
En el corazón de Donostia, justo en Igeldo Pasealekua, 57, se encuentra el Restaurante Rekondo, un lugar que ya lleva más de 60 años sirviendo delicias en un ambiente que mezcla lo clásico y lo moderno. A cargo del chef Iñaki Arrieta, aquí disfrutarás de una cocina vasca que respeta la tradición, pero que no se queda en el pasado, siempre innovando según la temporada. Ya te digo que es un sitio conocido por su magnífica bodega, considerada una de las mejores del mundo, lo que hace la experiencia aún más especial.
Imagínate sentado en su encantador interior, donde la luz entra a raudales, y disfrutando de platos que rinden homenaje a la cultura vasca. El lugar no solo es famoso por su comida, sino también por sus impresionantes vistas a la bahía. Si quieres explorar el menú, puedes encontrar hasta 27 platos y bebidas en su web, y con unas 2928 reseñas en Restaurant Guru que lo califican con 4.5 de 5, te aseguro que no vas a querer perdértelo. ¡Rekondo es, sin duda, una parada obligatoria si estás por San Sebastián!

Horarios Rekondo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
| viernes | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
| sábado | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
| domingo | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Rekondo
Dónde se encuentra el Restaurante Rekondo en Donostia
¡Hola, amigos! Si alguna vez se encuentran de escapada en San Sebastián, no pueden perderse el Restaurante Rekondo. Este lugar es una joya oculta en Igeldo Pasealekua, 57, 20008 Donostia y, déjenme decirles, ¡merece todas las 5 estrellas que le han dado! Después de cinco días buscando el mejor plan culinario en la ciudad, ¡por fin logramos hacer una reserva aquí y la experiencia fue simplemente espectacular!
Desde que entran, la atención es súper cercana. Nos dieron la opción de guardarropa, lo cual es un buen detalle. Decidimos pedir varias cositas para compartir y, si van a hacer lo mismo, ¡asegúrense de tener un taxi o alguien responsable a su lado para disfrutar de la impresionante vinoteca que tienen! El sumiller, Alex, nos guió genialmente con unas opciones para beber, desde un champagne de Pointillart Baillet que era una delicia, hasta un vino dulce Domaine Bellergarde 'Selection' que complementó perfectamente nuestra cena.
Hablando de la cena, ¡ni se imaginan lo que probamos! Comenzamos con un carpaccio de carabineros y un bogavante sobre pudin de kabracho que nos dejó con ganas de más. No pueden dejar de probar el txangurro al horno y el arroz con almejas; ¡son platos que no se olvidan fácilmente! Ya para el postre, el pastel de chocolate nos cerró la cena de una manera extraordinaria. Si hacen el esfuerzo de disfrutar, se los aconsejo de corazón.
Así que, ya saben, si tienen un antojo de sabores tradicionales de calidad y están dispuestos a darse un capricho, Rekondo es de las mejores opciones en Donosti. La comida es de 5 puntos, y la atmósfera tiene un feeling vasco auténtico que lo hace aún más especial. ¿Dónde está? ¡Lo tienen frente a ustedes en Igeldo Pasealekua, 57! ¡Que lo disfruten tanto como nosotros!
Cuánto tiempo lleva el Restaurante Rekondo en funcionamiento
Y después de tanto hablar de comida y buen ambiente, hay que decir que Rekondo es un lugar que realmente sorprende con su bodega. Si eres amante del vino, aquí te vas a sentir como en un paraíso. No puedes dejar de pedir al mesero que te lleve a conocerla; es impresionante esa cata de opciones. El rodaballo que probamos fue una delicia; seguro que desearás repetirlo. Aunque es cierto que los precios son un poco elevados para algunas raciones, la calidad del producto es incuestionable. Así que, si vas con la intención de disfrutar, prepárate para unos 60-70 € por persona, los vale.
En cuanto al servicio, tengo que decir que fue excelente, casi perfecto. El personal es súper amable y te hacen sentir en casa. La atención es un punto importante que se siente de verdad, y eso a veces marca la diferencia. Si bien mis expectativas sobre los postres fueron un poco más altas, con el servicio y el resto de la experiencia, no dudo que les daré una segunda oportunidad en mi próxima visita. ¿Quién no ha tenido una pequeña decepción en un postre? Además, el ambiente hace que todo sea más placentero, así que volveré; sin duda, ¡tendré que probar eso que dicen sobre la carne!
Es increíble todo lo que ofrecen, desde platos como el Txangurro a la Donostiarra hasta la Tarta Fina de Manzana, hay muchas delicias para disfrutar. Aunque los precios puedan parecer altos, la calidad del producto y el trato hace que valgan la pena, con unos 80-90 € puedes disfrutar de una cena memorable. Me encanta que tienen opciones para familias, ya que son muy amables con los niños, así que es un buen sitio para una salida con toda la familia.
Ah, y para los curiosos que se preguntan cuánto tiempo lleva el Restaurante Rekondo en funcionamiento, ¡lleva más de 40 años! Así que, definitivamente, se puede decir que saben lo que hacen. No es solo un restaurante; es un lugar con historia y sabor, y eso siempre suma a la experiencia.
Quién es el chef a cargo del Restaurante Rekondo
Y después de hablar de los platos, ¡no puedo dejar de mencionar ese ambiente! La terraza cubierta es perfecta, especialmente en un día soleado. Imagínate disfrutando de una buena comida con la sombra que aportan esos árboles de hoja caduca, es como un pequeño oasis en Donostia. Y la sonoridad dentro del comedor es bastante buena, lo que hace que te sientas relajado y puedas disfrutar de una conversación sin problemas. Relajaros y disfrutar es lo que se busca, ¿verdad?
Hablando de la comida, hay que reconocer que a cada bocado te preguntas cómo es posible que todo sea tan sabroso. Recuerdo que, para comenzar, el carpaccio de carabineros era de otro mundo, con esa vinagreta de pistachos que le da un toque fresco y el jardín de verano lo hace aún más especial. Y ni hablar de las gambas de Huelva, llegan tan frescas que casi puedes imaginarte a los pescadores llevándolas directamente del mar a la mesa. Y la ensaladilla de bogavante… ¡madre mía! Sobre el pudin de kabracho es una combinación que se queda grabada en la memoria.
¡Y claro! No podía faltar el momento del postre. El coulant y ganache de chocolate con helado de albaricoque es simplemente irresistible, y el soufflé Alaska es una de esas cosas que tienes que probar al menos una vez en la vida. ¿Cómo no enamorarte de un dulce que tiene merengue quemado y helado? Todo con ese toque de caramelo y Baileys le da un final épico a la experiencia.
Por cierto, se dice que el chef a cargo de este maravilloso lugar es Juan Carlos Rekondo. Con una trayectoria impresionante, ha logrado que este restaurante no solo resalte en Donostia, sino que sea considerado uno de los mejores de España. Pero, sin duda, no solo es su talento lo que brilla, sino también el alma que pone en cada plato y en el servicio. Si alguna vez tenéis la oportunidad de ir, no dudéis en disfrutar de este homenaje a la cocina vasca; vais a salir con una gran sonrisa y un estómago muy feliz.
Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Rekondo
Y vaya que si es un lugar al que debes ir. Rekondo es realmente una parada obligatoria si te encuentras en San Sebastián. Te sientes bienvenido en cuanto cruzas la puerta, gracias a un servicio que se siente cercano y amable, como si estuvieras cenando en casa de un amigo. Pero lo que realmente impresiona es la calidad de la comida. Cada plato que te sirven está pensado con mucho cariño y atención al detalle. Y ni hablar de la presentación, ¡todo se ve delicioso!
Ahora, pasemos a lo que realmente importa: la comida. Si decides probar el Txangurro al Horno, prepárate para un festín de sabores. La primera vez que lo comí, me sentí como si hubiera descubierto el secreto de la gastronomía. Y si eres fan de los mariscos, las kokotxas y las gambas también son una delicia que no puedes dejar pasar. Este sitio tiene la magia de hacer que cada bocado sea un momento especial, y eso se nota. Como colofón, después de un postre como el coulant de chocolate que es un auténtico sueño, ¡no te olvides de la visita a su impresionante bodega!
Hablando de la bodega, ¡qué maravilla! Tienen más de 12.000 referencias de vinos, tanto nacionales como internacionales. Si eres amante del vino, es como un paraíso para ti. El ambiente es genial, con opciones tanto en la terraza exterior como en un elegante comedor interior que tiene varias estancias diferentes. Y la parking es un plus: hay muchas plazas libres y hasta aparcamiento gratuito, lo que hace que visitarlo sea aún más fácil.
En resumen, en Rekondo disfrutarás de una cocina vasca, con platos que resaltan el producto fresco de la región. Precio, calidad y atención te aseguran una experiencia memorable. Sin duda, es un lugar al que querrás volver y seguir disfrutando de sus delicias, así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!
El Restaurante Rekondo sigue recetas tradicionales o innovadoras
La verdad es que Rekondo, ese mítico restaurante en la carretera de Igeldo, ha pasado por una reforma reciente y, aunque algunos digan que ha perdido un poco de su encanto anterior, la nueva decoración es bonita, moderna y funcional. La terraza es, sin duda, uno de sus mayores atractivos; imagina disfrutar de una buena comida al aire libre con vistas a la ciudad. A veces, el servicio puede parecer un poco justo, considerando el alto precio del cubierto, entre 70 y 100€ por persona, pero no le falta atención. Aunque la relación calidad-precio no sea su punto fuerte, la opción de comer en su terraza es realmente un plus.
Por otro lado, hay que hablar de la bodega de Rekondo, que es simplemente espectacular. Me atrevería a decir que es una de las más bonitas que he visto en España, y si eres amante del vino, te vas a sentir en el paraíso. Con una carta de vinos inmensa que parece un libro, la experiencia se complementa con su comida, que va de excelente a simplemente buena. Platos como la ensalada de bogavante, los raviolis de Irizabal y el lenguado a la plancha son solo algunas joyas que no te puedes perder. Y el postre, especialmente la cuajada, ¡es una maravilla!
Recuerdo haber probado un txangurro a la donostiarra que estaba para chuparse los dedos. Y si a eso le sumas unos chipirones en su tinta y un revuelto de hongos, ya tienes el combo perfecto para un almuerzo inolvidable. Las raciones son generosas y, si decides compartir, es una buena manera de probar varios platos. Solo ten cuidado si te sientas debajo de un árbol; a veces las hojas tienen ganas de participar en tu comida.
Entonces, ¿Rekondo sigue recetas tradicionales o innovadoras? Pues la cuestión es que hace un buen equilibrio entre ambas. En algunos platos se nota la esencia de la cocina tradicional, como el txangurro, pero también experimentan con combinaciones más actuales, manteniendo ese aire de calidad que siempre han tenido. Así que si buscas una experiencia que respete lo clásico pero que también invite a la innovación, definitivamente Rekondo es un sitio que tienes que visitar. ¡Te va a encantar!
Por qué es famosa la bodega del Restaurante Rekondo
Ya te contaba antes lo genial que es Rekondo en Igeldo Pasealekua. Si decides ir, te vas a dar cuenta de que no es solo un restaurante; es una experiencia total. La decoración 4 estrellas y el ambiente cálido te atrapan en cuanto entras. A veces puedes sentirte un poco perdido en un lugar tan bonito, pero el personal es increíblemente amable y atento. Cuando la propiedad es la que toma tu comanda, se nota un detalle extra en el servicio, como si verdaderamente le importara que todo salga a la perfección. ¡Ese nivel de atención vale la pena!
Hablando de la comida, te recomiendo que pruebes los milhojas de chocolate blanco; son de otro mundo. Y si tienes la oportunidad de pedir el txangurro o los etxipirones, ni lo dudes. Lo mejor es que el ticket medio está entre 70 y 80 € por persona, pero hay que admitir que, para lo que comes y cómo te atienden, se queda corto. La calidad-precio es un 3, pero la comida y el servicio están en un 4,5, lo que realmente compensa. Vas a querer ordenar todo de la carta, y créeme, todo está buenísimo.
Y no te olvides de la bodega, que es impresionante. Ellos tienen *60,000 botellas* de vinos que abarcan todo el mundo, incluyendo algunos caldos libaneses que no encuentras en cualquier lugar. Al final, lo que hace tan famosa la bodega del restaurante Rekondo es la variedad y calidad de su selección. El sommelier sabe lo que hace y acierta de pleno, así que no dudes en pedirle recomendaciones según tus gustos. No te preocupes, ¡nunca te quedas sin vino en la copa!
Si alguna vez vuelves a San Sebastián, apostar por Rekondo es una decisión seguras. Es uno de esos lugares que te hacen sentir como en casa, pero con un toque de lujo. Sin duda, ¡será uno de mis sitios para recomendar cuando alguien me pregunte por buenas experiencias culinarias en Donostia!
Qué hace que la experiencia gastronómica en Rekondo sea especial
Y ya para el plato fuerte, hablemos del Rekondo, ese rincón mágico en Igeldo Pasealekua, 57, que definitivamente se lleva un 10/10 en todo. Entre la calidad del producto, el trato excepcional del personal y el entorno idílico, resulta difícil encontrar un lugar que lo iguale. Si estás buscando una comida que te haga sentir como un auténtico rey, este es el sitio. La primera vez que fui, me viró la cabeza con el txangurro a la donostiarra. ¡Un verdadero manjar!
La atención al cliente es otra de esas cosas que se aprecian en Rekondo. Tratan de usted al cliente, lo que le da un toque de seriedad y elegancia al servicio. Pero no te confundas, también son súper cercanos y siempre tienen una sonrisa lista. Te sentirás como en casa, pero con un toque de lujo que solo un lugar como este puede ofrecer. Y, por si fuera poco, la bodega es espectacular, ¡tienes que explorarla! Los vinos que tienen son simplemente divinos, ideales para hacer maridajes.
Ahora, hablemos del menú. El cochinillo que probé allí fue, sin duda, el mejor que he comido en mi vida. Y esos acompañamientos, como las pochas con morro y los pimientos del piquillo con rabo de toro, son una delicia que no puedes dejar pasar. De hecho, la próxima vez que haga una celebración, estoy convencido de que voy a pedirles un menú a medida, porque cuidan todos los detalles y la presentación es ¡magnífica!
He oído algunas críticas sobre ciertas raciones, como el chuletón de buey que, dependiendo de la pieza, podría llegar a tener un poco de grasa, pero no dejes que eso te desanime. Cada experiencia trae su propia lección, y la verdad es que la mayoría de los platos que probé eran de alta calidad.
En resumen, lo que hace que la experiencia en Rekondo sea tan especial es el cuidado en cada detalle: desde la calidad de la comida hasta el trato cercano y profesional del personal, todo en un entorno idílico. La combinación de sabores y presentaciones, junto con una variedad de vinos de primera, convierte cada comida en una verdadera celebración. Sin duda, un lugar al que volveré sin pensarlo. ¿Listos para hacer la reserva? ¡No se arrepentirán!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Restaurante Rekondo
¡Y no me podía olvidar de recomendarte Rekondo! Este restaurante está en Igeldo Pasealekua, 57, en plena Donostia, y es un verdadero tesoro escondido. Además de su ubicación privilegiada, lo que lo hace especial es su impresionante terraza con vistas al mar. Imagínate disfrutando de un buen vino mientras el sol se pone sobre la costa. La experiencia es simplemente mágica y perfecta para cualquier ocasión, ya sea una cena romántica o una celebración con amigos.
En la carta, los platos son puro deleite. Tienen una variedad de pescados frescos y carnes que realmente te dejarán sin palabras. Te recomiendo probar el bacalao a la parrilla, que es una delicia, o si prefieres algo más contundente, el chuletón es de otro mundo. Cuando estás allí, no olvides acompañar la comida con uno de sus excelentes vinos de la región, porque eso eleva aún más la experiencia.
Y si eres amante de los postres, estás de suerte, porque sus tartas y dulces son casi legendarios. El tiramisú tiene una textura tan ligera que parece que se derrite en la boca. De verdad, no puedes irte sin probar alguno de ellos. Así que, si planeas una visita, asegúrate de dejar un huequito para el final.
Pero, hablemos del ambiente. En Rekondo, puedes esperar un entorno acogedor y elegante, con un toque de modernidad que lo hace especial. Los detalles en la decoración son sencillos pero con mucho estilo, y la atención es tan cercana que te sentirás como en casa. Además, el bullicio de las conversaciones y las risas lo convierte en un lugar vivo y animado. Ideal para disfrutar con buena compañía y buenos sabores. Así que, ¿a qué esperas para darle una oportunidad?








