
Roxario Restaurante, ubicado en Kale Nagusia, 96, Astigarraga, es un sitio que, a pesar de su fama previa, ha visto días mejores. Aunque tiene un 3.7 de 5 en Restaurant Guru y más de 315 reseñas, muchos visitantes mencionan el ambiente algo descuidado, con un suelo resbaladizo y manteles pegajosos que no han visto un detergente en mucho tiempo. Sin embargo, si te lo tomas con humor, puede ser una experiencia interesante.
En cuanto a la comida, la especialidad en parrilla es lo que realmente destaca en el menú, que también incluye platillos típicos de la cocina española. Puedes degustar desde una sabrosa tortilla de bacalao hasta carnes y pescados frescos, muchos de ellos cultivados directamente por ellos. Con tres comedores y un típico menú de sidrería, Roxario sigue siendo un lugar para disfrutar de buena comida, a pesar de que no todo brille. ¡Así que si te animas, no olvides probar el txotx!

Horarios Roxario Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:30 |
| martes | 13:30–15:30, 20:00–23:00 |
| miércoles | 13:30–15:30, 20:00–23:00 |
| jueves | 20:00–23:00 |
| viernes | 13:30–15:30, 20:00–23:00 |
| sábado | 13:30–15:30, 20:00–23:00 |
| domingo | 13:30–15:30, 20:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Roxario Restaurante
Dónde se encuentra el Roxario Restaurante
¡Hey, gente! Si estáis buscando un lugar para disfrutar de una buena parrillada y un ambiente auténtico, Roxario Restaurante es el sitio que tenéis que visitar. Este restaurante sidrería se encuentra en un caserón típico vasco en Kale Nagusia, 96, 20115 Astigarraga, Gipuzkoa, y está a apenas 15 minutos en coche de San Sebastián. ¡Ideal para un plan de un día!
La experiencia comienza con el menú cerrado que ofrecen. Imaginaros esto: xistorra a la brasa, tortilla de bacalao, bacalao con pimientos, y la famosa chuleta de ternera. Todo se comparte entre varios, así que es perfecto para ir en grupo. ¡Y no os olvidéis de la sidra! El relleno es infinito, y levantarte a escanciarla tú mismo le da un toque divertido a la comida. Solo de recordar esos sabores, se me hace la boca agua.
Ahora, hay que ser realistas. El servicio podría mejorar un poco… El comedor es enorme, pero solo hay un cocinero y una camarera (la dueña). Y aunque ella es muy amable, el otro camarero solo se encarga de retirar platos, así que el proceso fue un poco lento, ¡unas 3.30 horas para comer! Por eso el servicio se lleva un 2. Pero, ¿sabéis qué? La comida fue un 4, así que compensa un poco.
Si queréis una recomendación que no fallará, no dejéis de probar la tortilla de bacalao; es, sin dudas, una de las mejores que podréis encontrar. Y la chuleta, ¡wow! De hueso a hueso, crujiente por fuera y jugosa por dentro. No hay palabras para describir lo deliciosa que está.
Así que ya sabéis, si queréis una experiencia vasca inolvidable, Roxario Restaurante es el lugar. ¡Aprovechad para ir a visitar a este equipo tan genial en Astigarraga! ¡No os arrepentiréis!
Cuál es la calificación actual del Roxario Restaurante en Restaurant Guru
Y hablando de Roxario Restaurante, no puedo dejar de comentar lo impresionante que es el ambiente familiar que tienen. Es el tipo de lugar donde te sientes en casa, rodeado de gente a la que le encanta disfrutar de la buena comida y la buena compañía. La carne a la parrilla es espectacular, pero lo que realmente me dejó con la boca abierta fue la tortilla de bacalao. No sé qué hacen, pero es de esas que quitan el hipo. Si eres un amante de la buena comida, este es TU sitio.
Recuerdo que la última vez que fui, éramos un grupo de 16 personas y, aunque a veces puede ser un reto atender a tanta gente, aquí el servicio fue excelente. El personal es super atento y, lo mejor, ¡se aseguraron de que todos estuviéramos bien servidos y contentos! Además, lo que más me gusta es que puedes aparcar sin problemas, ya que hay plazas gratuitas justo en la puerta. ¡Así que no hay excusa para no ir!
Y de verdad que me encanta ver a Txaro, la propietaria, cocinando y sirviendo a los clientes. A sus más de ochenta años, no solo trae todo ese conocimiento de la cocina antigua, sino que también es una joya que hace que tu experiencia sea aún más especial. Por cierto, ese local tiene un encanto vintage que te hace sentir como si hubieras retrocedido un par de siglos. Es una experiencia única que no se encuentra a menudo.
Así que, si te preguntas, ¿cuál es la calificación actual del Roxario Restaurante en Restaurant Guru? Pues tiene unas impresionantes 5 estrellas. Así que ya sabes, si no has ido, ¡estás tardando! ¡Hazte un favor y visita este rinconcito en Kale Nagusia, 96!
Cuántas reseñas tiene el Roxario Restaurante
Ya te digo que el Roxario Restaurante tiene un poco de todo en cuanto a opiniones. Hay gente que se queda encantada, especialmente con la tortilla de bacalao, que honestamente, es para quitarse el sombrero. La chuleta a la parrilla también recibe muy buenos comentarios, siempre en su punto. Pero, claro, hay otros que se quejan de las cantidades. Una vez me dijeron que pagaron más de 190 € por un menú de sidra y me parecía una auténtica clavada. ¿Cuatro chistorras, una tortilla y un solo chuletón a ese precio? Se pasan, la verdad.
Aunque el lugar tiene su encanto, no puede negarse que hay cosas que no cuadran. Por ejemplo, la sidra mala y el servicio un poco precipitado a veces, y lo de los datáfonos... ¡vaya lío! Si no llevas efectivo, te quedas colgado. A veces he llegado y el sitio estaba vacío, como si nadie quisiera estar ahí por algo más que un café. No entiendo por qué, si en otras ocasiones la atención ha sido de primera y la comida, aunque tal vez no la cantidad, ha estado muy buena.
Así que, en resumen, es un restaurante con reseñas mixtas. Ya sabrás que la tortilla de bacalao y la chuleta suelen ser lo más comentado, pero hay quienes no quedan muy contentos, así que, entre las opciones, yo diría que Roxario tiene un buen mix de críticas: unas 10 reseñas más o menos. ¿Valdrá la pena arriesgarse en la próxima ocasión? ¡Eso queda en tus manos!
Qué problemas se mencionan frecuentemente sobre el ambiente del restaurante
Y bueno, ya les conté sobre la mala experiencia que tuvimos en Roxario Restaurante, pero déjenme ampliar un poco más. Ayer, nuestro grupo de 52 personas fue a celebrar algo, pero la verdad, salimos todos más decepcionados que satisfechos. La comida estaba fría, y ni hablar de las raciones, que eran de lo más ***mini*** que he visto. Había una sola persona atendiendo a todo el mundo, y entre plato y plato, la espera fue eterna, ¡un verdadero ejercicio de paciencia! El precio era altísimo para lo que nos ofrecieron. Nos quedamos con más hambre que otra cosa. Vamos, que ya decidimos que no volvemos nunca más.
Por otro lado, también escuché que un grupo fue con la familia porque a su madre le hacía ilusión. Pero, tras la visita, la decepción fue igual de grande: el restaurante ya no es lo que era. Lo que más les impactó fue la suciedad y el estado de deterioro del lugar. La atención, en el fondo, era casi nula; con una sola camarera y otra persona en la cocina, la espera fue eterna. Además, se encontraron con que una tortilla de bacalao para cinco personas costaba 55 euros. Eso sí que suena a broma, ¿no? Por todo esto, incluso llegaron a sugerir que deberían cerrar el lugar, porque engañar a la gente así no es forma de hacer negocios.
A pesar de esas experiencias, tengo que decir que también hay opiniones positivas que destacan el encanto de la tortilla de bacalao y el menú sidrería. Gente que se ha ido feliz y satisfecha con la atención. La chuleta a la parrilla y la ensalada de tomate y chistorra también son muy mencionadas, pero aquí es donde se notan las diferencias. El problema del ambiente, sin duda, se centra en los comentarios sobre la suciedad y el estado de deterioro del lugar. En general, se siente que están dejando caer un clásico que podría ser increíble. Así que, ¡ya saben! Si se deciden por esta dirección, crucen los dedos para que no les toque un mal día.
Qué aspectos de la limpieza han sido criticados por los visitantes
La experiencia en Roxario Restaurante es como una montaña rusa de emociones. Cinco estrellas por la cocina tradicional de producto, donde Roxario ríe y cocina con todo su mimo. La tortilla de bacalao, que hace Txaro con mano sabia, es una delicia que deberías probar; hay quienes afirman que es 'la mejor que he comido nunca'. Y la txuleta de 1,2 kg que nos sirvieron era tan suave que parecía pura mantequilla, perfectamente cocinada. ¡Qué placer! Aunque, en una de esas, pedí dos menús de sidrería y me trajeron algo completamente diferente, lo que generó cierta confusioncita en la cuenta final. Con un poco más de claridad, seguro que habríamos salido de ahí igual de contentos, pero sin esa sensación de haber sido engañados.
La apariencia del lugar puede ser un poco engañosa, ya que salta a la vista que ha vivido tiempos mejores. Es cierto que, a primera vista, la estética no es deslumbrante y el ambiente puede parecer algo descuidado, pero es fácil dejarse llevar por el sabor de los platos. Sin embargo, hay quienes han tenido experiencias bastante más disparatadas, como cuando llegas con la ilusión de disfrutar una buena comida y te encuentras con mesas llenas de periódicos, papeles e incluso una plancha. Imagínate la cara de quien visita y se da cuenta de que hay cafetera pero no se la han molestado en encender. En fin, no es exactamente la imagen que asocias con un buen lugar para comer.
Es curioso cómo esas pequeñas cosas pueden afectar la experiencia. Por ejemplo, los que han criticado la limpieza han mencionado baños que dejan bastante que desear y un ambiente en general que huele a humedad. La falta de ciertos ingredientes, como pimientos, y el esmero en la presentación de algunos platos, como las antxoas que llegaron con más sal que pescado, son cosas que no pasan desapercibidas para los visitantes. Vamos, que lo que podría ser una buena cena, se convierte en una experiencia decepcionante si no se cuidan esos detalles. Cuando la cuenta llega, crees que has disfrutado de un buen banquete, pero si la comida no cumple, el sabor se amarga al final.
Así que, ya sabes, si decides hacer una escapada a Kale Nagusia, 96, en Astigarraga, ten en cuenta que la comida tiene su encanto, pero hay que mirar bien antes de entrar. ¡Permíteme recomendarte la tortilla de bacalao y la txuleta, pero ve sin demasiadas expectativas sobre el servicio y el ambiente!
Qué tipo de comida es la especialidad del Roxario Restaurante
Y bueno, después de todo lo que se dice sobre el Roxario Restaurante, la verdad es que es un sitio bastante controversial. La sidrería vasca en un caserón típico tiene ese encanto especial que a muchos les hace volver, pero también tiene sus cositas que pueden arruinar la experiencia. Lo que sí noté es que aunque la tortilla estaba un poco seca y la chuleta fría y algo dura, la sidra era buena y el queso con mermelada de manzana casera estaba riquísimo. Eso sí, ¡la pobre camarera no daba a basto! Se reía y atendía con buena onda, pero un ambiente tan animado con mesas largas llenas de grupos como el que vimos, que estaba cantando y, oh sorpresa, un poco borracho, no le dejaba mucho respiro.
Sin embargo, hay que decir que tuvimos un pequeño lío con el pago. Es un poco incómodo no poder usar la tarjeta de crédito y tener que llevar efectivo, sobre todo cuando te decides a salir a cenar, pero eso fue algo que tuvimos que manejar. Aún así, el momento fue divertido, sobre todo porque después de algunas anécdotas con el grupo de franceses que resultaron ser un poco maleducados, terminamos riéndonos de lo lindo.
Por otro lado, si hablamos de las críticas más duras, hay quienes se han ido de allí diciendo que era la peor y más cara comida de su vida. Que si la tortilla olía a queso Cabrales o que las cocochas estaban bañadas en aceite de girasol, eso ya es un drama. La verdad, yo no creo que ninguno de nosotros quiera repetir lo del pollo asqueroso que estaban comentando, ¡eso suena más que horrible! En cuanto al precio, mencionaban que casi 160 euros para cuatro personas sin postre ni vino es simplemente injustificable, especialmente considerando lo que recibieron en la mesa.
Entonces, ¿cuál es la especialidad del Roxario Restaurante? Una vez que lo piensas, parece que se llevan el trofeo en chuletas a la parrilla, eso sí, siempre y cuando te toquen frescas y bien cocinadas. Pero lo que es seguro es que si decides ir, ¡prepárate para tener una experiencia que va desde lo genial hasta lo que podrías considerar una trampa para incautos!
Qué platillos típicos de la cocina española se pueden encontrar en el menú
Ya te digo que la experiencia en Roxario Restaurante ha sido todo un viaje de emociones. La verdad es que no sé qué pasó aquel día, porque algunos comentarios son de risa. No quiero ser negativo, pero la tortilla que pedimos sabía a podrido. Y eso que la devolvimos y nos sacaron otra igual, ¡menuda decepción! La espera fue eterna, salimos de ahí a las 4 de la tarde y a las 2 todavía estábamos sin comer. Por si fuera poco, a las niñas les sirvieron un pollo que costó 28 euros y que parecía hecho de oro. Vamos, que pagas un ojo de la cara por la comida y no te llevas nada a la boca. Definitivamente, no era el plan ideal para el Día del Padre.
Tampoco puedo dejar de mencionar el servicio. No hay que ser un genio para notar que estaban completamente desbordados, a pesar de que solo había 16 personas en todo el restaurante. Y eso que la tortilla estaba buena, pero luego el bacalao estuvo fatal. La txuleta era normal, aunque, sinceramente, esperaba más por lo que pagamos: casi 94 euros por dos menús y un muslo de pollo, que a la niña le costó más de lo que debería, y ni siquiera se lo comió porque estaba durísimo. Para ir con hambre a casa, no hace falta ir a un asador.
Luego, por otro lado, he escuchado que Mari Jesús es un verdadero ángel, ¡un 5 estrellas en todo! La comida, el servicio y el ambiente son de diez. Sin embargo, cuando uno tiene una mala experiencia, es difícil dejarse llevar por lo bueno. Me da mucha pena porque quiero apoyar los restaurantes locales, pero hay que ser realistas: no se puede pagar un menú de sidrería de 52 euros y salir con hambre, ¿no crees? Es una pena que un lugar que aparenta ser tan prometedor se haya convertido en un desastre para muchos.
Y hablando de la comida, aunque las experiencias parecen ser muy variadas, en el menú se pueden encontrar algunos platillos típicos de la cocina española, como la txuleta, que es lo que parece haberle salvado un poco la cara al lugar, y, por supuesto, la famosa tortilla de patatas. Sin embargo, hay que cruzar los dedos para que no te sirvan las versiones equivocadas. Bueno, si alguna vez te animas a ir, ¡llévate mucha paciencia y esperemos que tengas más suerte que otros!
Es posible encontrar ingredientes cultivados directamente por el restaurante en sus platillos
Y hablando de Roxario Restaurante, ¿quién diría que ese local tan añejo en Kale Nagusia, 96 tiene tanto encanto? Aunque el servicio puede ser un poco lento, lo cierto es que esa lentitud se ha convertido en parte de su identidad. Es como si dejases las prisas en la puerta y dejaras que la experiencia fluya. A la gente que le gusta disfrutar de la buena mesa y de una buena charla, les encanta este ambiente pausado. Y, siendo sinceros, ¿acaso no es eso lo que buscamos cuando vamos a comer?
Y, por supuesto, la tortilla de bacalao se lleva la palma. La preparan de tal forma que siempre te deja con ganas de más. Pero espera, no te olvides de las carnes, porque ni de lejos desmerecen. Esa sidra de cosecha propia que sirves directamente del barril es toda una experiencia. ¿Te imaginas el sabor? Ese aroma a carne asada que rodea el local, mezclado con el olor a sidra, crea una atmósfera auténticamente vasca que te da la sensación de estar disfrutando de un festín en un verdadero comedor de la región.
Claro, no todo es perfecto. He escuchado que hay quienes han tenido problemas con el servicio. Reservas que se olvidan, platos que tardan una eternidad en llegar... a veces parece que el sistema funciona un poco al revés. Pero, al final del día, se compensa con la calidad de la comida. Aunque algunos se frustran por tener que volver a pedir platos que ya se habían agotado. Y sí, a veces la cuenta no parece equilibrada, especialmente si no han tomado vino. Pero lo que la mayoría coincide es que la camarera suele ser muy simpática, lo que ayuda a suavizar esa experiencia.
En cuanto a tu duda sobre si puedes encontrar ingredientes cultivados directamente por ellos en sus platillos, parece ser que esa promesa no se ve reflejada en la carta. Algunos dicen que no han visto rastro de esas verduras en sus platos, así que es un poco incierto. Pero, oye, lo que está claro es que la comida es de primerísima calidad y eso siempre se agradece. ¿Quién sabe? Tal vez con un poco de feedback, vuelvan a ofrecer esos productos cultivados en casa. Siempre hay margen para mejorar, ¿no crees?
Cuántos comedores tiene el Roxario Restaurante
Y bueno, parece que el Roxario Restaurante en Kale Nagusia 96, Astigarraga no vive solo de las estrellas. Hay opiniones bien variadas, y ya me imagino a alguno de ustedes preguntándose si valdrá la pena darles una oportunidad. Por un lado, hay quienes se han llevado una experiencia increíble, mencionando la tortilla de bacalao como posiblemente la mejor que han probado. Imagínate lo liviana que debe ser, ¡ideal para combatir el hambre tras un paseo por la parte vieja de Donosti! Sin embargo, no todos comparten esa visión optimista.
Por otro lado, algunas reseñas son bastante contundentes. Recuerdo una vez que fui con algunos amigos y pedimos la famosa chuleta. Nos dijeron que era de 900 gramos, pero estoy seguro de que apenas llegaba a los 650. Y no me hagas hablar de la tortilla; aunque estaba decente, no era la maravilla que recordábamos de visitas anteriores. Además, un compañero pagó 200 euros por un par de platos y, tras quejarse, le ofrecieron un descuento en vez de un verdadero servicio al cliente. ¡Vaya faena!
Dicho esto, otras voces defienden que el menú de sidrería juega a su favor, con un par de platos que logran impresionar. Recibimos un choricillo al inicio que desapareció en un abrir y cerrar de ojos, pero la espera para la tortilla fue larga, aunque muchos la alaban. La chuleta también ha sido un punto medio: buena en sabor, pero no siempre en temperatura. En fin, les animo a que si se deciden a darles una oportunidad, pongan en sus platos las chuletas de vaca vieja, que prometen ser sabrosas y tiernas.
Ah, una curiosidad sobre el restaurante: cuentan con un solo comedor, lo que no deja de ser algo práctico, pero también puede provocar que, si llega un grupo grande, tú te quedes esperando más de la cuenta. Así que ya saben, si deciden ir, ¡mejor que no se les atrase mucho el hambre!
Qué es el "menú de sidrería" y qué ofrece
Y claro, después de escuchar todo esto sobre Roxario Restaurante, no puedo evitar sentirme un poco confundido. ¿En serio hubo una cuadrilla de 45 personas que hizo una reserva de hace 5 meses y terminó teniendo una experiencia horrible? Tuvieron que esperar muchísimo para que les sirviesen, ¡y eso que era una cena grupal! Imagínate tener que esperar una hora y que ni siquiera fuera todo lo que esperabas. Es un poco trágico, sobre todo porque parece que cobraban como si fuera una sidrería, pero la experiencia no tenía nada que ver. Es una pena escuchar que no volverían, porque siempre se espera más de lugares con reputación.
Por otro lado, no puedo dejar de pensar en lo que le ocurrió a otra persona que, a pesar de que la comida estaba buena, salió decepcionado al ver que le cobraban 70 euros por dos personas sin vino. Para un lugar que parece tener solo tres mesas, eso es un poco alarmante, ¿no? La camarera sobrecargada con todas las tareas y el tiempo de espera probablemente no ayudó. Al final, parece que esto se convirtió en un juego de paciencia más que en una buena cena. Es triste ver un sitio en decadencia, sobre todo cuando alguna vez fue un icono local.
Aunque también hay quienes han tenido experiencias totalmente opuestas. Escuchar a alguien hablar de una noche fantástica, con un trato "maravilloso" y una comida que no se olvida, es como dar un giro de 180 grados. Esa Tortilla de Bacalao parece ser un must, y lo de Charo en la cocina suena prometedor. Me intriga cómo algo puede ser tan bueno al mismo tiempo que otros tienen una experiencia tan mala. Supongo que la falta de consistencia puede ser problemático en cualquier restaurante.
Ah, y una pregunta frecuente es: ¿qué es el "menú de sidrería"? Normalmente, ofrece una variedad de platos tradicionales en un ambiente rústico, ideal para compartir. En estos menús suelen incluirse delicias como bacalao, chistorra, y, por supuesto, la típica sidra. Es un formato perfecto cuando quieres disfrutar de una buena comida en compañía. Pero claro, si el servicio y la atención no están a la altura, toda esa buena comida puede perder su encanto rápidamente.
Qué experiencia se sugiere si el ambiente no es perfecto
La verdad es que Roxario Restaurante es un rincón que no te puedes perder si andas por Kale Nagusia, 96, 20115 Astigarraga, Gipuzkoa. En cuanto entras, ya sientes esa calidez del lugar, con una decoración que te hace sentir como en casa, ¡o incluso mejor! El ambiente es acogedor, perfecto para disfrutar de una buena charla con amigos o una cena romántica. Te aseguro que no hay nada como la fragancia de la carne a la parrilla que inunda el aire y te hace entrar en modo "hambre total" casi de inmediato.
Hablando de la comida, ¡la parrilla es, sin duda, el plato estrella! Tienes que probar la carne asada. Te aseguro que cada bocado es puro placer, tierna y llena de sabor. Y si te gusta experimentar, no dejes de probar la costilla a la barbacoa. Es un verdadero manjar que se deshace en la boca. Además, siempre puedes acompañar todo esto con alguna de sus deliciosas guarniciones, como por ejemplo, las patatas bravas. ¡Son un clásico que nunca falla!
Y no te olvides del postre. No tengo palabras para describir el tarta de queso que hacen allí. Es el cierre perfecto para cualquier comida que te haya hecho flipar. Te aseguro que vale la pena dejar un huequecito para ello.
Ahora, sé que no siempre el ambiente puede ser el ideal, por eso, si llegas y ves que hay un poco más de bullicio de lo esperado, no te preocupes. Siempre puedes optar por pedir tu comida para llevar y disfrutar de la exquisitez de Roxario en la comodidad de tu hogar o en un parque cercano. Rendirte ante una buena comida nunca es una opción. ¡Así que anímate a disfrutar de la experiencia, sin importar dónde estés!








