente los fines de semana. Pero si te lanzas a una visita espontánea, ¡que no te frene! Las mesas altas o la barra son también una buena manera de disfrutar la experiencia.
Qué ambiente se puede esperar en la Bodega del Riojano
La verdad es que Bodega del Riojano es un lugar al que definitivamente hay que ir si estás en Santander. La primera vez que fui, quedé impresionado con lo peculiar de su salón, lleno de madera y con esas vigas que le dan un aire rústico y acogedor. Pero lo mejor de todo fue el ambiente: un rollo animado, con gente disfrutando de su vino y tapas. Y si eres de los que disfrutan de un buen vermut, la barra está perfecta para eso.
La atención también estuvo a la altura. Nos atendió Fidel, y la verdad es que fue un crack, siempre pendiente de que no nos faltara de nada. A pesar de que, por momentos, se vio un poco agobiado, eso no afectó a la calidad del servicio. La comida... ¡vaya experiencia! Los raviolis de rabo de toro con foie son un 10/10. Y si tienes la suerte de que hay albóndigas del día, ¡no dudes en pedirlas! Perfectas para los más peques, ya que son súper blanditas.
Algo curioso que notamos, y que el camarero nos comentó, fue lo de las manzanas en las mesas. Un detalle original que da un toque especial a la experiencia, casi como si los platos tuvieran un extra de energía. El precio por persona ronda entre los 30 y 40 €, lo cual me parece bastante bien por la calidad que ofrecen.
Aunque hay que decir que aparcar en la zona puede ser un auténtico desafío. Es mejor dejar el coche en un parking de pago cercano y venir caminando, porque si no, puedes acabar dando vueltas como un loco buscando sitio.
En resumen, si estás buscando un lugar con buen ambiente, comida rica y un trato excepcional, la Bodega del Riojano es la elección perfecta. Así que, ¿qué ambiente se puede esperar aquí? Es un lugar lleno de vida, donde la comida y el buen rollo se mezclan en un entorno que te hace sentir como en casa.
Qué aperitivos se recomienda probar antes de la cena en la Bodega del Riojano
Volviendo a lo que te contaba sobre la Bodega del Riojano, ¡no puedes dejar de ir si estás en Santander! Desde que llegamos a la ciudad, sabemos que ya era un lugar imprescindible. Fuimos la primera noche y, de lo bien que nos lo pasamos, ¡volvimos la última antes de irnos! La comida, déjame decirte, ¡es pura exquisitez! Se nota que utilizan productos de calidad y sus platos están elaborados con un cuidado que se refleja en cada bocado. Y el servicio, ¿qué te digo? Es impecable. Vicente nos hizo sentir como en casa desde el principio, ¡hasta nos trajo dos copas de vino blanco para adivinar la variedad!
Aparte de la comida deliciosa, el ambiente en la bodega es perfecto. Ideal para conocer la esencia de Cantabria. La decoración es tradicional y acogedora; te hace sentir como si estuvieras cenando en un rincón especial del norte de España. Y créeme, no solo en las primeras impresiones se nota su excelencia. Desde los entrantes hasta los postres están diseñados para impresionar. Esa tarta de chocolate con frutas del bosque es para llorar de lo buena que está.
Y ni hablar de los platos recomendados que debes probar: las croquetas de jamón, los raviolis de rabo de toro con foie y el bacalao con tomate son sencillamente imprescindibles. Si tienes hambre, no te preocupes, las porciones son generosas. Y aunque aparcar puede ser un desafío en el centro de la ciudad, con un poco de paciencia encuentras aparcamiento en la calle o un parking subterráneo muy cerca, ¡así que no hay excusas!
Hablando de aperitivos para antes de cenar, te recomiendo que no te pierdas las croquetas de jamón y el puding de cabracho. Ambos son clásicos y realmente te darán una buena idea de la calidad que puedes esperar en los platos principales. Y ya que estás allí, ¡un vinito blanco de la casa nunca está de más! La Bodega del Riojano es un lugar para disfrutar y volver, sin duda alguna.
La Bodega del Riojano ofrece opciones para grupos de amigos
Así que, después de probar varias cosas en Bodega del Riojano, no puedo evitar contarles lo que me pareció. Hicimos la cena y la experiencia fue bastante buena. Las gambas son, sin duda, lo mejor de la casa; estaban excelentes, frescas y muy sabrosas. Pero, les digo, el steak no fue lo que esperaba. El sabor estaba bien, pero el corte era un poco raro, fileteado demasiado fino y grande sobre el filete, lo que lo hacía difícil de manejar. Pero, no sé a ustedes, pero cuando la comida está rica, como que uno a veces pasa por alto esas pequeñas pegas.
El servicio se llevó un 5 de mi parte. Los camareros son super amables y te hacen sentir bienvenido desde el momento en que entras. Ya saben, ese tipo de atención que hace que todo sea más agradable. Aunque tengo que mencionar que el ambiente... ufff, no fue el mejor. Nos sentaron en el comedor del baño a pesar de que reservamos con un mes de antelación. Eso sí, el lugar tiene su encanto con barriles pintados por todos lados, que le dan un toque especial.
Hicimos un total de 50-60 € por persona, lo cual está bastante bien si consideras la calidad de la comida y el servicio. Además, sería un crimen no mencionar las croquetas, que estaban increíbles, y la tarta de queso, que no te puedes perder. Y mientras disfrutábamos del lugar, me quedé pensando: ¿la Bodega del Riojano ofrece opciones para grupos de amigos? Pues sí, sin duda, es una gran opción para salir con los colegas. El ambiente es acogedor, el personal es genial y la comida es de las que hay que compartir. Así que, si buscan un sitio para reunirse y disfrutar de buena comida, ya saben a dónde ir. ¡Vale la pena!








